Capítulo 9
Bg 9.1
श्रीभगवानुवाच ।
इदं तु ते गुह्यतमं प्रवक्ष्याम्यनसूयवे ।
ज्ञानं विज्ञानसहितं यज्ज्ञात्वा मोक्ष्यसेऽशुभात् ॥१॥
śrī bhagavān uvāca
idaṁ tu te guhyatamaṁ
pravakṣyāmy anasūyave
jñānaṁ vijñāna-sahitaṁ
yaj jñātvā mokṣyase’śubhāt
śrī bhagavān uvāca—la Suprema Personalidad de Dios dijo; idam—este; tu—pero; te—a ti; guhyatamam—más confidencial; pravakṣyāmi—estoy hablando; anasūyave—al que no es envidioso; jñānam—conocimiento; vijñāna—sabiduría; sahitam—con; yat—el cual; jñatvā—sabiendo; mokṣyase—te liberarás; aśubhāt—de esta miserable existencia material.
El Señor Supremo dijo: Mi querido Arjuna, debido a que nunca Me envidias, Yo te impartiré esta sabiduría que es la más secreta, conociendo la cual te aliviarás de las miserias de la existencia material.
Cuánto más un devoto oye sobre el Señor Supremo, más se ilumina. Este proceso de oír se recomienda en el Śrīmad-Bhāgavatam: «Los mensajes de la Suprema Personalidad de Dios están llenos de potencias y estas potencias pueden comprenderse si los temas sobre el Dios Supremo se tratan entre los devotos. Esto no puede lograrse relacionándose con especuladores mentales o con eruditos académicos porque se trata de sabiduría». Los devotos se ocupan constantemente en el servicio al Señor Supremo. El Señor entiende la mentalidad y sinceridad de una entidad viviente determinada que se ocupa en la conciencia de Kṛṣṇa y le da la inteligencia para que entienda la ciencia de Kṛṣṇa en compañía de devotos. Las discusiones en relación con Kṛṣṇa son muy potentes y si una persona afortunada tiene dicha compañía y trata de asimilar el conocimiento, entonces con seguridad avanzará hacia la comprensión espiritual. El Señor Kṛṣṇa, con el objeto de animar a Arjuna a que se eleve más y más en Su potente servicio, describe en este Noveno Capítulo temas más confidenciales de los que Él ya ha revelado. El mismo principio del Bhagavad-gītā, el Primer Capítulo, es más o menos una introducción al resto del libro; y en los Capítulos Dos y Tres, el conocimiento espiritual allí descrito es llamado confidencial. Los temas tratados en el Séptimo y el Octavo Capítulo se relacionan específicamente con el servicio devocional y porque proporcionan iluminación en la conciencia de Kṛṣṇa, se les llama más confidenciales. Pero los temas que se describen en el Noveno Capítulo tratan de la devoción pura e inmaculada, y es por eso que este Capítulo es llamado el más confidencial. Aquel que está situado en el conocimiento más confidencial de Kṛṣṇa es naturalmente trascendental y por lo tanto, aunque esté en el mundo material, no tiene ninguna aflicción material. En el Bhakti-rasāmṛta-sindhu se dice que aun estando situado en el estado condicionado de la existencia material, a aquel que tiene un deseo sincero de prestar servicio amoroso al Señor Supremo debe considerársele liberado. De forma similar, en el Décimo Capítulo del Bhagavad-gītā encontraremos que cualquiera que así se ocupe es una persona liberada. Ahora bien, este primer verso tiene un significado específico. Conocimiento (idaṁ jñānam) se refiere al servicio devocional puro, que consiste en nueve diferentes actividades: escuchar, cantar, recordar, servir, adorar, orar, obedecer, mantener una amistad y entregarlo todo. Por medio de la práctica de estos nueve elementos del servicio devocional, uno se eleva a la conciencia espiritual, a la conciencia de Kṛṣṇa. Cuando el corazón se limpia de la contaminación material, uno puede entender esta ciencia de Kṛṣṇa. Simplemente el entender que la entidad viviente no es material no es suficiente. Puede que ese sea el principio de la comprensión espiritual, pero uno debe reconocer la diferencia que hay entre las actividades del cuerpo y las actividades espirituales por medio de las cuales uno entiende que no es el cuerpo. En el Séptimo Capítulo ya discutimos la potencia opulenta de la Suprema Personalidad de Dios, Sus diferentes energías, las naturalezas inferior y superior y toda esta manifestación material. Ahora en los Capítulos Nueve y Diez se describirán las glorias del Señor. La palabra sánscrita anasūyave, en este verso, es también muy significativa. Generalmente los comentaristas, aunque sean sumamente eruditos, son todos envidiosos de Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios. Incluso los eruditos más eminentes escriben de manera muy poco precisa sobre el Bhagavad-gītā. Al ser envidiosos de Kṛṣṇa, sus comentarios son inútiles. Los comentarios dados por los devotos del Señor son fidedignos. Nadie puede explicar el Bhagavad-gītā o dar un conocimiento perfecto de Kṛṣṇa si es envidioso. Aquel que critica el carácter de Kṛṣṇa sin conocerle, es un necio. Así, dichos comentarios deben evitarse muy cuidadosamente. Para aquel que entiende que Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios, la Personalidad pura y trascendental, estos capítulos serán muy beneficiosos.
