Capítulo 8

Bg 8.1

अर्जुन उवाच ।
किं तद् ब्रह्म किमध्यात्मं किं कर्म पुरुषोत्तम ।
अधिभूतं च किं प्रोक्तमधिदैवं किमुच्यते ॥१॥

arjuna uvāca
kiṁ tad-brahma kim adhyātmaṁ
kiṁ karma puruṣottama
adhibhūtaṁ ca kiṁ proktam
adhidaivaṁ kim ucyate

arjunaḥ uvāca—Arjuna dijo; kim—qué; tat—eso; brahma—brahman; kim—qué; adhyātmam—el yo; kim—qué; karma—actividades fruitivas; puruṣottama—¡oh, Persona Suprema!; adhibhūtam—la manifestación material; ca—y; kim—qué; proktam—es llamado; adhidaivam—los semidioses; kim—qué; ucyate—se llama.

Arjuna preguntó: ¡Oh mi Señor!, ¡oh Persona Suprema!, ¿qué es el Brahman?, ¿qué es el yo?, ¿qué son las actividades fruitivas?, ¿qué es esta manifestación material? y ¿qué son los semidioses? Por favor, explícame esto.

En este capítulo, el Señor Kṛṣṇa contesta estas diferentes preguntas de Arjuna que empiezan con «¿qué es el Brahman?». El Señor también explica el karma, las actividades fruitivas, el servicio devocional y los principios del yoga y el servicio devocional en su forma pura. El Śrīmad-Bhāgavatam explica que a la Suprema Verdad

Absoluta se le conoce como Brahman, Paramātmā y Bhagavān. Además, también a la entidad viviente, o el alma individual, se le llama Brahman. Arjuna también inquiere sobre el ātmā, que se refiere al cuerpo, al alma y a la mente. De acuerdo al diccionario Védico, ātmā se refiere a la mente, al alma, al cuerpo y también a los sentidos. Arjuna se ha dirigido al Señor Supremo como Puruṣottama, la Persona Suprema, lo que significa que él estaba planteando estas preguntas no únicamente a un amigo sino a la Persona Suprema, conociéndole como la autoridad suprema, capaz de dar respuestas definitivas.

Bg 8.10

प्रयाणकाले मनसाऽचलेन
भक्त्या युक्तो योगबलेन चैव ।
भ्रुवोर्मध्ये प्राणमावेश्य सम्यक्
स तं परं पुरुषमुपैति दिव्यम् ॥१०॥

prayāṇa-kāle manasā’calena
bhaktyā yukto yoga-balena caiva
bhruvor madhye prāṇam āveśya samyak
sa taṁ paraṁ puruṣam upaiti divyam

prayāṇa-kāle—al momento de la muerte; manasā—por la mente; acalena—sin ser desviado; bhaktyā—con toda devoción; yuktaḥ—ocupado; yoga-balena—por el poder del yoga místico; ca—también; eva—ciertamente; bhruvoḥ—entre las dos cejas; madhye—en; prāṇam—el aire vital; āveśya—estableciendo; samyak—por completo; saḥ—él; tam—aquello; param—trascendental; puruṣam—la Personalidad de Dios; upaiti—consigue; divyam—en el reino espiritual.

Aquel que a la hora de la muerte fija su aire vital en el entrecejo y se ocupa con plena devoción en recordar al Señor Supremo, ciertamente alcanzará a la Suprema Personalidad de Dios.

En este verso se afirma claramente que a la hora de la muerte la mente debe estar fija en la devoción a la Divinidad Suprema. A aquellos que son expertos en el yoga se les recomienda que eleven la fuerza vital al entrecejo, pero para un devoto puro que no practica este tipo de yoga, la mente siempre debe estar ocupada en la conciencia de Kṛṣṇa para que a la hora de la muerte pueda recordar al Supremo, por Su gracia. Esto se explica en el verso catorce. El uso particular de la palabra yoga-balena es muy significativo en este verso porque sin la práctica del yoga no es posible que uno llegue a este estado trascendental de existencia a la hora de la muerte. Uno no puede al morir recordar de repente al Señor Supremo, a menos que haya practicado algún sistema de yoga, especialmente el sistema de bhakti-yoga. Ya que al morir la mente está muy trastornada, durante la vida uno debe practicar la trascendencia a través del yoga.

Bg 8.11

यदक्षरं वेदविदो वदन्ति
विशन्ति यद्यतयो वीतरागाः ।
यदिच्छन्तो ब्रह्मचर्यं चरन्ति
तत्ते पदं संग्रहेण प्रवक्ष्ये ॥११॥

yad akṣaraṁ veda-vido vadanti
viśanti yad yatayo vīta-rāgāḥ
yad icchanto brahmacaryaṁ caranti
tat te padaṁ saṅgraheṇa pravakṣye

yat—aquello que; akṣaram—inagotable; veda-vidaḥ—personas versadas en los Vedas; vadanti—dicen; viśanti—entran; yat—en el cual; yatayaḥ—grandes sabios; vīta-rāgāḥ—en la orden de vida de renuncia; yat—aquello que; icchantaḥ—deseando; brahmacaryam—celibato; caranti—practican; tat—aquello; te—a ti; padam—situación; saṅgraheṇa—en resumen; pravakṣye—explicaré.

Las personas versadas en los Vedas que pronuncian el omkāra y que son grandes sabios en la orden de renuncia, entran en el Brahman. Deseando tal perfección uno practica el celibato. Ahora te explicaré este proceso mediante el cual se puede alcanzar la salvación.

El Señor Kṛṣṇa explica que el Brahman, aunque es uno sin segundo, tiene diferentes manifestaciones y aspectos. Para los impersonalistas la sílaba om es idéntica con el Brahman. Kṛṣṇa aquí explica el Brahman impersonal en el que entran los sabios de la orden de renuncia. En el sistema Védico de conocimiento se les enseña a los estudiantes, desde el mismo principio, a vibrar el om y aprender sobre el Brahman impersonal último, viviendo con el maestro espiritual en completo celibato. De esta forma ellos comprenden dos de los aspectos del Brahman. Ésta práctica es esencial para el avance del estudiante en la vida espiritual, pero en el momento presente es completamente imposible llevar dicha vida de brahmacārī (célibe soltero). La estructura social del mundo ha cambiado tanto, que no hay posibilidad de practicar el celibato desde el principio de la vida estudiantil. Hay muchas instituciones en todo el mundo para los diferentes sectores de conocimiento, pero no hay ninguna institución reconocida en la que se pueda educar a los estudiantes en los principios de brahmacārī. A menos que uno practique el celibato, el avance en la vida espiritual es muy difícil. Por lo tanto, el Señor Caitanya ha declarado que de acuerdo a los mandatos de las escrituras, para esta era de Kali, no es posible ningún proceso para comprender al Supremo excepto el canto del santo nombre del Señor Kṛṣṇa: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare.

Bg 8.12

सर्वद्वाराणि संयम्य मनो हृदि निरुध्य च ।
मूध्न्या।र्धायात्मनः प्राणमास्थितो योगधारणाम् ॥१२॥

sarva-dvārāṇi saṁyamya
mano hṛdi-nirudhya ca
mūrdhny ādhāyātmanaḥ prāṇam
āsthito yoga-dhāraṇāṁ

sarva-dvārāṇi—todas las puertas del cuerpo; saṁyamya—controlando; manaḥ—la mente; hṛdi—en el corazón; nirudhya—confinando; ca—también; mūrdhni—en la cabeza; ādhāya—fijo; ātmanaḥ—alma; prāṇam—el aire vital; āsthitaḥ—situado; yoga-dhāraṇām—la situación yóguica.

La situación yóguica es la del desapego de todas las actividades sensuales. Cerrando todas las puertas de los sentidos y fijando la mente en el corazón y el aire vital en la parte superior de la cabeza, uno se establece en yoga.

Para practicar yoga en la forma aquí sugerida, uno primero tiene que cerrar la puerta a todo disfrute de los sentidos. Esta práctica es llamada pratyāhāra, o retirar los sentidos de los objetos de los sentidos. Los órganos de los sentidos para la adquisición del conocimiento, tales como los ojos, oídos, nariz, lengua y tacto, deben

controlarse completamente y no debe permitírseles ocuparse en la gratificación. De esta forma la mente se enfoca en la Superalma en el corazón y la fuerza vital es elevada a la parte superior de la cabeza. En el Sexto Capítulo se describe este proceso detalladamente. Pero como se mencionó anteriormente, este método no es práctico en esta era. El mejor proceso es la conciencia de Kṛṣṇa. Si uno siempre es capaz de fijar su mente en Kṛṣṇa en servicio devocional, es muy fácil que permanezca en un imperturbable trance trascendental, en samādhi.

