Capítulo 3
Bg 3.1
अर्जुन उवाच ।
ज्यायसी चेत्कर्मणस्ते मता बुद्धिर्जनार्दन ।
तत्किं कर्मणि घोरे मां नियोजयसि केशव ॥१॥
arjuna uvāca
jyāyasī cet karmaṇas te
matā buddhir janārdana
tat kiṁ karmaṇi ghore māṁ
niyojayasi keśava
arjunaḥ—Arjuna; uvāca—dijo; jyāyasī—ensalzando; cet—aunque; karmaṇaḥ—que la acción fruitiva; te—por Ti; matā—opinión; buddhiḥ—inteligencia; janārdana—¡oh, Kṛṣṇa!; tat—por lo tanto; kim—por qué; karmaṇi—en acción; ghore—horrible; mām—mí; niyojayasi—ocupándome; keśava—¡oh, Kṛṣṇa!
Arjuna dijo: ¡Oh Janārdana!, ¡oh, Keśava! Si consideras que la inteligencia es mejor que el trabajo fruitivo, ¿por qué me incitas a ocuparme en esta horrible guerra?
La Suprema Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, ha descrito muy detalladamente en el capítulo anterior la constitución del alma con el propósito de liberar a su amigo íntimo Arjuna del océano de la aflicción material y se ha recomendado el sendero de la comprensión buddhi-yoga, o conciencia de Kṛṣṇa. A veces se interpreta erróneamente la conciencia de Kṛṣṇa como si fuera inercia y a menudo, alguien con esa falsa noción se retira a un lugar solitario para volverse plenamente consciente de Kṛṣṇa, cantando el santo nombre del Señor Kṛṣṇa. Pero sin estar educado en la filosofía de la conciencia de Kṛṣṇa, no se aconseja cantar el santo nombre de Kṛṣṇa en un lugar retirado, donde es probable que lo único que gane sea la adoración barata del público inocente. Arjuna también pensaba que la conciencia de Kṛṣṇa o buddhi-yoga, la inteligencia en el avance espiritual del conocimiento, era algo así como retirarse de la vida activa y prácticar penitencia y austeridad en un lugar apartado. En otras palabras, él quería evitar hábilmente la lucha utilizando la conciencia de Kṛṣṇa como excusa. Pero como estudiante sincero, él planteó el tema a su maestro y le preguntó a Kṛṣṇa cual era la mejor manera de actuar. En respuesta, el Señor Kṛṣṇa explicó detalladamente el karma-yoga, o trabajo en conciencia de Kṛṣṇa en este Tercer Capítulo.
Bg 3.10
सहयज्ञाः प्रजाः सृष्ट्वा पुरोवाच प्रजापतिः ।
अनेन प्रसविष्यध्वमेष वोऽस्त्विष्टकामधुक् ॥१०॥
saha-yajñāḥ prajāḥ sṛṣṭvā
purovāca prajāpatiḥ
anena prasaviṣyadhvam
eṣa vo’stv iṣṭa-kāma-dhuk
saha—junto con; yajñāḥ—sacrificios; prajāḥ—generaciones; sṛṣṭvā—creando; purā—antiguamente; uvāca—dijo; prajā-patiḥ—el Señor de las criaturas; anena—con esto; prasaviṣyadhvam—sed cada vez más prósperos; eṣaḥ—ciertamente; vaḥ—vosotros; astu—que sea; iṣṭa—todo lo deseable; kāma-dhuk—el que otorga.
En el principio de la creación, el Señor de todas las criaturas manifestó generaciones de hombres y semidioses junto con sacrificios para Viṣṇu y les bendijo diciendo, «Sed felices mediante este yajña (sacrificio) porque su ejecución os concederá todas las cosas deseables».
La creación material diseñada por el Señor de las criaturas (Viṣṇu), es una oportunidad que se ofrece a las almas condicionadas para regresar al hogar –de vuelta al Supremo. Todas las entidades vivientes dentro de la creación material están condicionadas por la naturaleza material debido al olvido de su relación con Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios. Los principios Védicos son para ayudarnos a entender esta relación eterna, tal como se afirma en el Bhagavad-gītā: vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ. El Señor dice que el propósito de los Vedas es entenderle. En los himnos Védicos se dice: patiṁ viśvasyātmeśvaram. Por lo tanto, el Señor de las entidades vivientes es la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu. En el Śrīmad-Bhāgavatam también Śrīla Śukadeva Gosvāmī describe al Señor como pati de muchas maneras:
śriyaḥ-patir yajña-patiḥ prajā-patir dhiyāṁ patir loka-patir dharā-patiḥ patir gatiś cāndhaka-vṛṣṇi-sātvatāṁ prasīdatāṁ me bhagavān satāṁ patiḥ (Bhāg. 2.4.20)
. 2.4.20)
El prajā-pati es el Señor Viṣṇu y Él es el Señor de todas las criaturas vivientes, de todos los mundos, de todas las bellezas y el protector de todos. El Señor creó este mundo material para que las almas condicionadas aprendan como hacer yajñas (sacrificios) para la satisfacción de Viṣṇu, de tal forma que mientras estén en el mundo material puedan vivir muy confortablemente, sin ansiedad y después que el presente cuerpo material llegue a su fin, puedan entrar en el reino de Dios. Ese es el programa completo para el alma condicionada. Mediante la ejecución de yajña las almas condicionadas gradualmente se vuelven conscientes de Kṛṣṇa y divinas en todos los aspectos. En esta era de Kali, las escrituras Védicas recomiendan el saṅkīrtana-yajña (el canto de los nombres de Dios) y este sistema trascendental fue introducido por el Señor Caitanya para la liberación de todos los hombres de esta era. El saṅkīrtana-yajña y la conciencia de Kṛṣṇa se llevan bien. El Śrīmad-Bhāgavatam menciona al Señor Kṛṣṇa en Su forma devocional (como el Señor Caitanya), con una alusión especial al saṅkīrtana-yajña, de la siguiente manera:
kṛṣṇa-varṇaṁ tviṣākṛṣṇāṁ sāṅgopāṅgāstra-pārṣadam yajñaiḥ saṅkīrtana-prāyair yajanti hi su-medhasaḥ
«En esta era de Kali, la gente que esté dotada con suficiente inteligencia, adorará mediante la ejecución del saṅkīrtana-yajña al Señor, quien se relaciona con Sus asociados» (Bhāg. 11.5.29). Otros yajñas prescritos en las literaturas Védicas no son fáciles de hacer en esta era de Kali, pero el saṅkīrtana-yajña es fácil y sublime para todos los propósitos.
Bg 3.11
देवान्भावयतानेन ते देवा भावयन्तु वः ।
परस्परं भावयन्तः श्रेयः परमवाप्स्यथ ॥११॥
devān bhāvayatānena
te devā bhāvayantu vaḥ
parasparaṁ bhāvayantaḥ
śreyaḥ param avāpsyatha
devān—semidioses; bhāvayata—habiendo sido complacidos; anena—mediante este sacrificio; te—esos; devāḥ—los semidioses; bhāvayantu—complacerán; vaḥ—a vosotros; parasparam—mutuo; bhāvayantaḥ—complaciéndose entre sí; śreyaḥ—bendición; param—la suprema; avāpsyatha—lograrás.
Los semidioses, estando complacidos mediante los sacrificios, también os complacerán. De esta manera nutriéndose los unos a los otros, reinará la prosperidad general para todos.
Los semidioses son administradores apoderados de los asuntos materiales. El suministro de aire, luz, agua y todas las demás bendiciones para mantener el cuerpo y el alma de todas las entidades vivientes, son delegados a los semidioses quienes son los innumerables asistentes en diferentes partes del cuerpo de la Suprema Personalidad de Dios. Su satisfacción e insatisfacción dependen de la ejecución de yajñas por parte del ser humano. Algunos de los yajñas tienen por objeto satisfacer a semidioses particulares; pero aun haciéndolo así, en todos los yajñas se adora al Señor Viṣṇu como el principal beneficiario. También se establece en el Bhagavad-gītā que Kṛṣṇa Mismo es el beneficiario de todo tipo de yajñas: bhoktāraṁ yajña-tapasām. Por lo tanto, el propósito principal de todos los yajñas es la satisfacción última del yajña-pati. Cuando estos yajñas se llevan a cabo perfectamente, naturalmente los semidioses encargados de los diferentes departamentos de abastecimiento se complacen y así no hay escasez en el suministro de productos naturales. La ejecución de yajñas tiene muchos beneficios secundarios, teniendo como destino final la liberación del cautiverio material. Al hacer yajñas, todas las actividades se purifican, tal como se establece en los Vedas:
āhāra-śuddhau sattva-śuddhiḥ sattva-śuddhau dhruvā smṛtiḥ smṛti-lambhe sarva-granthīnāṁ vipra-mokṣaḥ
Como se explicará en el verso siguiente, por medio de la ejecución de yajña se santifican los alimentos de uno y al comer alimentos santificados su propia existencia se purifica; con la purificación de la existencia se santifican los tejidos más finos de la memoria y cuando la memoria se santifica, uno puede pensar en el sendero de la liberación y todo esto combinado, conduce hacia la conciencia de Kṛṣṇa, la gran necesidad de la sociedad actual.
Bg 3.12
इष्टान्भोगान्हि वो देवा दास्यन्ते यज्ञभाविताः ।
तैर्दत्तानप्रदायैभ्यो यो भुङ्क्ते स्तेन एव सः ॥१२॥
iṣṭān bhogān hi vo devā
dāsyante yajña-bhāvitāḥ
tair dattān apradāyaibhyo
yo bhuṅkte stena eva saḥ
īṣṭān—deseadas; bhogān—las necesidades de la vida; hi—ciertamente; vaḥ—a vosotros; devāḥ—los semidioses; dāsyante—otorgan; yajña-bhāvitāḥ—estando satisfechos por la ejecución de sacrificios; taiḥ—por ellos; dattān—cosas dadas; apradāya—sin ofrecer; ebhyaḥ—a los semidioses; yaḥ—aquel que; bhuṅkte—disfruta; stenaḥ—ladrón; eva—ciertamente; saḥ—él es.
Los semidioses que están a cargo de las diversas necesidades de la vida, al estar satisfechos con la ejecución de yajña (sacrificio), abastecen todas las necesidades al hombre. Pero aquel que disfruta de estos dones sin ofrecérselos de vuelta a los semidioses, ciertamente es un ladrón.
Los semidioses son agentes proveedores autorizados que actúan en nombre de la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu. Por lo tanto, se les debe satisfacer mediante la ejecución de los yajñas prescritos. En los Vedas hay diferentes clases de yajñas prescritos para las diferentes clases de semidioses, pero todos se ofrecen en última instancia a la Suprema Personalidad de Dios. Para aquel que no puede entender qué es la Suprema Personalidad de Dios, se recomienda el sacrificio a los semidioses. En los Vedas se recomiendan diferentes tipos de yajñas, de acuerdo a las diferentes cualidades materiales de las personas en cuestión. La adoración de los diferentes semidioses se hace en base a lo mismo –es decir, conforme a las diferentes cualidades. Por ejemplo, a los que comen carne se les recomienda que adoren a la diosa Kālī, la forma horripilante de la naturaleza material, se recomienda el sacrificio de animales ante la diosa. Pero para aquellos que están en la modalidad de la bondad, se recomienda la adoración trascendental de Viṣṇu. Pero en última instancia, todos los yajñas tienen por objeto el ascenso gradual hacia la posición trascendental. Para el hombre común se necesitan por lo menos cinco yajñas conocidos como pañca-mahayajña. No obstante, uno debe saber que los semidioses agentes del Señor abastecen todas las necesidades de la vida que la sociedad humana requiere. Nadie puede fabricar nada. Tomemos por ejemplo todos los comestibles de la sociedad humana. Estos comestibles incluyen granos, frutas, verduras, leche, azúcar, etc., para las personas situadas en la modalidad de la bondad y también comestibles para los que no son vegetarianos, como las carnes, etc., ninguno de los cuales puede fabricar el hombre. Tomemos nuevamente por ejemplo el calor, la luz, el agua, el aire, etc., que también son necesidades de la vida –ninguna de las cuales pueden ser fabricadas por la sociedad humana. Sin el Señor Supremo no puede haber abundante luz solar, luz de luna, lluvia, brisa, etc., sin las cuales nadie puede vivir. Obviamente nuestra vida depende del suministro del Señor. Incluso en nuestras empresas de fabricación necesitamos tantas materias primas esenciales como el metal, el azufre, el mercurio, el manganeso y muchos otros elementos esenciales – todos los cuales son suministrados por los agentes del Señor, con el fin de que les demos el uso adecuado para mantenernos aptos y sanos para la autorrealización, conduciéndonos a la meta final de la vida, la liberación de la lucha material por la existencia. Este propósito de la vida se logra mediante la ejecución de yajñas. Si nos olvidamos del propósito de la vida humana y solamente usamos los suministros de los agentes del Señor para la gratificación de nuestros sentidos, enredándonos más y más en la existencia material, lo cual no es el propósito de la creación, ciertamente nos convertimos en ladrones y por lo tanto, somos castigados por las leyes de la naturaleza material. Una sociedad de ladrones nunca puede ser feliz porque ellos no tienen ninguna meta en la vida. Los ladrones burdos materialistas no tienen una meta última en la vida, ni saben como hacer yajñas, ya que simplemente se dirigen hacia la gratificación de los sentidos. El Señor Caitanya sin embargo, inauguró la más sencilla ejecución de yajña, llamada el saṅkīrtana-yajña, el cual lo puede hacer cualquiera en el mundo que acepte los principios de la conciencia de Kṛṣṇa.
Bg 3.13
यज्ञशिष्टाशिनः सन्तो मुच्यन्ते सर्वकिल्बिषैः ।
भुञ्जते ते त्वघं पापा ये पचन्त्यात्मकारणात् ॥१३॥
yajña-śiṣṭāśinaḥ santo
mucyante sarva-kilbiṣaiḥ
bhuñjate te tv aghaṁ pāpā
ye pacanty ātma-kāraṇāt
yajña-śiṣṭa—comida que se toma después de la ejecución de un yajña; aśinaḥ—los que comen; santaḥ—los devotos; mucyante—se alivian de; sarva—toda clase de; kilbiṣaiḥ—de los pecados; bhuñjate—disfrutan; te—ellos; tu—pero; agham—pecados graves; pāpāḥ—pecadores; ye—esos; pacanti—preparan comida; ātma-kāraṇāt—para el disfrute de los sentidos.