Bg 9.10
मयाध्यक्षेण प्रकृतिः सूयते सचराचरम् ।
हेतुनानेन कौन्तेय जगद्विपरिवर्तते ॥१०॥
mayādhyakṣeṇa prakṛtiḥ
sūyate sa-carācaram
hetunānena kaunteya
jagad viparivartate
mayā—por Mí; adhyakṣeṇa—mediante la superintendencia; prakṛtiḥ—la naturaleza material; sūyate—manifiesta; sa—con; carācaram—móviles e inmóviles; hetunā—por esta razón; anena—esta; kaunteya—¡oh, hijo de Kuntī!; jagat—la manifestación cósmica; viparivartate—está funcionando.
Esta naturaleza material funciona bajo Mi dirección, ¡oh, hijo de Kuntī! y produce todos los seres móviles e inmóviles. Por orden suya, esta manifestación es creada y aniquilada una y otra vez.
Aquí se afirma claramente que, aunque el Señor Supremo está apartado de todas las actividades del mundo material, sigue siendo el director supremo. El Señor Supremo es la voluntad suprema y el fundamento de esta manifestación material, pero la administración es conducida por la naturaleza material. Kṛṣṇa también afirma en el Bhagavad-gītā que, de todas las entidades vivientes en sus diferentes formas y especies, «Yo soy el Padre». El padre pone la semilla del niño en el vientre de la madre y de forma similar el Señor Supremo tan solo con Su mirada, inyecta a todas las entidades vivientes en el vientre de la naturaleza material y ellas salen en diferentes formas y especies de acuerdo con sus últimos deseos y actividades. Todas estas entidades vivientes, aunque nacidas bajo la mirada del Señor Supremo, adoptan, sin embargo, sus diferentes cuerpos de acuerdo a sus pasadas acciones y deseos. Por lo tanto, el Señor no está directamente apegado a esta creación material. Él simplemente posa Su mirada sobre la naturaleza material; de este modo la naturaleza material se activa y todo se crea de inmediato. Como Él posa Su mirada sobre la naturaleza material, es indudable que existe actividad por parte del Señor Supremo, pero Él no tiene nada que ver directamente con la manifestación del mundo material. Este ejemplo se da en el smṛti: cuando alguien tiene ante sí una flor fragante, la fragancia es tocada por el poder olfativo de la persona, sin embargo, el olfato y la flor están separados el uno del otro. Existe una conexión similar entre el mundo material y la Suprema Personalidad de Dios. En realidad, Él no tiene nada que ver con este mundo material pero Él crea mediante Su mirada y dispone. En resumen, la naturaleza material, sin la superintendencia de la Suprema Personalidad de Dios, no puede hacer nada. No obstante, la Personalidad Suprema está desapegada de todas las actividades materiales.
