Capítulo 7
Bg 7.1
श्रीभगवानुवाच ।
मय्यासक्तमनाः पार्थ योगं युञ्जन्मदाश्रयः ।
असंशयं समग्रं मां यथा ज्ञास्यसि तच्छृणु ॥१॥
śrī bhagavān uvāca
mayy āsakta-manāḥ pārtha
yogaṁ yuñjan mad-āśrayaḥ
asaṁśayaṁ samagraṁ māṁ
yathā jñāsyasi tac chṛṇu
śrī bhagavān uvāca—el Señor Supremo dijo; mayi—a Mí; āsakta-manāḥ—mente apegada; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; yogam—autorrealización; yuñjan—practicando de este modo; mat-āśrayaḥ—en conciencia de Mí (conciencia de Kṛṣṇa); asaṁśayam—sin duda; samagram—completamente; mām—a Mí; yathā—tanto cómo; jñasyasi—puedes saber; tat—aquello; śṛṇu—trata de oír.
Ahora oye, ¡oh, hijo de Pṛthā! (Arjuna), cómo al practicar yoga con plena conciencia de Mí, con la mente apegada a Mí, podrás conocerme en plenitud, libre de dudas.
En este Séptimo Capítulo del Bhagavad-gītā, se describe completamente la naturaleza de la conciencia de Kṛṣṇa. Kṛṣṇa es pleno en todas las opulencias y aquí se describe cómo Él manifiesta todas estas opulencias. Además, en este capítulo se describen las cuatro clases de personas afortunadas que se apegan a Kṛṣṇa y las cuatro clases de personas desafortunadas que nunca aceptan a Kṛṣṇa. En los primeros seis capítulos del Bhagavad-gītā, se ha descrito a la entidad viviente como un alma inmaterial espiritual, que tiene la capacidad de elevarse a la autorrealización mediante los diferentes tipos de yoga. Al final del Sexto Capítulo se ha afirmado claramente que la concentración continua de la mente en Kṛṣṇa, o en otras palabras, conciencia de Kṛṣṇa es la forma más elevada de todos los yogas. Al concentrar la mente en Kṛṣṇa uno es capaz de conocer la Verdad Absoluta completamente y de ninguna otra manera. La comprensión del brahmajyoti impersonal o del Paramātmā localizado, no es conocimiento perfecto de la Verdad Absoluta porque es parcial. El conocimiento completo y científico es Kṛṣṇa y a la persona en conciencia de Kṛṣṇa se le revela todo. Situado en plena conciencia de Kṛṣṇa uno sabe, más allá de cualquier duda, que Kṛṣṇa es el conocimiento último. Los diferentes tipos de yoga son únicamente escalones en el sendero de la conciencia de Kṛṣṇa. Uno que adopta directamente la conciencia de Kṛṣṇa, automáticamente sabe todo sobre el brahmajyoti y el Paramātmā en plenitud. Mediante la práctica del yoga de la conciencia de Kṛṣṇa, uno puede conocer todo en plenitud –es decir, la Verdad Absoluta, las entidades vivientes, la naturaleza material y sus manifestaciones junto con la parafernalia. Uno, por lo tanto, debe empezar a practicar yoga según se instruye en el último verso del Sexto Capítulo. La concentración de la mente en Kṛṣṇa, el Supremo, se hace posible mediante el servicio devocional prescrito en nueve formas distintas, de las cuales śravaṇam es la primera y la más importante. Por lo tanto, el Señor dice a Arjuna, «tat śṛṇu», «Óyeme». Nadie puede ser una autoridad superior a Kṛṣṇa; y por lo tanto, oyéndole a Él, se recibe la mayor oportunidad para progresar en la conciencia de Kṛṣṇa. Así pues, uno tiene que aprender directamente de Kṛṣṇa o de un devoto puro de Kṛṣṇa –y no de un no devoto, oportunista y engreído con su educación académica. En el Segundo Capítulo del primer canto del Śrīmad-Bhāgavatam, este proceso de entender a Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, la Verdad Absoluta, se describe de la siguiente manera:
śṛṇvatāṁ sva-kathāṁ kṛṣṇaḥ puṇya-śravaṇa-kīrtanaḥ hṛdyantaḥstho hy abhadrāṇi vidhunoti suhṛt satām
naṣṭa-prāyeṣv abhadreṣu nityaṁ bhāgavata-sevayā bhagavaty uttama-śloke bhaktir bhavati naiṣṭhikī.
tadā rajas-tamo-bhāvāḥ kāma-lobhādayaś ca ye ceta etair anāviddhaṁ sthitaṁ sattve prasīdati
evam prasanna-manaso bhagavad-bhakti-yogataḥ bhagavat-tattva-vijñānaṁ mukta-saṅgasya jāyate.
bhidyate hṛdaya-granthiś chidyante sarva-saṁśayāḥ kṣīyante cāsya karmāṇi dṛṣṭa evātmanīśvare.
«Oír sobre Kṛṣṇa de las literaturas Védicas, u oírle a Él directamente a través del Bhagavad-gītā, es en sí una actividad virtuosa. Y para aquel que oye sobre Kṛṣṇa, el Señor Kṛṣṇa quien reside en el corazón de todos, actúa como el mejor bienqueriente y amigo y purifica al devoto que se ocupa constantemente en escuchar sobre Él.
De esta manera, un devoto desarrolla en forma natural su conocimiento trascendental latente. Cuanto más oye sobre Kṛṣṇa, del Bhāgavatam y de los devotos, más se vuelve fijo en el servicio devocional del Señor. Mediante el desarrollo del servicio devocional uno se libera de las modalidades de la pasión y la ignorancia y de esta forma, la lujuria y la codicia materiales disminuyen. Cuando se eliminan estas impurezas el candidato permanece estable en su posición de bondad pura, se llena de entusiasmo mediante el servicio devocional y entiende perfectamente la ciencia de Dios. De este modo, el bhakti-yoga corta el fuerte nudo del afecto material y nos capacita para llegar inmediatamente a la etapa de ‘asaṁśayaṁ samagram’, la comprensión de la Suprema Verdad Absoluta, la Personalidad de Dios» (Bhāg. 1.2.17-21). Por lo tanto, solamente por escuchar a Kṛṣṇa o a Su devoto en conciencia de Kṛṣṇa, puede uno entender la ciencia de Kṛṣṇa.
Bg 7.10
बीजं मां सर्वभूतानां विद्धि पार्थ सनातनम् ।
बुद्धिर्बुद्धिमतामस्मि तेजस्तेजस्विनामहम् ॥१०॥
bījaṁ māṁ sarva-bhūtānāṁ
viddhi pārtha sanātanam
buddhir buddhimatām asmi
tejas tejasvinām aham
bījam—la semilla; mām—a Mí; sarva-bhūtānām—de todas las entidades vivientes; viddhi—trata de entender; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; sanātanam—original, eterno; buddhiḥ—inteligencia; buddhimatām—de los inteligentes; asmi—Yo soy; tejaḥ—habilidad; tejasvinām—de los poderosos; aham—Yo soy.
¡Oh hijo de Pṛthā!, has de saber que Yo soy la semilla original de toda existencia, la inteligencia de los inteligentes y la habilidad de los hombres poderosos.
Bījam significa semilla; Kṛṣṇa es la semilla de todo. En contacto con la naturaleza material, la semilla fructifica en diversas entidades vivientes, móviles e inertes. Las aves, las bestias, los hombres y muchas otras criaturas vivientes son entidades vivientes móviles; los árboles y las plantas, sin embargo son inertes –no se pueden mover, únicamente permanecen de pie. Dentro del ámbito de 8.400.000 especies de vida se incluyen todas las entidades; algunas de ellas son móviles y otras son inertes. Sin embargo en todos los casos, la semilla de su vida es Kṛṣṇa. Como se afirma en la literatura Védica, el Brahman o la Suprema Verdad Absoluta, es aquello de lo que emana todo. Kṛṣṇa es el Parabrahman, el Espíritu Supremo. El Brahman es impersonal y el Parabrahman es personal. El Brahman impersonal está situado en el aspecto personal –eso se afirma en el Bhagavad-gītā. Por lo tanto, originalmente Kṛṣṇa es la fuente de todo. Él es la raíz. Así como la raíz de un árbol mantiene a todo el árbol, Kṛṣṇa, siendo la raíz original de todas las cosas, mantiene todo en esta manifestación material. Esto también se confirma en la literatura Védica. Yato vā imāni bhūtāni jāyante. «La Suprema Verdad Absoluta es aquella de la cual todo nace». Él es el eterno primordial entre todos los eternos. Él es la entidad viviente suprema entre todas las entidades vivientes y solo Él mantiene todo tipo de vida. Kṛṣṇa dice también que Él es la raíz de toda inteligencia. A menos que una persona sea inteligente, no puede entender a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa.
Bg 7.11
बलं बलवतां चाहं कामरागविवर्जितम् ।
धर्माविरुद्धो भूतेषु कामोऽस्मि भरतर्षभ ॥११॥
balaṁ balavatāṁ cāhaṁ
kāma-rāga-vivarjitam
dharmāviruddho bhūteṣu
kāmo’smi bharatarṣabha
balam—fuerza; balavatām—de los fuertes; ca—y; aham—Yo soy; kāma—pasión; rāga—apego; vivarjitam—desprovisto de; dharma-aviruddhaḥ—que no está en contra de los principios religiosos; bhūteṣu—en todos los seres; kāmaḥ—vida sexual; asmi—Yo soy; bharatarṣabha—¡oh, Señor de los Bhāratas!
Yo soy la fuerza de los fuertes, desprovista de pasión y deseo. Soy la vida sexual que no es contraria a los principios religiosos, ¡oh, Señor de los Bhāratas (Arjuna)!
La fuerza del hombre fuerte debe aplicarse para proteger a los débiles, no para la agresión personal. De forma similar la vida sexual de acuerdo a los principios religiosos (dharma) debe ser para propagar buenos hijos y no para otra cosa. Así pues, la responsabilidad de los padres es la de hacer a sus hijos conscientes de Kṛṣṇa.
Bg 7.12
ये चैव सात्त्विका भावा राजसास्तामसाश्च ये ।
मत्त एवेति तान्विद्धि न त्वहं तेषु ते मयि ॥१२॥
ye caiva sāttvikā bhāvā
rājasās tāmasāś ca ye
matta eveti tān viddhi
na tv ahaṁ teṣu te mayi
ye—todos los cuales; ca—y; eva—ciertamente; sāttvikāḥ—en la bondad; bhāvāḥ—estados de existencia; rājasāḥ—en la modalidad de la pasión; tāmasāḥ—en la modalidad de la ignorancia; ca—también; ye—aunque; mattaḥ—de Mí; eva—ciertamente; iti—así; tān—ésos; viddhi—trata de saber; na—no; tu—pero; aham—Yo; teṣu—en ellos; te—ellos; mayi—en Mí.
Todos los estados de existencia –ya sean en la bondad, la pasión o la ignorancia– se manifiestan mediante Mi energía. En un sentido Yo soy todo, pero Soy independiente. Yo no estoy bajo las modalidades de esta naturaleza material.
Todas las actividades materiales en el mundo se conducen bajo las tres modalidades de la naturaleza material. Aunque estas modalidades materiales de la naturaleza son emanaciones del Señor Supremo, Kṛṣṇa, Él no está sometido a ellas. Por ejemplo, bajo las leyes del Estado se puede castigar a alguien, pero el rey o legislador no está sujeto a esas leyes. De forma similar, todas las modalidades de la naturaleza material –la bondad, la pasión y la ignorancia– son emanaciones del Señor Supremo, Kṛṣṇa, pero Kṛṣṇa no está sujeto a la naturaleza material. Por lo tanto, Él es nirguṇa, que significa que estas guṇas, o modalidades, aunque surgen de Él, no le afectan. Esa es una de las características especiales de Bhagavān, la Suprema Personalidad de Dios.
Bg 7.13
त्रिभिर्गुणमयैर्भावैरेभिः सर्वमिदं जगत् ।
मोहितं नाभिजानाति मामेभ्यः परमव्ययम् ॥१३॥
tribhir guṇamayair bhāvair
ebhiḥ sarvam idaṁ jagat
mohitaṁ nābhijānāti
mām ebhyaḥ param avyayam
tribhiḥ—tres; guṇamayaiḥ—por las tres guṇas; bhāvaiḥ—estado de existencia; ebhih—todos estos; sarvam—el mundo entero; idam—en este mundo; jagat—universo; mohitam—engañado; na abhijānāti—no conoce; mām—a Mí; ebhyaḥ—por encima de estos; param—el Supremo; avyayam—inagotable.
Engañado por las tres modalidades (bondad, pasión e ignorancia), el mundo entero no me conoce a Mí, que estoy por encima de las modalidades y que soy inagotable.