Bg 8.13

ओमित्येकाक्षरं ब्रह्म व्याहरन्मामनुस्मरन् ।
यः प्रयाति त्यजन्देहं स याति परमां गतिम् ॥१३॥

om ity ekākṣaraṁ brahma-
vyāharan mām anusmaran
yaḥ prayāti tyajan dehaṁ
sa yāti paramāṁ gatim

om—la combinación de letras omkāra; iti—así pues; eka-akṣaram—supremo indestructible; brahma—absoluto; vyāharan—vibrando; mām—a Mí (Kṛṣṇa); anusmaran—recordando; yaḥ—todo aquel; prayāti—deje; tyajan—abandonando; deham—este cuerpo; saḥ—él; yāti—alcanza; paramām—el supremo; gatim—destino.

Si después de situarse en esta práctica del yoga y vibrando la sílaba sagrada om, la combinación suprema de letras, uno piensa en la Suprema Personalidad de Dios y abandona su cuerpo, ciertamente llegará a los planetas espirituales.

Aquí se afirma claramente que el om, el Brahman y el Señor Kṛṣṇa no son diferentes. El sonido impersonal de Kṛṣṇa es el om, pero el sonido Hare Kṛṣṇa contiene el om. Se recomienda claramente en esta era que si al final de su vida, uno abandona este cuerpo cantando el mahāmantra Hare Kṛṣṇa, alcanzará los planetas espirituales. De forma similar, aquellos que son devotos de Kṛṣṇa entran al planeta de Kṛṣṇa o Goloka Vṛndāvana, mientras que los impersonalistas permanecen en el brahmajyoti. Los personalistas también entran en muchos de los innumerables planetas del cielo espiritual conocidos como Vaikuṇṭhas.

Bg 8.14

अनन्यचेताः सततं यो मां स्मरति नित्यशः ।
तस्याहं सुलभः पार्थ नित्ययुक्तस्य योगिनः ॥१४॥

ananya-cetāḥ satataṁ
yo māṁ smarati nityaśaḥ
tasyāhaṁ sulabhaḥ pārtha
nitya-yuktasya yoginaḥ

ananya-cetāḥ—sin desviación; satatam—siempre; yaḥ—todo aquel; mām—a Mí (Kṛṣṇa); smarati—recuerda; nityaśaḥ—regularmente; tasya—a él; aham—Yo soy; sulabhaḥ—muy fácil de conseguir; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; nitya—regularmente; yuktasya—ocupado; yoginaḥ—del devoto.

Para aquel que Me recuerda sin desviación, Yo soy muy fácil de obtener ¡oh, hijo de Pṛthā! debido a su dedicación constante en el servicio devocional.

En este verso se describe el bhakti-yoga de los devotos puros de la Divinidad Suprema. Los versos precedentes mencionan cuatro diferentes tipos de devotos –los afligidos, los inquisitivos, aquellos que buscan ganancia material y los filósofos especuladores. También se han descrito diferentes procesos de liberación del enredo material tales como el karma-yoga, el jñāna-yoga y el haṭha-yoga. Pero aquí se menciona el bhakti-yoga, sin ninguna mezcla con aquellos. En el bhakti-yoga, los devotos no desean otra cosa más que Kṛṣṇa. El devoto con bhakti puro, no desea el ascenso a los planetas celestiales ni busca la salvación o la liberación del enredo material. Un devoto puro no desea nada. En el Caitanya-caritāmṛta al devoto puro se le llama, niṣkāma, lo que significa que él no tiene deseo o interés personal. La paz perfecta solo le pertenece a él y no a aquellos que se esfuerzan por la ganancia personal. El devoto puro solo quiere complacer al Señor Supremo y así el Señor dice que Él es muy fácil de alcanzar para aquel que está firmemente consagrado a Él. El devoto puede prestarle servicio a cualquiera de las formas trascendentales del Señor Supremo y no tiene ninguno de los problemas que plagan a los practicantes de otros yogas. El bhakti-yoga es muy sencillo, puro y fácil de realizar. Uno puede comenzar tan solo con el canto de Hare Kṛṣṇa. Kṛṣṇa es muy misericordioso con aquellos que se ocupan en Su servicio y Él ayuda en varias formas al devoto que se entrega completamente a Él, para que este pueda entenderle tal como Él es. El Señor le da a ese devoto la inteligencia suficiente para que al final pueda alcanzarle en Su reino espiritual. La cualidad especial que tiene el devoto puro es que siempre piensa en Kṛṣṇa sin considerar el momento o el lugar. No debe haber ningún impedimento. Él debe ser capaz de llevar a cabo su servicio en cualquier lugar y en cualquier momento. Algunos dicen que el devoto debe permanecer en lugares sagrados tales como Vṛndāvana o alguna ciudad sagrada donde haya vivido el Señor, pero el devoto puro puede vivir en cualquier lugar y crear la atmósfera de Vṛndāvana mediante su servicio devocional. Fue Śrī Advaita quien le dijo al Señor Caitanya, «¡oh Señor!, dondequiera que estés, ahí es Vṛndāvana». El devoto puro recuerda constantemente a Kṛṣṇa y medita en Él. Éstas son las cualidades del devoto puro para quien el Señor es muy fácil de alcanzar. Bhakti-yoga es el sistema que el Gītā recomienda sobre todos los demás. Generalmente los bhakti-yogīs se ocupan en cinco diferentes formas: 1) śānta-bhakta, ocupado en el servicio devocional en neutralidad; 2) dāsya-bhakta, ocupado en el servicio devocional

como sirviente; 3) sākhya-bhakta, ocupado como amigo; 4) vātsalya-bhakta, ocupado como padre o madre; y 5) mādhurya-bhakta, ocupado como amante conyugal del Señor Supremo. En cualquiera de estas formas, el devoto puro siempre se ocupa constantemente en el servicio trascendental amoroso al Señor Supremo y no puede olvidar al Señor Supremo y así para él, el Señor es muy fácil de alcanzar. Un devoto puro no puede olvidar al Señor Supremo ni por un momento y de forma similar, el Señor Supremo no puede olvidar ni por un momento a Su devoto puro. Ésta es la gran bendición del proceso consciente de Kṛṣṇa de cantar el mahāmantra Hare Kṛṣṇa.

Bg 8.15

मामुपेत्य पुनर्जन्म दुःखालयमशाश्वतम् ।
नाप्नुवन्ति महात्मानः संसिद्धिं परमां गताः ॥१५॥

mām upetya punar janma
duḥkhālayam aśāśvatam-
nāpnuvanti mahātmānaḥ
saṁsiddhiṁ paramāṁ gatāḥ

mām—a Mí; upetya—alcanzando; punaḥ—de nuevo; janma—nacimiento; duḥkha-ālayam—lugar de miserias; aśāśvatam—temporal; na—nunca; āpnuvanti—alcanzan; mahātmānaḥ—las grandes almas; saṁsiddhim—perfección; paramām—última; gatāḥ—alcanzado.

Después de alcanzarme, las grandes almas que son yogīs en devoción, nunca regresan a este mundo temporal el cual está lleno de miserias, ya que han logrado la perfección más elevada.

Aquel que alcanza la perfección más elevada y llega al planeta supremo, Kṛṣṇaloka o Goloka Vṛndāvana, naturalmente no desea regresar debido a que este mundo material y temporal, está lleno de las miserias del nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte. En la literatura Védica se describe que el planeta supremo está más allá de nuestra visión material y se le considera la meta más elevada. Los mahātmās (grandes almas) reciben los mensajes trascendentales de los devotos sabios y así desarrollan gradualmente el servicio devocional en conciencia de Kṛṣṇa y quedan tan absortos en el servicio trascendental, que ya no desean la elevación a ninguno de los planetas materiales, ni siquiera quieren que se les promueva a ninguno de los planetas espirituales. Ellos únicamente quieren la compañía de Kṛṣṇa y nada más. Dichas grandes almas que están en conciencia de Kṛṣṇa alcanzan la perfección más elevada de la vida. En otras palabras, ellas son las almas supremas.