Bg 9.11
अवजानन्ति मां मूढा मानुषीं तनुमाश्रितम् ।
परं भावमजानन्तो मम भूतमहेश्वरम् ॥११॥
avajānanti māṁ mūḍhā
mānuṣīṁ tanum āśritam
paraṁ bhāvam ajānanto
mama bhūta-maheśvaram
avajānanti—desprecian; mām—Mí; mūḍhāḥ—hombres necios; mānuṣīm—en una forma humana; tanum—cuerpo; āśritam—asumiendo; param—trascendental; bhāvam—naturaleza; ajānantaḥ—sin conocer; mama—Mía; bhūta—de todo lo que existe; maheśvaram—el propietario supremo.
Los necios Me menosprecian cuando desciendo en forma humana. Ellos no conocen Mi naturaleza trascendental y Mi dominio supremo sobre todo lo que existe.
Por las otras explicaciones de los versos anteriores de este capítulo, queda claro que la Suprema Personalidad de Dios, aunque aparezca como un ser humano, no es un hombre común. La Personalidad de Dios quien dirige la creación, mantenimiento y aniquilación de la manifestación cósmica completa, no puede ser un ser humano. Sin embargo, hay muchos hombres necios que consideran que Kṛṣṇa es tan solo un hombre poderoso y nada más. En realidad, Él es la Suprema Personalidad original, como se confirma en el Brahma-saṁhitā (īśvaraḥ parama kṛṣṇaḥ); Él es el Señor Supremo. Hay muchos īśvaras, controladores y parece que uno es superior a otro. En la administración ordinaria de los asuntos en el mundo material, encontramos algún funcionario o director y por encima de él hay un secretario y por encima de este hay un ministro y por encima de él, está el presidente. Cada uno de ellos es un controlador, pero uno es controlado por otro. En el Brahma-saṁhitā se dice que Kṛṣṇa es el controlador supremo; indudablemente hay muchos controladores tanto en el mundo material como en el espiritual, pero Kṛṣṇa es el controlador supremo (īśvaraḥ parama kṛṣṇaḥ) y Su cuerpo es sac-cid-ānanda, no material. Los cuerpos materiales no pueden realizar los actos maravillosos descritos en los versos anteriores. Su cuerpo es eterno, bienaventurado y lleno de conocimiento. Aunque Él no es un hombre común, los necios le menosprecian y le consideran un hombre común. Aquí, Su cuerpo es llamado mānuṣīm porque Él actúa tal como un hombre, un amigo de Arjuna, un político implicado en la Batalla de Kurukṣetra. Él actúa en muchas formas tal como un hombre común, pero de hecho Su cuerpo es sac-cid-ānanda-vigraha –bienaventuranza eterna y conocimiento absoluto. Esto también se confirma en el lenguaje Védico (sac-cid-ānanda-rūpaya kṛṣṇāya): «Yo ofrezco mis reverencias a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, quien es la forma eterna y bienaventurada de conocimiento». También hay otras descripciones en lenguaje Védico. Tam ekaṁ govindam: «Tú eres Govinda, el placer de los sentidos y de las vacas». Sac-cid-ānanda-vigraham: «Y Tu forma es trascendental, llena de conocimiento, bienaventuranza y eternidad». A pesar de las cualidades trascendentales del cuerpo del Señor Kṛṣṇa, Su plena bienaventuranza y conocimiento, existen muchos supuestos académicos y comentaristas del Bhagavad-gītā que ridiculizan a Kṛṣṇa como si fuera un hombre ordinario. El hombre erudito puede que haya nacido como un hombre extraordinario debido a sus buenas obras anteriores, pero esta concepción de Śrī Kṛṣṇa se debe a su escasa reserva de conocimiento. Y, por eso, es llamado mūḍha, ya que solo las personas necias consideran a Kṛṣṇa como un ser humano ordinario porque no conocen las actividades confidenciales del Señor Supremo y Sus diferentes energías. Ellos no saben que el cuerpo de Kṛṣṇa es un símbolo de conocimiento y bienaventuranza plenos, que Él es el propietario de todo lo que existe y que Él puede otorgar la liberación a cualquiera. Debido a que ellos no saben que Kṛṣṇa posee tantas cualidades trascendentales, le menosprecian. Tampoco saben que la aparición de la Suprema Personalidad de Dios en este mundo material es una manifestación de Su energía interna. Él es el amo de la energía material. Como ya se ha explicado en muchas partes, (mama māyā duratyayā) Él afirma que la energía material, aunque es muy poderosa está bajo Su control y quienquiera que se entregue a Él puede escapar del control de esta energía material. Si un alma entregada a Kṛṣṇa puede escapar de la influencia de la energía material, entonces, ¿cómo es posible que el Señor Supremo, quien dirige la creación, mantenimiento y aniquilación de la naturaleza cósmica completa, tenga un cuerpo