El mundo entero está hechizado por las tres modalidades de la naturaleza material. Aquellos que están confundidos por estas tres modalidades no pueden entender que el Supremo Señor Kṛṣṇa es trascendental a esta naturaleza material. En este mundo material todos están bajo la influencia de estos tres guṇas y por consiguiente están confundidos. Por naturaleza, las entidades vivientes tienen tipos particulares de cuerpo y actividades psíquicas y biológicas en acuerdo a ellos. Hay cuatro clases de hombres que funcionan en las tres modalidades de la naturaleza material. Aquellos que están puramente en la modalidad de la bondad se llaman brāhmaṇas. Aquellos que están puramente en la modalidad de la pasión se llaman kṣatriyas. Aquellos que están en las modalidades tanto de la pasión como de la ignorancia se llaman vaiśyas. Aquellos que están completamente en la ignorancia se llaman śūdras y aquellos que son menos que esto son los animales o los que están en la vida animal. No obstante, estas designaciones no son permanentes. Puedo ser brāhmaṇa, kṣatriya, vaiśya o lo que sea –en cualquier caso, esta vida es temporal. Pero aunque esta vida es temporal y no sabemos lo que seremos en la próxima vida, aun así, debido al hechizo de esta energía ilusoria nos consideramos a la luz de este concepto corporal de vida y así, pensamos que somos americanos, indios, rusos o brāhmaṇas, hindúes, musulmanes, etc. Y si nos enredamos en las modalidades de la naturaleza material, entonces olvidamos a la Suprema Personalidad de Dios quien está detrás de todas esas modalidades. Por eso, el Señor Kṛṣṇa dice que los hombres engañados por estas tres modalidades de la naturaleza, no entienden que detrás del escenario material está la Divinidad Suprema. Hay muchos diferentes tipos de entidades vivientes –seres humanos, semidioses, animales, etc.– y todas y cada una de ellas están bajo la influencia de la naturaleza material, todas ellas han olvidado a la trascendente Personalidad de Dios. Aquellos que están en las modalidades de la pasión y la ignorancia, e incluso aquellos que están en la modalidad de la bondad, no pueden ir más allá del concepto del Brahman impersonal de la Verdad Absoluta. Ellos se confunden ante el Señor Supremo en Su aspecto personal, el cual posee toda belleza, opulencia, conocimiento, fuerza, fama y renunciación. Cuando ni siquiera aquellos que están en la bondad pueden entender, ¿qué esperanzas hay para aquellos en la pasión y la ignorancia? La conciencia de Kṛṣṇa es trascendental a todas estas tres modalidades de la naturaleza material y aquellos que en verdad están establecidos en conciencia de Kṛṣṇa, están realmente liberados.
Bg 7.14
दैवी ह्येषा गुणमयी मम माया दुरत्यया ।
मामेव ये प्रपद्यन्ते मायामेतां तरन्ति ते ॥१४॥
daivī hy eṣā guṇamayī
mama māyā duratyayā
mām eva ye prapadyante
māyām etāṁ taranti te
daivī—trascendental; hi—ciertamente; eṣā—esta; guṇamayī—que consiste en las tres modalidades de la naturaleza material; mama—Mi; māyā—energía; duratyayā—muy difícil de superar; mām—a Mí; eva—ciertamente; ye—aquellos; prapadyante—se entregan; māyām etām—esta energía ilusoria; taranti—superar; te—ellos.
Esta energía divina Mía que consiste en las tres modalidades de la naturaleza material es difícil de superar. Pero aquellos que se han entregado a Mí pueden cruzarla fácilmente.
La Suprema Personalidad de Dios tiene innumerables energías y todas estas energías son divinas. Aunque las entidades vivientes son parte de Sus energías y son por lo tanto, divinas, debido al contacto con la energía material su poder superior original está cubierto. Estando así cubierto por la energía material, no es posible que uno supere su influencia. Como se afirmó anteriormente, tanto la naturaleza material como la espiritual siendo emanaciones de la Suprema Personalidad de Dios, son eternas. Las entidades vivientes pertenecen a la naturaleza superior eterna del Señor, pero debido a la contaminación de la naturaleza inferior o materia, su ilusión es también eterna. Es por eso que el alma condicionada es llamada nitya-baddha, o eternamente condicionada. Nadie puede trazar la historia de cómo llegó a estar condicionada en cierta fecha de la historia material. Por consiguiente, su liberación de las garras de la naturaleza material es muy difícil, aun cuando esa naturaleza material sea una energía inferior porque la energía material es en última instancia dirigida por la voluntad suprema, que la entidad viviente no puede superar. La naturaleza material inferior se define aquí como naturaleza divina debido a su conexión divina y a que la mueve la voluntad divina. Siendo conducida por la voluntad divina, la naturaleza material aunque inferior, actúa de forma muy maravillosa en la construcción y destrucción de la manifestación cósmica. Los Vedas confirman esto como sigue: māyāṁ tu prakṛtim vidyān māyinaṁ tu maheśvaram
«Aunque māyā (ilusión) es falsa o temporal, el fundamento de māyā es el mago supremo, la Personalidad de Dios, quien es Maheśvara, el controlador supremo». Otro significado de guṇa es cuerda; se entiende que el alma condicionada está fuertemente atada por los cuerdas de la ilusión. Un hombre atado de pies y manos no puede liberarse –tiene que recibir ayuda de una persona que no esté atada. Ya que los que están atados no pueden ayudar a los que están atados, el rescatador tiene que estar liberado. Por lo tanto, solo el Señor Kṛṣṇa, o Su representante fidedigno, el maestro espiritual, pueden liberar al alma condicionada. Sin dicha ayuda superior no es posible liberarse del cautiverio de la naturaleza material. El servicio devocional o la conciencia de Kṛṣṇa, puede ayudarnos a obtener dicha liberación. Siendo el Señor de la energía ilusoria, Kṛṣṇa le puede ordenar a esta energía infranqueable que libere al alma condicionada. Él ordena esta liberación por Su misericordia sin causa hacia el alma rendida y por Su afecto paternal por la entidad viviente, quien es originalmente un hijo amado del Señor. Por lo tanto, el entregarse a los pies de loto del Señor es la única forma de librarse de las garras de la estricta naturaleza material.
Las palabras mām eva también son significativas. Mām quiere decir «solo a Kṛṣṇa (Viṣṇu)» y no a Brahmā o a Śiva. Aunque Brahmā y Śiva son sumamente elevados y casi están al nivel de Viṣṇu, no les es posible a dichas encarnaciones de rājo-guṇa (pasión) y tamo-guṇa (ignorancia), liberar al alma condicionada de las garras de māyā. En otras palabras, tanto Brahmā como Śiva están también bajo la influencia de māyā. Solo Viṣṇu es el amo de māyā; por lo tanto, Él es el único que puede liberar al alma condicionada. Los Vedas confirman esto en la frase tvam eva viditvā o «la libertad es posible solamente al entender a Kṛṣṇa». Incluso el Señor Śiva afirma que la liberación solamente se puede alcanzar por la misericordia de Viṣṇu. El Señor Śiva dice:
mukti-pradātā sarveṣāṁ viṣṇur eva na saṁśayaḥ
«No hay duda de que Viṣṇu es quien le otorga la liberación a todo el mundo».
Bg 7.15
न मां दुष्कृतिनो मूढाः प्रपद्यन्ते नराधमाः ।
माययापहृतज्ञाना आसुरं भावमाश्रिताः ॥१५॥
na māṁ duṣkṛtino mūḍhāḥ
prapadyante narādhamāḥ
māyayāpahṛta-jñānā
āsuraṁ bhāvam āśritāḥ
na—no; mām—a Mí; duṣkṛtinaḥ—malvados; mūḍhāḥ—necios; prapadyante—se entregan; narādhamāḥ—lo más bajo de la humanidad; māyayā—por la energía ilusoria; apahṛta—robado por la ilusión; jñānāḥ—conocimiento; āsuram—demoniaco; bhāvam—naturaleza; āśritāḥ—aceptando.
Aquellos malvados que son burdamente necios, los más bajos de la humanidad, cuyo conocimiento les ha sido robado por la ilusión y que participan de la naturaleza atea de los demonios, no se entregan a Mí.
En el Bhagavad-gītā se dice que simplemente entregándose a los pies de loto de la Suprema Personalidad, Kṛṣṇa, uno puede superar las rígidas leyes de la naturaleza material. Con respecto a esto surge una pregunta: ¿cómo es que los filósofos de formación, los científicos, los hombres de negocios, los administradores y todos los líderes de los hombres ordinarios, no se abandonan a los pies de loto de Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios todopoderosa? Los líderes de la humanidad buscan mukti, o liberación de las leyes de la naturaleza material, de diferentes maneras y con grandes planes y perseverancia durante una gran cantidad de años y nacimientos. Pero si esa liberación es posible simplemente con entregarse a los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, entonces ¿por qué esos líderes trabajadores e inteligentes no adoptan este sencillo método?
El Gītā contesta a esta pregunta muy francamente. Aquellos líderes de la sociedad que son verdaderamente eruditos tales como Brahmā, Śiva, Kapila, los Kumāras, Manu, Vyāsa, Devala, Asita, Janaka, Prahlāda, Bali y posteriormente Madhvācārya, Rāmānujācārya, Śrī Caitanya y muchos otros –quienes son filósofos, políticos, educadores, científicos, etc., dignos de confianza– se entregan a los pies de loto de la Persona Suprema, la autoridad todopoderosa. Aquellos que en realidad no son filósofos, ni científicos, ni educadores, ni administradores, etc., sino que se hacen pasar por tales para obtener ganancias materiales, no aceptan el plan o sendero del Señor Supremo. Ellos no tienen ni idea de lo que es Dios; simplemente fabrican sus propios planes mundanos y por consiguiente, complican los problemas de la existencia material con sus vanos intentos de resolverlos. Porque la energía material (la naturaleza) es tan poderosa, puede resistir los planes desautorizados de los ateos y frustrar el conocimiento de las «comisiones de planeamiento». A los ateos fabricantes de planes se les describe aquí con la palabra duṣkṛtina, o «malvados». Kṛtina significa uno que ha ejecutado trabajo meritorio. El ateo que se dedica a hacer planes es a veces muy inteligente y también meritorio porque cualquier plan gigantesco sea bueno o malo, necesita inteligencia para realizarse. Porque el cerebro del ateo se utiliza incorrectamente para oponerse al plan del Señor Supremo, el ateo fabricante de planes es llamado duṣkṛtina, que indica que su inteligencia y esfuerzos están desencaminados. En el Gītā se menciona claramente que la energía material trabaja completamente bajo la dirección del Señor Supremo. No tiene ninguna autoridad independiente, sino que trabaja igual que se mueve una sombra: en relación al movimiento del objeto. Pero aun así, la energía material es muy poderosa y el ateo, debido a su temperamento impío, no puede saber cómo funciona; ni puede tampoco conocer el plan del Señor Supremo. Bajo la ilusión y las modalidades de la pasión y la ignorancia, todos sus planes se frustran, como en el caso de Hiraṇyakaśipu y Rāvaṇa cuyos planes fueron reducidos a polvo, a pesar de que ambos estaban formados materialmente como científicos, filósofos, administradores y educadores. Estos duṣkṛtinas, o bribones, son de cuatro tipos diferentes y se delinean a continuación: (1) Los mūḍhas son aquellos que son burdamente necios, como las bestias de carga que trabajan muy arduamente. Ellos quieren disfrutar a solas los frutos de su labor y por lo tanto, no desean compartirlos con el Supremo. El ejemplo típico de la bestia de carga es el asno. El amo de esta humilde bestia la hace trabajar muy duro. En realidad el asno no sabe para quién trabaja tan duro día y noche. Él se mantiene satisfecho llenando su estómago con un manojo de hierba, durmiendo un rato bajo el temor de recibir una paliza de su amo y satisfaciendo su apetito sexual con el riesgo de ser pateado repetidas veces por el sexo opuesto. A veces, el asno canta poesía y filosofía, pero su rebuzno únicamente molesta a los demás. Esa es la posición del necio trabajador fruitivo que ignora para quién debiera trabajar. No sabe que karma (acción), está hecho para yajña (sacrificio). A menudo, aquellos que trabajan muy duro día y noche para disipar la carga de los deberes creados por ellos mismos, dicen que no tienen tiempo para escuchar sobre la inmortalidad del ser viviente. Para tales mūḍhas las ganancias materiales, que son destructibles, son lo máximo en la vida –a pesar del hecho de que los mūḍhas disfrutan tan solo de una pequeña fracción del fruto de su labor. A veces pasan días y noches sin dormir con el fin de obtener ganancia fruitiva y aunque tengan úlceras o indigestión, se satisfacen prácticamente sin comer nada; están simplemente absortos en trabajar duro día y noche para beneficio de amos ilusorios. Ignorantes de su amo verdadero, los trabajadores necios desperdician su valioso tiempo sirviendo a Mammón. Lamentablemente, ellos nunca se entregan al amo supremo de todos los amos, ni dedican tiempo a escuchar sobre Él de las fuentes adecuadas. Los cerdos, comen fango y no están interesados en dulces hechos con azúcar y ghee. De forma similar, el trabajador necio continuará oyendo incansablemente las noticias agradables para los sentidos respecto a la fluctuante fuerza mundana que mueve el mundo material. (2) Otra clase de duṣkṛtina, o impío, se denomina narādhama, o, el más bajo de la humanidad. Nara significa ser humano y adhama significa el más bajo. De entre 8.400.000 diferentes especies de seres vivientes, hay 400.000 especies humanas. De entre estas, hay numerosas formas inferiores de vida humana que son en su mayoría incivilizadas. Los seres humanos civilizados son aquellos que tienen principios regulativos de vida social, política y religiosa. Aquellos que están desarrollados política y socialmente pero que no tienen principios religiosos, deben considerarse narādhamas. Tampoco es religión aquella religión que no tiene nada que ver con Dios porque el propósito de seguir principios religiosos es el de conocer la Verdad Suprema y la relación que el hombre tiene con Él. En el Gītā, la Personalidad de Dios afirma claramente que no hay ninguna autoridad superior a Él y que Él es la Verdad Suprema. La forma civilizada de vida humana tiene como propósito revivir la conciencia perdida de su relación eterna con la Verdad Suprema, la Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, quien es omnipotente. Aquel que pierde esta oportunidad es clasificado como narādhama. Las escrituras reveladas nos informan que cuando la criatura está en el vientre materno (una situación que es extremadamente incómoda) le ruega a Dios por su liberación y le promete adorarle únicamente a Él tan pronto como salga. Es un instinto natural en todo ser viviente orar a Dios cuando se está en dificultades, pues tiene una relación eterna con Dios. Pero después de ser liberado, la criatura olvida las dificultades del nacimiento y también olvida a su libertador, estando bajo la influencia de māyā, la energía ilusoria. Es el deber de los tutores de los niños revivir su latente conciencia divina. Los diez procesos de ceremonias reformatorias tal como se ordenan en el Manu-smṛti, que es la guía de los principios religiosos, tienen como propósito revivir la conciencia de Dios en el sistema de varṇāśrama. Sin embargo, ya no se sigue estrictamente ningún proceso en ninguna parte del mundo y por ello el 99.9 por ciento de la población es narādhama. Cuando toda la población se vuelve narādhama, naturalmente toda su supuesta educación resulta nula e inválida por acción de la energía todopoderosa de la naturaleza física. Según el criterio del Gītā, un hombre erudito es aquel que ve de una manera igual al brāhmaṇa erudito, al perro, a la vaca, al elefante y al comeperros. Esa es la visión del verdadero devoto. Śrī Nityānanda Prabhu, quien es la encarnación de Dios como maestro divino, liberó a los narādhamas típicos, los hermanos Jagai y Madhai y mostró cómo se otorga la misericordia de un verdadero devoto a los más bajos de la humanidad. De este modo, el narādhama que es condenado por la Personalidad de Dios, únicamente puede revivir de nuevo su conciencia espiritual por la misericordia de un devoto. Śrī Caitanya Mahāprabhu, al propagar el bhāgavata-dharma, o actividades de los devotos, ha recomendado que la gente escuche sumisamente el mensaje de la Personalidad de Dios. La esencia de este mensaje es el Bhagavad-gītā. Los más bajos entre los seres humanos pueden ser redimidos únicamente por este proceso de escuchar sumisamente, pero desgraciadamente rehúsan incluso dar recepción auditiva a estos mensajes y ¿qué decir de rendirse a la voluntad del Señor Supremo? Los narādhamas, o los más bajos de la humanidad, rechazarán por completo el deber principal del ser humano.