Los devotos del Señor se liberan de toda clase de pecados porque comen alimentos que se ofrecen primero en sacrificio. Los demás, quienes preparan alimentos para el disfrute de sus propios sentidos, en verdad comen solamente pecado.
Los devotos del Señor Supremo, o las personas que están en conciencia de Kṛṣṇa, son llamadas santas y siempre están enamoradas del Señor, tal como se describe en el Brahma-saṁhitā: premāñjana-cchurita-bhakti-vilocanena santaḥ sadaiva hṛda-yeṣu vilokayanti. Los santas, teniendo siempre un pacto de amor con la Suprema Personalidad de Dios, Govinda (el que da todos los placeres), o Mukunda (el que da la liberación), o Kṛṣṇa (la persona supremamente atractiva), no pueden aceptar nada sin ofrecerlo primero a la Persona Suprema. Por lo tanto, dichos devotos siempre realizan yajñas en las diferentes formas de servicio devocional, tales como śravaṇam, kīrtanam, smaraṇam, arcanam, etc. y la ejecución de estos yajñas los mantiene siempre apartados de toda clase de contaminación del contacto pecaminoso del mundo material. Los demás quienes preparan alimentos para la gratificación propia o la de los sentidos, no solamente son ladrones, sino que también son comedores de toda clase de pecados. ¿Cómo puede ser feliz una persona que es un ladrón y un pecador? Eso no es posible. Por lo tanto, para que toda la gente se vuelva feliz en todos los aspectos, se les debe enseñar a realizar el sencillo proceso de saṅkīrtana-yajña, en plena conciencia de Kṛṣṇa. De otra forma, no puede haber paz o felicidad en el mundo.
Bg 3.14
अन्नाद्भवन्ति भूतानि पर्जन्यादन्नसम्भवः ।
यज्ञाद्भवति पर्जन्यो यज्ञः कर्मसमुद्भवः ॥१४॥
annād bhavanti bhūtāni
parjanyād anna-sambhavaḥ
yajñād bhavati parjanyo
yajñaḥ karma-samudbhavaḥ
annāt—de los granos; bhavanti—crecen; bhūtāni—los cuerpos materiales; parjanyāt—de las lluvias; anna—granos alimenticios; sambhavaḥ—se producen; yajñāt—de la ejecución de sacrificio; bhavati—se hacen posible; parjanyaḥ—lluvias; yajñaḥ—ejecución de yajña; karma—deberes prescritos; samudbhavaḥ—nacido de.
Todos los cuerpos vivientes subsisten de granos alimenticios, los cuales se producen de las lluvias. Las lluvias se producen por la ejecución de yajña (sacrificio) y el yajña nace de los deberes prescritos.
Śrīla Baladeva Vidyābhūṣaṇa, un gran comentarista del Bhagavad-gītā, escribe así: ye indrādy-aṅga-tayāvasthitaṁ yajñaṁ sarveśvaraṁ viṣṇum abhyarccya taccheṣam aśnanti tena taddeha-yāntrāṁ sampādayanti te santaḥ sarveśvarasya bhaktāḥ sarva-kilviṣair anādi-kāla-vivṛddhair ātmānubhava-pratibandhakair nikhilaiḥ pāpair vimucyante. El Señor Supremo, a quien se conoce como el yajña-puruṣaḥ, o el beneficiario personal de todos los sacrificios, es el amo de todos los semidioses que le sirven, así como los diferentes miembros del cuerpo sirven al cuerpo completo. Semidioses como Indra, Candra, Varuṇa, etc., son funcionarios asignados para la administración de los asuntos materiales y los Vedas prescriben sacrificios para satisfacer a estos semidioses, de tal manera que ellos se complazcan en suministrar el agua, el aire y la luz suficientes para producir granos alimenticios. Cuando se adora al Señor Kṛṣṇa, también se adora automáticamente a los semidioses quienes son los diferentes miembros del cuerpo del Señor; por lo tanto, no hay ninguna necesidad de adorar separadamente a los semidioses. Por esta razón, los devotos del Señor, quienes están en conciencia de Kṛṣṇa, ofrecen alimentos a Kṛṣṇa y luego los comen –un proceso que nutre espiritualmente al cuerpo. Mediante dicha acción, no solamente se eliminan todas las reacciones pecaminosas anteriores, sino que el cuerpo se inmuniza contra toda la contaminación de la naturaleza material. Cuando hay una epidemia, una vacuna antiséptica protege a la persona del ataque de dicha epidemia. De forma similar, los alimentos que se ofrecen al Señor Viṣṇu y que luego tomamos, nos hacen suficientemente resistentes a la enfermedad material y aquel que se acostumbra a esta práctica es llamado devoto del Señor. Por lo tanto, una persona en conciencia de Kṛṣṇa, quien solo come alimentos ofrecidos a Kṛṣṇa, puede contrarrestar todas las reacciones de sus infecciones materiales pasadas, las cuales son impedimentos para el progreso en la autorrealización. Por otra parte, aquel que no lo hace así, continúa incrementando el volumen de las acciones pecaminosas y esto prepara su próximo cuerpo, semejante al de los cerdos y los perros, para sufrir las reacciones resultantes de todos los pecados. El mundo material está lleno de contaminaciones y aquel que se inmuniza aceptando prasādam del Señor (alimento ofrecido a Viṣṇu), está a salvo del ataque, mientras que el que no lo hace así, queda sujeto a la contaminación.
Los granos alimenticios y las verduras son los verdaderos alimentos. El ser humano come diferentes clases de granos alimenticios, verduras, frutas, etc. y los animales comen las sobras de los cereales y verduras, las hierbas, las plantas, etc. Los seres humanos que están acostumbrados a comer carne, también deben depender de la producción de la vegetación para comerse a los animales. Por lo tanto, en última instancia tenemos que depender de la producción del campo y no de la producción de las grandes fábricas. La producción del campo se debe a la suficiente lluvia del cielo y dichas lluvias las controlan semidioses como Indra, el sol, la luna, etc. y todos ellos son sirvientes del Señor. Al Señor se le puede satisfacer por medio de los sacrificios; por lo tanto, aquel que no los ejecuta se enfrentará a la escasez –esa es la ley de la naturaleza. Y por lo tanto, para salvarnos al menos de la escasez de alimentos, se tiene que hacer yajña, específicamente el saṅkīrtana-yajña prescrito para esta era.
Bg 3.15
कर्म ब्रह्मोद्भवं विद्धि ब्रह्माक्षरसमुद्भवम् ।
तस्मात्सर्वगतं ब्रह्म नित्यं यज्ञे प्रतिष्ठितम् ॥१५॥
karma brahmodbhavaṁ viddhi
brahmākṣara-samudbhavam
tasmāt sarva-gataṁ brahma
nityaṁ yajñe pratiṣṭhitam
karma—trabajo; brahma—los Vedas; udbhavam—producidos de; viddhi—uno ha de saber; brahma—los Vedas; akṣara—el Brahman Supremo (la Personalidad de Dios); samudbhavam—manifestado directamente; tasmāt—por consiguiente; sarva-gatam—omnipresente; brahma—trascendencia; nityam—eternamente; yajñe—en sacrificio; pratiṣthitam—situado.
En los Vedas se prescriben actividades reguladas y los Vedas se manifiestan directamente de la Suprema Personalidad de Dios. En consecuencia, la Trascendencia omnipresente está eternamente situada en los actos de sacrificio.
Este verso establece más explícitamente el yajñārtha karma, o la necesidad de actuar únicamente para la satisfacción de Kṛṣṇa. Si hemos de trabajar para la satisfacción del yajña-puruṣa, Viṣṇu, entonces tenemos que encontrar las pautas del trabajo en Brahman, o los Vedas trascendentales. Por lo tanto, los Vedas son códigos de instrucciones para actuar. Cualquier cosa que se lleva a cabo sin la instrucción de los Vedas se llama vikarma, es decir trabajo desautorizado o pecaminoso. Por lo tanto, uno siempre debe aceptar la instrucción de los Vedas para salvarse de la reacción del trabajo. Así como en la vida cotidiana uno tiene que trabajar bajo la dirección del estado, de forma similar uno tiene que trabajar bajo la dirección del estado supremo del Señor. Dichas instrucciones de los Vedas se manifiestan directamente de la respiración de la Suprema Personalidad de Dios.
Se dice: asya mahato bhūtasya naśvasitam etad yad ṛg-vedo yajur-vedaḥ sāma-vedo’tharvāṅ girasaḥ. «Los cuatro Vedas –es decir el Ṛg-veda, Yajur-veda, Sāma-veda y el Atharva-veda– son todos emanaciones de la respiración de la gran Personalidad de Dios». El Señor, siendo omnipotente, puede hablar al respirar, tal como se confirma en el Brahma-saṁhitā, ya que el Señor tiene la omnipotencia para hacer con cada sentido las acciones de todos Sus demás sentidos. En otras palabras, el Señor puede hablar a través de Su respiración y puede impregnar mediante Sus ojos. De hecho, se dice que Él dirigió su mirada a la naturaleza material y así engendró a todas las entidades vivientes. Después de crear o impregnar a las almas condicionadas dentro del vientre de la naturaleza material, Él dio sus instrucciones por medio de la sabiduría Védica referente a cómo estas almas condicionadas pueden regresar al hogar, de vuelta al Supremo. Debemos recordar que todas las almas condicionadas dentro de la naturaleza material, están ansiosas por el disfrute material. Pero las instrucciones Védicas están hechas en tal forma que uno puede satisfacer sus deseos corruptos y después regresar a Dios, habiendo acabado con su supuesto disfrute. Ésta es una oportunidad que tienen las almas condicionadas para alcanzar la liberación; por lo tanto, las almas condicionadas deben tratar de seguir el proceso de yajña, volviéndose conscientes de Kṛṣṇa. Incluso aquellos que no pueden seguir los mandatos Védicos, pueden adoptar los principios de la conciencia de Kṛṣṇa y esto sustituirá la ejecución de yajñas Védicos, o karmas.
Bg 3.16
एवं प्रवर्तितं चक्रं नानुवर्तयतीह यः ।
अघायुरिन्द्रियारामो मोघं पार्थ स जीवति ॥१६॥
evaṁ pravartitaṁ cakraṁ
nānuvartayatīha yaḥ
aghāyur indriyārāmo
moghaṁ pārtha sa jīvati
evam—prescrito de este modo; pravartitam—establecido por los Vedas; cakram—ciclo; na—no; anuvartayati—adopta; iha—en esta vida; yaḥ—aquel que; agha-āyuḥ—vida llena de pecados; indriya-ārāmaḥ—satisfecho por la complacencia de los sentidos; mogham—inútil; pārtha—¡oh hijo de Pṛthā (Arjuna)!; saḥ—aquel que asi lo hace; jīvati—vive.
Mi querido Arjuna, un hombre que no sigue este sistema de sacrificio prescrito en los Vedas, ciertamente lleva una vida de pecado, ya que una persona que se deleita únicamente en los sentidos, vive en vano.
El Señor condena aquí la filosofía de Mammón de trabajar muy duro y disfrutar la gratificación de los sentidos. Por lo tanto, para aquellos que quieren disfrutar este mundo material, el ciclo anteriormente mencionado de ejecución de yajñas es absolutamente necesario. Aquel que no sigue estas regulaciones lleva una vida muy
arriesgada, condenándose más y más. Por la ley de la naturaleza, esta forma humana de vida está hecha específicamente para la autorrealización en cualquiera de los tres senderos es decir –karma-yoga, jñāna-yoga o bhakti-yoga. Los trascendentalistas que están por encima del vicio y la virtud no necesitan llevar a cabo rígidamente la ejecución de los yajñas prescritos; pero aquellos que están ocupados en la gratificación de los sentidos, necesitan purificarse por medio del ciclo de ejecución de yajña antes mencionado. Existen diferentes clases de actividades. Aquellos que no son conscientes de Kṛṣṇa, están ciertamente ocupados en la conciencia sensorial. Por lo tanto, ellos necesitan hacer obras piadosas. El sistema de yajña está planeado en tal forma, que las personas con conciencia sensorial puedan satisfacer sus deseos sin enredarse en la reacción al trabajo de gratificar los sentidos. La prosperidad del mundo no depende de nuestros esfuerzos, sino de la disposición subyacente del Señor Supremo, ejecutada directamente por los semidioses. Es por eso que los yajñas se dirigen directamente al semidiós particular que se menciona en los Vedas. Indirectamente, esta es la práctica de la conciencia de Kṛṣṇa porque cuando uno domina la ejecución de los yajñas con seguridad se vuelve consciente de Kṛṣṇa. Pero si por medio de la realización de los yajñas, uno no se vuelve consciente de Kṛṣṇa, dichos principios tienen valor únicamente como códigos morales. Por consiguiente, uno no debe limitar su progreso solamente hasta el punto de los códigos morales, sino que debe trascenderlos, para alcanzar la conciencia de Kṛṣṇa.
Bg 3.17
यस्त्वात्मरतिरेव स्यादात्मतृप्तश्च मानवः ।
आत्मन्येव च सन्तुष्टस्तस्य कार्यं न विद्यते ॥१७॥
yas tv ātma-ratir eva syād
ātma-tṛptaś ca mānavaḥ
ātmany eva ca santuṣṭas
tasya kāryaṁ na vidyate
yaḥ—aquel que; tu—pero; ātma-ratiḥ—complaciéndose; eva—ciertamente; syāt—permanece; ātma-tṛptaḥ—autoiluminado; ca—y; mānavaḥ—un hombre; ātmani—en sí mismo; eva—únicamente; ca—y; santuṣṭaḥ—perfectamente saciado; tasya—su; kāryam—deber; na—no; vidyate—existe.