Bg 8.16

आब्रह्मभुवनाल्लोकाः पुनरावर्तिनोऽर्जुन ।
मामुपेत्य तु कौन्तेय पुनर्जन्म न विद्यते ॥१६॥

ābrahma-bhuvanāl lokāḥ
punar āvartino’rjuna
mām upetya tu kaunteya
punar janma na vidyate

ābrahma—hasta el planeta Brahmaloka; bhuvanāt—de los sistemas planetarios; lokāḥ—planetas; punaḥ—de nuevo; āvartinaḥ—regresar; arjuna—¡oh, Arjuna!; mām—a Mí; upetya—llegando; tu—pero; kaunteya—¡oh, hijo de Kuntī!; punaḥ janma—volver a nacer; na—nunca; vidyate—ocurre.

Desde el planeta más elevado en el mundo material, hasta el más bajo, todos son lugares de miseria donde ocurren el nacimiento y la muerte repetidos, pero aquel que alcanza Mi morada, ¡oh hijo de Kuntī!, nunca vuelve a nacer.

Todos los tipos de yogīs –karma, jñāna, haṭha, etc.– tienen que llegar tarde o temprano a la perfección devocional del bhakti-yoga, o conciencia de Kṛṣṇa, antes de que puedan ir a la morada trascendental de Kṛṣṇa y nunca más regresar. Aquellos que alcanzan los planetas materiales más elevados, o los planetas de los semidioses, están sujetos de nuevo al nacimiento y la muerte repetidos. Así como las personas en la tierra son elevadas a los planetas superiores, la gente en los planetas superiores tales como Brahmaloka, Candraloka e Indraloka caen a la tierra. La práctica del sacrificio llamado pañcāgni-vidyā, recomendado en el Kaṭha Upaniṣad, nos capacita para alcanzar Brahmaloka, pero si en Brahmaloka no se cultiva la conciencia de Kṛṣṇa, entonces se tiene que regresar a la Tierra. Aquellos que progresan en la conciencia de Kṛṣṇa en los planetas superiores, son elevados gradualmente a planetas más y más elevados y a la hora de la devastación universal se les transfiere al reino espiritual eterno. Cuando ocurre la devastación de este universo material, Brahmā y sus devotos, quienes están constantemente ocupados en la conciencia de Kṛṣṇa, son todos transferidos al universo espiritual y a planetas espirituales específicos, conforme a sus deseos.

Bg 8.17

सहस्रयुगपर्यन्तमहर्यद् ब्रह्मणो विदुः ।
रात्रिं युगसहस्रान्तां तेऽहोरात्रविदो जनाः ॥१७॥

sahasra-yuga-paryantam
ahar yad brahmaṇo viduḥ
rātriṁ yuga-sahasrāntāṁ
te’ho-rātra-vido janāḥ

sahasra—mil; yuga—milenios; paryantam—constituyen; ahaḥ—día; yat—aquello; brahmaṇaḥ—de Brahmā; viduḥ—sábelo; rātrim—noche; yuga—milenios; sahasra-antām—de igual modo, al final de mil; te—aquello; ahaḥ-rātra—día y noche; vidaḥ—entiende; janāḥ—gente.

Según cálculos humanos, mil eras juntas es la duración de un solo día de Brahmā. Y tal es también la duración de su noche.

La duración del universo material es limitada. Se manifiesta en ciclos de kalpas. Un kalpa es un día de Brahmā y un día de Brahmā consiste en mil ciclos de cuatro yugas o eras: Satya, Tretā, Dvārapa y Kali. El ciclo de Satya se caracteriza por la virtud, la sabiduría y la religión, estando prácticamente desprovisto de la ignorancia y el vicio y el yuga dura 1.728.000 años. En el Tretā-yuga se introduce el vicio y este yuga dura 1.296.000 años. En el Dvārapa-yuga hay un deterioro aún mayor de la virtud y la religión, el vicio incrementa y este yuga dura 864.000 años. Y finalmente en Kali-yuga (el yuga que hemos experimentado durante los últimos 5.000 años) hay una abundancia de riña, ignorancia, irreligión y vicio, la verdadera virtud es prácticamente inexistente y este yuga dura 432.000 años. En Kali-yuga el vicio incrementa hasta tal punto que al final del yuga aparece el Señor Supremo Mismo como el Kalki avatāra, aniquila a los demonios, salva a Sus devotos y da origen a otro Satya-yuga. Entonces el proceso se pone de nuevo en marcha. Estos cuatro yugas rotando mil veces, constituyen un día de Brahmā el dios creador y lo mismo constituye una noche. Brahmā vive por cien de esos «años» y después muere. Por cálculos terrestres, estos «cien años» suman 311 trillones y cuarenta millones de años terrestres. Según estos cálculos, la vida de Brahmā parece fantástica e interminable, pero desde el punto de vista de la eternidad es tan corta como un relámpago. En el océano causal hay innumerables Brahmās que surgen y desaparecen como las burbujas en el Atlántico. Brahmā y su creación son todos parte del universo material y por lo tanto, están en constante flujo. En el universo material ni siquiera Brahmā está libre del proceso de nacimiento, vejez, enfermedad y muerte. Sin embargo, Brahmā está ocupado directamente en el servicio del Señor Supremo en la administración de este universo –por lo tanto, él alcanza de inmediato la liberación. A los sannyāsīs elevados se les promueve al planeta particular de Brahmā, Brahmaloka, el cual es el planeta más elevado en el universo material y sobrevive a todos los planetas celestiales del estrato superior del sistema planetario, pero a su debido tiempo Brahmā y todos los residentes de Brahmaloka son sometidos a la muerte, de acuerdo a la ley de la naturaleza material.

Bg 8.18

अव्यक्ताद् व्यक्तयः सर्वाः प्रभवन्त्यहरागमे ।
रात्र्यागमे प्रलीयन्ते तत्रैवाव्यक्तसंज्ञके ॥१८॥

avyaktād vyaktayaḥ sarvāḥ
prabhavanty ahar-āgame
rātry-āgame pralīyante
tatraivāvyakta-saṁjñake

avyaktāt—de lo no manifiesto; vyaktayaḥ—entidades vivientes; sarvāḥ—todas; prabhavanti—llegan a ser; ahaḥ-āgame—al principio del día; rātri-āgame—a la caída de la noche; pralīyante—son aniquiladas; tatra—allí; eva—ciertamente; avyakta—lo no manifiesto; saṁjñake—llamado.

Cuando se manifiesta el día de Brahmā, esta multitud de entidades vivientes comienzan a existir y a la llegada de la noche de Brahmā, son todas aniquiladas.

Los jīvas menos inteligentes tratan de permanecer dentro de este mundo material y en consecuencia son elevados y degradados en los diversos sistemas planetarios. Durante el día de Brahmā ellos exhiben sus actividades y al llegar la noche de Brahmā son aniquilados. Durante el día ellos reciben diversos cuerpos para las actividades materiales y estos cuerpos perecen en la noche. Los jīvas (almas individuales) permanecen compactados en el cuerpo de Viṣṇu y una y otra vez se manifiestan a la llegada del día de Brahmā. Cuando la vida de Brahmā se acaba finalmente, todos ellos son aniquilados y permanecen sin manifestarse por millones y millones de años. Finalmente, cuando Brahmā nace de nuevo en otro milenio, ellos se manifiestan otra vez. De esta forma los jīvas son cautivados por el mundo material. Sin embargo, aquellos seres inteligentes que adoptan la conciencia de Kṛṣṇa y cantan Hare Kṛṣṇa, Hare Rāma en servicio devocional, se transfieren incluso en esta vida al planeta espiritual de Kṛṣṇa y ahí se vuelven eternamente bienaventurados, sin estar sujetos a dichos renacimientos.

Bg 8.19

भूतग्रामः स एवायं भूत्वा भूत्वा प्रलीयते ।
रात्र्यागमेऽवशः पार्थ प्रभवत्यहरागमे ॥१९॥

bhūta-grāmaḥ sa evāyaṁ
bhūtvā bhūtvā pralīyate
rātry-āgame’vaśaḥ pārtha
prabhavaty ahar-āgame

bhūta-grāmaḥ—el conjunto de todas las entidades vivientes; saḥ—ellas; eva—ciertamente; ayam—esto; bhūtvā bhūtvā—naciendo; pralīyate—aniquilado; rātri—noche; āgame—a la llegada; avaśaḥ—automáticamente; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; prabhavati—se manifiesta; ahaḥ—durante el día; āgame—a la llegada.

Una y otra vez el día llega y esta multitud de seres está activa; y de nuevo cae la noche, ¡oh, Pārtha! y ellos son irremediablemente disueltos.