(3) La siguiente clase de duṣkṛtina se llama māyayāpahṛta-jñāna o aquellas personas cuyo conocimiento erudito ha sido anulado por la influencia de la energía material ilusoria. La mayoría de ellos son individuos muy eruditos –grandes filósofos, poetas, literatos, científicos, etc.–, pero la energía ilusoria les confunde y por ello desobedecen al Señor Supremo. En el momento actual hay un gran número de māyayāpahṛta-jñānas, incluso entre los eruditos del Gītā. En el Gītā se afirma en un lenguaje sencillo y claro, que Śrī Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios. No hay nadie igual o superior a Él. Se le menciona como el padre de Brahmā, el padre original de todos los seres humanos. De hecho, se dice que Śrī Kṛṣṇa no solo es el padre de Brahmā, sino también es el padre de todas las especies de vida. Él es la raíz del Brahman impersonal y del Paramātmā, y la Superalma en todas las entidades es Su porción plenaria. Él es la fuente de todo y a todo el mundo se le aconseja que se entregue a Sus pies de loto. A pesar de estas claras afirmaciones, los māyayāpahṛta-jñāna desprecian la Personalidad del Señor Supremo, considerándole simplemente un ser humano más. No saben que la forma dichosa de vida humana está diseñada en semejanza al aspecto trascendental eterno del Señor Supremo. Todas las interpretaciones desautorizadas del Gītā hechas por la clase de los māyayāpahṛta-jñāna, que están fuera de la jurisdicción del paramparā, son obstáculos en el sendero de la comprensión espiritual. Los intérpretes engañados no se entregan a los pies de loto de Śrī Kṛṣṇa, ni enseñan a otros a seguir este principio. (4) La última clase de duṣkṛtina se llama āsuraṁ bhāvam āśrita, o aquellos con principios demoniacos. Esta clase es abiertamente atea. Algunos de ellos alegan que el Señor Supremo nunca puede descender a este mundo material, pero son incapaces de dar razones tangibles que expliquen el por qué no. Hay otros que le subordinan al aspecto impersonal, aunque en el Gītā se declara lo opuesto. Envidioso de la Suprema Personalidad de Dios, el ateo presentará numerosas encarnaciones ilícitas, elaboradas en la fábrica de su cerebro. Semejantes personas, cuyo principio fundamental de la vida es censurar a la Personalidad de Dios, no pueden entregarse a los pies de loto de Śrī Kṛṣṇa. Śrī Yāmunācārya Albandru del Sur de la India dijo, «¡oh, mi Señor! Eres desconocido para las personas involucradas en principios ateos a pesar de Tus cualidades, características y actividades extraordinarias y a pesar de que todas las escrituras reveladas en la cualidad de la bondad confirman Tu personalidad y a pesar de que eres reconocido por las autoridades famosas por su profundidad de conocimiento en la ciencia trascendental y por estar situadas en las cualidades divinas». Por lo tanto: (1) las personas burdamente necias, (2) los más bajos de la humanidad, (3) los especuladores engañados y (4) los ateos declarados mencionados anteriormente, nunca se entregan a los pies de loto de la Personalidad de Dios, a pesar de todo el consejo de las escrituras y de las autoridades.
Bg 7.16
चतुर्विधा भजन्ते मां जनाः सुकृतिनोऽर्जुन ।
आर्तो जिज्ञासुरर्थार्थी ज्ञानी च भरतर्षभ ॥१६॥
catur-vidhā bhajante māṁ
janāḥ sukṛtino’rjuna
ārto jijñāsur arthārthī
jñānī ca bharatarṣabha
catuḥ-vidhāḥ—cuatro clases de; bhajante—prestan servicios; mām—a Mí; janāḥ—personas; sukṛtinaḥ—aquellos que son piadosos; arjuna—¡oh, Arjuna!; ārtaḥ—el afligido; jijñasuḥ—el inquisitivo; artha-arthī—aquel que desea ganancias materiales; jñānī—aquel que conoce las cosas tal como son; ca—también; bharatarṣabha—¡oh, grande entre los descendientes de Bharata!
¡Oh mejor entre los Bhāratas! (Arjuna), cuatro clases de hombres piadosos Me prestan servicio devocional: el afligido, el que desea riqueza, el inquisitivo y aquel que busca conocimiento del Absoluto.
En contraste con los malvados, estos se adhieren a los principios regulativos de las escrituras y se llaman sukṛtina, los que obedecen las reglas y regulaciones de las escrituras, de la moral y de las leyes sociales y que están más o menos consagrados al Señor Supremo. De entre estos hay cuatro clases de hombres –aquellos que a veces están afligidos, aquellos que necesitan dinero, aquellos que a veces son inquisitivos y aquellos que a veces buscan conocimiento de la Verdad Absoluta. Dichas personas se acercan bajo diferentes condiciones al Señor Supremo para prestar servicio devocional. Ellos no son devotos puros porque tienen alguna aspiración que satisfacer a cambio del servicio devocional. El servicio devocional puro carece de toda aspiración y deseo de ganancia material. El Bhakti-rasāmṛta-sindhu define la devoción pura así:
anyābhilāṣitāśūnyaṁ jñāna-karmādy-anāvṛtam ānukūlyena kṛṣṇānuśīlanaṁ bhaktir uttamā.
«Uno debe prestar servicio trascendental amoroso al Señor Supremo Kṛṣṇa, de una manera favorable y sin deseo de ganancia o beneficio material por medio de actividades fruitivas o de especulación filosófica. Eso es llamado servicio devocional puro». Cuando estas cuatro clases de personas se acercan al Señor Supremo para prestar servicio devocional y se purifican por completo debido a la compañía de un devoto puro, ellos también se vuelven devotos puros. En cuanto a los bribones se refiere, para ellos el servicio devocional es muy difícil porque sus vidas son irregulares, egoístas y sin metas espirituales. Pero incluso algunos de ellos, cuando fortuitamente entran en contacto con un devoto puro, también se vuelven devotos puros. Aquellos que están siempre ocupados en actividades fruitivas, se acercan al Señor con aflicción material, se relacionan con devotos puros y en su aflicción se vuelven devotos del Señor. Aquellos que simplemente están frustrados, a veces también llegan a contactar con los devotos puros y se vuelven inquisitivos por saber sobre Dios. Similarmente, cuando los filósofos áridos se frustran en todos los terrenos del conocimiento, a veces desean aprender sobre Dios y se dirigen al Señor Supremo para prestarle servicio devocional y así trascienden el conocimiento del Brahman
impersonal y del Paramātmā localizado y llegan al concepto personal de Dios por la gracia del Señor Supremo o por la de Su devoto puro. En general, cuando los afligidos, los inquisitivos, los que buscan conocimiento y aquellos que necesitan dinero, se liberan de todos los deseos materiales y cuando entienden plenamente que la remuneración material no tiene nada que ver con el mejoramiento espiritual, se vuelven devotos puros. Mientras no se alcance dicha etapa purificada, los devotos en el servicio trascendental del Señor están contaminados con las actividades fruitivas y buscan conocimiento mundano, etc. Así pues, es preciso trascender todo esto antes de que se pueda llegar a la etapa del servicio devocional puro.
Bg 7.17
तेषां ज्ञानी नित्ययुक्त एकभक्तिर्विशिष्यते ।
प्रियो हि ज्ञानिनोऽत्यर्थमहं स च मम प्रियः ॥१७॥
teṣāṁ jñānī nitya-yukta
eka-bhaktir viśiṣyate
priyo hi jñānino’tyartham
ahaṁ sa ca mama priyaḥ
teṣām—de estos; jñānī—aquel que tiene pleno conocimiento; nitya-yuktaḥ—siempre ocupado; eka—solo uno; bhaktiḥ—servicio devocional; viśiṣyate—especialmente; priyaḥ—muy querido; hi—ciertamente; jñāninaḥ—la persona con conocimiento; atyartham—sumamente; aham—Yo soy; saḥ—él; ca—también; mama—Mío; priyaḥ—querido.
De estos, el sabio que tiene pleno conocimiento, unido a Mí mediante el servicio devocional puro, es el mejor. Pues Yo soy muy querido para él y él es muy querido para Mí.
Estando libres de todas las contaminaciones de los deseos materiales, los afligidos, los inquisitivos, los empobrecidos y los que buscan el conocimiento supremo, pueden todos volverse devotos puros. Pero entre ellos, aquel que tiene conocimiento de la Verdad Absoluta y está libre de todo deseo material, llega a ser un devoto realmente puro del Señor. Y de las cuatro clases, el devoto que tiene pleno conocimiento y que al mismo tiempo está ocupado en el servicio devocional es, según dice el Señor, el mejor. Al buscar conocimiento, uno se da cuenta que el yo es diferente del cuerpo material y cuando avanza más llega al conocimiento del Brahman impersonal y del Paramātmā. Cuando uno se purifica completamente, comprende que su posición constitucional es la de ser el sirviente eterno de Dios. Así, mediante la compañía de los devotos puros, el inquisitivo, el afligido, el que busca mejoramiento material y el hombre de conocimiento, todos ellos se vuelven puros. Pero en la etapa preparatoria, el hombre que tiene pleno conocimiento del Señor Supremo y que al mismo tiempo realiza servicio devocional, es muy querido por el Señor. Quién está situado en el conocimiento puro de la trascendencia de la Suprema Personalidad de Dios, es protegido en el servicio devocional de forma tal, que las contaminaciones materiales no le pueden tocar.
Bg 7.18
उदाराः सर्व एवैते ज्ञानी त्वात्मैव मे मतम् ।
आस्थितः स हि युक्तात्मा मामेवानुत्तमां गतिम् ॥१८॥
udārāḥ sarva evaite
jñānī tv ātmaiva me matam
āsthitaḥ sa hi yuktātmā
mām evānuttamāṁ gatim
udārāḥ—magnánimos; sarve—todos; eva—ciertamente; ete—estos; jñānī—aquel que tiene conocimiento; tu—pero; ātmā eva—así como Yo; me—Mi; matam—opinión; āsthitaḥ—situado; saḥ—él; hi—ciertamente; yukta-ātmā—ocupado en el servicio devocional; mām—a Mí; eva—ciertamente; anuttamām—la meta suprema; gatim—destino.
Todos estos devotos son indudablemente almas magnánimas, pero aquel que está situado en el conocimiento de Mí, Yo considero que en verdad mora en Mí. Ocupado en Mi servicio trascendental, él Me alcanza.
No es que otros devotos que tienen un conocimiento menos completo no le sean queridos al Señor. El Señor dice que todos ellos son magnánimos porque cualquiera que viene al Señor con cualquier propósito es llamado mahātmā, un gran alma. Los devotos que desean algún beneficio del servicio devocional son aceptados por el Señor porque hay un intercambio de afecto. Por afecto le piden al Señor algún beneficio material y cuando lo obtienen se satisfacen tanto, que avanzan también en el servicio devocional. Pero el devoto situado en el conocimiento pleno es considerado muy querido por el Señor porque su único propósito es servir al Señor Supremo con amor y devoción. Dicho devoto no puede vivir ni un segundo sin el contacto o el servicio al Señor Supremo. De forma similar, el Señor Supremo tiene mucho afecto por Su devoto y no puede separarse de él. En el Śrīmad-Bhāgavatam (9.4.57), el Señor dice:
ahaṁ bhakta-parādhīno hy asvatantra iva dvija sādhubhir grasta-hṛdayo bhaktair bhakta-jana-priyaḥ
«Los devotos están siempre en Mi corazón y Yo siempre estoy en el corazón de los devotos. El devoto no conoce nada más allá de Mí ni Yo tampoco puedo olvidar al devoto. Hay una relación muy íntima entre Mí y los devotos puros. Los devotos puros en pleno conocimiento nunca pierden el contacto con lo espiritual y por eso Me son muy queridos».