Sin embargo, no hay deber para aquel que se complace en el yo, que está iluminado en el yo, que se regocija y que, plenamente saciado, se satisface únicamente en el yo.
Una persona que es plenamente consciente de Kṛṣṇa y que está plenamente satisfecha por sus actos en la conciencia de Kṛṣṇa, ya no tiene que cumplir con ningún deber. Debido a que es consciente de Kṛṣṇa, se limpia instantáneamente de toda impiedad interna, un efecto de muchísimas miles de ejecuciones de yajña. Al despejar de este modo la conciencia, uno siente plena confianza en su posición eterna
en relación con el Supremo. Su deber se vuelve de este modo autoiluminado por la gracia del Señor y por lo tanto, ya no tiene ninguna obligación con los mandatos Védicos. Dicha persona consciente de Kṛṣṇa ha dejado de tener interés en las actividades materiales y ya no obtiene placer en las disposiciones materiales, tales como el vino, las mujeres, e infatuaciones similares.
Bg 3.18
नैव तस्य कृतेनार्थो नाकृतेनेह कश्चन ।
न चास्य सर्वभूतेषु कश्चिदर्थव्यपाश्रयः ॥१८॥
naiva tasya kṛtenārtho
nākṛteneha kaścana
na cāsya sarva-bhūteṣu
kaścid artha-vyapāśrayaḥ
na—nunca; eva—ciertamente; tasya—su; kṛtena—mediante el cumplimiento del deber; arthaḥ—propósito; na—ni tampoco; akṛtena—sin cumplir con el deber; iha—en este mundo; kaścana—cualquier; na—nunca; ca—y; asya—de él; sarva-bhūteṣu—en todos los seres vivientes; kaścit—cualquier; artha—propósito; vyapa-āśrayaḥ—refugiándose en.
Un hombre autorrealizado no tiene ningún propósito que cumplir cuando desempeña sus deberes prescritos, ni tiene ningún motivo para dejar de hacer dicho trabajo. Ni tampoco tiene necesidad de depender de ningún otro ser viviente.
Un hombre autorrealizado ya no tiene obligación de desempeñar ningún deber prescrito, salvo y excepto las actividades en la conciencia de Kṛṣṇa. La conciencia de Kṛṣṇa tampoco es inactividad, tal como se explicará en los siguientes versos. Un hombre en conciencia de Kṛṣṇa no se refugia en ninguna persona –sea hombre o semidiós. Cualquier cosa que él hace en conciencia de Kṛṣṇa es suficiente en el desempeño de su obligación.
Bg 3.19
तस्मादसक्तः सततं कार्यं कर्म समाचर ।
असक्तो ह्याचरन्कर्म परमाप्नोति पूरुषः ॥१९॥
tasmād asaktaḥ satataṁ
kāryaṁ karma samācara
asakto hy ācaran karma
param āpnoti pūruṣaḥ
tasmāt—por lo tanto; asaktaḥ—sin apego; satatam—constantemente; kāryam—como deber; karma—trabajo; samācara—realiza; asaktah—sin apego; hi—ciertamente; ācaran—realizando; karma—trabajo; param—el Supremo; āpnoti—alcanza; pūruṣaḥ—un hombre.
Por lo tanto, uno debe actuar por deber, sin apegarse a los frutos de las actividades porque trabajando sin apego uno alcanza al Supremo.
El Supremo es para los devotos la Personalidad de Dios y para los impersonalistas es la liberación. Por lo tanto, una persona que actúa para Kṛṣṇa, o en conciencia de Kṛṣṇa, bajo una guía adecuada y sin apego al resultado del trabajo, ciertamente está progresando hacia la meta suprema de la vida. A Arjuna se le dice que debe luchar en la batalla de Kurukṣetra por el interés de Kṛṣṇa porque Kṛṣṇa quería que él luchara. Ser un hombre bueno o un hombre no violento es un apego personal, pero actuar por el Supremo es actuar sin apego al resultado. Esa es la acción perfecta de mayor grado que recomienda Śrī Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios. Los rituales Védicos, tales como los sacrificios prescritos, se realizan para la purificación de las actividades impías que se hicieron en el campo de la gratificación de los sentidos. Pero la acción en conciencia de Kṛṣṇa es trascendental a las reacciones del trabajo bueno o malo. Una persona consciente de Kṛṣṇa no tiene apego por el resultado sino que actúa únicamente para Kṛṣṇa. Ella se ocupa en toda clase de actividades, pero está completamente desapegada.
Bg 3.2
व्यामिश्रेणेव वाक्येन बुद्धिं मोहयसीव मे ।
तदेकं वद निश्चित्य येन श्रेयोऽहमाप्नुयाम् ॥२॥
vyāmiśreṇeva vākyena
buddhiṁ mohayasīva me
tad ekaṁ vada niścitya
yena śreyo’ham āpnuyām
vyāmiśreṇa—con equívocas; iva—como; vākyena—palabras; buddhim—inteligencia; mohayasi—confundiendo; iva—como; me—mi; tat—por lo tanto; ekam—solo una; vada—por favor, di; niścitya—determinando; yena—mediante lo cual; śreyaḥ—verdadero beneficio; aham—yo; āpnuyām—pueda tener.
Mi inteligencia está confundida por Tus ambiguas instrucciones. Así que por favor, dime en definitiva qué es lo más beneficioso para mí.
En el capítulo anterior, como preludio al Bhagavad-gītā, se explicaron muchos senderos diferentes tales como sāṅkhya-yoga, buddhi-yoga, control de los sentidos mediante la inteligencia, trabajo sin deseo fruitivo y la posición del neófito. Todo esto se ha presentado de una forma no sistemática. Para poder actuar y entender sería necesario un esquema más organizado del sendero. Por lo tanto, Arjuna quería aclarar estos temas aparentemente confusos, para que el hombre común pudiera aceptarlos sin malas interpretaciones. Aunque Kṛṣṇa no tenía intención de confundir a Arjuna con ningún juego de palabras, Arjuna no podía seguir el proceso de la conciencia de Kṛṣṇa –ya fuera por inercia o por servicio activo. En otras palabras, mediante sus preguntas, él está despejando el sendero de la conciencia de Kṛṣṇa para todos los estudiantes que quieran entender seriamente el misterio del Bhagavad-gītā.
Bg 3.20
कर्मणैव हि संसिद्धिमास्थिता जनकादयः ।
लोकसंग्रहमेवापि सम्पश्यन्कर्तुमर्हसि ॥२०॥
karmaṇaiva hi saṁsiddhim
āsthitā janakādayaḥ
loka-saṅgraham evāpi
sampaśyan kartum arhasi
karmaṇā—mediante el trabajo; eva—incluso; hi—ciertamente; saṁsiddhim—perfección; āsthitāḥ—situado; janaka-ādayaḥ—Reyes como Janaka y otros; loka-saṅgraham—educando a la gente en general; eva—además; api—por la causa de; sampaśyan—considerando; kartum—actuar; arhasi—mereces.
Incluso reyes como Janaka y otros alcanzaron la etapa de perfección mediante la ejecución de los deberes prescritos. Por lo tanto, debes hacer tu trabajo únicamente para educar a la gente en general.
Los reyes como Janaka y otros eran todos almas autorrealizadas; por consiguiente, ellos no tenían obligación de llevar a cabo los deberes que se prescriben en los Vedas. No obstante, ellos realizaron todas las actividades prescritas solo para dar ejemplo a la gente en general. Janaka era el padre de Sītā y suegro del Señor Śrī Rāma. Siendo un gran devoto del Señor él estaba situado trascendentalmente, pero como era el rey de Mithilā (una subdivisión de la provincia de Behar en India), tenía que enseñar a sus súbditos como luchar virtuosamente en la batalla. Él y sus súbditos lucharon para enseñar a la gente en general que la violencia también es necesaria en una situación donde los buenos argumentos fallan. Antes de la batalla de Kurukṣetra, se hizo todo lo posible para evitar la guerra, incluso por parte de la Suprema Personalidad de Dios, pero el otro bando estaba determinado a luchar. Así que, por una causa tan justa, hay necesidad de luchar. Aunque alguien esté situado en conciencia de Kṛṣṇa y puede que no tenga ningún interés en el mundo, él trabaja para enseñar al público como vivir y como actuar. Las personas con experiencia en la conciencia de Kṛṣṇa, pueden actuar de tal manera que los demás les sigan y esto se explica en el siguiente verso.
Bg 3.21
यद्यदाचरति श्रेष्ठस्तत्तदेवेतरो जनः ।
स यत्प्रमाणं कुरुते लोकस्तदनुवर्तते ॥२१॥
yad yad ācarati śreṣṭhas
tat tad evetaro janaḥ
sa yat pramāṇaṁ kurute
lokas tad anuvartate
yat—lo que sea; yat—cualquiera que sea; ācarati—él actua; śreṣṭhaḥ—un líder respetable; tat—eso; tat—y solo eso; eva—ciertamente; itaraḥ—común; janaḥ—persona; saḥ—él; yat—cualquiera; pramāṇam—evidencia; kurute—realiza; lokaḥ—todo el mundo; tat—eso; anuvartate—sigue los pasos.
Los hombres comunes siguen los pasos de un gran hombre, cualquiera que sea la acción que éste realice. Y cualesquiera que sean las pautas que él establezca mediante sus actos ejemplares, el mundo entero las sigue.
La gente en general siempre requiere un líder que pueda instruir al público mediante su comportamiento práctico. Un líder no puede enseñarle a la gente que deje
de fumar si él mismo fuma. El Señor Caitanya dijo que un maestro debe comportarse correctamente incluso antes de empezar a enseñar. A uno que enseña de esta forma se le llama ācārya, el maestro ideal. Por lo tanto, un maestro debe seguir los principios del śāstra (escrituras) para poder llegar al hombre común. El maestro no puede fabricar reglas que vayan en contra de los principios de las escrituras reveladas. A las escrituras reveladas, como el Manu-saṁhitā y otras similares, se las considera los libros modelo que la sociedad humana debe seguir. De este modo, las enseñanzas del líder se deben basar en los principios de las reglas normativas tal como las practican los grandes maestros. El Śrīmad-Bhāgavatam también afirma que uno debe seguir los pasos de los grandes devotos y esa es la forma de avanzar en el sendero de la comprensión espiritual. Al rey, al jefe ejecutivo de un estado, al padre y al maestro de escuela, a todos se les considera dirigentes naturales de la gente inocente en general. Todos estos líderes naturales tienen una gran responsabilidad con sus dependientes; por lo tanto, deben estar bien versados en los libros modelo de los códigos morales y espirituales.
Bg 3.22
न मे पार्थास्ति कर्तव्यं त्रिषु लोकेषु किञ्चन ।
नानवाप्तमवाप्तव्यं वर्त एव च कर्मणि ॥२२॥
na me pārthāsti kartavyaṁ
triṣu lokeṣu kiñcana
nānavāptam avāptavyaṁ
varta eva ca karmaṇi
na—ninguno; me—Mío; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; asti—hay; kartavyam—cualquier deber prescrito; triṣu—en los tres; lokeṣu—sistemas planetarios; kiñcana—cualquier cosa; na—no; anavāptam—necesitado; avāptavyam—algo que ganar; varte—ocupado; eva—ciertamente; ca—también; karmaṇi—en el deber prescrito.
¡Oh hijo de Pṛthā!, no hay trabajo prescrito para Mí dentro de los tres sistemas planetarios. Ni necesito nada, ni tengo que obtener nada –y aun así, Yo Me ocupo en el trabajo.
A la Suprema Personalidad de Dios se le describe en las literaturas Védicas de la siguiente forma:
tam īśvarāṇāṁ paramaṁ maheśvaraṁ taṁ devatānāṁ paramaṁ ca daivatam patiṁ patīnāṁ paramaṁ parastād vidāma devaṁ bhuvaneśam īḍyam
na tasya kāryaṁ karaṇaṁ ca vidyate na tat-samaś cābhyadhikaś ca dṛśyate parāsya śaktir vividhaiva śrūyate svā-bhāvikī jñāna-bala-kriyā ca.
«El Señor Supremo es el controlador de todos los demás controladores y Él es el más grande de todos los diferentes líderes planetarios. Todos están bajo Su control. El Señor Supremo es el único que delega poderes particulares a todas las entidades, ellas no son supremas por sí mismas. Él también es adorado por todos los semidioses y es el director supremo de todos los directores. Por lo tanto, Él es trascendental a toda clase de líderes y controladores materiales y es el objeto de adoración de todos. No hay nadie más grande que Él y Él es la causa suprema de todas las causas. «Él no posee una forma corporal como la de una entidad viviente ordinaria. No hay diferencia entre Su cuerpo y Su alma. Él es absoluto. Todos Sus sentidos son trascendentales. Cualquiera de Sus sentidos puede hacer la actividad de cualquier otro sentido. Por lo tanto, no hay nadie más grande que Él o igual a Él. Él tiene múltiples potencias y así, Sus obras se llevan a cabo automáticamente, como una secuencia natural» (Śvetāśvatara Upaniṣad 6.7-8). Ya que todo en la Personalidad de Dios está lleno de opulencia y existe en plena verdad, no hay deber que la Suprema Personalidad de Dios tenga que hacer. Aquel que debe recibir los resultados de su trabajo tiene algún deber asignado, pero aquel que no tiene nada que alcanzar dentro de los tres sistemas planetarios, ciertamente no tiene deberes. Y aun así, el Señor Kṛṣṇa se ocupa en el campo de batalla de Kurukṣetra como el líder de los kṣatriyas porque los kṣatriyas tienen el deber de dar protección al afligido. Aunque Él está por encima de todas las regulaciones de las escrituras reveladas, Él no hace nada que las viole.
Bg 3.23
यदि ह्यहं न वर्तेयं जातु कर्मण्यतन्द्रितः ।
मम वर्त्मानुवर्तन्ते मनुष्याः पार्थ सर्वशः ॥२३॥
yadi hy ahaṁ na varteyaṁ
jātu karmaṇy atandritaḥ
mama vartmānuvartante
manuṣyāḥ pārtha sarvaśaḥ
yadi—si; hi—ciertamente; aham—Yo; na—no; varteyam—ocupado así; jātu—alguna vez; karmaṇi—en el desempeño de deberes prescritos; atandritaḥ—con gran cuidado; mama—Mí; vartma—sendero; anuvartante—seguirían; manuṣyāḥ—todos los hombres; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; sarvaśaḥ—en todos los aspectos.