Bg 8.2

अधियज्ञः कथं कोऽत्र देहेऽस्मिन्मधुसूदन ।
प्रयाणकाले च कथं ज्ञेयोऽसि नियतात्मभिः ॥२॥

adhiyajñaḥ kathaṁ ko’tra
dehe’smin madhusūdana
prayāṇa-kāle ca kathaṁ
jñeyo’si niyatātmabhiḥ

adhiyajñaḥ—el Señor del sacrificio; katham—cómo; kaḥ—quién; atra—aquí; dehe—en el cuerpo; asmin—en este; madhusūdana—¡oh, Madhusūdana!; prayāṇa-kāle—a la hora de la muerte; ca—y; katham—cómo; jñeyaḥ—ser conocido; asi—puedes; niyata-ātmabhiḥ—por los autocontrolados.

¿Cómo vive en el cuerpo este Señor del sacrificio y en qué parte vive?, ¡oh, Madhusūdana! Y, ¿cómo pueden conocerte a la hora de la muerte aquellos que se ocupan en servicio devocional?

El Señor del sacrificio indica a Indra y a Viṣṇu. Viṣṇu es el jefe de los semidioses primarios, incluyendo a Brahmā y a Śiva, e Indra es el jefe de los semidioses administrativos. Tanto a Indra como a Viṣṇu se les adora mediante la ejecución de yajña. Pero aquí Arjuna pregunta quién es realmente el Señor del yajña (sacrificio) y cómo reside el Señor dentro del cuerpo de la entidad viviente. Arjuna llama Madhusūdana al Señor porque una vez Kṛṣṇa mató a un demonio llamado Madhu. De hecho estas preguntas, que tienen la naturaleza de dudas, no debieron surgir en la mente de Arjuna porque Arjuna es un devoto consciente de Kṛṣṇa. Es por eso que estas dudas son como demonios. Ya que Kṛṣṇa es tan experto en matar demonios, Arjuna le llama Madhusūdana, para que Kṛṣṇa mate las dudas demoniacas que surgen en su mente. Ahora bien, la palabra prayāṇa-kāle de este verso es muy significativa porque cualquier cosa que hagamos en la vida será probada en el momento de la muerte. Arjuna teme que en el momento de la muerte aquellos que están en conciencia de Kṛṣṇa olvidarán al Señor Supremo porque en ese momento se trastornan las funciones corporales y la mente puede ser presa de un estado de pánico.

Por ello, Mahārāja Kulaśekhara, un gran devoto ora: «Mi querido Señor, que yo muera inmediatamente ahora que estoy sano, para que el cisne de mi mente entre en el tallo de Vuestros pies de loto». Se usa esta metáfora porque el cisne a menudo se complace en entrar en los tallos de las flores de loto –de forma similar, la mente del devoto puro es atraída a los pies de loto del Señor. Mahārāja Kulaśekhara teme que en el momento de la muerte su garganta estará tan obstruida que no será capaz de cantar los santos nombres, así que es mejor «morir inmediatamente». Arjuna pregunta sobre cómo puede la mente permanecer fija en los pies de loto de Kṛṣṇa en tales momentos.

Bg 8.20

परस्तस्मात्तु भावोऽन्योऽव्यक्तोऽव्यक्तात्सनातनः ।
यः स सर्वेषु भूतेषु नश्यत्सु न विनश्यति ॥२०॥

paras tasmāt tu bhāvo’nyo
’vyakto’vyaktāt sanātanaḥ
yaḥ sa sarveṣu bhūteṣu
naśyatsu na vinaśyati

paraḥ—trascendental; tasmāt—de eso; tu—pero; bhāvaḥ—naturaleza; anyaḥ—otra; avyaktaḥ—no manifiesta; avyaktāt—de lo no manifiesto; sanātanaḥ—eterna; yaḥ—aquello; saḥ—el cual; sarveṣu—toda; bhūteṣu—manifestación; naśyatsu—siendo aniquilada; na—nunca; vinaśyati—aniquilada.

Mas, existe otra naturaleza, que es eterna y trascendental a esta materia manifiesta y no manifiesta. Ésta es suprema y nunca es aniquilada. Cuando todo en este mundo es aniquilado, esa parte permanece tal como es.

La energía espiritual superior de Kṛṣṇa es trascendental y eterna. Está más allá de todos los cambios de la naturaleza material, la cual se manifiesta y es aniquilada durante los días y las noches de Brahmā. La energía superior de Kṛṣṇa es de cualidad completamente opuesta a la naturaleza material. En el Séptimo Capítulo se explican la naturaleza superior y la inferior.

Bg 8.21

अव्यक्तोऽक्षर इत्युक्तस्तमाहुः परमां गतिम् ।
यं प्राप्य न निवर्तन्ते तद्धाम परमं मम ॥२१॥

avyakto’kṣara ity uktas
tam āhuḥ paramāṁ gatim
yaṁ prāpya na nivartante
tad dhāma paramaṁ mama

avyaktaḥ—no manifiesto; akṣaraḥ—infalible; iti—así pues; uktaḥ—dicho; tam—aquello que; āhuḥ—se conoce; paramām—supremo; gatim—destino; yam—aquello que; prāpya—obteniendo; na—nunca; nivartante—regresa; tat dhāma—esa morada; paramam—suprema; mama—Mío.

A esa morada suprema se la llama no manifiesta e infalible y es el destino supremo. Cuando uno llega allí, nunca regresa. Esa es Mi morada suprema.

A la morada suprema de la Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, se la describe en el Brahma-saṁhitā como cintāmaṇi-dhāma, un lugar donde se cumplen todos los deseos. La morada suprema del Señor Kṛṣṇa, conocida como Goloka Vṛndāvana, está llena de palacios hechos de piedra de toque. Allí también hay árboles llamados «árboles de deseos», que proveen cualquier tipo de comestible que se les pida y hay vacas conocidas como vacas surabhi, que suministran una provisión ilimitada de leche. En esta morada cientos de miles de diosas de la fortuna (Lakṣmīs) sirven al Señor y Él es llamado Govinda, el Señor primordial y la causa de todas las causas. El Señor acostumbra a tocar Su flauta (venum kvanantam). Su forma trascendental es la más atractiva de todos los mundos –Sus ojos son como pétalos de loto y el color de Su cuerpo es como el de las nubes. Él es tan atractivo que Su belleza excede a la de miles de cupidos. Él lleva ropa de color azafrán, una guirnalda alrededor de Su cuello y una pluma de pavo real en su cabello. En el Gītā, el Señor Kṛṣṇa da solamente una pequeña indicación de Su morada personal (Goloka Vṛndāvana), la cual es el planeta máximo del reino espiritual. En el Brahma-saṁhitā se da una vívida descripción. La literatura Védica afirma que no hay nada superior a la morada de la Divinidad Suprema y que esa morada es el destino último. Cuando uno la alcanza, nunca regresa al mundo material. La morada suprema de Kṛṣṇa y Kṛṣṇa Mismo no son diferentes, pues son de la misma cualidad. En esta tierra, la Vṛndāvana que está a ciento treinta y cinco kilómetros al sureste de Delhi, es una réplica de esa suprema Goloka Vṛndāvana localizada en el cielo espiritual. Cuando Kṛṣṇa descendió a esta tierra, Él se divertía en esta comarca particular conocida como Vṛndāvana, en el distrito de Mathurā, en la India.

Bg 8.22

पुरुषः स परः पार्थ भक्त्या लभ्यस्त्वनन्यया ।
यस्यान्तःस्थानि भूतानि येन सर्वमिदं ततम् ॥२२॥

puruṣaḥ sa paraḥ pārtha
bhaktyā labhyas tv ananyayā
yasyāntaḥsthāni bhūtāni
yena sarvam idaṁ tatam

puruṣaḥ—la Personalidad Suprema; saḥ—Él; paraḥ—el Supremo, el cual no tiene superior; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; bhaktyā—por el servicio devocional; labhyaḥ—puede conseguirse; tu—pero; ananyayā—devoción pura y sin desviación; yasya—su; antaḥsthāni—dentro; bhūtāni—toda esta manifestación material; yena—por quien; sarvam—todo; idam—todo lo que podamos ver; tatam—está distribuido.

La Suprema Personalidad de Dios, quien es más grande que todo, es asequible mediante la devoción impoluta. Aunque Él está presente en Su morada, es omnipresente y todo está situado dentro de Él.