Bg 7.19
बहूनां जन्मनामन्ते ज्ञानवान्मां प्रपद्यते ।
वासुदेवः सर्वमिति स महात्मा सुदुर्लभः ॥१९॥
bahūnāṁ janmanām ante
jñānavān māṁ prapadyate
vāsudevaḥ sarvam iti
sa mahātmā sudurlabhaḥ
bahūnām—muchos; janmanām—nacimientos; ante—después; jñānavān—aquel que tiene conocimiento; mām—a Mí; prapadyate—se entrega; vāsudevaḥ—la causa de todas las causas; sarvam—todo; iti—así pues; saḥ—dicha; mahātmā—gran alma; sudurlabhaḥ—muy difícil de encontrar.
Después de muchos nacimientos y muertes, aquel que realmente tiene conocimiento se entrega a Mí, conociéndome como la causa de todas las causas y todo lo que existe. Tal gran alma se encuentra muy rara vez.
Mientras realiza servicio devocional o rituales trascendentales, la entidad viviente después de muchísimos nacimientos, puede situarse realmente en el conocimiento trascendental puro de que la Suprema Personalidad de Dios es la meta última de la comprensión espiritual. Al principio de la comprensión espiritual, mientras uno esta tratando de abandonar su apego al materialismo hay cierta inclinación hacia el impersonalismo, pero cuando él avanza más, puede entender que hay actividades en la vida espiritual y que estas actividades constituyen el servicio devocional. Comprendiendo esto, uno se apega a la Suprema Personalidad de Dios y se entrega a Él. En ese momento, uno puede entender que la misericordia del Señor Śrī Kṛṣṇa lo es todo, que Él es la causa de todas las causas y que esta manifestación material no es independiente de Él. Se da cuenta que el mundo material es un reflejo desvirtuado de la variedad espiritual y de que todo tiene relación con el Señor Supremo Kṛṣṇa. De este modo, piensa que todo está relacionado con Vāsudeva, Śrī Kṛṣṇa. Dicha visión universal de Vāsudeva precipita la entrega completa al Señor Supremo Śrī Kṛṣṇa, como la finalidad más elevada. Tales grandes almas rendidas son muy difíciles de encontrar. Este verso se explica muy bien en el Tercer Capítulo del Śvetāśvatara Upaniṣad: «En este cuerpo existen los poderes del hablar, del ver, del oír, de las actividades mentales, etc. Pero estos no son importantes si no tienen relación con el Señor Supremo. Y porque Vāsudeva es omnipresente y todo es Vāsudeva, el devoto se entrega con pleno conocimiento» (confírmese en el Bhagavad-gītā 7.17 y 11.40).
Bg 7.2
ज्ञानं तेऽहं सविज्ञानमिदं वक्ष्याम्यशेषतः ।
यज्ज्ञात्वा नेह भूयोऽन्यज्ज्ञातव्यमवशिष्यते ॥२॥
jñānaṁ te’haṁ sa-vijñānam
idaṁ vakṣyāmy aśeṣataḥ
yaj jñātvā neha bhūyo’nyaj
jñātavyam avaśiṣyate
jñānam—conocimiento fenoménico; te—a ti; aham—Yo; sa—con; vijñānam—cono-cimiento nouménico; idam—esto; vakṣyāmi—explicaré; aśeṣataḥ—por completo; yat—el cual; jñatvā—sabiendo; na—no; iha—en este mundo; bhūyaḥ—además; anyat—cualquier otra cosa; jñatavyam—conocible; avaśiṣyate—queda por conocer.
Ahora te declararé por completo este conocimiento tanto fenoménico como noúmeno, conociendo el cual no quedará nada más por conocer.
El conocimiento completo incluye conocimiento del mundo fenoménico y del espíritu detrás de él. La fuente de ambos es el conocimiento trascendental. El Señor quiere explicar el sistema de conocimiento antes mencionado porque Arjuna es un devoto confidencial y amigo de Kṛṣṇa. Al principio del Cuarto Capítulo el Señor dio esta explicación y la vuelve a confirmar aquí, solo el devoto del Señor puede alcanzar el conocimiento completo directamente del Señor, en la sucesión discipular. Por lo tanto, uno debe ser lo suficientemente inteligente como para entender la fuente de todo conocimiento, quien es la causa de todas las causas y el único objeto de meditación en todos los tipos de prácticas de yoga. Cuando se llega a conocer la causa de todas las causas, entonces todo lo conocible se vuelve conocido y no quedará nada desconocido. Los Vedas dicen, «yasmin vijñate sarvam eva vijñatam bhavanti».
Bg 7.20
कामैस्तैस्तैर्हृतज्ञानाः प्रपद्यन्तेऽन्यदेवताः ।
तं तं नियममास्थाय प्रकृत्या नियताः स्वया ॥२०॥
kāmais tais tair hṛta-jñānāḥ
prapadyante’nya-devatāḥ
taṁ taṁ niyamam āsthāya
prakṛtyā niyatāḥ svayā
kāmaiḥ—por los deseos; taiḥ—por aquellos; taiḥ—por aquellos; hṛta—distorsionados; jñānāḥ—conocimiento; prapadyante—se entrega; anya—otro; devatāḥ—semidioses; tam—aquello; tam—aquello; niyamam—reglas; āsthāya—siguiendo; prakṛtyā—por naturaleza; niyatāḥ—controlados; svayā—por sus propias.
Aquellos cuyas mentes están distorsionadas por los deseos materiales se entregan a los semidioses y siguen las reglas y regulaciones particulares de adoración conforme a sus propias naturalezas.
Aquellos que están libres de todas las contaminaciones materiales, se entregan al Señor Supremo y se ocupan en Su servicio devocional. Mientras la contaminación material no se limpie completamente, ellos son por naturaleza no devotos. Pero incluso aquellos que tienen deseos materiales y que recurren al Señor Supremo, no están muy atraídos por la naturaleza externa; debido a que se acercan a la meta correcta, muy pronto se liberan de toda la lujuria material. En el Śrīmad-Bhāgavatam se recomienda que aunque uno esté libre de todo deseo material, o esté lleno de deseos materiales, o desee la liberación de la contaminación material, o si es un devoto puro y no desea la gratificación material sensorial, en todos los casos uno debe entregarse a Vāsudeva y adorarle. Se dice en el Bhāgavatam que las personas menos inteligentes que han perdido su sentido espiritual, se refugian en los semidioses para el cumplimiento inmediato de los deseos materiales. Por lo general, tales personas no se dirigen a la Suprema Personalidad de Dios porque están bajo determinadas modalidades de la naturaleza (ignorancia y pasión) y por lo tanto, adoran a diversos semidioses. Ellas se contentan siguiendo las reglas y regulaciones de la adoración. Los adoradores de los semidioses son motivados por pequeños deseos y no saben cómo alcanzar la meta suprema, pero un devoto del Señor Supremo no se desvía. Debido a que en la literatura Védica hay recomendaciones para adorar a diferentes dioses con diferentes propósitos (por ejemplo, al enfermo se le recomienda adorar al sol), aquellos que no son devotos del Señor, creen que para ciertos propósitos los semidioses son mejores que el Señor Supremo. Pero el devoto puro sabe que el Señor Supremo, Kṛṣṇa, es el amo de todos. En el Caitanya-caritāmṛta se dice que solo la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, es el amo y que todos los demás son sirvientes. Por lo tanto, el devoto puro nunca se dirige a los semidioses para la satisfacción de sus necesidades materiales. Él depende del Señor Supremo. Y el devoto puro se satisface con cualquier cosa que Él le dé.
Bg 7.21
यो यो यां यां तनुं भक्तः श्रद्धयार्चितुमिच्छति ।
तस्य तस्याचलां श्रद्धां तामेव विदधाम्यहम् ॥२१॥
yo yo yāṁ yāṁ tanuṁ bhaktaḥ
śraddhayārcitum icchati
tasya tasyācalāṁ śraddhāṁ
tām eva vidadhāmy aham
yaḥ—eso; yaḥ—eso; yām—el cual; yām—el cual; tanum—forma de los semidioses; bhaktaḥ—devoto; śraddhayā—con fe; arcitum—adorar; icchati—deseos; tasya—de aquello; tasya—de aquello; acalām—estable; śraddhām—fe; tām—él; eva—con seguridad; vidadhāmi—doy; aham—Yo.
Yo estoy en el corazón de todos como la Superalma. Tan pronto como alguien desea adorar a los semidioses, Yo hago firme su fe para que pueda consagrarse a alguna deidad en particular.
Dios ha dado independencia a todos; por lo tanto, si una persona desea tener disfrute material y muy sinceramente obtener dichas facilidades de los semidioses materiales, el Señor Supremo como la Superalma en el corazón de todos, entiende y les da facilidades a dichas personas. Como el padre supremo de todas las entidades vivientes, Él no interfiere con su independencia, sino que les da todas las facilidades para que puedan satisfacer sus deseos materiales. Puede que alguien pregunte por qué el Dios todopoderoso les da facilidades a las entidades vivientes para que disfruten de este mundo material, permitiéndoles caer así en la trampa de la energía ilusoria. La respuesta es que si el Señor Supremo como la Superalma no diera dichas facilidades, entonces la independencia no tendría sentido. Por lo tanto, Él le da a todo el mundo plena independencia –cualquier cosa que uno desee– pero Su instrucción final la encontramos en el Bhagavad-gītā: el hombre debe abandonar todas las demás ocupaciones y entregarse completamente a Él. Eso le hará feliz. Tanto la entidad viviente como los semidioses están subordinados a la voluntad de la Suprema Personalidad de Dios; por lo tanto, la entidad viviente no puede adorar a un semidiós por su propio deseo, ni el semidiós puede otorgarle bendición alguna sin la voluntad suprema. Tal como se dice, ni una brizna de hierba se mueve sin la voluntad de la Suprema Personalidad de Dios. En general, las personas que están afligidas en el mundo material se dirigen a los semidioses, tal como se les aconseja en la literatura Védica. Una persona que desea alguna cosa en particular, puede adorar a tal o cual semidiós. Por ejemplo, a un enfermo se le aconseja adorar al dios del sol; una persona que desea educación puede adorar a la diosa del conocimiento, Sarasvatī; y una persona que desee una bella esposa deberá adorar a la diosa Umā, la esposa del Señor Śiva. De este modo, en los śāstras (escrituras Védicas) hay recomendaciones para las diferentes formas de adoración de los diferentes semidioses. Y porque una entidad viviente particular quiere disfrutar de alguna determinada facilidad material, el Señor le inspira con un fuerte deseo para lograr esa bendición de ese semidiós particular y así ella recibe exitosamente la bendición. La modalidad particular de la actitud devocional de la entidad viviente hacia un tipo particular de semidiós también es dispuesta por el Señor Supremo. Los semidioses no pueden infundir dicha afinidad en las entidades vivientes, pero porque Él es el Señor Supremo, o la Superalma que está presente en el corazón de todas las entidades vivientes, Kṛṣṇa estimula al hombre para que adore a ciertos semidioses. Los semidioses son en realidad diferentes partes del cuerpo universal del Señor Supremo, por lo tanto, no tienen independencia. En la literatura Védica (Taittirīya Upaniṣad, Primer Anuvāka) se afirma: «La Suprema Personalidad de Dios como la Superalma, está también presente dentro del corazón del semidiós; por lo tanto, Él organiza a través del semidiós la satisfacción del deseo de la entidad viviente. Pero tanto el semidiós como la entidad viviente dependen de la voluntad suprema, no son independientes».
Bg 7.22
स तया श्रद्धया युक्तस्तस्याराधनमीहते ।
लभते च ततः कामान्मयैव विहितान्हि तान् ॥२२॥
sa tayā śraddhayā yuktas
tasyārādhanam īhate
labhate ca tataḥ kāmān
mayaiva vihitān hi tān
saḥ—él; tayā—con eso; śraddhayā—con fe; yuktaḥ—dotado; tasya—su; ārādhanam—adoración; īhate—busca; labhate—obtiene; ca—y; tataḥ—del cual; kāmān—deseos; mayā—por Mí; eva—solo; vihitān—regulado; hi—por; tān—esos.
Dotado de tal fe, él busca los favores de un semidiós en particular y obtiene sus deseos. Pero en realidad estos beneficios son otorgados únicamente por Mí.
Los semidioses no pueden otorgar bendición a los devotos sin el permiso del Señor Supremo. Puede que la entidad viviente olvide que todo es propiedad del Señor Supremo, pero los semidioses no lo olvidan. Así, la adoración de los semidioses y el logro de los resultados deseados no se deben a los semidioses, sino a la Suprema Personalidad de Dios mediante Su arreglo. La entidad viviente poco inteligente no sabe esto y por ello se acerca neciamente a los semidioses para obtener algún beneficio. Pero cuando el devoto puro necesita algo, únicamente ora al Señor Supremo. Sin embargo, el pedir algún beneficio material no es señal de un devoto puro. Una entidad viviente se dirige a los semidioses generalmente porque está loca por satisfacer su lujuria. Esto ocurre cuando la entidad viviente desea algo indebido y el Señor Mismo no cumple el deseo. En el Caitanya-caritāmṛta se dice que aquel que adora al Señor Supremo y desea a la vez disfrute material, se contradice en sus deseos. El servicio devocional del Señor Supremo y la adoración de un semidiós no pueden estar en la misma plataforma porque la adoración de un semidiós es material y el servicio devocional al Señor Supremo es completamente espiritual. Para la entidad viviente que desea regresar a Dios, los deseos materiales son impedimentos. Por lo tanto, al devoto puro del Señor no se le otorgan los beneficios materiales deseados por las entidades vivientes menos inteligentes, quienes prefieren adorar a los semidioses del mundo material en vez de ocuparse en el servicio devocional del Señor Supremo.