Pues si Yo no me ocupara en el trabajo, ¡oh Pārtha!, ciertamente todos los hombres seguirían Mi sendero.
Con el propósito de mantener el equilibrio de la tranquilidad social y para el progreso en la vida espiritual, existen costumbres familiares tradicionales para todo hombre civilizado. Aunque estas reglas y regulaciones son para las almas condicionadas y no para el Señor Kṛṣṇa, Él siguió las reglas prescritas porque Él descendió para establecer los principios de la religión. Si no, los hombres comunes
seguirían Sus pasos porque Él es la autoridad suprema. Del Śrīmad-Bhāgavatam se entiende que el Señor Kṛṣṇa realizaba todos los deberes religiosos en su casa y fuera de ella, tal como se le requiere a un cabeza de familia.
Bg 3.24
उत्सीदेयुरिमे लोका न कुर्यां कर्म चेदहम् ।
सङ्करस्य च कर्ता स्यामुपहन्यामिमाः प्रजाः ॥२४॥
utsīdeyur ime lokā
na kuryāṁ karma ced aham
saṅkarasya ca kartā syām
upahanyām imāḥ prajāḥ
utsīdeyuḥ—arruinaría; ime—todos estos; lokāḥ—mundos; na—no; kuryām—hacer; karma—deberes prescritos; cet—si; aham—Yo; saṅkarasya—de población no deseada; ca—y; kartā—creador; syām—seré; upahanyām—destruir; imāḥ—todas estas; prajāḥ—entidades vivientes.
Si Yo dejara de trabajar, entonces todos estos mundos se irían a la ruina. Yo también sería la causa de la creación de población no deseada y por consiguiente destruiría la paz de todos los seres conscientes.
Varṇa-saṅkara es la población no deseada que perturba la paz de la sociedad en general. Con motivo de detener este disturbio social se prescriben reglas y regulaciones por medio de las cuales la población puede ser automáticamente pacífica y organizada para progresar espiritualmente en la vida. Cuando el Señor Kṛṣṇa desciende, Él naturalmente Se ocupa en esas reglas y regulaciones con el objeto de mantener el prestigio y la necesidad de tan importantes prácticas. El Señor es el padre de todas las entidades vivientes y Él es indirectamente responsable si las entidades vivientes se descarrían. Por lo tanto, el Señor Mismo desciende y corrige a la sociedad cuando hay un descuido general de los principios regulativos. Sin embargo, debemos observar cuidadosamente que, aunque tenemos que seguir los pasos del Señor, aun así tenemos que recordar que no podemos imitarle. El seguir y el imitar no están en el mismo nivel. No podemos imitar al Señor levantando la colina de Govardhana, tal como Él lo hizo en Su niñez. Esto es imposible para cualquier ser humano. Tenemos que seguir Sus instrucciones, pero en ningún momento podemos imitarle. El Śrīmad-Bhāgavatam afirma:
naitat samācarej jātu manasāpi hy anīśvaraḥ vinaśyaty ācaran mauḍhyād yathā ‘rudro ‘bdhijaṁ viṣam
īśvarāṇāṁ vacaḥ satyaṁ tathaivācaritaṁ kvacit teṣāṁ yat sva-vaco yuktaṁ buddhimāṁs tat samācaret
«Uno simplemente debe seguir las instrucciones del Señor y de Sus sirvientes apoderados. Sus instrucciones son todas buenas para nosotros y cualquier persona inteligente las llevará a cabo tal como se enseñan. Sin embargo, uno debe cuidarse de no imitar Sus acciones. Uno no debe tratar de beber el océano de veneno, imitando al Señor Śiva» (Bhāg. 10.33.30). Siempre debemos tener en consideración la posición superior de los īśvaras o aquellos que de hecho pueden controlar los movimientos del sol y de la luna. Sin dicho poder uno no puede imitar a los īśvaras, quienes son super poderosos. El Señor Śiva bebió una cantidad de veneno del tamaño de un océano, pero si un hombre común trata de beber aunque sea una gota de ese veneno, morirá. Existen muchos pseudodevotos del Señor Śiva que quieren permitirse el fumar gāñjā (marihuana) y otras drogas embriagantes similares, olvidándose de que por imitar así las acciones del Señor Śiva, ellos están llamando muy de cerca a la muerte. De forma similar, hay algunos pseudodevotos del Señor Kṛṣṇa que prefieren imitarle en Su rāsa-līlā, o danza del amor, olvidando su incapacidad para levantar la colina de Govardhana. Por lo tanto, es mejor no tratar de imitar al poderoso sino simplemente seguir sus instrucciones. Uno tampoco debe tratar de ocupar sus puestos sin tener la cualificación necesaria. Hay tantas «encarnaciones» de Dios, que no tienen el poder del Dios Supremo.
Bg 3.25
सक्ताः कर्मण्यविद्वांसो यथा कुर्वन्ति भारत ।
कुर्याद्विद्वांस्तथासक्तश्चिकीर्षुर्लोकसंग्रहम् ॥२५॥
saktāḥ karmaṇy avidvāṁso
yathā kurvanti bhārata
kuryād vidvāṁs tathāsaktaś
cikīrṣur loka-saṅgraham
saktāḥ—estando apegado; karmaṇi—deberes prescritos; avidvāṁsaḥ—los ignorantes; yathā—tanto como; kurvanti—hacerlo; bhārata—¡oh, descendiente de Bharata!; kuryāt—deben hacer; vidvān—los eruditos; tathā—así pues; asaktaḥ—sin apego; cikīrṣuḥ—deseándolo; loka-saṅgraham—dirigiendo la gente en general.
Así como el ignorante desempeña sus deberes con apego a los resultados, en forma similar los sabios han de actuar también, pero sin apego, con el fin de encaminar a la gente hacia el sendero correcto.
Una persona en conciencia de Kṛṣṇa y una persona que no está en conciencia de Kṛṣṇa se distinguen por sus diferentes deseos. Una persona consciente de Kṛṣṇa no hace nada que no conduzca al desarrollo de la conciencia de Kṛṣṇa. Incluso puede actuar exactamente como una persona ignorante que está demasiado apegada a las actividades materiales, pero mientras que uno se ocupa en tales actividades para la gratificación de los sentidos, el otro se ocupa para la satisfacción de Kṛṣṇa. Por lo tanto, es necesario que la persona consciente de Kṛṣṇa enseñe a la gente cómo actuar y cómo utilizar los resultados de la acción para el propósito de la conciencia de Kṛṣṇa.
Bg 3.26
न बुद्धिभेदं जनयेदज्ञानां कर्मसङ्गिनाम् ।
जोषयेत्सर्वकर्माणि विद्वान्युक्तः समाचरन् ॥२६॥
na buddhi-bhedaṁ janayed
ajñānāṁ karma-saṅginām
joṣayet sarva-karmāṇi
vidvān yuktaḥ samācaran
na—no; buddhi-bhedam—perturbar la inteligencia; janayet—hacer; ajñānām—de los necios; karma-saṅginām—apegados al trabajo fruitivo; joṣayet—adaptar; sarva—todo; karmāṇi—trabajo; vidvān—un sabio; yuktaḥ—completamente ocupado; samācaran—practicando.
No perturben los sabios las mentes de los ignorantes que están apegados a la acción fruitiva. No se les debe incitar a abstenerse del trabajo, sino a trabajar con espíritu de devoción.
Vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ: ese es el fin de todos los rituales Védicos. Todos los rituales, o ejecuciones de sacrificios y todo lo que ha sido presentado en los Vedas, incluyendo todas las instrucciones para las actividades materiales, están hechas para entender a Kṛṣṇa, quien es la meta última de la vida. Pero ya que las almas condicionadas no conocen nada más allá de la gratificación de los sentidos, estudian los Vedas con ese propósito. Sin embargo, mediante la regulación de los sentidos, uno se eleva gradualmente a la conciencia de Kṛṣṇa. Por lo tanto, un alma que entiende la conciencia de Kṛṣṇa no debe perturbar a los demás en sus actividades o en su entendimiento, sino que debe actuar mostrando cómo los resultados de todo trabajo se pueden dedicar al servicio de Kṛṣṇa. La persona sabia consciente de Kṛṣṇa puede actuar de tal forma que la persona ignorante que trabaja para la gratificación de los sentidos, pueda aprender cómo actuar y cómo comportarse. Aunque no se debe perturbar al hombre ignorante en sus actividades, sin embargo, una persona que ha desarrollado un poco de conciencia de Kṛṣṇa, puede ser ocupada directamente en el servicio del Señor, sin tener que esperar a otras fórmulas Védicas. Este hombre afortunado no necesita seguir los rituales Védicos porque en la conciencia de Kṛṣṇa directa uno puede obtener todos los resultados, con solo seguir los deberes prescritos de la persona en particular.
Bg 3.27
प्रकृतेः क्रियमाणानि गुणैः कर्माणि सर्वशः ।
अहङ्कारविमूढात्मा कर्ताहमिति मन्यते ॥२७॥
prakṛteḥ kriyamāṇāni
guṇaiḥ karmāṇi sarvaśaḥ
ahaṅkāra-vimūḍhātmā
kartāham iti manyate
prakṛteḥ—de la naturaleza material; kryiyamāṇāni—siendo hecho todo; guṇaiḥ—por las modalidades; karmāṇi—actividades; sarvaśaḥ—toda clase de; ahaṅkāra-vimūḍha—confundido por el ego falso; ātmā—el alma espiritual; kartā—autor; aham—Yo; iti—así pues; manyate—cree.
Estando bajo la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material, el alma espiritual confundida se cree el ejecutor de las actividades, las cuales en realidad son llevadas a cabo por la naturaleza.
Dos personas, una en conciencia de Kṛṣṇa y otra en conciencia material, trabajando en el mismo nivel, puede parecer que trabajan en la misma plataforma, pero hay un abismo entre sus posiciones respectivas. La persona en conciencia material está convencida, debido al ego falso, que es el ejecutor de todo. No sabe que es la naturaleza material, la cual trabaja bajo la supervisión del Señor Supremo, la que produce el mecanismo del cuerpo. La persona materialista no tiene conocimiento de que en última instancia está bajo el control de Kṛṣṇa. La persona con ego falso se atribuye todo el mérito de hacer todo en forma independiente y ese es el síntoma de su nesciencia. Él no sabe que estos cuerpos burdos y sutiles son creación de la naturaleza material, bajo la orden de la Suprema Personalidad de Dios y como tal, deben ocupar sus actividades mentales y corporales al servicio de Kṛṣṇa, en conciencia de Kṛṣṇa. El hombre ignorante olvida que a la Suprema Personalidad de Dios se le conoce como Hṛṣīkeśa, o el amo de los sentidos del cuerpo material, ya que debido al prolongado mal uso de los sentidos en la gratificación sensorial, él en realidad está confundido por el ego falso, el cual le hace olvidar su relación eterna con Kṛṣṇa.
Bg 3.28
तत्त्ववित्तु महाबाहो गुणकर्मविभागयोः ।
गुणा गुणेषु वर्तन्त इति मत्वा न सज्जते ॥२८॥
tattvavit tu mahā-bāho
guṇa-karma-vibhāgayoḥ
guṇā guṇeṣu vartanta
iti matvā na sajjate
tattvavit—el conocedor de la Verdad Absoluta; tu—pero; mahā-bāho—¡oh, el de los poderosos brazos!; guṇa-karma—trabajos que están bajo la influencia material; vibhāgayoḥ—diferencias; guṇāḥ—sentidos; guṇeṣu—en la gratificación de los sentidos; vartante—siendo ocupados; iti—así pues; matvā—pensando; na—nunca; sajjate—se apega.
Aquel que tiene conocimiento de la Verdad Absoluta, ¡oh el de los poderosos brazos!, no se ocupa ni de los sentidos, ni en la gratificación sensorial, pues conoce bien la diferencia entre el trabajo devocional y el trabajo por los resultados fruitivos.
El conocedor de la Verdad Absoluta está convencido de su incómoda posición en contacto con la materia. Él sabe que es parte y porción de la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa y que su posición no debe ser en la creación material. Él conoce su verdadera identidad como parte y porción del Supremo quien es bienaventuranza y conocimiento eternos y es consciente de que de una u otra manera está atrapado en el concepto material de la vida. En su estado de existencia puro, él tiene la función de adaptar sus actividades al servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa. Él, por lo tanto, se ocupa en actividades de la conciencia de Kṛṣṇa y naturalmente se desapega de las actividades de los sentidos materiales, las cuales son todas circunstanciales y temporales. Él sabe que su condición material de vida está bajo el control supremo del Señor. Por consiguiente, no se perturba por ningún tipo de reacciones materiales, las cuales considera como la misericordia del Señor. De acuerdo al Śrīmad-Bhāgavatam, aquel que conoce la Verdad Absoluta en tres diferentes aspectos –es decir Brahman, Paramātmā y la Suprema Personalidad de Dios– es llamado tattvavit ya que él también conoce su propia posición verdadera en relación con el Supremo.
Bg 3.29
प्रकृतेर्गुणसम्मूढाः सज्जन्ते गुणकर्मसु ।
तानकृत्स्नविदो मन्दान्कृत्स्नविन्न विचालयेत् ॥२९॥
prakṛter guṇa-saṁmūḍhāḥ
sajjante guṇa-karmasu
tān akṛtsna-vido mandān
kṛtsna-vin na vicālayet
prakṛteḥ—obligado por las modalidades materiales; guṇa-saṁmūḍhāḥ—engañados por la identificación material; sajjante—se ocupan; guṇa-karmasu—en actividades materiales; tān—todas esas; akṛtsna-vidaḥ—personas con una escasa reserva de conocimiento; mandān—perezosas para entender la autorrealización; kṛtsna-vit—aquel que posee verdadero conocimiento; na—que no; vicālayet—tratar de agitar.
