Capítulo 16 · 6 / 19
16.8
असत्यमप्रतिष्ठं ते जगदाहुरनीश्वरम् ।
अपरस्परसम्भूतं किमन्यत्कामहैतुकम् ॥८॥
asatyam apratiṣṭhaṁ te
jagad āhur anīśvaram
aparaspara-sambhūtaṁ
kim anyat kāma-haitukam
asatyam—irreal; apratiṣṭham—sin fundamento; te—ellos; jagat—la manifestación cósmica; āhuḥ—se dice; anīśvaram—sin un controlador; aparaspara—por mutua lujuria; sambhūtam—causado; kim anyat—no hay otra causa; kāma-haitukam—se debe únicamente a la lujuria.
Ellos dicen que este mundo es irreal, que no tiene ningún fundamento y que no hay ningún Dios que lo controle. Se produce del deseo sexual y no tiene ninguna otra causa que la lujuria.
Los seres demoniacos concluyen que este mundo es una fantasmagoría. No hay ninguna causa ni efecto, ni controlador ni propósito; todo es irreal. Ellos dicen que esta manifestación cósmica surge debido a las acciones y reacciones materiales casuales. No creen que el mundo fue creado por Dios con algún propósito. Ellos tienen su propia teoría; que el mundo ha surgido por sí mismo y que no hay razón para creer que hay un Dios detrás de este. Para ellos no existe diferencia entre la materia y el espíritu y no aceptan al Espíritu Supremo. Todo es únicamente materia y se supone que todo el cosmos es una masa de ignorancia. Según ellos, todo es vacío y cualquier manifestación que existe se debe a nuestra percepción ignorante. Ellos dan por hecho que toda manifestación de diversidad es un despliegue de ignorancia. Así como en un sueño podemos crear tantas cosas que en realidad no existen, y luego, cuando nos despertamos vemos que todo ha sido únicamente un sueño. Pero el hecho es que, aunque los demonios dicen que la vida es un sueño, son muy expertos en disfrutar este sueño. Y de este modo, en vez de adquirir conocimiento, se implican más y más en su mundo de ensueños. Ellos concluyen que así como un niño es únicamente el resultado de la relación sexual entre el hombre y la mujer, este mundo nace sin alma alguna. Para ellos, lo que ha producido a los seres vivientes es solamente una combinación de materia y no hay posibilidad de la existencia del alma. Así como muchas criaturas vivientes surgen de la transpiración y de un cuerpo muerto sin causa alguna, del mismo modo todo el mundo viviente ha surgido de las combinaciones materiales de la manifestación cósmica. Por lo tanto, la naturaleza material es la causa de esta manifestación y no existe ninguna otra causa. Ellos no creen en las palabras de Kṛṣṇa en el Bhagavad-gītā: mayādhyakṣeṇa prakṛtiḥ sūyate sa-carācaram. «Todo el mundo material se mueve bajo Mi dirección». En otras palabras, entre los demonios no hay conocimiento perfecto de la creación de este mundo; cada uno de ellos tiene su propia teoría particular. Según ellos, una interpretación de las escrituras es tan buena como cualquier otra, ya que ellos no creen que exista un patrón de comprensión en los mandatos de las escrituras.