Bg 7.23
अन्तवत्तु फलं तेषां तद्भवत्यल्पमेधसाम् ।
देवान्देवयजो यान्ति मद्भक्ता यान्ति मामपि ॥२३॥
antavat tu phalaṁ teṣāṁ
tad bhavaty alpa-medhasām
devān deva-yajo yānti
mad-bhaktā yānti mām api
antavat tu—limitado y temporal; phalam—frutos; teṣām—su; tat—eso; bhavati—se vuelve; alpa-medhasām—de aquellos de poca inteligencia; devān—los planetas de los semidioses; deva-yajaḥ—los adoradores de los semidioses; yānti—logran; mat—Mis; bhaktāḥ—devotos; yānti—alcanzan; mām—a Mí; api—con seguridad.
Los hombres de poca inteligencia adoran a los semidioses y sus frutos son limitados y temporales. Aquellos que adoran a los semidioses van a los planetas de los semidioses, pero al final Mis devotos alcanzan Mi planeta Supremo.
Algunos comentaristas del Gītā dicen que aquel que adora a un semidiós puede alcanzar al Señor Supremo, pero aquí se afirma claramente que los adoradores de los semidioses van a los diferentes sistemas planetarios donde están situados los diversos semidioses. Así, un adorador del sol alcanza el sol y un adorador del semidiós de la luna alcanza la luna. De forma similar, si alguien quiere adorar a un semidiós como Indra, puede alcanzar el planeta de ese dios particular. No es que todo el mundo, sin considerar a que semidiós adora, alcanzará a la Suprema Personalidad de Dios. Aquí se niega esto, ya que se afirma claramente que los adoradores de los semidioses van a diferentes planetas dentro del mundo material, pero el devoto del Señor Supremo va directamente al planeta supremo de la Personalidad de Dios. Aquí se podría plantear el punto de que si los semidioses son diferentes partes del cuerpo del Señor Supremo, entonces al adorarles se deberá alcanzar el mismo fin. Sin embargo, los adoradores de los semidioses son menos inteligentes porque no saben a qué parte del cuerpo hay que proveer el alimento. Algunos de ellos son tan necios que alegan que hay muchas partes y muchas maneras de abastecer el alimento. Esto no es muy sensato. ¿Puede alguien abastecer de alimento al cuerpo a través de los oídos o los ojos? Ellos no saben que estos semidioses son diferentes partes del cuerpo universal del Señor Supremo y en su ignorancia creen que todos y cada uno de los semidioses es un Dios separado y un competidor del Señor Supremo. No solamente los semidioses son partes del Señor Supremo, también lo son las entidades vivientes ordinarias. En el Śrīmad-Bhāgavatam se afirma que los brāhmaṇas son la cabeza del Señor Supremo, que los kṣatriyas son los brazos, etc. y que todos desempeñan distintas funciones. En cualquier caso, si uno sabe que tanto los semidioses como uno mismo son parte y porción del Señor Supremo, su conocimiento es perfecto. Pero si no entiende esto, él alcanza diferentes planetas donde residen los semidioses. Este no es el mismo destino que alcanza el devoto. Los resultados obtenidos mediante las bendiciones de los semidioses son perecederos porque dentro de este mundo material todos los planetas, los semidioses y sus adoradores son perecederos. En este verso se afirma claramente que todos los resultados logrados por medio de la adoración a los semidioses son perecederos y que por lo tanto, dicha adoración la realizan las entidades vivientes menos inteligentes. Porque el devoto puro está ocupado en la conciencia de Kṛṣṇa en servicio devocional al Señor Supremo y alcanza la eterna existencia bienaventurada que está llena de conocimiento, sus logros y los del adorador común de los semidioses son diferentes. El Señor Supremo es ilimitado. Su favor es ilimitado. Su misericordia es ilimitada. Por lo tanto, la misericordia del Señor Supremo con Sus devotos puros es ilimitada.
Bg 7.24
अव्यक्तं व्यक्तिमापन्नं मन्यन्ते मामबुद्धयः ।
परं भावमजानन्तो ममाव्ययमनुत्तमम् ॥२४॥
avyaktaṁ vyaktim āpannaṁ
manyante mām abuddhayaḥ
paraṁ bhāvam ajānanto
mamāvyayam anuttamam
avyaktam—no manifestado; vyaktim—personalidad; āpannam—lograda; manyante—piensan; mām—a Mí; abuddhayaḥ—personas poco inteligentes; param—supremo; bhāvam—existencia; ajānantaḥ—sin saber; mama—Mí; avyayam—imperecedero; anuttamam—lo más fino.
Los hombres sin inteligencia que no Me conocen, piensan que he asumido esta forma y personalidad. Debido a su escaso conocimiento, no conocen Mi naturaleza superior, la cual es inmutable y suprema.
Aquellos que son adoradores de los semidioses han sido descritos como personas poco inteligentes y aquí a los impersonalistas se les describe de forma similar. Aquí, el Señor Kṛṣṇa está hablando ante Arjuna en Su forma personal y aun así, a causa de la ignorancia, los impersonalistas alegan que en última instancia el Señor Supremo carece de forma. Yāmunācārya, un gran devoto del Señor en la sucesión discipular de Rāmānujācārya ha escrito dos versos muy adecuados al respecto. Él dice, «Mi querido Señor, los devotos como Vyāsadeva y Nārada Te conocen como la Personalidad de Dios. Al entender las diversas literaturas Védicas uno puede conocer Tus características, Tu forma y Tus actividades y uno puede así entender que Tú eres la Suprema Personalidad de Dios. Pero aquellos que están en las modalidades de la pasión y la ignorancia, los demonios, los no devotos, no pueden entenderte. Son incapaces de entenderte. No importa cuan expertos sean dichos no devotos en examinar el Vedānta, los Upaniṣads y otras literaturas Védicas, a ellos no les es posible entender a la Personalidad de Dios». En el Brahma-saṁhitā se afirma que no se puede entender a la Personalidad de Dios simplemente estudiando la literatura Vedānta. Solo por la gracia del Señor Supremo puede conocerse la Personalidad del Supremo. Por lo tanto, en este verso se afirma claramente que no solo los adoradores de los semidioses son poco inteligentes, sino que también son poco inteligentes aquellos no devotos que se dedican al Vedānta y a la especulación sobre la literatura Védica, sin ningún vestigio de la verdadera conciencia de Kṛṣṇa y para ellos es imposible entender la naturaleza personal de Dios. Las personas que están bajo la impresión de que la Verdad
Absoluta es impersonal son descritas como asuras, que significa «aquel que desconoce el aspecto último de la Verdad Absoluta». En el Śrīmad-Bhāgavatam se afirma que la comprensión suprema comienza desde el Brahman impersonal y luego se eleva hasta la Superalma localizada –pero la última palabra en la Verdad Absoluta es la Personalidad de Dios. Los impersonalistas modernos son aun menos inteligentes, pues ni siquiera siguen a su gran predecesor Śaṅkarācārya, quien ha declarado específicamente que Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios. Por eso, sin conocer la Verdad Suprema ellos creen que Kṛṣṇa es tan solo el hijo de Devakī y Vasudeva, o un príncipe, o una entidad viviente poderosa. El Bhagavad-gītā también condena esto: «Solo los necios Me consideran una persona ordinaria». El hecho es que nadie puede entender a Kṛṣṇa sin prestar servicio devocional y sin desarrollar conciencia de Kṛṣṇa. El Gītā confirma esto. Uno no puede entender a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, ni Su forma, ni Sus cualidades ni Su nombre, solo por medio de la especulación mental o examinando la literatura Védica. Uno debe entenderle mediante el servicio devocional. Cuando uno está completamente ocupado en la conciencia de Kṛṣṇa, empezando por cantar el mahāmantra –Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare– solamente entonces puede uno entender a la Suprema Personalidad de Dios. Los impersonalistas no devotos creen que Kṛṣṇa tiene un cuerpo hecho de esta naturaleza material y que todas Sus actividades, Su forma y todo lo demás, son māyā. Estos impersonalistas son conocidos como Māyāvādīs. Ellos no conocen la verdad última. El verso vigésimo afirma claramente: «Aquellos que están cegados por deseos desmedidos se entregan a los diversos semidioses». Se acepta que aparte de la Suprema Personalidad de Dios, hay semidioses que tienen sus diferentes planetas (Bg. 7.23) y el Señor también tiene un planeta. También se afirma que los adoradores de los semidioses van a los diferentes planetas de los semidioses y aquellos que son devotos del Señor Kṛṣṇa van al planeta Kṛṣṇaloka. A pesar de la claridad de esta afirmación, los impersonalistas necios aún mantienen que el Señor es amorfo y que estas formas son imposiciones. ¿Acaso por el estudio del Gītā se entiende que los semidioses y sus moradas son impersonales? Está claro que, ni los semidioses ni Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios son impersonales, todos son personas; el Señor Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios y tiene Su propio planeta y los semidioses tienen los suyos. Por lo tanto, el argumento monista de que la verdad última es amorfa y de que la forma es impuesta, no es una verdad sostenible. Aquí se afirma claramente que no es impuesta. Del Gītā podemos entender claramente que las formas de los semidioses y la forma del Señor Supremo existen simultáneamente y que el Señor Kṛṣṇa es sac-cid-ānanda, conocimiento eterno y bienaventurado. Los Vedas también confirman que la Suprema Verdad Absoluta es ānandamaya, o llena de placer bienaventurado y que Él es abhyāsāt, es decir que por naturaleza es la fuente de ilimitadas cualidades auspiciosas. Y en el Gītā, el Señor dice que aunque Él es aja (no nace), aún así Él aparece. Estos son los hechos que debemos entender del Gītā. No podemos comprender cómo la Suprema Personalidad de Dios puede ser impersonal; la teoría de la imposición de los monistas impersonalistas es falsa en lo que a las declaraciones del Gītā concierne. Aquí está claro que la Suprema Verdad Absoluta, el Señor Kṛṣṇa, tiene tanto forma como personalidad.
Bg 7.25
नाहं प्रकाशः सर्वस्य योगमायासमावृतः ।
मूढोऽयं नाभिजानाति लोको मामजमव्ययम् ॥२५॥
nāhaṁ prakāśaḥ sarvasya
yoga-māyā-samāvṛtaḥ
mūḍho’yaṁ nābhijānāti
loko mām ajam avyayam
na—ni; aham—Yo; prakāśaḥ—manifiesto; sarvasya—a todos; yoga-māyā—potencia interna; samāvṛtaḥ—cubierto; mūḍhaḥ—necios; ayam—estos; na—no; abhijānāti—pueden entender; lokaḥ—tales personas poco inteligentes; mām—a Mí; ajam—que no nace; avyayam—inagotable.
Yo nunca Me manifiesto a los necios desprovistos de inteligencia. Para ellos estoy cubierto por Mi eterna potencia creadora (yoga-māyā); y así, el mundo engañado no Me conoce a Mí, que no nazco y soy infalible.
Se puede argüir que, ya que Kṛṣṇa estuvo presente en esta tierra y fue visible para todo el mundo, entonces ¿por qué no se manifiesta ante todos ahora? Pero la realidad es que no Se manifestó ante todo el mundo. Cuando Kṛṣṇa estuvo presente, era poca la gente que pudo entender que Él era la Suprema Personalidad de Dios. En la asamblea de los Kurus, cuando Śiśupāla habló contra la elección de Kṛṣṇa como presidente de la asamblea, Bhīṣma apoyó a Kṛṣṇa proclamándole como Dios Supremo. De forma similar, los Pāṇḍavas y unos pocos más sabían que Él era el Supremo, pero no todos. Él no Se reveló a los no devotos ni al hombre común. Por lo tanto, Kṛṣṇa dice en el Gītā que con excepción de Sus devotos puros, todas las personas le consideran semejante a ellas mismas. Él se manifestó como la fuente de todo placer únicamente a Sus devotos. Pero para los demás, para los no devotos sin inteligencia, Él estaba cubierto por Su potencia interna. En las oraciones de Kuntī en el Śrīmad-Bhāgavatam (1.8.18), se dice que el Señor está cubierto por la cortina de yoga-māyā y así las personas ordinarias no le pueden entender. Kuntī ora: «¡Oh mi Señor! Tú eres el sustentador del universo entero y el servicio devocional a Ti es el principio religioso más elevado. Por lo tanto, Te ruego que a mí también me mantengas. Tu forma trascendental está cubierta por yoga-māyā. El brahmajyoti es la cubierta de la potencia interna ¿tendrías la bondad de apartar esa refulgencia resplandeciente que me impide ver Tu sac-cid-ānanda-vigraha, Tu forma eterna de bienaventuranza y conocimiento?». Esta cortina de yoga-māyā se menciona en el Decimoquinto Capítulo del Gītā. La Suprema Personalidad de Dios en Su forma trascendental de bienaventuranza y conocimiento, está cubierto por la potencia eterna del brahmajyoti y por esta razón los impersonalistas poco inteligentes no pueden ver al Supremo. También en el Śrīmad-Bhāgavatam (10.14.7) se encuentra esta oración de Brahmā: «¡Oh Suprema Personalidad de Dios!, ¡oh, Superalma!, ¡oh, maestro de todo misterio!, ¿quién puede calcular Tu potencia y pasatiempos en este mundo? Siempre estás expandiendo Tu
potencia eterna y por eso, nadie Te puede entender. Los científicos y académicos eruditos pueden examinar la constitución atómica del mundo material o incluso la de los planetas, pero sin embargo, aunque estás presente ante ellos, son incapaces de calcular Tu energía y potencia». La Suprema Personalidad de Dios, el Señor Kṛṣṇa, no solamente no nace si no que, también es avyaya, inagotable. Su forma eterna es bienaventuranza y conocimiento y todas Sus energías son inagotables.