Confundidos por las modalidades de la naturaleza material, los ignorantes se ocupan completamente en actividades materiales y se apegan. Pero los sabios no deben perturbarles, aunque estos deberes sean inferiores debido a la falta de conocimiento por parte de los ejecutores.
Las personas que no tienen conocimiento, se identifican falsamente con la conciencia material burda y están llenas de designaciones materiales. Este cuerpo es un don de la naturaleza material y a quien está demasiado apegado a la conciencia corporal se le llama mandān, o persona perezosa sin comprensión del alma espiritual. Los hombres ignorantes piensan que el cuerpo es el yo; las conexiones corporales con otros son aceptadas como parentesco; la tierra en la que se obtuvo el cuerpo es el objeto de adoración y las formalidades de los rituales religiosos se consideran como fines en sí mismas. El trabajo social, el nacionalismo y el altruismo son algunas de las actividades de esas personas con designaciones materiales. Bajo el hechizo de dichas designaciones, ellos siempre están ocupados en el campo material; para ellos, la comprensión espiritual es un mito y por eso no les interesa. Dichas personas confundidas pueden incluso estar ocupadas en principios morales de vida tan elementales como la no violencia y otros trabajos de benevolencia material similares. Sin embargo, aquellos que están iluminados en la vida espiritual, no deben tratar de agitar a esas personas que están absortas en la materia. Es mejor proseguir silenciosamente con las propias actividades espirituales. Los hombres que son ignorantes no pueden apreciar las actividades en la conciencia de Kṛṣṇa y por lo tanto, el Señor Kṛṣṇa nos aconseja que no les perturbemos y simplemente perder tiempo valioso. Pero los devotos del Señor son más bondadosos que el Señor porque entienden el propósito del Señor. Por consiguiente, ellos se someten a toda clase de riesgos, incluso hasta el punto de acercarse a los hombres ignorantes y tratar de ocuparles en actividades de conciencia de Kṛṣṇa, que son absolutamente necesarias para el ser humano.
Bg 3.3
श्रीभगवानुवाच ।
लोकेऽस्मिन् द्विविधा निष्ठा पुरा प्रोक्ता मयानघ ।
ज्ञानयोगेन साङ्ख्यानां कर्मयोगेन योगिनाम् ॥३॥
śrī bhagavān uvāca
loke’smin dvi-vidhā niṣṭhā
purā proktā mayānagha
jñāna-yogena sāṅkhyānāṁ
karma-yogena yoginām
śrī bhagavān uvāca—la Suprema Personalidad de Dios dijo; loke—en el mundo; asmin—este; dvi-vidhā—dos clases de; niṣṭhā—fe; purā—anteriormente; proktā—se dijo; mayā—por Mí; anagha—¡oh, tú, que estás libre de pecado!; jñāna-yogena—mediante el proceso vinculante del conocimiento; sāṅkhyānām—de los filósofos empíricos; karma-yogena—mediante el proceso vinculador de la devoción; yoginām—de los devotos.
El Señor Bienaventurado dijo: ¡Oh inmaculado Arjuna!, ya he explicado que hay dos clases de hombres que entienden el Yo. Algunos se inclinan a entenderlo mediante la especulación filosófica empírica y otros se inclinan a conocerlo mediante el trabajo devocional.
En el Segundo Capítulo, verso 39, el Señor explicó dos clases de procedimientos – llamados sāṅkhya-yoga y karma-yoga o buddhi-yoga. En este verso, el Señor explica lo mismo más claramente. Sāṅkhya-yoga, o el estudio analítico de la naturaleza del espíritu y la materia, es el tema de estudio de las personas que están inclinadas a especular y entender las cosas mediante el conocimiento experimental y la filosofía. La otra clase de hombres trabaja en conciencia de Kṛṣṇa, tal como se explica en el verso 61 del Capítulo Segundo. El Señor también ha explicado en el verso 39, que obrando mediante los principios de buddhi-yoga, la conciencia de Kṛṣṇa, uno puede aliviarse de las ataduras de la acción; y lo que es más, no hay imperfección en el proceso. El mismo principio se explica más claramente en el verso 61 –que este buddhi-yoga significa depender por completo del Supremo (o más específicamente, de Kṛṣṇa) y de esta manera todos los sentidos pueden ser puestos muy fácilmente bajo control. Por lo tanto, ambos yogas son interdependientes, así como la religión y la filosofía. La religión sin filosofía es sentimentalismo, o a veces fanatismo, mientras que la filosofía sin religión es especulación mental. La última meta es Kṛṣṇa porque los filósofos que también buscan sinceramente la Verdad Absoluta, al final llegan a la conciencia de Kṛṣṇa. Esto también se afirma en el Bhagavad-gītā. Todo el proceso consiste en entender la verdadera posición del yo en relación con el Super Yo. La especulación filosófica es el proceso indirecto mediante el cual uno gradualmente puede llegar al punto de la conciencia de Kṛṣṇa; y el otro proceso consiste en conectarse directamente con todo lo relacionado con la conciencia de Kṛṣṇa. De estos dos, el sendero de la conciencia de Kṛṣṇa es mejor porque no depende de la purificación de los sentidos mediante un proceso filosófico. La conciencia de Kṛṣṇa es en sí misma el proceso purificatorio y por el método directo del servicio devocional, este es simultáneamente fácil y sublime.
Bg 3.30
मयि सर्वाणि कर्माणि संन्यस्याध्यात्मचेतसा ।
निराशीर्निर्ममो भूत्वा युध्यस्व विगतज्वरः ॥३०॥
mayi sarvāṇi karmāṇi
sannyasyādhyātma-cetasā
nirāśīr nirmamo bhūtvā
yudhyasva vigata-jvaraḥ
mayi—a Mí; sarvāṇi—toda clase de; karmāṇi—actividades; sannyasya—abandonando por completo; adhyātma—con pleno conocimiento del ser; cetasā—conciencia; nirāśīḥ—sin deseo de ganancia; nirmamaḥ—sin sentido de posesión; bhūtvā—siendo así; yudhyasva—lucha; vigata-jvaraḥ—sin estar aletargado.
Por lo tanto, ¡oh Arjuna!, entregándome todas tus obras, con tu mente absorta en Mí, sin deseo de ganancia y libre de egoísmo y letargo, lucha.
Este verso indica claramente el propósito del Bhagavad-gītā. El Señor instruye que uno debe volverse plenamente consciente de Kṛṣṇa para llevar a cabo sus deberes, tal como en la disciplina militar. Este mandato puede hacer las cosas un poco difíciles; no obstante, se deben hacer los deberes dependiendo de Kṛṣṇa porque esa es la posición constitucional de la entidad viviente. La entidad viviente no puede ser feliz independiente de la cooperación del Señor Supremo porque la posición constitucional eterna de la entidad viviente es subordinarse a los deseos del Señor. Por eso, Kṛṣṇa le ordenó a Arjuna que luchara, como si el Señor fuera su comandante militar. Uno tiene que sacrificar todo por la buena voluntad del Señor Supremo y al mismo tiempo desempeñar los deberes prescritos sin reclamar derecho de propiedad. Arjuna no tenía que considerar la orden del Señor; solamente tenía que cumplir Su orden. El Señor Supremo es el Alma de todas las almas; por lo tanto, aquel que depende única y exclusivamente del Alma Suprema sin consideraciones personales, o en otras palabras, aquel que es plenamente consciente de Kṛṣṇa, es llamado adhyātma-cetasā. Nirāśīḥ significa que uno tiene que actuar de acuerdo a la orden del maestro. Tampoco debe nunca uno esperar resultados fruitivos. El cajero puede contar millones de dólares para su jefe, pero no exige ni un centavo para sí mismo. De forma similar, uno tiene que comprender que nada en el mundo pertenece a ninguna persona individual, sino que todo pertenece al Señor Supremo. Ése es el verdadero significado de mayi, o «a Mí». Y cuando uno actúa con tal conciencia de Kṛṣṇa, uno ciertamente no exige propiedad sobre nada. A esta conciencia se la llama nirmama, o nada es mío. Y si existe alguna resistencia en la ejecución de esta severa orden, la cual no tiene consideración por la supuesta familia en la relación corporal, esa resistencia debe ser desechada; de esta forma uno se puede volver vigata-jvara, o libre de mentalidad febril o letargo. De acuerdo a su cualidad y a su posición, todo el mundo tiene un tipo determinado de trabajo que desempeñar y todos esos trabajos se pueden hacer en conciencia de Kṛṣṇa, tal como se ha descrito anteriormente. Esto le conducirá al sendero de la liberación.
Bg 3.31
ये मे मतमिदं नित्यमनुतिष्ठन्ति मानवाः ।
श्रद्धावन्तोऽनसूयन्तो मुच्यन्ते तेऽपि कर्मभिः ॥३१॥
ye me matam idaṁ nityam
anutiṣṭhanti mānavāḥ
śraddhāvanto’nasūyanto
mucyante te’pi karmabhiḥ
ye—aquellos; me—Mí; matam—mandatos; idam—estos; nityam—función eterna; anutiṣṭhanti—ejecutan regularmente; mānavāḥ—humanidad; śraddhā-vantaḥ—con fe y devoción; anasūyantaḥ—sin envidia; mucyante—se liberan; te—todos ellos; api—incluso; karmabhiḥ—del cautiverio de la ley de la acción fruitiva.
Aquel que ejecuta sus deberes de acuerdo a Mis mandatos y que sigue estas enseñanzas fielmente, sin envidia, se libera del cautiverio de las acciones fruitivas.
El mandato de la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, es la esencia de toda la sabiduría Védica y por lo tanto, es verdad eternamente, sin excepción. Así como los Vedas son eternos, también esta verdad de la conciencia de Kṛṣṇa es eterna. Uno debe tener fe firme en este mandato, sin envidiar al Señor. Hay muchos filósofos que escriben comentarios sobre el Bhagavad-gītā, pero no tienen fe en Kṛṣṇa. Ellos nunca se liberarán del cautiverio de la acción fruitiva. Pero un hombre común que tenga una fe firme en los mandatos eternos del Señor, aunque no sea capaz de seguir dichas órdenes, se liberará del cautiverio de la ley del karma. En el principio de la conciencia de Kṛṣṇa, puede que uno no lleve a cabo plenamente los mandatos del Señor, pero porque no resiente este principio y trabaja sinceramente sin considerar la derrota o la desesperanza, con seguridad será promovido a la etapa de conciencia de Kṛṣṇa pura.
Bg 3.32
ये त्वेतदभ्यसूयन्तो नानुतिष्ठन्ति मे मतम् ।
सर्वज्ञानविमूढांस्तान्विद्धि नष्टानचेतसः ॥३२॥
ye tv etad abhyasūyanto
nānutiṣṭhanti me matam
sarva-jñāna-vimūḍhāṁs tān
viddhi naṣṭān acetasaḥ
ye—aquellos; tu—sin embargo; etat—esto; abhyasūyantaḥ—por envidia; na—no; anutiṣṭhanti—realizan regularmente; me—Mí; matam—mandato; sarva-jñāna—todo tipo de conocimiento; vimūḍhān—perfectamente engañados; tān—ellos son; viddhi—sábelo bien; naṣṭān—totalmente arruinado; acetasaḥ—sin conciencia de Kṛṣṇa.
Pero aquellos que debido a la envidia hacen caso omiso de estas enseñanzas y no las practican regularmente, deben ser considerados desprovistos de todo conocimiento, engañados y condenados a la ignorancia y al cautiverio.
Aquí se expone claramente el defecto de no ser consciente de Kṛṣṇa. Así como hay castigo para la desobediencia a la orden del jefe ejecutivo supremo, ciertamente también hay un castigo por la desobediencia a la orden de la Suprema Personalidad de Dios. Una persona desobediente, por grande que sea, es ignorante de sí misma, del Brahman Supremo, del Paramātmā y de la Personalidad de Dios, debido a su corazón vacío. Por lo tanto, para ella no hay esperanzas de que perfeccione su vida.
Bg 3.33
सदृशं चेष्टते स्वस्याः प्रकृतेर्ज्ञानवानपि ।
प्रकृतिं यान्ति भूतानि निग्रहः किं करिष्यति ॥३३॥
sadṛśaṁ ceṣṭate svasyāḥ
prakṛter jñānavān api
prakṛtiṁ yānti bhūtāni
nigrahaḥ kiṁ kariṣyati
sadṛśam—de acuerdo; ceṣṭate—trata; svasyāḥ—en su propia naturaleza; prakṛteḥ—modalidades de la naturaleza; jñānavān—los entendidos; api—aunque; prakṛtim—naturaleza; yānti—pasa por; bhūtāni—todas las entidades vivientes; nigrahaḥ—represión; kim—qué; kariṣyati—puede hacer.
Incluso el hombre de conocimiento actúa de acuerdo a su propia naturaleza ya que cada uno sigue su naturaleza. ¿Qué puede lograrse con la represión?
A menos que uno se sitúe en la plataforma trascendental de la conciencia de Kṛṣṇa, no podrá liberarse de la influencia de las modalidades de la naturaleza material, tal como lo confirma el Señor en el Séptimo Capítulo (7.14). Por lo tanto, incluso para la persona más educada en el plano mundano, es imposible salirse del cautiverio de māyā, simplemente con conocimiento teórico o por separar el alma del cuerpo. Hay muchos supuestos espiritualistas que exteriormente se hacen pasar por avanzados en la ciencia, pero interior o privadamente están completamente bajo sus respectivas modalidades de la naturaleza que son incapaces de superar. Uno puede que sea muy erudito desde el punto de vista académico, pero debido a su prolongado contacto con la naturaleza material, se encuentra en cautiverio. La conciencia de Kṛṣṇa le ayuda a salir del cautiverio material, aunque esté ocupado en sus deberes prescritos. Por lo tanto, sin ser plenamente consciente de Kṛṣṇa, nadie debe abandonar de repente sus deberes prescritos y volverse un supuesto yogī o trascendentalista artificialmente. Es mejor estar situado en su propia posición y tratar de alcanzar la conciencia de Kṛṣṇa bajo una formación superior. Y de este modo, uno podrá liberarse de las garras de māyā.