Aquí se afirma claramente que el destino supremo del cual no hay regreso, es la morada de Kṛṣṇa, la Persona Suprema. El Brahma-saṁhitā describe esta morada suprema como ānanda-cinmaya-rasa, un lugar donde todo está lleno de bienaventuranza espiritual. Toda la variedad que se manifiesta allí tiene la cualidad de la bienaventuranza espiritual –no hay nada material. Según se explicó en el Séptimo Capítulo, toda diversidad se expande como la expansión espiritual de la Divinidad Suprema Misma, pues la manifestación allí consiste totalmente en energía espiritual. En lo que concierne a este mundo material, aunque el Señor siempre está en Su morada suprema, Él, no obstante, es omnipresente mediante Su energía material. Así, por medio de Sus energías espiritual y material, Él está presente en todas partes –tanto en los universos materiales como en los espirituales. Yasyāntaḥsthāni significa que Él lo sustenta todo, ya sea la energía material o la espiritual. Aquí se afirma claramente que únicamente mediante el bhakti, o el servicio devocional, puede uno entrar al sistema planetario de Vaikuṇṭha (espiritual). En todos los Vaikuṇṭhas solamente hay una Divinidad Suprema, Kṛṣṇa, quien Se ha expandido en millones y millones de expansiones plenarias. Estas expansiones plenarias tienen cuatro brazos y presiden sobre los innumerables planetas espirituales. Se les conoce por diferentes nombres –Puruṣottama, Trivikrama, Keśava, Mādhava, Aniruddha, Hṛṣīkeśa, Saṅkarṣaṇa, Pradyumna, Śrīdhara, Vāsudeva, Dāmodara, Janārdana, Nārāyaṇa, Vāmana, Padmanābha, etc. Éstas expansiones plenarias se comparan a las hojas de un árbol y al árbol principal se le compara con Kṛṣṇa. Viviendo en Goloka Vṛndāvana, Su morada suprema, Kṛṣṇa conduce en forma sistemática todos los asuntos de ambos universos (material y espiritual) sin ningún error, por medio del poder de Su omnipresencia.

Bg 8.23

यत्र काले त्वनावृत्तिमावृत्तिं चैव योगिनः ।
प्रयाता यान्ति तं कालं वक्ष्यामि भरतर्षभ ॥२३॥

yatra kāle tv anāvṛttim
āvṛttiṁ caiva yoginaḥ
prayātā yānti taṁ kālaṁ
vakṣyāmi bharatarṣabha

yatra—en aquel; kāle—momento; tu—pero; ānavṛttim—sin regresar; āvṛttim—regresar; ca—también; eva—ciertamente; yoginaḥ—de diferentes clases de místicos; prayātāh—aquel que va; yānti—parte; tam—ese; kālam—momento; vakṣyāmi—describiendo; bharatarṣabha—¡oh, mejor de los Bhāratas!

¡Oh mejor de los Bhāratas! Ahora te explicaré los diferentes momentos en los cuales al abandonar este mundo, se regresa o no se regresa.

Los devotos puros del Señor Supremo, quienes son almas totalmente entregadas, no se preocupan de cuando van a dejar sus cuerpos o mediante que método. Ellos dejan todo en manos de Kṛṣṇa y de esa manera regresan fácil y felizmente a Dios. Pero aquellos que no son devotos puros y que en vez de eso dependen de métodos de comprensión espiritual tales como karma-yoga, jñāna-yoga, haṭha-yoga, etc., deben abandonar el cuerpo en un momento adecuado y de esa forma estar seguros de si regresarán o no a este mundo de nacimiento y muerte. Si el yogī es perfecto, puede seleccionar el tiempo y el lugar para abandonar este mundo material, pero si él no es tan perfecto, entonces tendrá que irse de acuerdo a la voluntad de la naturaleza. El Señor explica en estos versos el momento más adecuado para abandonar el cuerpo y no regresar. De acuerdo a Ācārya Baladeva Vidyā-bhūṣana, la palabra sánscrita kāla que se usa aquí, se refiere a la deidad regente del tiempo.

Bg 8.24

अग्निर्ज्योतिरहः शुक्लः षण्मासा उत्तरायणम् ।
तत्र प्रयाता गच्छन्ति ब्रह्म ब्रह्मविदो जनाः ॥२४॥

agnir jyotir ahaḥ śuklaḥ
ṣaṇ-māsā uttarāyaṇam
tatra prayātā gacchanti
brahma brahma-vido janāḥ

agniḥ—fuego; jyotiḥ—luz; ahaḥ—día; śuklaḥ—blanca; ṣaṭ-māsāḥ—los seis meses; uttarāyaṇam—cuando el sol pasa por el lado Norte; tatra—allí; prayātāḥ—aquel que va; gacchanti—se van; brahma—el Absoluto; brahmā-vidaḥ—aquel que conoce el Absoluto; janāḥ—persona.

Aquellos que conocen al Brahman Supremo dejan el mundo durante la influencia del dios ígneo, en la luz, en un momento auspicioso, durante la quincena de la luna y los seis meses cuando el sol viaja por el norte.

Cuando se mencionan el fuego, la luz, el día y la luna, se debe entender que por encima de todos ellos hay diversas deidades regentes que organizan la transición del alma. A la hora de la muerte, el jīva emprende el sendero hacia una nueva vida. Si alguien abandona el cuerpo durante el tiempo anteriormente señalado, ya sea por accidente o por disposición, es posible que alcance el brahmajyoti impersonal. Los místicos que son avanzados en la práctica del yoga pueden disponer el momento y el lugar para abandonar el cuerpo. Los demás no tienen control –si por accidente parten en un momento auspicioso, entonces no regresarán al ciclo de nacimiento y muerte, pero si no, existe toda posibilidad de que tendrán que regresar. Sin embargo, para el devoto puro en conciencia de Kṛṣṇa no hay temor de regresar, ya sea que abandone el cuerpo en un momento auspicioso o desfavorable, por accidente o por disposición.

Bg 8.25

धूमो रात्रिस्तथा कृष्णः षण्मासा दक्षिणायनम् ।
तत्र चान्द्रमसं ज्योतिर्योगी प्राप्य निवर्तते ॥२५॥

dhūmo rātris tathā kṛṣṇaḥ
ṣaṇ-māsā dakṣiṇāyanam
tatra cāndramasaṁ jyotir
yogī prāpya nivartate

dhūmaḥ—humo; rātriḥ—noche; tathā—también; kṛṣṇaḥ—la quincena de la luna menguante; ṣaṭ-māsāḥ—los seis meses; dakṣiṇa-ayanam—cuando el sol pasa por el lado Sur; tatra—allí; cāndramasam—el planeta lunar; jyotiḥ—luz; yogī—el místico; prāpya—alcanza; nivartate—regresa.

El místico que deja este mundo durante el humo, la noche, la quincena sin luna, durante los seis meses cuando el sol pasa por el sur, o que llega al planeta lunar, regresa otra vez.

En el Tercer Canto del Śrīmad-Bhāgavatam se nos informa que aquellos que son expertos en las actividades fruitivas y los métodos de sacrificio en la tierra, alcanzan la luna al morir. Estas almas elevadas viven en la luna alrededor de 10.000 años (según el cálculo de los semidioses) y disfrutan de la vida bebiendo soma-rasa. Finalmente ellos regresan a la Tierra. Esto significa que en la luna hay categorías de seres vivientes más elevados, aunque no se les pueda percibir mediante los sentidos burdos.

Bg 8.26

शुक्लकृष्णे गती ह्येते जगतः शाश्वते मते ।
एकया यात्यनावृत्तिमन्ययावर्तते पुनः ॥२६॥

śukla-kṛṣṇe gatī hy ete
jagataḥ śāśvate mate
ekayā yāty anāvṛttim
anyayāvartate punaḥ

śukla—luz; kṛṣṇe—oscuridad; gatī—muriendo; hi—ciertamente; ete—todas estas; jagataḥ—del mundo material; śāśvate—los Vedas; mate—en opinión de; ekayā—por una; yāti—va; anārvṛttim—no regresa; anyayā—por la otra; āvartate—regresa; punaḥ—de nuevo.

De acuerdo a los Vedas hay dos formas de dejar este mundo –una en la luz y otra en la oscuridad. Cuando uno se va en la luz no regresa; pero cuando uno se va en la oscuridad, sí regresa.

Ācārya Baladeva Vidyābhūṣaṇa cita del Chandogya Upaniṣad la misma descripción de la salida y del regreso. De este modo, aquellos que desde tiempo inmemorial son trabajadores fruitivos y especuladores filosóficos, constantemente van y vienen. De hecho porque no se entregan a Kṛṣṇa ellos no alcanzan la salvación final.