Bg 7.26
वेदाहं समतीतानि वर्तमानानि चार्जुन ।
भविष्याणि च भूतानि मां तु वेद न कश्चन ॥२६॥
vedāhaṁ samatītāni
vartamānāni cārjuna
bhaviṣyāṇi ca bhūtāni
māṁ tu veda na kaścana
veda—sé; aham—Yo; sama—igualmente; atītāni—pasado; vartamānāni—presente; ca—y; arjuna—¡oh, Arjuna!; bhaviṣyāṇi—futuro; ca—también; bhūtāni—las entidades vivientes; mām—Mí; tu—pero; veda—conoce; na—no; kaścana—cualquiera.
¡Oh Arjuna!, como la Suprema Personalidad de Dios Yo sé todo lo que ha ocurrido en el pasado, todo lo que sucede en el presente y todo lo que ha de venir. Yo también conozco a todas las entidades vivientes, pero a Mí, nadie Me conoce.
Aquí se presenta claramente la cuestión de la personalidad y la impersonalidad. Si los impersonalistas consideran que Kṛṣṇa, la forma de la Suprema Personalidad de Dios, es māyā, es material, entonces Él al igual que la entidad viviente, cambiaría Su cuerpo y olvidaría Su vida pasada. Cualquiera que tenga un cuerpo material no puede recordar su vida pasada, ni puede predecir su vida futura, ni las consecuencias de su vida presente; por lo tanto, no puede saber qué es lo que sucedió en el pasado, en el presente ni en el futuro. A menos que uno esté liberado de la contaminación material no puede conocer el pasado, el presente ni el futuro. A diferencia del ser humano ordinario, el Señor Kṛṣṇa dice claramente que Él sabe completamente lo que ha sucedido en el pasado, lo que sucede en el presente y lo que sucederá en el futuro. En el Cuarto Capítulo hemos visto que el Señor Kṛṣṇa recuerda cuando instruyó a Vivasvān, el dios del sol, hace millones de años. Kṛṣṇa conoce a todas las entidades vivientes porque Él está situado en el corazón de todo ser viviente como el Alma Suprema. Pero a pesar de Su presencia en cada entidad viviente como la Superalma y de Su presencia más allá del cielo material como la Suprema Personalidad de Dios, los poco inteligentes no pueden comprenderle como la Persona Suprema. El cuerpo trascendental de Śrī Kṛṣṇa ciertamente no es perecedero. Él es igual que el sol y māyā es como una nube. En el mundo material podemos ver que está el sol, hay nubes y que hay diferentes estrellas y planetas. Las nubes pueden
cubrir a todos estos en el cielo temporalmente, pero esta cubierta es aparente únicamente a nuestra visión limitada. En realidad el sol, la luna y las estrellas no están cubiertos. Del mismo modo, māyā no puede cubrir al Señor Supremo. Mediante Su potencia interna, Él no Se manifiesta a la clase de hombres menos inteligentes. Como se afirma en el verso tres de este capítulo, de entre millones y millones de hombres, algunos tratan de volverse perfectos en esta forma humana de vida y de entre miles y miles de dichos hombres perfeccionados, apenas uno puede entender qué es el Señor Kṛṣṇa. Incluso si alguien se perfecciona mediante la comprensión del Brahman impersonal o del Paramātmā localizado, sin estar en conciencia de Kṛṣṇa no es posible de ninguna manera que pueda entender a la Suprema Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa.
Bg 7.27
इच्छाद्वेषसमुत्थेन द्वन्द्वमोहेन भारत ।
सर्वभूतानि सम्मोहं सर्गे यान्ति परन्तप ॥२७॥
icchā-dveṣa samutthena
dvandva-mohena bhārata
sarva-bhūtāni saṁmohaṁ
sarge yānti parantapa
icchā—deseo; dveṣa—odio; samutthena—nacidas; dvandva—dualidad; mohena—abrumado; bhārata—¡oh, vástago de Bharata!; sarva—todas; bhūtāni—las entidades vivientes; sammoham—en ilusión; sarge—en la creación; yānti—van; parantapa—¡oh, conquistador de los enemigos!
¡Oh vástago de Bharata! (Arjuna), ¡oh, conquistador de los enemigos! Todas las entidades vivientes nacen en la ilusión, abrumadas por las dualidades del deseo y del odio.
La verdadera posición constitucional de la entidad viviente es la de estar subordinado al Señor Supremo, quien es conocimiento puro. Cuando una persona está engañada hasta tal punto que se separa de este conocimiento puro, queda controlada por la energía ilusoria y no puede entender a la Suprema Personalidad de Dios. La energía ilusoria se manifiesta en la dualidad del deseo y del odio. Debido al deseo y al odio, la persona ignorante quiere volverse uno con el Señor Supremo y envidia a Kṛṣṇa como la Suprema Personalidad de Dios. Los devotos puros, que no están engañados así, ni contaminados por el deseo y el odio, pueden entender que el Señor Śrī Kṛṣṇa aparece mediante Sus potencias internas, pero aquellos que están engañados por la dualidad y la nesciencia piensan que la Suprema Personalidad de Dios es creada por las energías materiales. Esa es su desgracia. Dichas personas engañadas, sintomáticamente moran en las dualidades del deshonor y el honor, del sufrimiento y la felicidad, de la mujer y el hombre, del bien y el mal, del placer y el dolor, etc., pensando, «esta es mi mujer; esta es mi casa; soy
el amo de esta casa; soy el esposo de esta mujer». Éstas son las dualidades causadas por la ilusión. Aquellos que están engañados así por las dualidades son completamente necios y por lo tanto, no pueden entender a la Suprema Personalidad de Dios.
Bg 7.28
येषां त्वन्तगतं पापं जनानां पुण्यकर्मणाम् ।
ते द्वन्द्वमोहनिर्मुक्ता भजन्ते मां दृढव्रताः ॥२८॥
yeṣāṁ tv anta-gataṁ pāpaṁ
janānāṁ puṇya-karmaṇām
te dvandva-moha-nirmuktā
bhajante māṁ dṛḍha-vratāḥ
yeṣām—cuyo; tu—pero; anta-gatam—erradicado por completo; pāpam—pecado; janānām—de las personas; puṇya—piadoso; karmaṇām—actividades previas; te—ellas; dvandva—dualidad; moha—ilusión; nirmuktāḥ—libres de; bhajante—adoran; mām—a Mí; dṛḍha-vratāḥ—con determinación.
Las personas que han actuado piadosamente en vidas anteriores y en esta, cuyas acciones pecaminosas han sido completamente erradicadas y que se encuentran libres de la dualidad ilusoria, se ocupan en Mi servicio con determinación.
En este verso se menciona quienes son elegibles para la elevación a la posición trascendental. Para aquellos que son pecaminosos, ateos, necios y mentirosos es muy difícil transcender la dualidad del deseo y del odio. Solo aquellos que han pasado sus vidas practicando los principios regulativos de la religión, quienes han actuado piadosamente y han conquistado las reacciones pecaminosas, pueden aceptar el servicio devocional y elevarse gradualmente al conocimiento puro de la Suprema Personalidad de Dios. Entonces, gradualmente pueden meditar en trance en la Suprema Personalidad de Dios. Ése es el proceso para situarse en la plataforma espiritual. Esta elevación es posible en conciencia de Kṛṣṇa en compañía de devotos puros quienes pueden liberar a una persona de la ilusión. Se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam que si uno realmente quiere liberarse tiene que prestar servicio a los devotos; pero quien se relaciona con personas materialistas está en la senda que conduce a la región más oscura de la existencia. Todos los devotos del Señor recorren esta tierra tan solo para rescatar de su ilusión a las almas condicionadas. Los impersonalistas no saben que olvidar su posición constitucional como subordinados al Señor es la mayor violación de la ley de Dios. A menos que uno se reintegre en su propia posición constitucional no es posible entender a la Personalidad Suprema ni ocuparse plenamente en Su servicio amoroso trascendental con determinación.
Bg 7.29
जरामरणमोक्षाय मामाश्रित्य यतन्ति ये ।
ते ब्रह्म तद्विदुः कृत्स्नमध्यात्मं कर्म चाखिलम् ॥२९॥
jarā-maraṇa-mokṣāya
mām āśritya yatanti ye
te brahma tad viduḥ kṛtsnam
adhyātmaṁ karma cākhilam
jarā—la vejez; maraṇa—muerte; mokṣāya—con el propósito de la liberación; mām—a Mí; āśritya—refugiándose en; yatanti—se esfuerzan; ye—todos aquellos que; te—dichas personas; brahma—Brahman; tat—en realidad, eso; viduḥ—ellos saben; kṛtsnam—todo; adhyātmam—trascendental; karma—actividades fruitivas; ca—también; akhilam—enteramente.
Las personas inteligentes que se esfuerzan por liberarse de la vejez y la muerte, se refugian en Mí en el servicio devocional. Ellas son realmente Brahman porque conocen absolutamente todo sobre las actividades trascendentales y fruitivas.
El nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades afectan a este cuerpo material, pero no al cuerpo espiritual. No hay nacimiento, muerte, vejez ni enfermedad para el cuerpo espiritual. Por lo tanto, aquel que obtiene un cuerpo espiritual se vuelve un compañero de la Suprema Personalidad de Dios y se ocupa en el servicio devocional eterno, está en verdad liberado. Ahaṁ brahmāsmi: yo soy espíritu. Se dice que uno debe entender que es Brahman –alma espiritual. Este concepto Brahman de la vida también se encuentra en el servicio devocional, tal como se describe en este verso. Los devotos puros están situados trascendentalmente en la plataforma del Brahman y conocen todo sobre las actividades trascendentales y materiales. Las cuatro clases de devotos impuros que se ocupan en el servicio trascendental del Señor, alcanzan sus metas respectivas y por la gracia del Señor Supremo, cuando son plenamente conscientes de Kṛṣṇa, disfrutan verdaderamente de la compañía espiritual del Señor Supremo. Pero aquellos que son adoradores de los semidioses nunca alcanzan al Señor Supremo en Su planeta supremo. Incluso las personas poco inteligentes que han comprendido el Brahman, no pueden alcanzar el planeta supremo de Kṛṣṇa conocido como Goloka Vṛndāvana. Únicamente las personas que realizan actividades en conciencia de Kṛṣṇa (mām āśritya) tienen el derecho de llamarse Brahman porque realmente se esfuerzan en alcanzar el planeta de Kṛṣṇa. Dichas personas no tienen dudas respecto a Kṛṣṇa y son así en verdad Brahman. Aquellos que se ocupan en adorar la forma o arcā, del Señor, o quienes se ocupan en la meditación en el Señor simplemente para liberarse del cautiverio material, también saben por la gracia del Señor, los significados de Brahman, adhibhūta, etc., como lo explica el Señor en el próximo capítulo.
Bg 7.3
मनुष्याणां सहस्रेषु कश्चिद्यतति सिद्धये ।
यततामपि सिद्धानां कश्चिन्मां वेत्ति तत्त्वतः ॥३॥
manuṣyāṇāṁ sahasreṣu
kaścid yatati siddhaye
yatatām api siddhānāṁ
kaścin māṁ vetti tattvataḥ
manuṣyānām—de los hombres; sahasreṣu—de entre muchos miles; kaścit—alguien; yatati—se esfuerza; siddhaye—por la perfección; yatatām—de aquellos que así se esfuerzan; api—en verdad; siddhānām—de aquellos que han alcanzado la perfección; kaścit—alguien; mām—a Mí; vetti—conoce; tattvataḥ—de hecho.
De entre muchos miles de hombres, puede que uno se esfuerce por la perfección y de aquellos que han logrado la perfección, difícilmente uno Me conoce en verdad.