Bg 3.34
इन्द्रियस्येन्द्रियस्यार्थे रागद्वेषौ व्यवस्थितौ ।
तयोर्न वशमागच्छेत्तौ ह्यस्य परिपन्थिनौ ॥३४॥
indriyasyendriyasyārthe
rāga-dveṣau vyavasthitau
tayor na vaśam āgacchet
tau hy asya paripanthinau
indriyasya—de los sentidos; indriyasya arthe—en los objetos de los sentidos; rāga—apego; dveṣau—también en el desapego; vyavasthitau—poner bajo regulaciones; tayoḥ—de ellos; na—nunca; vaśam—control; āgacchet—uno debe llegar; tau—esos; hi—son ciertamente; asya—sus; paripanthinau—obstáculos.
Los seres corporificados sienten atracción y repulsión a los objetos de los sentidos, pero no se debe caer bajo el control de los sentidos y los objetos de los sentidos porque estos son obstáculos en el sendero de la autorrealización.
Aquellos que están en conciencia de Kṛṣṇa son naturalmente reacios a ocuparse en las gratificaciones materiales de los sentidos. Pero aquellos que no tienen esta conciencia deben seguir las reglas y regulaciones de las escrituras reveladas. El disfrute irrestricto de los sentidos es la causa del cautiverio material, pero aquel que sigue las reglas y regulaciones de las escrituras reveladas, no se enreda con los objetos de los sentidos. Por ejemplo, el disfrute sexual es una necesidad del alma condicionada y se permite bajo la licencia de los vínculos matrimoniales. Por ejemplo, de acuerdo a los mandatos de las escrituras, se prohíbe tener relaciones sexuales con otra mujer que no sea tu propia esposa. A las demás mujeres se las debe considerar como la propia madre. Pero a pesar de dichos mandatos, el hombre aún esta inclinado a tener relaciones sexuales con otras mujeres. Esas tendencias se deben refrenar; sino, serán obstáculos en el sendero de la autorrealización. Mientras el cuerpo material existe, se permiten sus necesidades, pero bajo reglas y regulaciones. Y aún así, no debemos depender del control de dichas concesiones. Uno tiene que seguir esas reglas y regulaciones sin apegarse a ellas porque la práctica regulada de las gratificaciones de los sentidos también puede provocar que uno se desvíe –así como siempre existe la posibilidad de un accidente, incluso en la mejor carretera. Aunque sea cuidadosamente mantenida, nadie puede garantizar que no habrá peligro, incluso en la carretera más segura. El espíritu de disfrute de los sentidos ha estado vigente debido al contacto material desde hace muchísimo tiempo. Por lo tanto, a pesar del disfrute sensorial regulado, hay toda posibilidad de caer; así que también se debe evitar por todos los medios cualquier apego por el disfrute regulado de los sentidos. Pero la acción en el servicio amoroso a Kṛṣṇa, nos desapega de todo tipo de actividades sensoriales. Por ello, nadie debe intentar desapegarse de la conciencia de Kṛṣṇa en ninguna etapa de la vida. Todo el propósito del desapego de todo tipo de apego sensorial es el de situarse en última instancia en la plataforma de conciencia de Kṛṣṇa
Bg 3.35
श्रेयान्स्वधर्मो विगुणः परधर्मात्स्वनुष्ठितात् ।
स्वधर्मे निधनं श्रेयः परधर्मो भयावहः ॥३५॥
śreyān sva-dharmo viguṇaḥ
para-dharmāt svanuṣṭhitāt
sva-dharme nidhanaṁ śreyaḥ
para-dharmo bhayāvahaḥ
śreyān—muy superior; sva-dharmaḥ—deberes prescritos de uno; viguṇaḥ—incluso con faltas; para-dharmāt—de los deberes asignados a otros; svanuṣṭhitāt—que hechos perfectamente; sva-dharme—en deberes prescritos de uno; nidhanam—destrucción; śreyaḥ—mejor; para-dharmaḥ—deberes prescritos para otros; bhaya-āvahaḥ—peligroso.
Es mucho mejor cumplir los propios deberes prescritos, aunque sean defectuosos, que el deber de otro. Es preferible la destrucción mientras se cumplen los deberes propios, que ocuparse en los deberes ajenos, ya que es peligroso seguir el sendero de otro.
Así pues, uno debe cumplir sus deberes prescritos en plena conciencia de Kṛṣṇa, en vez de aquellos prescritos para otros. Los deberes prescritos complementan la condición psicofísica de uno bajo el hechizo de las modalidades de la naturaleza material. Los deberes espirituales, en la forma en que los ordena el maestro espiritual, son para el servicio trascendental de Kṛṣṇa. Pero uno debe adherirse a sus deberes prescritos, tanto materiales como espirituales, incluso hasta el punto de la muerte, en vez de imitar los deberes prescritos ajenos. Aunque los deberes en la plataforma espiritual y los deberes en la plataforma material puedan ser diferentes, para el ejecutor siempre es bueno el principio de seguir la instrucción autorizada. Cuando uno está bajo el hechizo de las modalidades de la naturaleza material, debe seguir las reglas prescritas para las situaciones particulares y no debe imitar a otros. Por ejemplo, un brāhmaṇa que está en la modalidad de la bondad no es violento, mientras que a un kṣatriya que está en la modalidad de la pasión, se le permite ser violento. De esta manera, es mejor para un kṣatriya ser derrotado, siguiendo las reglas de la violencia, que imitar a un brāhmaṇa que sigue los principios de la no violencia. Todo el mundo tiene que limpiar su corazón mediante un proceso gradual, no abruptamente. Sin embargo, cuando uno trasciende las modalidades de la naturaleza material y se sitúa completamente en conciencia de Kṛṣṇa, puede hacer cualquier y toda cosa, bajo la guía del maestro espiritual fidedigno. En esa etapa completa de conciencia de Kṛṣṇa, el kṣatriya puede actuar como brāhmaṇa, o un brāhmaṇa puede actuar como kṣatriya. En la etapa trascendental no se aplican las distinciones del mundo material. Por ejemplo, Viśvāmitra era originalmente un kṣatriya, pero luego actuó como un brāhmaṇa, mientras que Paraśurāma era un brāhmaṇa, pero más tarde actuó como un kṣatriya. Ellos pudieron hacer esto ya que estaban situados trascendentalmente; pero mientras uno está en la plataforma material, debe cumplir con sus deberes de acuerdo a las modalidades de la naturaleza material. Al mismo tiempo, él debe tener una comprensión completa de la conciencia de Kṛṣṇa.
Bg 3.36
अर्जुन उवाच ।
अथ केन प्रयुक्तोऽयं पापं चरति पूरुषः ।
अनिच्छन्नपि वार्ष्णेय बलादिव नियोजितः ॥३६॥
arjuna uvāca
atha kena prayukto’yaṁ
pāpaṁ carati pūruṣaḥ
anicchann api vārṣṇeya
balād iva niyojitaḥ
arjunaḥ uvāca—Arjuna dijo; atha—entonces; kena—por medio de qué; prayuktaḥ—movido; ayam—un; pāpam—pecados; carati—actúa; pūruṣaḥ—un hombre; anicchan—sin desear; api—aunque; vārṣṇeya—¡oh, descendiente de Vṛṣṇi!; balāt—a la fuerza; iva—como si; niyojitaḥ—ocupado.
Arjuna dijo: ¡Oh descendiente de Vṛṣṇi! ¿Qué es lo que impele a los actos pecaminosos, incluso involuntariamente, como si se le obligara a la fuerza?
Una entidad viviente, como parte o porción del Supremo, es originalmente espiritual, pura y libre de todas las contaminaciones materiales. Por naturaleza, no está sujeta a los pecados del mundo material. Pero cuando está en contacto con la naturaleza material, actúa sin dudar de muchas maneras pecaminosas y a veces, incluso contra su propia voluntad. De este modo, la pregunta que Arjuna hace a Kṛṣṇa, sobre la naturaleza desvirtuada de las entidades vivientes es muy apropiada. Aunque algunas veces la entidad viviente no quiere actuar en pecado, aún así es forzada a actuar. Las acciones pecaminosas no son sin embargo, incitadas por la Superalma internamente, sino que se deben a otra causa, tal como el Señor explica en el siguiente verso.
Bg 3.37
श्रीभगवानुवाच ।
काम एष क्रोध एष रजोगुणसमुद्भवः ।
महाशनो महापाप्मा विद्ध्येनमिह वैरिणम् ॥३७॥
śrī bhagavān uvāca
kāma eṣa krodha eṣa
rajoguṇa-samudbhavaḥ
mahā-śano mahā-pāpmā
viddhy enam iha vairiṇam
śrī bhagavān uvāca—la Personalidad de Dios dijo; kāmaḥ—lujuria; eṣaḥ—todo esto; krodhaḥ—ira; eṣaḥ—todos estos; rajo-guṇa—la modalidad de la pasión; samud-bhavaḥ—nacida de; mahā-śanaḥ—que todo lo devora; mahā-pāpmā—sumamente pecaminosa; viddhi—sabe; enam—esto; iha—en el mundo material; vairiṇam—el peor enemigo.
El Señor Bienaventurado dijo: Es únicamente la lujuria, Arjuna, la cual nace del contacto con las modalidades materiales de la pasión y luego se transforma en ira, y es el enemigo pecaminoso de este mundo, que todo lo devora.
Cuando una entidad viviente entra en contacto con la creación material, su amor eterno por Kṛṣṇa se transforma en lujuria al vincularse con la modalidad de la pasión. O en otras palabras, el sentimiento de amor por Dios se transforma en lujuria, así como la leche al estar en contacto con el tamarindo agrio se transforma en yogur. A su vez, cuando la lujuria no se satisface, se transforma en ira, la ira se transforma en ilusión y la ilusión continúa la existencia material. Por lo tanto, la lujuria es el mayor enemigo de la entidad viviente y es la lujuria únicamente la que induce a la entidad viviente pura a permanecer enredada en el mundo material. La ira es la manifestación de la modalidad de la ignorancia; estas modalidades se exhiben como la ira y demás corolarios. Si las modalidades de la pasión, en vez de degradarse en modalidades de la ignorancia, se elevan a modalidades de la bondad mediante el método prescrito de vivir y actuar, entonces uno puede salvarse de la degradación de la ira mediante el apego espiritual. La Suprema Personalidad de Dios se expandió a sí Mismo en muchos, para Su bienaventuranza espiritual la cual está siempre aumentando y las entidades vivientes son partes y porciones de esta bienaventuranza espiritual. Ellas también son independientes parcialmente, pero por el mal uso de su independencia, cuando la actitud de servicio se transforma en la propensión al disfrute de los sentidos, quedan bajo la influencia de la lujuria. El Señor crea este mundo material para facilitar que las almas condicionadas satisfagan estas propensiones lujuriosas. Y cuando están completamente desconcertadas debido a las actividades lujuriosas prolongadas, las entidades vivientes empiezan a inquirir sobre su verdadera posición. Esta pregunta es el principio de los Vedānta-sūtras, donde se afirma, athāto brahma-jijñāsā: uno debe inquirir sobre el Supremo. Y al Supremo se le define en el Śrīmad-Bhāgavatam como janmādyasya yato’nvayād itarataś ca o, «el origen de todo es el Brahman Supremo». Por consiguiente, el Supremo también es el origen de la lujuria. Por lo tanto, si la lujuria se transforma en amor por el Supremo, o si se transforma en conciencia de Kṛṣṇa –o en otras palabras, el desear todo para Kṛṣṇa– entonces, tanto la lujuria como la ira pueden espiritualizarse. Hanumān, el gran sirviente del Señor Rāma, utilizó la ira contra sus enemigos para la satisfacción del Señor. Por lo tanto, cuando la lujuria y la ira se emplean en la conciencia de Kṛṣṇa, se vuelven nuestros amigos en lugar de nuestros enemigos.
Bg 3.38
धूमेनाव्रियते वह्निर्यथादर्शो मलेन च ।
यथोल्बेनावृतो गर्भस्तथा तेनेदमावृतम् ॥३८॥
dhūmenāvriyate vahnir
yathādarśo malena ca
yatholbenāvṛto garbhas
tathā tenedam āvṛtam
dhūmena—por el humo; āvriyate—cubierto; vahniḥ—fuego; yathā—tal como; ādarśaḥ—espejo; malena—por el polvo; ca—también; yathā—tal como; ulbena—por el vientre; āvṛtaḥ—es cubierto; garbhaḥ—embrión; tathā—así; tena—por esa lujuria; idam—esta; āvṛtam—es cubierta.
Así como al fuego lo cubre el humo, como a un espejo lo cubre el polvo, o como al embrión le cubre el vientre, de forma similar, a la entidad viviente la cubren diferentes grados de esta lujuria.
Hay tres grados de cubiertas que oscurecen la conciencia pura de la entidad viviente. Estas cubiertas no son más que diferentes manifestaciones de la lujuria, como el humo en el fuego, el polvo en el espejo y el vientre alrededor del embrión. Cuando la lujuria se compara con el humo, se debe entender que el fuego de la chispa viviente se puede percibir un poco. En otras palabras, cuando la entidad viviente exhibe ligeramente su conciencia de Kṛṣṇa, se la puede comparar al fuego cubierto por humo. Aunque donde hay humo tiene que haber fuego, no hay ninguna manifestación evidente del fuego en la etapa preliminar. Este estado es comparado al principio de la conciencia de Kṛṣṇa. El polvo del espejo se refiere al proceso de limpieza del espejo de la mente mediante muchos métodos espirituales. El mejor proceso es cantar los santos nombres del Señor. El embrión cubierto por el vientre es una analogía que ilustra una situación de desamparo, ya que el niño en el vientre está tan indefenso que ni siquiera puede moverse. La condición de vida en esa etapa puede compararse a la de los árboles. Los árboles también son entidades vivientes, pero han sido puestos en esa condición de vida debido a una exhibición de lujuria tan grande, que están casi totalmente carentes de conciencia. El espejo cubierto se compara a las aves y a las bestias y el fuego cubierto por el humo se compara al ser humano. En la forma de ser humano, la entidad viviente puede revivir un poco su conciencia de Kṛṣṇa y si evoluciona más, puede encender el fuego de la vida espiritual en la forma humana de vida. Mediante un trato cuidadoso del humo en el fuego, este se puede encender. Así pues, la forma de vida humana es una oportunidad para que la entidad viviente escape del enredo de la existencia material. En la forma de vida humana, uno puede conquistar al enemigo, la lujuria, por medio del cultivo de la conciencia de Kṛṣṇa bajo una guía capaz.