Bg 8.27

नैते सृती पार्थ जानन्योगी मुह्यति कश्चन ।
तस्मात्सर्वेषु कालेषु योगयुक्तो भवार्जुन ॥२७॥

naite sṛtī pārtha jānan
yogī muhyati kaścana
tasmāt sarveṣu kāleṣu
yoga-yukto bhavārjuna

na—nunca; ete—todos estos; sṛtī—senderos diferentes; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; jānan—incluso si saben; yogī—los devotos del Señor; muhyati—se confunde; kaścana—cualquiera; tasmāt—por lo tanto; sarveṣu kāleṣu—siempre; yoga-yuktaḥ—estando ocupado en la conciencia de Kṛṣṇa; bhava—solo vuélvete; arjuna—¡oh, Arjuna!

Los devotos que conocen estos dos senderos, ¡oh Arjuna!, nunca se confunden. Por lo tanto, mantente siempre fijo en la devoción.

Aquí, Kṛṣṇa le aconseja a Arjuna que no se perturbe por los diferentes senderos que el alma puede tomar cuando deja el mundo material. Un devoto del Señor Supremo no se debe preocupar, ya sea que se vaya por disposición o por accidente. El devoto debe establecerse firmemente en la conciencia de Kṛṣṇa y cantar Hare Kṛṣṇa. Él debe saber que el preocuparse por cualquiera de estos dos senderos es problemático. La mejor forma de quedar absorto en la conciencia de Kṛṣṇa es estar siempre adaptado a Su servicio y esto hará seguro, cierto y directo su sendero al reino espiritual. La palabra yoga-yukta es especialmente significativa en este verso. Aquel que es firme en el yoga, se ocupa constantemente en la conciencia de Kṛṣṇa en todas sus actividades. Śrī Rūpa Gosvāmī aconseja que uno debe ser desapegado en el mundo material y que todos los asuntos deben estar saturados de conciencia de Kṛṣṇa. De esta forma, uno alcanza la perfección. Por eso, el devoto no se perturba por estas descripciones porque sabe que su entrada en la morada suprema está garantizada por el servicio devocional.

Bg 8.28

वेदेषु यज्ञेषु तपःसु चैव
दानेषु यत्पुण्यफलं प्रदिष्टम् ।
अत्येति तत्सर्वमिदं विदित्वा
योगी परं स्थानमुपैति चाद्यम् ॥२८॥

vedezu Yajezu TaPa”Sau cEv
vedeṣu yajñeṣu tapaḥsu caiva
dāneṣu yat puṇya-phalaṁ pradiṣṭam
atyeti tat sarvam idaṁ viditvā
yogī paraṁ sthānam upaiti cādyam

vedeṣu—en el estudio de los Vedas; yajñeṣu—en las realizaciones de yajña, sacrificio; tapaḥsu—someterse a diferentes tipos de austeridades; ca—también; eva—ciertamente; dāneṣu—al dar caridad; yat—aquello que; puṇya-phalam—el resultado del trabajo piadoso; pradiṣṭam—dirigido; atyeti—supera; tat—todos esos; sarvam idam—todos los que ya se han descrito; viditvā—sabiendo; yogī—el devoto; param—suprema; sthānam—morada; upaiti—alcanza la paz; ca—también; ādyam—original.

Una persona que acepta el sendero del servicio devocional no está privada de los resultados que se obtienen del estudio de los Vedas, la ejecución de sacrificios austeros, dar caridad o dedicarse a las actividades filosóficas y fruitivas. Al final, ella alcanza la morada suprema.

Este verso es el resumen del Séptimo y el Octavo Capítulo ya que estos capítulos tratan particularmente de la conciencia de Kṛṣṇa y el servicio devocional. Uno tiene que estudiar los Vedas bajo la guía del maestro espiritual y someterse a muchas austeridades y penitencias mientras se vive bajo su cuidado. El brahmacārī debe vivir en la casa del maestro espiritual exactamente como un sirviente, debe pedir limosna de puerta en puerta y llevársela al maestro espiritual. Él debe comer únicamente bajo la orden del maestro y si el maestro ese día se olvida de llamarle a comer, el discípulo ayunará. Estos son algunos de los principios Védicos para observar brahmacarya. Después de que el discípulo estudia los Vedas bajo la guía del maestro por un período de cinco a veinte años, puede volverse un hombre de carácter perfecto. El estudio de los Vedas no tiene como propósito la recreación de los especuladores de butaca, sino la formación del carácter. Después de este entrenamiento, al brahmacārī se le permite entrar en la vida familiar y casarse. Cuando él es un jefe de familia, también debe llevar a cabo muchos sacrificios y esforzarse por obtener más iluminación. Después de retirarse de la vida de casado, al aceptar la orden de vānaprastha, se somete a severas penitencias tales como vivir en el bosque, vestirse con cortezas de árbol, dejar de afeitarse, etc. Viviendo en las órdenes de brahmacārī, cabeza de familia, vānaprastha y finalmente sannyāsa, uno es elevado al estado perfecto de la vida. Algunos son entonces elevados a los reinos celestiales y cuando se vuelven aún más avanzados

reciben la liberación en el cielo espiritual, ya sea en el brahmajyoti impersonal, en los planetas Vaikuṇṭha o en Kṛṣṇaloka. Este es el sendero trazado por las literaturas Védicas. Sin embargo, la belleza de la conciencia de Kṛṣṇa consiste en que ocupándose en el servicio devocional, uno puede sobrepasar de golpe todos los rituales de las diferentes órdenes de vida. Uno no debe tratar de entender los Capítulos Séptimo y Octavo del Gītā mediante la erudición o la especulación mental, sino oyéndolos en compañía de devotos puros. Los Capítulos del Seis al Doce son la esencia del Gītā. Si uno tiene la fortuna de entender el Gītā –especialmente estos seis capítulos intermedios– en compañía de devotos, entonces su vida se glorifica de inmediato más allá de todas las penitencias, sacrificios, obras de caridad, especulaciones, etc. Uno debe escuchar el Gītā del devoto porque al principio del Cuarto Capítulo se afirma que el Gītā solo lo pueden entender perfectamente los devotos. Escuchar el Gītā de devotos y no de especuladores mentales es llamado fe. Mediante la compañía de devotos, uno se sitúa en el servicio devocional y mediante este servicio, las actividades, la forma, pasatiempos, nombre, etc., de Kṛṣṇa, quedan aclarados y todas las dudas se desvanecen. Entonces, una vez que uno elimina tales dudas, el estudio del Gītā se vuelve sumamente agradable y se desarrolla un gusto y un sentimiento por la conciencia de Kṛṣṇa. En la etapa avanzada, uno se enamora completamente de Kṛṣṇa y ese es el principio de la etapa más elevada y perfecta de la vida, la cual prepara la transferencia del devoto a la morada de Kṛṣṇa en el cielo espiritual, Goloka Vṛndāvana, donde el devoto entra en la felicidad eterna.

Así terminan los Significados Bhaktivedanta correspondientes al Octavo Capítulo del Śrīmad Bhagavad-gītā, respecto al tema: Alcanzando el Supremo.

Bg 8.3

श्रीभगवानुवाच ।
अक्षरं ब्रह्म परमं स्वभावोऽध्यात्ममुच्यते ।
भूतभावोद्भवकरो विसर्गः कर्मसंज्ञितः ॥३॥

śrī bhagavān uvāca
akṣaraṁ brahma paramaṁ
svabhāvo’dhyātmam ucyate
bhūta-bhāvodbhava-karo
visargaḥ karma-saṁjñitaḥ

srī bhagavān uvāca—la Suprema Personalidad de Dios dijo; akṣaram—indes-tructible; brahma—Brahman; paramam—trascendental; svabhāvaḥ—naturaleza eterna; adhyātmam—el yo; ucyate—se llama; bhūta-bhāva-udbhava-karaḥ—acciones que producen los cuerpos materiales de las entidades vivientes; visargaḥ—creación; karma—actividades fruitivas; saṁjñitaḥ—es llamado.

El Señor Supremo dijo: Se le llama Brahman a la indestructible y trascendental entidad viviente y a su naturaleza eterna se la llama el yo. La acción pertinente al desarrollo de estos cuerpos materiales se llama karma, o sea las actividades fruitivas.