Existen varios tipos de hombres y de muchos miles tal vez uno tenga suficiente interés en la comprensión trascendental como para tratar de saber qué es el yo, qué es el cuerpo y qué es la Verdad Absoluta. Por lo general, la humanidad simplemente se ocupa en las propensiones animales, es decir: comer, dormir, defenderse y aparearse y casi nadie se interesa en el conocimiento trascendental. Los primeros seis capítulos del Gītā se dirigen a aquellos que se interesan en el conocimiento trascendental, en entender el yo, el Yo Superior y el proceso de comprensión por medio del jñāna-yoga, el dhyāna-yoga y la discriminación entre el yo y la materia. Sin embargo, solo aquellos que están en conciencia de Kṛṣṇa pueden conocer a Kṛṣṇa. Puede que otros trascendentalistas alcancen la comprensión del Brahman impersonal, pues esto es más fácil que entender a Kṛṣṇa. Kṛṣṇa es la Persona Suprema, pero al mismo tiempo Él está más allá del conocimiento del Brahman y del Paramātmā. Los yogīs y jñānīs se confunden en sus intentos por entender a Kṛṣṇa, aunque el más grande de los impersonalistas, Śrīpāda Śaṅkarācārya, ha admitido en su comentario del Gītā que Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios. Pero sus seguidores no aceptan a Kṛṣṇa como tal, ya que es muy difícil conocer a Kṛṣṇa, aunque uno tenga comprensión trascendental del Brahman impersonal. Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios, la causa de todas las causas, el Señor primordial, Govinda. Īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ sac-cid-ānanda-vigrahaḥ anādir ādir govindaḥ sarva-kāraṇa-kāraṇam. Para los no devotos es muy difícil conocerle. Aunque los no devotos declaran que el sendero de bhakti o servicio devocional es muy fácil, ellos no lo pueden practicar. Si el sendero del bhakti es tan fácil como proclama la clase de hombres no devotos, entonces ¿por qué emprenden el sendero difícil? En realidad el sendero de bhakti no es fácil. Puede que el supuesto sendero de bhakti que practican personas desautorizadas sin conocimiento del bhakti sea fácil, pero cuando verdaderamente se practica según las reglas y regulaciones, los filósofos
y académicos especuladores caen del sendero. Śrīla Rūpa Gosvāmī escribe en su Bhakti-rasāmṛta-sindhu:
śruti-smṛti-purāṇādi-pañcarātra-vidhiṁ vinā aikāntikī harer bhaktir utpātāyaiva kalpate.
«El servicio devocional al Señor que ignora las literaturas Védicas autorizadas tales como los Upaniṣads, Purāṇas, Nārada-pañcarātra, etc., es simplemente un disturbio innecesario en la sociedad». No es posible que el impersonalista consciente del Brahman, o el yogī consciente del Paramātmā, entiendan a Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, como el hijo de madre Yaśodā o el conductor de la cuadriga de Arjuna. Incluso los grandes semidioses a veces se confunden sobre Kṛṣṇa: «muhyanti yat sūrayaḥ», «māṁ tu veda na kaścana». El Señor dice: «Nadie Me conoce tal como soy». Y si alguien le conoce, entonces «sa mahātmā sudurlabhaḥ», «tal gran alma es muy difícil de encontrar». Por lo tanto, a menos que uno practique el servicio devocional del Señor, no puede conocer a Kṛṣṇa tal como Él es (tattvataḥ), aunque uno sea un gran erudito o filósofo. Solamente los devotos puros pueden conocer algo de las inconcebibles cualidades trascendentales de Kṛṣṇa, la causa de todas las causas, en Su omnipotencia y opulencia y en Su riqueza, fama, fuerza, belleza, conocimiento y renunciación porque Kṛṣṇa Se inclina de modo benévolo a Sus devotos. Él es la última palabra en la comprensión del Brahman y solo los devotos pueden entenderle tal como es. Por lo tanto, se dice: ataḥ śrī-kṛṣṇa-nāmādi na bhaved grāhyam indriyaiḥ sevonmukhe hi jihvādau svayam eva sphuraty adaḥ «Nadie puede entender a Kṛṣṇa tal como es con los sentidos materiales burdos. Pero Él se revela a los devotos, estando complacido con ellos por su servicio amoroso trascendental» (Padma Purāṇa).
Bg 7.30
साधिभूताधिदैवं मां साधियज्ञं च ये विदुः ।
प्रयाणकालेऽपि च मां ते विदुर्युक्तचेतसः ॥३०॥
sādhibhūtādhidaivaṁ māṁ
sādhiyajñaṁ ca ye viduḥ
prayāṇa-kāle’pi ca māṁ
te vidur yukta-cetasaḥ
sa-adhibhūta—el principio que gobierna la manifestación material; adhidaivam—el fundamento de todos los semidioses; mām—a Mí; sa-adhiyajñam—sustentados todos los sacrificios; ca—también; ye—aquellos; viduḥ—saben; prayāṇa—de la muerte; kāle—en ese momento; api—incluso; ca—y; mām—a Mí; te—ellos; viduḥ—conocen; yukta-cetasaḥ—con mente firme.
Aquellos que Me conocen como el Señor Supremo, como el principio gobernante de la manifestación material, quienes Me conocen como aquel que mantiene a todos los semidioses y el que sustenta todos los sacrificios, pueden con mente firme, entenderme y conocerme incluso a la hora de la muerte.
Las personas que actúan en conciencia de Kṛṣṇa nunca se desvían completamente del sendero de la comprensión de la Suprema Personalidad de Dios. Por el contacto trascendental con la conciencia de Kṛṣṇa, uno puede entender como el Señor Supremo es el principio gobernante de la manifestación material e incluso de los semidioses. Gradualmente, mediante dicha compañía trascendental, uno se convence sobre la Suprema Personalidad de Dios Mismo y en el momento de la muerte dicha persona consciente de Kṛṣṇa nunca puede olvidar a Kṛṣṇa. Naturalmente, ella es así promovida al planeta del Señor Supremo, Goloka Vṛndāvana. Este Séptimo Capítulo explica en particular como uno puede volverse una persona completamente consciente de Kṛṣṇa. El comienzo de la conciencia de Kṛṣṇa es relacionarse con personas que son conscientes de Kṛṣṇa. Dicha relación es espiritual y nos pone directamente en contacto con el Señor Supremo y por Su gracia podemos entender que Kṛṣṇa es el Dios Supremo. Al mismo tiempo, uno puede realmente entender la posición constitucional de la entidad viviente y como la entidad viviente olvida a Kṛṣṇa y se enreda en actividades materiales. Mediante el desarrollo gradual de conciencia de Kṛṣṇa en buena compañía, la entidad viviente puede entender que debido al olvido de Kṛṣṇa, ella ha sido condicionada por las leyes de la naturaleza material. También puede entender que esta forma humana de vida es una oportunidad de recuperar la conciencia de Kṛṣṇa y que debe utilizarse completamente para alcanzar la misericordia sin causa del Señor Supremo. En este capítulo se han tratado muchos temas: el hombre afligido, el hombre inquisitivo, el hombre que sufre de necesidades materiales, el conocimiento del Brahman, el conocimiento del Paramātmā, la liberación del nacimiento, la muerte y las enfermedades y la adoración del Señor Supremo. No obstante, aquel que realmente está elevado en la conciencia de Kṛṣṇa no se interesa en los diferentes procesos.
Él simplemente se ocupa directamente en las actividades de la conciencia de Kṛṣṇa y de esa manera alcanza realmente su posición constitucional como el sirviente eterno del Señor Kṛṣṇa. En dicha situación se complace en escuchar y glorificar al Señor Supremo en el servicio devocional puro. Él está convencido de que haciendo esto, se cumplirán todos sus objetivos. Ésta fe y determinación se denominan dṛḍha-vrata y es el comienzo del bhakti-yoga, el servicio amoroso trascendental. Este es el veredicto de todas las escrituras. Este Séptimo Capítulo del Gītā es la esencia de esa convicción.
Así terminan los Significados Bhaktivedanta correspondientes al Séptimo Capítulo del Śrīmad Bhagavad-gītā, respecto al tema El Conocimiento del Absoluto.
Bg 7.4
भूमिरापोऽनलो वायुः खं मनो बुद्धिरेव च ।
अहंकार इतीयं मे भिन्ना प्रकृतिरष्टधा ॥४॥
bhūmir āpo’nalo vāyuḥ
khaṁ mano buddhir eva ca
ahaṅkāra itīyaṁ me
bhinnā prakṛtir aṣṭadhā
bhūmiḥ—tierra; āpaḥ—agua; analaḥ—fuego; vāyuḥ—aire; kham—éter; manaḥ—mente; buddhiḥ—inteligencia; eva—ciertamente; ca—y; ahaṅkāraḥ—ego falso; iti—así pues; iyam—todos estos; me—Mis; bhinnā—separadas; prakṛtiḥ—energías; aṣṭadhā—ocho en total.
Tierra, agua, fuego, aire, éter, mente, inteligencia y ego falso –éstas ocho en conjunto comprenden Mis energías materiales separadas.
La ciencia de Dios analiza la posición constitucional de Dios y Sus diversas energías. La naturaleza material se llama prakṛti, o la energía del Señor en Sus diferentes encarnaciones (expansiones) puruṣa, como se describe en el Svatvata Tantra:
viṣṇos tu trīṇi rūpāṇi puruṣākhyāny atho viduḥ ekantu mahataḥ sraṣṭṛ dvitīyaṁ tv aṇḍa-saṁsthitam tṛtīyaṁ sarvabhūta-sthaṁ tāni jñātvā vimucyate
«Para la creación material, la expansión plenaria del Señor Kṛṣṇa asume tres Viṣṇus. El primero, Mahā-Viṣṇu, crea la energía material completa conocida como mahattattva. El segundo, Garbhodakaśāyī Viṣṇu, entra en todos los universos para crear diversidades en cada uno de ellos. El tercero, Kṣīrodakaśāyī Viṣṇu, se difunde como la Superalma omnipresente en todos los universos y es conocido como Paramātmā, quien está presente incluso dentro de los átomos. Cualquiera que conozca estos tres Viṣṇus puede ser liberado del enredo material». Este mundo material es una manifestación temporal de una de las energías del Señor. Todas las actividades del mundo material son dirigidas por estas tres expansiones Viṣṇu del Señor Kṛṣṇa. Estos Puruṣas son llamados encarnaciones. Por lo general uno que no conoce la ciencia de Dios (Kṛṣṇa), asume que este mundo material es para el goce de las entidades vivientes y que las entidades vivientes son las causas (Puruṣas), los controladores y los disfrutadores de la energía material. De acuerdo al Bhagavad-gītā, esta conclusión atea es falsa. En el verso bajo discusión se afirma que Kṛṣṇa es la causa original de la manifestación material. El Śrīmad-Bhāgavatam también confirma esto. Los ingredientes de la manifestación material son energías separadas del Señor. Incluso el brahmajyoti, el cual es la meta última de los impersonalistas, es una energía espiritual que se manifiesta en el cielo espiritual. En el brahmajyoti no hay diversidad espiritual como la hay en los Vaikuṇṭhalokas y el impersonalista acepta este brahmajyoti como la meta última eterna. La manifestación del Paramātmā es también un aspecto omnipresente temporal del Kṣīrodakaśāyī Viṣṇu. La manifestación de Paramātmā no es eterna en el mundo espiritual. Por lo tanto, la auténtica Verdad Absoluta es la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa. Él es la persona energética completa y posee diferentes energías internas separadas. En la energía material las manifestaciones principales son ocho, como se mencionó antes. De estas, las primeras cinco manifestaciones, llamadas tierra, agua, fuego, aire y cielo, son llamadas las cinco creaciones gigantescas o creaciones burdas, dentro de las cuales se incluyen los cinco objetos de los sentidos. Éstas son las manifestaciones físicas del sonido, el tacto, la forma, el gusto y el olfato. La ciencia material consiste únicamente en estos diez elementos y nada más. Pero los otros tres, llamados mente, inteligencia y ego falso, son descuidados por los materialistas. Los filósofos que tratan con las actividades mentales tampoco tienen conocimiento perfecto porque no conocen la fuente última, Kṛṣṇa. El ego falso –«yo soy» y «es mío» que constituye el principio básico de la existencia material– incluye los diez órganos sensoriales para las actividades materiales. La inteligencia se refiere a la creación material total, llamada el mahat-tattva. Por consiguiente, a partir de las ocho energías separadas del Señor se manifiestan los veinticuatro elementos del mundo material, los cuales son el tema de la filosofía sāṅkhya atea; ellos originalmente son productos de las energías de Kṛṣṇa y están separados de Él, pero los filósofos ateos de sāṅkhya, con una escasa
reserva de conocimiento, no conocen a Kṛṣṇa como la causa de todas las causas. El tema de discusión en la filosofía sāṅkhya es únicamente la manifestación de la energía externa de Kṛṣṇa, tal como se describe en el Bhagavad-gītā.
Bg 7.5
अपरेयमितस्त्वन्यां प्रकृतिं विद्धि मे पराम् ।
जीवभूतां महाबाहो ययेदं धार्यते जगत् ॥५॥
apareyam itas tv anyāṁ
prakṛtiṁ viddhi me parām
jīva-bhūtāṁ mahā-bāho
yayedaṁ dhāryate jagat
aparā—inferior; iyam—esta; itaḥ—aparte de esta; tu—pero; anyām—otra; prakṛtim—energía; viddhi—solo trata de entender; me—Mí; parām—superior; jīva-bhūtām—entidades vivientes; mahā-bāho—¡oh, el de los poderosos brazos!; yayā—por quienes; idam—este; dhāryate—siendo utilizado o explotado; jagat—el mundo material.
Además de esta naturaleza inferior, ¡oh Arjuna, el de los poderosos brazos!, hay una energía superior Mía, la cual consiste en todas las entidades vivientes que luchan con la naturaleza material y que sustentan el universo.