Bg 3.39
आवृतं ज्ञानमेतेन ज्ञानिनो नित्यवैरिणा ।
कामरूपेण कौन्तेय दुष्पूरेणानलेन च ॥३९॥
āvṛtaṁ jñānam etena
jñānino nitya-vairiṇā
kāma-rūpeṇa kaunteya
duṣpūreṇānalena ca
āvṛtam—cubierto; jñānam—conciencia pura; etena—por este; jñāninaḥ—del conocedor; nitya-vairiṇā—enemigo eterno; kāma-rūpeṇa—en forma de lujuria; kaunteya—¡oh, hijo de Kuntī!; duṣpūreṇa—nunca se satisfará; analena—por el fuego; ca—también.
De este modo, la conciencia pura de un hombre es cubierta por su enemigo eterno en la forma de la lujuria, la cual nunca se satisface y arde como el fuego.
En el Manu-smṛti se dice que no se puede satisfacer el deseo desmedido con ninguna cantidad de placer de los sentidos, así como el fuego nunca se extingue mediante el suministro continuo de combustible. En el mundo material el centro de todas las actividades es el sexo, y por eso, este mundo material es llamado maithuṇya-āgāra, o los grilletes de la vida sexual. En una cárcel ordinaria se tiene a los criminales tras las rejas; de forma similar, a los criminales que son desobedientes de las leyes de Dios se les encadena por medio de la vida sexual. El avance de la civilización material basada en la gratificación de los sentidos, significa un incremento en la duración de la existencia material de la entidad viviente. Por lo tanto, esta lujuria es el símbolo de la ignorancia mediante la cual se mantiene a la entidad viviente dentro del mundo material. Mientras uno disfruta la gratificación de los sentidos, puede que haya cierta sensación de felicidad, pero en realidad, esa supuesta sensación de felicidad es el peor enemigo del disfrutador de los sentidos.
Bg 3.4
न कर्मणामनारम्भान्नैष्कर्म्यं पुरुषोऽश्नुते ।
न च संन्यसनादेव सिद्धिं समधिगच्छति ॥४॥
na karmaṇām anārambhān
naiṣkarmyaṁ puruṣo’śnute
na ca sannyasanād eva
siddhiṁ samadhigacchati
na—sin; karmaṇām—de los deberes prescritos; anārambhāt—el incumplimiento; naiṣkarmyam—libertad de reacción; puruṣaḥ—un hombre; aśnute—logra; na—ni; ca—también; sannyasanāt—mediante la renunciación; eva—simplemente; siddhim—éxito; samadhigacchati—alcanza.
Uno no puede liberarse de la reacción simplemente absteniéndose del trabajo, ni tampoco puede alcanzar la perfección únicamente mediante la renunciación.
La orden de vida de renuncia se puede aceptar al purificarse mediante el cumplimiento de los deberes en la forma prescrita, los cuales se estipulan únicamente para purificar el corazón del hombre materialista. Sin purificación, uno no puede alcanzar el éxito, adoptando precipitadamente la cuarta orden de vida (sannyāsa). Según los filósofos empíricos, simplemente adoptando sannyāsa, o retirándose de las actividades fruitivas, uno inmediatamente se vuelve igual a Nārāyaṇa. Pero el Señor Kṛṣṇa no aprueba este principio. Sin la purificación del corazón, sannyāsa es simplemente un disturbio en el orden social. Por otra parte, si alguien adopta el servicio trascendental del Señor, incluso sin desempeñar sus deberes prescritos, lo que pueda avanzar en la causa es aceptado por el Señor (buddhi-yoga). Svalpam apy asya dharmasya trāyate mahato bhayāt. Incluso una mínima ejecución de dichos principios le capacita para superar grandes dificultades.
Bg 3.40
इन्द्रियाणि मनो बुद्धिरस्याधिष्ठानमुच्यते ।
एतैर्विमोहयत्येष ज्ञानमावृत्य देहिनम् ॥४०॥
indriyāṇi mano buddhir
asyādhiṣṭhānam ucyate
etair vimohayaty eṣa
jñānam āvṛtya dehinam
indriyāṇi—los sentidos; manaḥ—la mente; buddhiḥ—la inteligencia; asya—de la lujuria; adhiṣṭhānam—lugar de asiento; ucyate—llamado; etaiḥ—por todos estos; vimohayati—confunde; eṣaḥ—de esta; jñānam—conocimiento; āvṛtya—cubriendo; dehinam—el ser corporificado.
Los sentidos, la mente y la inteligencia, son los lugares donde se posa esta lujuria, la cual cubre el verdadero conocimiento de la entidad viviente y la confunde.
El enemigo ha capturado diferentes posiciones estratégicas en el cuerpo del alma condicionada y por lo tanto, el Señor Kṛṣṇa nos da indicios de cuales son esos lugares para que aquel que quiera conquistar al enemigo, sepa donde se le puede encontrar. La mente es el centro de todas las actividades de los sentidos y por lo tanto, la mente es el recipiente de todas las ideas de gratificación de los sentidos; y como resultado, la mente y los sentidos se convierten en los recipientes de la lujuria. Le sigue el departamento de la inteligencia, que se vuelve la capital de esas propensiones lujuriosas. La inteligencia es el vecino inmediato del alma espiritual. La inteligencia lujuriosa influencia al alma espiritual a que adquiera el ego falso, que se identifique con la materia y de esta forma, con la mente y los sentidos. El alma espiritual se vuelve adicta al disfrute de los sentidos materiales y lo confunde con la verdadera felicidad. Ésta falsa identificación del alma espiritual se explica muy bien en el Śrīmad-Bhāgavatam:
yasyātma-buddhiḥ kuṇāpe tri-dhātuke sva-dhīḥ kalatrādiṣu bhauma idyadhīḥ yat-tīrtha-buddhiḥ salite na karhicij janeṣv abhijñeṣu sa eva gokharaḥ.
«Un ser humano que se identifica a sí mismo con este cuerpo compuesto de tres elementos, que considera que los subproductos de su cuerpo son sus familiares, que considera que la tierra en que nació es digna de adoración y que va al lugar de peregrinaje únicamente a bañarse en lugar de buscar la compañía de hombres con conocimiento trascendental, debe ser considerado como un asno o una vaca».
Bg 3.41
तस्मात्त्वमिन्द्रियाण्यादौ नियम्य भरतर्षभ ।
पाप्मानं प्रजहि ह्येनं ज्ञानविज्ञाननाशनम् ॥४१॥
tasmāt tvam indriyāṇy ādau
niyamya bharatarṣabha
pāpmānaṁ prajahi hy enaṁ
jñāna-vijñāna-nāśanam
tasmāt—por lo tanto; tvam—tú; indriyāṇi—sentidos; ādau—al principio; niyamya—regulando; bharatarṣabha—¡oh, lider entre los descendientes de Bharata!; pāpmānam—el gran símbolo del pecado; prajahi—refrena; hi—ciertamente; enam—este; jñāna—conocimiento; vijñāna—conocimiento científico sobre el alma pura; nāśanam—el destructor.
Por lo tanto, ¡Oh Arjuna, el mejor de los Bhāratas!, desde el mismo principio, refrena a este gran símbolo del pecado (la lujuria) regulando los sentidos y mata a este destructor del conocimiento y de la autorrealización.
El Señor aconsejó a Arjuna que regulara los sentidos desde el mismo principio para que pudiera refrenar al enemigo más pecaminoso, la lujuria, la cual destruye el impulso para la autorrealización y específicamente el conocimiento del yo. Jñānam se refiere al conocimiento del yo como distinto del no yo, o en otras palabras, el conocimiento de que el alma espiritual no es el cuerpo. Vijñānam se refiere al conocimiento específico del alma espiritual y al conocimiento de la posición constitucional de uno y su relación con el Alma Suprema. Esto se explica así en el Śrīmad-Bhāgavatam: jñānaṁ parama-guhyaṁ me yad-vijñāna-samanvitam/ sarahasyaṁ tad-aṅgaṁ ca gṛhāna gaditaṁ mayā: «El conocimiento del yo y del Yo Supremo es muy confidencial y misterioso, habiendo sido cubierto por māyā, pero se puede entender dicho conocimiento y comprensión específica si el Señor Mismo lo explica». El Bhagavad-gītā nos da ese conocimiento, específicamente el conocimiento del yo. Las entidades vivientes son partes y porciones del Señor y por lo tanto, están simplemente destinadas a servir al Señor. Esta conciencia es llamada conciencia de Kṛṣṇa. Así, desde el mismo principio de la vida uno tiene que aprender esta conciencia de Kṛṣṇa y de este modo, uno pueda volverse plenamente consciente de Kṛṣṇa y actuar conforme a ello. La lujuria es solamente el reflejo desvirtuado del amor por Dios, el cual es natural en toda entidad viviente. Pero si uno es educado en la conciencia de Kṛṣṇa desde el mismo principio, ese amor natural por Dios no puede deteriorarse en lujuria. Cuando el amor a Dios se deteriora en lujuria, es muy difícil volver al estado normal. Sin embargo, la conciencia de Kṛṣṇa es tan potente que incluso un principiante tardío puede volverse un amante de Dios, siguiendo los principios regulativos del servicio devocional. Entonces, desde cualquier etapa de la vida, o desde el momento en el que se entienda su urgencia, uno puede empezar a regular los sentidos en la conciencia de Kṛṣṇa, el servicio devocional al Señor y convertir la lujuria en amor por Dios –la etapa más elevada y perfecta de la vida humana.
Bg 3.42
इन्द्रियाणि पराण्याहुरिन्द्रियेभ्यः परं मनः ।
मनसस्तु परा बुद्धिर्यो बुद्धेः परतस्तु सः ॥४२॥
indriyāṇi parāṇy āhur
indriyebhyaḥ paraṁ manaḥ
manasas tu parā buddhir
yo buddheḥ paratas tu saḥ
indriyāṇi—sentidos; parāṇi—superior; āhuḥ—se dice; indriyebhyaḥ—más que los sentidos; param—superior; manaḥ—la mente; manasaḥ—más que la mente; tu—también; parā—superior; buddhiḥ—inteligencia; yaḥ—aquel que; buddheḥ—más que la inteligencia; parataḥ—superior; tu—pero; saḥ—él.
Los sentidos de trabajo son superiores a la materia inerte; la mente es superior a los sentidos; la inteligencia es aún más elevada que la mente; y ella (el alma), es superior incluso a la inteligencia.
Los sentidos son los diferentes puntos de salida para las actividades de la lujuria. La lujuria está retenida dentro del cuerpo, pero se le da salida a través de los sentidos. Por lo tanto, los sentidos son superiores al cuerpo como una unidad completa. Estas salidas no se usan cuando hay una conciencia superior, o conciencia de Kṛṣṇa. En conciencia de Kṛṣṇa, el alma hace contacto directo con la Suprema Personalidad de Dios; por lo tanto, como se describe aquí, las funciones corporales terminan en última instancia, en el Alma Suprema. Actividad corporal significa las funciones de los sentidos y el detener los sentidos significa detener todas las actividades corporales. Pero ya que la mente es activa, aunque el cuerpo esté quieto y en silencio, la mente actuará –tal como lo hace al soñar. Pero por encima de la mente está la determinación de la inteligencia y más allá de la inteligencia está el alma misma. Por lo tanto, si el alma se ocupa directamente en servir al Supremo, se ocuparán también, natural y automáticamente, todos los demás subordinados que son la inteligencia, la mente y los sentidos. En el Kaṭha Upaniṣad hay un pasaje en el cual se dice que los objetos de gratificación de los sentidos son superiores a los sentidos y que la mente es superior a los objetos de los sentidos. Por lo tanto, si la mente directamente se ocupa en el servicio del Señor constantemente, entonces, no hay posibilidad de que los sentidos se ocupen de otro modo. Esta actitud mental, ya ha sido explicada. Si se ocupa la mente en el servicio trascendental al Señor, no hay posibilidad de que se ocupe en las propensiones inferiores. En el Kaṭha Upaniṣad se ha descrito al alma como mahān, grandiosa. Por consiguiente, el alma está por encima de todo –es decir, de los objetos de los sentidos, de los sentidos, de la mente y de la inteligencia. Y por eso, la solución de todo el problema es entender directamente la posición constitucional del alma. Uno tiene que buscar con inteligencia la posición constitucional del alma y entonces ocupar siempre la mente en la conciencia de Kṛṣṇa. Eso resuelve todo el problema. A un espiritualista neófito se le recomienda generalmente que se mantenga apartado de los objetos de los sentidos. Uno tiene que fortalecer la mente mediante el uso de la inteligencia. Si mediante la inteligencia, uno ocupa su mente en la conciencia de Kṛṣṇa, entregándose completamente a la Suprema Personalidad de Dios, entonces la mente se fortifica automáticamente y aunque los sentidos sean muy fuertes, como las serpientes, no serán más eficaces que serpientes con los colmillos rotos. Pero aunque el alma es amo de la inteligencia, de la mente y también de los sentidos, sin embargo a menos que se fortalezca mediante la compañía de Kṛṣṇa en la conciencia de Kṛṣṇa, habrá toda posibilidad de caer, debido a la mente agitada.
Bg 3.43
एवं बुद्धेः परं बुद्ध्वा संस्तभ्यात्मानमात्मना ।
जहि शत्रुं महाबाहो कामरूपं दुरासदम् ॥४३॥
evaṁ buddheḥ paraṁ buddhvā
saṁstabhyātmānam ātmanā
jahi śatruṁ mahā-bāho
kāma-rūpaṁ durāsadam
evam—así pues; buddheḥ—de la inteligencia; param—superior; buddhvā—sabiéndolo así; saṁstabhya—estabilizando; ātmānam—la mente; ātmanā—mediante una inteligencia deliberada; jahi—conquista; śatrum—el enemigo; mahā-bāho—¡oh, el de los poderosos brazos!; kāma-rūpam—la forma de la lujuria; durāsadam—formidable.