El Brahman es indestructible, existe eternamente y su constitución no cambia en ningún momento. Pero más allá del Brahman está el Parabrahman. El Brahman se refiere a la entidad viviente y el Parabrahman se refiere a la Suprema Personalidad de Dios. La posición constitucional de la entidad viviente es diferente de la posición que asume en el mundo material. En la conciencia material su naturaleza es la de tratar de ser el señor de la materia, pero en la conciencia espiritual (de Kṛṣṇa), su posición es la de servir al Supremo. Cuando la entidad viviente está situada en la conciencia material, tiene que asumir varios cuerpos en el mundo material. Eso se llama karma, o creación variada realizada por la fuerza de la conciencia material. En la literatura Védica a la entidad viviente se la llama jīvātmā y Brahman, pero nunca es llamada Parabrahman. La entidad viviente (jīvātmā) asume diferentes posiciones –a veces se sumerge en la oscura naturaleza material y se identifica con la materia y a veces se identifica con la naturaleza espiritual superior. Y es por eso que se la llama la energía marginal del Señor Supremo. Ella recibe un cuerpo material o espiritual conforme a su identificación con la naturaleza material o espiritual. En la naturaleza material, ella podrá tomar un cuerpo de entre cualquiera de las 8.400.000 especies de vida, pero en la naturaleza espiritual solamente tiene un cuerpo. En la naturaleza material a veces se manifiesta como un hombre, un semidiós, un animal, bestia, ave, etc., de acuerdo a su karma. Para alcanzar los planetas celestiales materiales y disfrutar sus facilidades, ella algunas veces realiza sacrificios (yajña), pero cuando se agota todo su mérito, regresa otra vez a la tierra en forma humana. En el proceso de sacrificio, la entidad viviente hace sacrificios específicos con el propósito de alcanzar planetas celestiales específicos y por consiguiente los alcanza. Cuando el mérito del sacrificio se agota, la entidad viviente desciende a la tierra en la forma de lluvia, luego toma la forma de granos y los granos son ingeridos por el hombre y se transforman en semen, el cual fecunda a la mujer y de esa manera la entidad viviente alcanza de nuevo la forma humana para realizar sacrificio y así repetir el mismo ciclo. De esta forma, la entidad viviente va y viene perpetuamente por el sendero material. Sin embargo, la persona consciente de Kṛṣṇa evita dichos sacrificios y adoptando directamente la conciencia de Kṛṣṇa se prepara así para regresar a Dios. Los comentaristas impersonalistas del Gītā asumen de forma irrazonable, que en el mundo material el Brahman adopta la forma de jīva y para respaldar esto hacen referencia al Capítulo Quince, verso 7 del Gītā. Pero este verso también habla de la entidad viviente como «Mi fragmento eterno». El fragmento de Dios, la entidad viviente, puede caer al mundo material, pero el Señor Supremo (Acyuta) nunca cae. Por lo tanto, esta suposición de que el Brahman Supremo asume la forma de jīva no es aceptable. Es importante recordar que en la literatura Védica se distingue al Brahman (la entidad viviente) del Parabrahman (el Señor Supremo).

Bg 8.4

अधिभूतं क्षरो भावः पुरुषश्चाधिदैवतम् ।
अधियज्ञोऽहमेवात्र देहे देहभृतां वर ॥४॥

adhibhūtaṁ kṣaro bhāvaḥ
puruṣaś cādhidaivatam
adhiyajño’ham evātra
dehe deha-bhṛtāṁ vara

adhibhūtam—la manifestación física; kṣaraḥ—cambiando constantemente; bhāvaḥ—naturaleza; puruṣaḥ—la forma universal; ca—y; adhidaivatam—incluyendo a todos los semidioses como el sol y la luna; adhiyajñaḥ—la Superalma; aham—Yo (Kṛṣṇa); eva—ciertamente; atra—en este; dehe—cuerpo; deha-bhṛtām—del ser corporificado; vara—el Supremo.

Se conoce a la naturaleza física por ser perpetuamente mutable. El universo es la forma cósmica del Señor Supremo y Yo soy ese Señor al que se representa como la Superalma que mora en el corazón de todo ser corporificado.

La naturaleza física cambia constantemente. Los cuerpos materiales pasan generalmente por seis etapas: nacen, crecen, permanecen por algún tiempo, producen algunos subproductos, menguan y luego se desvanecen. Esta naturaleza física es llamada adhibhūtam. El concepto de la forma universal del Señor Supremo, la cual incluye a todos los semidioses y sus diferentes planetas es llamada adhidaivatam, ya que es creada en cierto momento y será aniquilada en cierto momento. El alma individual (jīva) acompaña al cuerpo. La Superalma, la cual es una representación plenaria del Señor Kṛṣṇa, es llamada Paramātmā o adhiyajña y está situada en el corazón. La palabra eva es particularmente importante en el contexto de este verso porque con esta palabra el Señor enfatiza que el Paramātmā no es diferente de Él. La Superalma, la Suprema Personalidad de Dios sentada junto al alma espiritual, es testigo de las actividades del alma individual y es la fuente de la conciencia. La Superalma, le da a el jīva una oportunidad para actuar libremente y presencia sus actividades. Las funciones de todas estas diferentes manifestaciones del Señor Supremo, se vuelven claras automáticamente para el devoto puro consciente de Kṛṣṇa que está dedicado al servicio trascendental del Señor. El neófito, que no puede acercarse al Señor Supremo en Su manifestación como la Superalma, contempla la gigantesca forma universal del Señor llamada adhidaivatam. Al neófito se le aconseja que contemple la forma universal cuyas piernas se consideran los planetas inferiores, cuyos ojos se consideran el sol y la luna y cuya cabeza se considera el sistema planetario superior.

Bg 8.5

अन्तकाले च मामेव स्मरन्मुक्त्वा कलेवरम् ।
यः प्रयाति स मद्भावं याति नास्त्यत्र संशयः ॥५॥

anta-kāle ca mām eva
smaran muktvā kalevaram
yaḥ prayāti sa mad-bhāvaṁ
yāti nāsty atra saṁśayaḥ

anta-kāle—al final de la vida; ca—también; mām—a Mí; eva—ciertamente; smaran—recordando; muktvā—abandonando; kalevaram—el cuerpo; yaḥ—aquel que; prayāti—va; saḥ—él; mad-bhāvam—Mi naturaleza; yāti—alcanza; na—no; asti—hay; atra—aquí; saṁśayaḥ—duda.

Y quienquiera que en el momento de la muerte abandona su cuerpo recordándome solamente a Mí, de inmediato alcanza Mi naturaleza. De esto no hay duda.

En este verso se enfatiza la importancia de la conciencia de Kṛṣṇa. Quienquiera que abandona su cuerpo en conciencia de Kṛṣṇa, de inmediato es transferido a la morada trascendental del Señor Supremo. La palabra smaran (recordando) es importante.

El recuerdo de Kṛṣṇa no es posible para el alma impura que no ha practicado la conciencia de Kṛṣṇa en servicio devocional. Para recordar a Kṛṣṇa uno debe cantar el mahāmantra, Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare, incesantemente, siguiendo los pasos del Señor Caitanya, siendo más tolerante que un árbol, más humilde que la hierba y ofreciendo todo respeto a los demás, sin esperar respeto a cambio. De esa forma, uno será capaz de partir exitosamente del cuerpo recordando a Kṛṣṇa y así alcanzar la meta suprema.

Bg 8.6

यं यं वापि स्मरन्भावं त्यजत्यन्ते कलेवरम् ।
तं तमेवैति कौन्तेय सदा तद्भावभावितः ॥६॥

yaṁ yaṁ vāpi smaran bhāvaṁ
tyajaty ante kalevaram
taṁ tam evaiti kaunteya
sadā tad-bhāva-bhāvitaḥ

yam yam—todo lo que; —cualquiera; api—también; smaran—recordando; bhāvam—naturaleza; tyajati—abandonar; ante—al final; kalevaram—este cuerpo; tam tam—similar; eva—ciertamente; eti—obtiene; kaunteya—¡oh, hijo de Kuntī!; sadā—siempre; tat—ese; bhāva—estado de existencia; bhāvitaḥ—recordando.

Cualquiera que sea el estado de existencia que uno recuerde cuando abandona su cuerpo, ese estado alcanzará sin duda.