Aquí se menciona claramente que las entidades vivientes pertenecen a la naturaleza (o energía) superior del Señor Supremo. La energía inferior es la materia manifestada en diferentes elementos llamados: tierra, agua, fuego, aire, éter, mente, inteligencia y ego falso. Ambas formas de la naturaleza material, llamadas, burda (tierra, etc.) y sutil (mente, etc.), son productos de la energía inferior. Las entidades vivientes, quienes explotan estas energías inferiores con diferentes propósitos, son la energía superior del Señor Supremo y es debido a esta energía que todo el mundo material funciona. La manifestación cósmica no tiene poder para actuar a no ser que sea movida por la energía superior, la entidad viviente. Las energías siempre son controladas por el energético y por lo tanto, las entidades vivientes siempre son controladas por el Señor –no tienen existencia independiente. Nunca son igualmente poderosas, como creen los hombres poco inteligentes. La diferencia que existe entre las entidades vivientes y el Señor, se describe en el Śrīmad-Bhāgavatam como sigue (10.87.30):
aparimitā dhruvās tanubhṛto yadi sarva-gatās tarhiṁ na śāsyateti niyamo dhruva netarathā ajani ca yanmayaṁ tad avimucya niyantṛ bhavet samam anujānatāṁ yad-amataṁ mata-duṣṭatayā
«¡Oh Eterno Supremo! Si las entidades vivientes corporificadas fueran eternas y omnipresentes como Tú, entonces no estarían bajo Tu control. Pero si se acepta a las entidades vivientes como energías diminutas de Tu Señoría, entonces están sometidas de inmediato a Tu control supremo. Por lo tanto, la verdadera liberación implica la entrega de las entidades vivientes a Tu control y esa entrega las hará felices. Únicamente en esa posición constitucional pueden ser controladores. Por lo tanto, los hombres con conocimiento limitado que apoyan la teoría monista de que Dios y las entidades vivientes son iguales en todo aspecto, en realidad se desvían ellos mismos y a los demás». El Señor Supremo Kṛṣṇa es el único controlador y todas las entidades vivientes son controladas por Él. Estas entidades vivientes son Su energía superior porque la calidad de su existencia es una y la misma que la del Supremo, pero nunca son iguales al Señor en cantidad de poder. Mientras explota la energía inferior sutil y burda (la materia), la energía superior (la entidad viviente) olvida su verdadera mente e inteligencia espirituales. Este olvido se debe a la influencia de la materia sobre la entidad viviente. Pero cuando la entidad viviente se libera de la influencia de la energía material ilusoria, alcanza la etapa llamada mukti o liberación. El ego falso, bajo la influencia de la ilusión material piensa, «yo soy materia y las adquisiciones materiales son mías». Él comprende su posición verdadera cuando se libera de todas las ideas materiales, incluyendo el concepto de volverse uno con Dios en todos los aspectos. Por lo tanto, uno puede concluir que el Gītā confirma que la entidad viviente es solamente una de las múltiples energías de Kṛṣṇa y cuando esta energía se libera de la contaminación material se vuelve plenamente consciente de Kṛṣṇa, o liberada.
Bg 7.6
एतद्योनीनि भूतानि सर्वाणीत्युपधारय ।
अहं कृत्स्नस्य जगतः प्रभवः प्रलयस्तथा ॥६॥
etad yonīni bhūtāni
sarvāṇīty upadhāraya
ahaṁ kṛtsnasya jagataḥ
prabhavaḥ pralayas tathā
etat—estas dos naturalezas; yonīni—fuente de nacimiento; bhūtāni—todo lo creado; sarvāṇi—todo; iti—así pues; upadhāraya—sabe; aham—Yo; kṛtsnasya—que lo incluye todo; jagataḥ—del mundo; prabhavaḥ—la fuente de la manifestación; pralayaḥ—aniquilación; tathā—así como también.
De todo lo que es material y de todo lo que es espiritual en este mundo, has de saber por cierto que Yo soy tanto su origen como su disolución.
Todo lo que existe es un producto de la materia y del espíritu. El espíritu es el campo básico de la creación y la materia es creada por el espíritu. El espíritu no se crea en una determinada etapa del desarrollo material. Más bien, este mundo material
se manifiesta únicamente en base a la energía espiritual. Este cuerpo material se desarrolla debido a que el espíritu está presente dentro de la materia; un niño pasa gradualmente a la adolescencia y luego a la madurez debido a la presencia de esa energía superior, el alma espiritual. De forma similar, toda la manifestación cósmica de este gigantesco universo se desarrolla debido a la presencia de la Superalma, Viṣṇu. Por lo tanto, el espíritu y la materia, los cuales se combinan para manifestar esta forma universal gigantesca son originalmente dos energías del Señor y por consiguiente el Señor es la causa original de todo. Una parte y porción fragmentaria del Señor, es decir, la entidad viviente, puede, mediante la manipulación de la energía material, construir un rascacielos, una fábrica o una ciudad, pero no puede crear la materia de la nada y ciertamente no puede construir un planeta o un universo. La causa del universo es la Superalma, Kṛṣṇa, el creador supremo de todas las almas individuales y la causa original de todas las causas, tal como lo afirma el Kaṭha Upaniṣad: nityo nityānāṁ cetanaś cetanānām.
Bg 7.7
मत्तः परतरं नान्यत्किञ्चिदस्ति धनञ्जय ।
मयि सर्वमिदं प्रोतं सूत्रे मणिगणा इव ॥७॥
mattaḥ parataraṁ nānyat
kiñcid asti dhanañjaya
mayi sarvam idaṁ protaṁ
sūtre maṇi-gaṇā iva
mattaḥ—más allá de Mí; parataram—superior; na—no; anyat—cualquier otra cosa; kiñcit—algo; asti—hay; dhanañjaya—¡oh, conquistador de riquezas!; mayi—en Mí; sarvam—todo lo que existe; idam—lo cual vemos; protam—ensartado; sūtre—en un hilo; maṇi-gaṇāḥ—perlas; iva—comparado.
¡Oh conquistador de riquezas (Arjuna)!, no hay verdad superior a Mí. Todo reposa en Mí, tal como perlas ensartadas en un hilo.
Hay una controversia común sobre si la Suprema Verdad Absoluta es personal o impersonal. En cuanto al Bhagavad-gītā concierne, la Verdad Absoluta es Śrī Kṛṣṇa la Personalidad de Dios y esto se confirma a cada paso. En este verso en particular se enfatiza que la Verdad Absoluta es una persona. El que la Personalidad de Dios es la Suprema Verdad Absoluta es también la afirmación del Brahma-saṁhitā: īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ sac-cid-ānanda-vigrahaḥ; es decir, la Suprema Verdad Absoluta o Personalidad de Dios es el Señor Kṛṣṇa, quien es el Señor primordial, la fuente de todo placer, Govinda y la forma eterna de bienaventuranza y conocimiento completos. Estas autoridades no dejan lugar a dudas de que la Verdad Absoluta es la Persona Suprema, la causa de todas las causas. El impersonalista sin embargo, argumenta en base a la versión Védica presentada en el Śvetāśvatara Upaniṣad:
tato yad uttarataraṁ tad arūpam anāmāyāṁ ya etad vidur amṛtās te bhavanti athetare duḥkham evāpi yanti. «En el mundo material se entiende que Brahmā, la primera entidad viviente dentro del universo es el supremo entre los semidioses, los seres humanos y los animales inferiores. Pero más allá de Brahmā está la Trascendencia quien no tiene forma material y está libre de todas las contaminaciones materiales. Quienquiera que llega a conocerle también se vuelve trascendental, pero aquellos que no le conocen sufren las miserias del mundo material». El impersonalista pone mayor énfasis en la palabra arūpam. Pero este arūpam no es impersonal. Ello indica la forma trascendental de eternidad, bienaventuranza y conocimiento, tal como se describió en el verso del Brahma-saṁhitā citado anteriormente. Otros versos en el Śvetāśvatara Upaniṣad corroboran esto de la siguiente manera:
vedāham etaṁ puruṣaṁ mahāntam āditya-varṇaṁ tamasaḥ parastāt tam eva vidvān amṛta iha bhavati nānyaḥ panthā vidyate ayanāya yasmāt paraṁ nāparam asti kiñcid yasmānnāṇīyo na jyāyo ‘sti kiñcit
«Yo conozco a esa Suprema Personalidad de Dios quien es trascendental a todos los conceptos materiales de oscuridad. Únicamente aquel que le conoce puede trascender las ataduras del nacimiento y de la muerte. No existe otra forma de liberación aparte de este conocimiento de esa Persona Suprema. »No hay verdad superior a esa Persona Suprema porque Él es el más excelso. Él es más pequeño que lo más pequeño y es más grande que lo más grande. Él está situado como un árbol silencioso e ilumina el cielo trascendental y así como el árbol extiende sus raíces, Él difunde Sus extensas energías». De estos versos uno concluye que la Suprema Verdad Absoluta es la Suprema Personalidad de Dios, quien es omnipresente mediante Sus múltiples energías, tanto materiales como espirituales.
Bg 7.8
रसोऽहमप्सु कौन्तेय प्रभास्मि शशिसूर्ययोः ।
प्रणवः सर्ववेदेषु शब्दः खे पौरुषं नृषु ॥८॥
raso’ham apsu kaunteya
prabhāsmi śaśi-sūryayoḥ
praṇavaḥ sarva-vedeṣu
śabdaḥ khe pauruṣaṁ nṛṣu
rasaḥ—sabor; aham—Yo; apsu—en el agua; kaunteya—¡oh, hijo de Kuntī!; prabhā asmi—Yo soy la luz; śaśi-sūryayoḥ—del sol y la luna; praṇavaḥ—las tres letras A.U.M.; sarva—en todos; vedeṣu—en los Vedas; śabdaḥ—vibración sonora; khe—en el éter; pauruṣam—habilidad; nṛṣu—en el hombre.
¡Oh hijo de Kuntī (Arjuna)!, Yo soy el sabor del agua, la luz del sol y de la luna, la sílaba om en los mantras Védicos; soy el sonido en el éter y la habilidad en el hombre.
Este verso explica cómo el Señor es omnipresente mediante Sus diversas energías materiales y espirituales. Se puede percibir al Señor preliminarmente a través de Sus diferentes energías y de esta manera se le comprende en forma impersonal. Tal como el semidiós del sol es una persona y se le percibe a través de su energía omnipresente, la luz del sol, de forma similar, aunque está en Su morada eterna, al Señor se le percibe a través de Sus energías difundidas y omnipresentes. El sabor del agua es el principio activo del agua. A nadie le gusta beber agua del mar porque el sabor puro del agua está mezclado con sal. La atracción por el agua depende de la pureza del sabor y su sabor puro es una de las energías del Señor. El impersonalista percibe la presencia del Señor en el agua por su sabor y el personalista también glorifica al Señor por Su bondad en proveer agua para satisfacer la sed del hombre. Esa es la manera de percibir al Supremo. En la práctica, no hay conflicto entre el personalismo y el impersonalismo. Aquel que conoce a Dios sabe que el concepto impersonal y el concepto personal están simultáneamente presentes en todo y que no hay contradicción. Por lo tanto, el Señor Caitanya estableció Su doctrina sublime: acintya-bheda y abheda-tattvam –simultáneamente uno y diferente. La luz del sol y de la luna también emanan originalmente del brahmajyoti, el cual es la refulgencia impersonal del Señor. Del mismo modo, el praṇava, o el sonido trascendental omkāra usado al principio de todos los himnos Védicos para dirigirse al Señor Supremo, también emana de Él. Porque los impersonalistas tienen mucho miedo de dirigirse a Kṛṣṇa, el Señor Supremo, mediante Sus innumerables nombres, prefieren vibrar el sonido trascendental omkāra. Pero ellos no se dan cuenta de que el omkāra es la representación sonora de Kṛṣṇa. La jurisdicción de la conciencia de Kṛṣṇa se extiende por todas partes y quién conoce la conciencia de Kṛṣṇa está bendecido. Aquellos que no conocen a Kṛṣṇa están en ilusión y así, el conocimiento de Kṛṣṇa es liberación, e ignorancia de Él es cautiverio.
Bg 7.9
पुण्यो गन्धः पृथिव्यां च तेजश्चास्मि विभावसौ ।
जीवनं सर्वभूतेषु तपश्चास्मि तपस्विषु ॥९॥
puṇyo gandhaḥ pṛthivyāṁ ca
tejaś cāsmi vibhāvasau
jīvanaṁ sarva-bhūteṣu
tapaś cāsmi tapasviṣu
puṇyaḥ—original; gandhaḥ—fragancia; pṛthivyām—en la tierra; ca—también; tejaḥ—temperatura; ca—también; asmi—Yo soy; vibhāvasau—en el fuego; jīvanam—vida; sarva—todas; bhūteṣu—entidades vivientes; tapaḥ—penitencia; ca—también; asmi—Yo soy; tapasviṣu—en aquellos que practican penitencia.
Yo soy la fragancia original de la tierra y soy el calor del fuego. Yo soy la vida de todo cuanto vive y soy las penitencias de todos los ascetas.
Puṇya significa aquello que no está descompuesto; puṇya significa original. Todas las cosas en el mundo material tienen cierto sabor o fragancia, como el sabor y fragancia de una flor, o de la tierra, del agua, del fuego, del aire, etc. El sabor incontaminado, el sabor original que lo impregna todo es Kṛṣṇa. De forma similar, todo tiene algún determinado sabor original que puede cambiarse con alguna mezcla de elementos químicos. Así que en su estado original, todo tiene cierto olor, cierta fragancia y cierto sabor. Vibhāva significa fuego. Sin fuego no podemos operar las fábricas, ni cocinar, etc. y ese fuego es Kṛṣṇa. El calor del fuego es Kṛṣṇa. Según la medicina Védica, la indigestión se debe a una baja temperatura en el estómago. De modo que incluso para la digestión se necesita el fuego. En la conciencia de Kṛṣṇa nos volvemos conscientes que la tierra, el agua, el fuego, el aire y todo principio activo, todas las sustancias químicas y todos los elementos materiales existen debido a Kṛṣṇa. La duración de la vida de un hombre también se debe a Kṛṣṇa. En consecuencia, por la gracia de Kṛṣṇa el hombre puede prolongar su vida o disminuirla. Así, la conciencia de Kṛṣṇa es activa en todas las esferas.