De este modo, sabiéndose trascendental a los sentidos, a la mente y a la inteligencia materiales, uno debe controlar al yo inferior por medio del yo superior y así –mediante la fuerza espiritual– conquistar a este insaciable enemigo conocido como la lujuria.
Este Tercer Capítulo del Bhagavad-gītā dirige conclusivamente a la conciencia de Kṛṣṇa, al conocerse uno a sí mismo, como el sirviente eterno de la Suprema Personalidad de Dios, sin considerar el vacío impersonal como la meta última. En la existencia material de la vida, uno ciertamente es influenciado por las propensiones hacia la lujuria y el deseo de dominar los recursos de la naturaleza material. El deseo por enseñorearse y por la gratificación de los sentidos son los peores enemigos del alma condicionada; pero por la fuerza de la conciencia de Kṛṣṇa, uno puede controlar los sentidos materiales, la mente y la inteligencia. Uno no debe abandonar de repente el trabajo y los deberes prescritos; más bien, desarrollando gradualmente la conciencia de Kṛṣṇa, puede situarse en una posición trascendental sin ser influenciado por la mente y los sentidos materiales –con una inteligencia firme, dirigida hacia la propia identidad pura. Este es el resumen completo de este capítulo. En la etapa inmadura de la existencia material, ni las especulaciones filosóficas ni los intentos artificiales de controlar los sentidos mediante la supuesta práctica de las posturas yóguicas, podrán ayudar al hombre en la vida espiritual. Él debe ser educado en la conciencia de Kṛṣṇa por una inteligencia superior.
Así terminan los Significados Bhaktivedanta correspondientes al Tercer Capítulo del Śrīmad-Bhagavad-gītā, con respecto al tema: Karma-yoga, o el Desempeño del Deber Prescrito en la Conciencia de Kṛṣṇa.
Bg 3.5
न हि कश्चित्क्षणमपि जातु तिष्ठत्यकर्मकृत् ।
कार्यते ह्यवशः कर्म सर्वः प्रकृतिजैर्गुणैः ॥५॥
na hi kaścit kṣaṇam api
jātu tiṣṭhaty akarmakṛt
kāryate hy avaśaḥ karma
sarvaḥ prakṛti-jair guṇaiḥ
na—ni; hi—ciertamente; kaścit—cualquiera; kṣaṇam—ni siquiera un momento; api—también; jātu—incluso; tiṣṭhati—permanece; akarma-kṛt—sin hacer algo; kāryate—forzado a hacer; hi—ciertamente; avaśaḥ—irremediablemente; karma—trabajo; sarvaḥ—todo; prakṛti-jaiḥ—por las modalidades de la naturaleza material; guṇaiḥ—por las cualidades.
Todo hombre está irremediablemente forzado a actuar conforme a los impulsos nacidos de las modalidades de la naturaleza material; por lo tanto, nadie puede abstenerse de hacer algo, ni siquiera por un momento.
No es debido a la vida corporificada sino que es la naturaleza del alma estar siempre activa. Sin la presencia del alma espiritual, el cuerpo material no se puede mover. El cuerpo es solamente un vehículo muerto al que debe poner en funcionamiento el alma espiritual, la cual siempre está activa y no puede detenerse ni por un momento. Como tal, el alma espiritual tiene que ocuparse en las buenas obras de la conciencia de Kṛṣṇa, de lo contrario, se ocupará en actividades dictadas por la energía ilusoria. En contacto con la energía material, el alma espiritual adquiere las modalidades materiales y para purificar al alma de dichas afinidades, es necesario ocuparse en los deberes prescritos que indican los śāstras. Pero si el alma está ocupada en su función natural de la conciencia de Kṛṣṇa, cualquier cosa que sea capaz de hacer será buena para ella. El Śrīmad-Bhāgavatam afirma esto:
tyaktvā sva-dharmaṁ caraṇāmbujaṁ harer bhajann apakvo ‘tha patet tato yadi yatra kva vābhadram abhūd amuṣya kiṁ ko vārtha āpto ‘bhajatāṁ sva-dharmataḥ.
«Si uno adopta la conciencia de Kṛṣṇa, aunque puede que no siga los deberes prescritos en los śāstras, ni ejecute adecuadamente el servicio devocional y aunque puede que caiga de ese nivel, no hay daño ni pérdida para él. Pero si uno lleva a cabo todos los mandatos de los śāstras para la purificación, ¿de qué le sirve si no es consciente de Kṛṣṇa?» (Bhāg. 1.5.17). Así que el proceso purificatorio es necesario para alcanzar este punto de la conciencia de Kṛṣṇa. Por lo tanto, la orden de sannyāsa, o cualquier otro proceso purificatorio, es para ayudar a alcanzar la meta final de volverse consciente de Kṛṣṇa sin lo cual, todo se considera un fracaso.
Bg 3.6
कर्मेन्द्रियाणि संयम्य य आस्ते मनसा स्मरन् ।
इन्द्रियार्थान्विमूढात्मा मिथ्याचारः स उच्यते ॥६॥
karmendriyāṇi saṁyamya
ya āste manasā smaran
indriyārthān vimūḍhātmā
mithyācāraḥ sa ucyate
karma-indryāṇi—los cinco órganos de los sentidos para el trabajo; saṁyamya—controlando; yaḥ—cualquiera que; āste—permanezca; manasā—mediante la mente; smaran—pensando; indriyā-arthān—objetos de los sentidos; vimūḍha—necio; ātmā—alma; mithyā-ācāraḥ—farsante; saḥ—él; ucyate—se le llama.
Aquel que restringe los sentidos y los órganos de acción, pero cuya mente mora en los objetos de los sentidos, ciertamente se engaña a sí mismo y es llamado un farsante.
Hay muchos farsantes que rehúsan trabajar en la conciencia de Kṛṣṇa, pero hacen todo un espectáculo de meditación, mientras que en realidad moran mentalmente en el disfrute de los sentidos. Puede que esos farsantes hablen sobre filosofía árida para embaucar a sus sofisticados seguidores, pero de acuerdo a este verso, estos son los más grandes engañadores. Para el disfrute de los sentidos uno puede actuar en cualquier capacidad dentro del orden social, pero si uno sigue las reglas y regulaciones de su posición determinada, puede hacer un progreso gradual en la purificación de su existencia. Pero aquel que ostenta ser yogī cuando en realidad está buscando los objetos de la gratificación de los sentidos, debe ser llamado el mayor engañador, aunque a veces hable de filosofía. Su conocimiento no tiene valor porque la energía ilusoria del Señor priva de los efectos del conocimiento a este hombre pecador. La mente de dicho farsante es siempre impura y por lo tanto, su ostentación de meditación yóguica no tiene ningún valor en absoluto.
Bg 3.7
यस्त्विन्द्रियाणि मनसा नियम्यारभतेऽर्जुन ।
कर्मेन्द्रियैः कर्मयोगमसक्तः स विशिष्यते ॥७॥
yas tv indriyāṇi manasā
niyamyārabhate’rjuna
karmendriyaiḥ karma-yogam
asaktaḥ sa viśiṣyate
yaḥ—aquel que; tu—pero; indriyāṇi—los sentidos; manasā—por la mente; niyamya—regulando; ārabhate—empieza; arjuna—¡oh, Arjuna!; karma-indriyaiḥ—mediante los órganos activos de los sentidos; karma-yogam—devoción; asaktaḥ—sin apego; saḥ—él; viśiṣyate—muy superior.
Por otra parte, aquel que controla los sentidos mediante la mente y ocupa sin apego sus órganos activos en trabajos devocionales, es muy superior.
En vez de convertirse en un pseudo trascendentalista para llevar una vida libertina y de goce sensorial, es mucho mejor que uno permanezca dedicado a sus propias ocupaciones y cumplir el propósito de la vida, el cual es liberarse del cautiverio material y entrar en el reino de Dios. La principal svārtha-gati, o meta de interés personal, es alcanzar a Viṣṇu. Toda la institución de varṇa y āśrama está diseñada para ayudarnos a alcanzar esta meta de la vida. Un hombre de familia también puede llegar a esta meta mediante el servicio regulado en la conciencia de Kṛṣṇa. Para llegar a la autorrealización, uno puede llevar una vida controlada tal como se prescribe en los śāstras y continuar llevando a cabo sus ocupaciones sin apego y de esa manera, progresar. Dicha persona sincera que sigue este método, está mucho mejor situada que el farsante que hace alarde de espiritualismo para engañar al público inocente. Un sincero barrendero de la calle es mucho mejor que el meditador charlatán que solamente medita para ganarse la vida.
Bg 3.8
नियतं कुरु कर्म त्वं कर्म ज्यायो ह्यकर्मणः ।
शरीरयात्रापि च ते न प्रसिद्ध्येदकर्मणः ॥८॥
niyataṁ kuru karma tvaṁ
karma jyāyo hy akarmaṇaḥ
śarīra-yātrāpi ca te
na prasiddhyed akarmaṇaḥ
niyatam—prescritos; kuru—haz; karma—deberes; tvam—tú; karma—trabajo; jyāyaḥ—mejor; hi—que; akarmaṇaḥ—sin trabajo; śarīra—corporal; yātrā—manutención; api—incluso; ca—también; te—tu; na—nunca; prasiddhyet—se efectúa; akarmaṇaḥ—sin trabajo.
Realiza tu deber prescrito porque la acción es mejor que la inacción. Sin trabajo, un hombre ni siquiera puede mantener su cuerpo físico.
Hay muchos pseudomeditadores, que se hacen pasar por descendientes de una familia de alto linaje y grandes profesionales que alegan falsamente que han sacrificado todo con el propósito de avanzar en la vida espiritual. El Señor Kṛṣṇa no quería que Arjuna se convirtiera en un farsante, sino que cumpliera con sus deberes prescritos, tal como se establece para los kṣatriyas. Arjuna era un hombre casado y un general militar y por lo tanto, era mejor que él permaneciera como tal y llevara a cabo sus deberes religiosos, tal como se prescribe para un kṣatriya casado. Dichas actividades limpian gradualmente el corazón del hombre mundano y le liberan de la contaminación material. La supuesta renunciación con el propósito de ganarse la vida nunca es aprobada por el Señor ni por ninguna escritura religiosa. Al fin y al cabo, uno tiene que mantener el cuerpo y el alma juntos mediante algún tipo de trabajo.
No se debe abandonar el trabajo caprichosamente sin purificar las tendencias materialistas. Cualquiera que está en el mundo material, ciertamente está poseído de la impura propensión a enseñorearse sobre la naturaleza material, o en otras palabras, de gratificar los sentidos. Estas tendencias contaminadas se deben eliminar. Si no se hace así, a través de los deberes prescritos, uno nunca debería intentar convertirse en un supuesto trascendentalista, renunciando a trabajar y viviendo a costa de los demás.
Bg 3.9
यज्ञार्थात्कर्मणोऽन्यत्र लोकोऽयं कर्मबन्धनः ।
तदर्थं कर्म कौन्तेय मुक्तसङ्गः समाचर ॥९॥
yajñārthāt karmaṇo’nyatra
loko’yaṁ karma-bandhanaḥ
tad-arthaṁ karma kaunteya
mukta-saṅgaḥ samācara
yajña-arthāt—hecho únicamente para Yajña o Viṣṇu; karmaṇaḥ—trabajo hecho; anyatra—de lo contrario; lokaḥ—este mundo; ayam—este; karma-bandhanaḥ—cautiverio por el trabajo; tat—Él; artham—por la causa de; karma—trabajo; kaunteya—¡oh, hijo de Kuntī!; mukta-saṅgaḥ—liberado de la compañía; samācara—hazlo perfectamente.
El trabajo ha de realizarse como un sacrificio a Viṣṇu, de lo contrario te ata a este mundo material. Por lo tanto, ¡oh hijo de Kuntī!, desempeña tus deberes prescritos para Su satisfacción y de ese modo, siempre permanecerás desapegado y libre del cautiverio.
Ya que uno tiene que trabajar incluso hasta para la simple manutención del cuerpo, los deberes prescritos para una posición social y una cualidad específicas están dispuestos de tal modo que el propósito pueda cumplirse. Yajña significa el Señor Viṣṇu o ejecuciones de sacrificios. Todas las ejecuciones de sacrificios también están destinadas a la satisfacción del Señor Viṣṇu. Los Vedas ordenan: yajño vai viṣṇuḥ. En otras palabras, el mismo propósito se cumple si uno ejecuta los yajñas prescritos, o si sirve directamente al Señor Viṣṇu. Por lo tanto, la conciencia de Kṛṣṇa es la ejecución de yajña tal como se prescribe en este verso. La institución varṇāśrama también tiene esto como meta para la satisfacción del Señor Viṣṇu. «Varṇāśramācāra-vatā puruṣeṇa paraḥ pumān/viṣṇur ārādhyate…» (Viṣṇu Purāṇa 3.8.8). Por lo tanto, uno tiene que trabajar para la satisfacción de Viṣṇu. Cualquier otro trabajo que se haga en este mundo material será causa de cautiverio porque tanto el trabajo bueno como el malo tienen sus reacciones y cualquier reacción ata al ejecutor. Así pues, uno tiene que trabajar en conciencia de Kṛṣṇa para satisfacer a Kṛṣṇa (o Viṣṇu) y mientras desempeña dichas actividades uno se encuentra en la etapa liberada. Este es el gran arte de realizar el trabajo y al principio se requiere una guía muy experta. Por lo tanto, uno debe actuar muy diligentemente, bajo la guía
experta de un devoto del Señor Kṛṣṇa, o bajo la instrucción directa del Señor Kṛṣṇa Mismo (bajo cuya dirección Arjuna tuvo la oportunidad de trabajar). No se debe hacer nada para la gratificación de los sentidos, sino que todo debe hacerse para la satisfacción de Kṛṣṇa. Esta práctica no solo nos salvará de la reacción del trabajo, sino que también nos elevará gradualmente al servicio amoroso trascendental al Señor, el cual por sí solo puede conducirnos al reino de Dios.