Aquí se explica el proceso del cambio de la naturaleza de uno en el momento crítico de la muerte. ¿Cómo puede uno morir en el estado mental adecuado? Mahārāja Bharata pensó en un ciervo a la hora de la muerte y por consiguiente fue transferido a esa forma de vida. Sin embargo, como un ciervo, Mahārāja Bharata pudo recordar sus actividades pasadas. Obviamente, el efecto acumulativo de los pensamientos y acciones de la vida de uno, influencia sobre los pensamientos en el momento de la muerte; por lo tanto, las acciones de esta vida determinan el futuro estado de existencia. Si uno está absorto trascendentalmente en el servicio de Kṛṣṇa, entonces su cuerpo siguiente será trascendental (espiritual), no físico. Por lo tanto, cantar Hare Kṛṣṇa es el mejor proceso para cambiar exitosamente el estado de existencia de uno a la vida trascendental.

Bg 8.7

तस्मात्सर्वेषु कालेषु मामनुस्मर युध्य च ।
मय्यर्पितमनोबुद्धिर्मामेवैष्यस्यसंशयः ॥७॥

tasmāt sarveṣu kāleṣu
mām anusmara yudhya ca
mayy arpita-mano buddhir
mām evaiṣyasy asaṁśayaḥ

tasmāt—por lo tanto; sarveṣu—siempre; kāleṣu—momento; mām—a Mí; anusmara—continúa recordando; yudhya—lucha; ca—también; mayi—a Mí; arpita—entrega; manaḥ—mente; buddhiḥ—intelecto; mām—a Mí; eva—con seguridad; eṣyasi—alcanzarás; asaṁśayaḥ—sin duda alguna.

Por lo tanto Arjuna, siempre debes pensar en Mí en la forma de Kṛṣṇa y al mismo tiempo llevar a cabo tu deber prescrito de luchar. Dedicando a Mí tus actividades y con tu mente y tu inteligencia fijas en Mí, sin duda Me alcanzarás.

Esta instrucción a Arjuna es muy importante para todos los hombres que están ocupados en las actividades materiales. El Señor no dice que se deban abandonar los deberes u ocupaciones prescritas. Uno los puede continuar y al mismo tiempo pensar en Kṛṣṇa cantando Hare Kṛṣṇa. Esto le liberará a uno de la contaminación material y ocupará la mente y la inteligencia en Kṛṣṇa. Mediante el canto de los nombres de Kṛṣṇa, uno será transferido sin duda alguna a Kṛṣṇaloka, el planeta supremo.

Bg 8.8

अभ्यासयोगयुक्तेन चेतसा नान्यगामिना ।
परमं पुरुषं दिव्यं याति पार्थानुचिन्तयन् ॥८॥

abhyāsa-yoga-yuktena
cetasā nānya-gāminā
paramaṁ puruṣaṁ divyaṁ
yāti pārthānucintayan

abhyāsa—práctica; yoga-yuktena—estando ocupado en la meditación; cetasā—mediante la mente y la inteligencia; na anya-gāminā—sin que se desvíe; paramam—el Supremo; puruṣam—Personalidad de Dios; divyam—trascendental; yāti—alcanza; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; anucintayan—pensando constantemente en.

Aquel que medita en la Suprema Personalidad de Dios, con su mente ocupada constantemente en recordarme, sin desviarse del sendero, él, ¡oh, Pārtha! (Arjuna), con seguridad Me alcanza.

El Señor Kṛṣṇa enfatiza en este verso la importancia de recordarle. El recuerdo de Kṛṣṇa se revive cantando el mahāmantra Hare Kṛṣṇa. Por esta práctica de cantar y oír la vibración sonora del Señor Supremo, se ocupan el oído, la lengua y la mente. Ésta meditación mística es muy fácil de practicar y nos ayuda a alcanzar al Señor Supremo. Puruṣam significa disfrutador. Aunque las entidades vivientes pertenecen a la energía marginal del Señor Supremo, están contaminadas materialmente. Se creen disfrutadoras, pero ellas no son el disfrutador supremo. Aquí se afirma claramente que el disfrutador supremo es la Suprema Personalidad de Dios en Sus diferentes manifestaciones y expansiones plenarias tales como Nārāyaṇa, Vāsudeva, etc. Los devotos pueden pensar constantemente en el objeto de adoración, el Señor Supremo, en cualquiera de Sus aspectos, tales como Nārāyaṇa, Kṛṣṇa, Rāma, etc., cantando Hare Kṛṣṇa. Esta práctica les purificará y debido a su canto constante, al final de su vida serán transferidos al reino de Dios. La práctica del yoga es la meditación en la Superalma interna; de forma similar, al cantar Hare Kṛṣṇa, uno fija su mente siempre en el Señor Supremo. La mente es inquieta y por lo tanto, es necesario forzarla a que se ocupe en pensar en Kṛṣṇa. Se da a menudo el ejemplo de la oruga que piensa en convertirse en mariposa y así en la misma vida se transforma en mariposa. De forma similar, si pensamos constantemente en Kṛṣṇa, con certeza al final de nuestras vidas tendremos la misma constitución corporal que Kṛṣṇa.

Bg 8.9

कविं पुराणमनुशासितार-
मणोरणीयंसमनुस्मरेद्यः ।
सर्वस्य धातारमचिन्त्यरूप-
मादित्यवर्णं तमसः परस्तात् ॥९॥

kaviṁ purāṇam anuśāsitāram
aṇor aṇīyāṁsam anusmared yaḥ
sarvasya dhātāram acintya-rūpam
āditya-varṇaṁ tamasaḥ parastāt

kavim—aquel que lo sabe todo; purāṇam—el más antiguo; anuśāsitāram—el controlador; aṇoḥ—del átomo; aṇīyāṁsam—más pequeño que; anusmaret—pensando siempre; yaḥ—aquel que; sarvasya—de todo; dhātāram—el sustentador; acintya—inconcebible; rūpam—forma; āditya-varṇam—iluminado como el Sol; tamasaḥ—de la oscuridad; parastāt—trascendental.

Uno debe meditar en la Persona Suprema como Aquel que lo conoce todo, como Aquel que es el más antiguo. Quien es el controlador, más pequeño que lo más pequeño, el sustentador de todo. Quien está más allá de todo concepto material, el que es inconcebible y Quien es siempre una persona. Él es luminoso como el sol y siendo trascendental, está más allá de esta naturaleza material.

En este verso se menciona el proceso de pensar en el Supremo. El punto más importante es que Él no es ni impersonal, ni vacío. No se puede meditar en algo impersonal o vacío. Eso es muy difícil. Sin embargo, el proceso de pensar en Kṛṣṇa es muy fácil y de hecho esto se declara aquí. Antes que nada, Él es puruṣa espiritual, Rāma y Kṛṣṇa y se le describe aquí como kavim; es decir, que Él conoce el pasado, el presente y el futuro y por lo tanto, Él lo conoce todo. Él es la personalidad más antigua porque es el origen de todo; todo nace de Él. Él es también el controlador supremo del universo, es el sustentador e instructor de la humanidad. Él es más pequeño que lo más pequeño. La entidad viviente es la diezmilésima parte de la punta de un cabello, pero el Señor es tan inconcebiblemente pequeño que entra en el corazón de esa partícula. Por lo tanto, es llamado el más pequeño de lo más pequeño. Siendo el Supremo Él puede entrar en el átomo y en el corazón de lo más pequeño y controlarlo como la Superalma. Aunque Él es tan pequeño, aun así es omnipresente y lo mantiene todo. Todos estos sistemas planetarios son sustentados por Él. A veces nos preguntamos cómo es que estos grandes planetas flotan en el aire. Aquí se afirma que el Señor Supremo mediante Su energía inconcebible, sustenta todos estos inmensos planetas y sistemas de galaxias. En relación con esto, la palabra acintya (inconcebible) es muy significativa. La energía de Dios está más allá de nuestra concepción y más allá de la jurisdicción de nuestro pensamiento y por lo tanto, es llamado inconcebible (acintya). ¿Quién puede debatir este punto? Él penetra este mundo material y aun así está más allá de él. Ni siquiera podemos entender este mundo material, el cual es insignificante comparado al mundo espiritual –entonces, ¿cómo podemos entender lo que está más allá de él? Acintya significa aquello que está más allá de este mundo material, aquello que nuestros argumentos, lógica y especulación filosófica, no pueden tocar, aquello que es inconcebible. Por lo tanto, las personas inteligentes deben aceptar lo que se afirma en escrituras tales como los Vedas, el Gītā y el Śrīmad-Bhāgavatam y seguir los principios que ellas establecen evitando argumentos y especulación inútiles. Esto les conducirá hacia la comprensión.