material como nosotros? Por lo tanto, dicha concepción de Kṛṣṇa es una completa necedad. Sin embargo, las personas necias no pueden concebir que la Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, quien aparece exactamente como un hombre ordinario, pueda ser el controlador de todos los átomos y de la gigantesca manifestación de la forma universal. Lo más grande y lo más diminuto están más allá de su concepción, de este modo, ellos no pueden ni imaginar que una forma igual que la de un ser humano pueda controlar simultáneamente lo infinito y lo diminuto. En realidad, aunque Él controla lo infinito y lo finito, Él está separado de toda esta manifestación. Con respecto a su yogam aiśvaram, Su inconcebible energía trascendental, se afirma claramente que Él puede controlar simultáneamente lo infinito y lo finito y que Él puede permanecer aparte de ellos. Aunque los necios no puedan ni imaginar cómo es que Kṛṣṇa, quien aparece igual que un ser humano, puede controlar lo infinito y lo finito, aquellos que son devotos puros aceptan esto, ya que saben que Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, se entregan completamente a Él y se ocupan en la conciencia de Kṛṣṇa, el servicio devocional del Señor. Existe mucha polémica entre los impersonalistas y los personalistas con respecto a la aparición del Señor como un ser humano. Pero si consultamos el Bhagavad-gītā y el Śrīmad-Bhāgavatam, los textos autoritativos para entender la ciencia de Kṛṣṇa, entonces podemos entender que Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios. Él no es un hombre común, aunque Él apareció en esta tierra como un ser humano ordinario. En el Śrīmad-Bhāgavatam, Primer Canto, Primer Capítulo, cuando los sabios inquieren sobre las actividades de Kṛṣṇa, se dice que Su aparición como un hombre, confunde al necio. Ningún ser humano pudo realizar los hechos maravillosos que Kṛṣṇa realizó mientras estaba presente en esta tierra. Cuando Kṛṣṇa apareció ante Su padre y Su madre, Vasudeva y Devakī, apareció con cuatro brazos, pero después de las oraciones de Sus padres, Él se transformó en un niño ordinario. Su aparición como un ser humano, es uno de los aspectos de Su cuerpo trascendental. En el Undécimo Capítulo del Gītā, también se afirma lo siguiente: tenaiva rūpena etc., Arjuna oró por ver de nuevo esa forma de cuatro brazos y cuando Arjuna así se lo pidió, Kṛṣṇa asumió de nuevo Su forma original. Todos estos diferentes aspectos del Señor Supremo, ciertamente no son los de un ser humano ordinario. Algunos de los que menosprecian a Kṛṣṇa, quienes están infectados por la filosofía Māyāvādī, citan el siguiente verso del Śrīmad-Bhāgavatam para demostrar que Kṛṣṇa es solo un hombre común: ahaṁ sarveṣu bhūteṣu bhūtātmāvasthitaḥ sadā: «El Supremo está presente en cada entidad viviente». (Bhāg. 3.29.21). Mejor tomar nota de este verso en particular de los Vaiṣṇava ācāryas como Jīva Gosvāmī, en vez de seguir la interpretación de personas desautorizadas que menosprecian a Kṛṣṇa. Jīva Gosvāmī, al comentar ese verso dice que Kṛṣṇa, en su expansión plenaria como Paramātmā, está situado en las entidades móviles e inmóviles como la Superalma, por lo tanto, cualquier devoto neófito que solamente ponga su atención en el arcā-mūrti, la forma del Señor Supremo en el templo y no respeta a las demás entidades vivientes, está adorando inútilmente la forma del Señor en el templo. Existen tres clases de devotos del Señor y el neófito está en el nivel más bajo. El devoto neófito presta mayor atención a la Deidad en el templo que a los demás devotos, por lo tanto, Jīva Gosvāmī advierte que este tipo de mentalidad debe ser corregida. Un devoto debe ver que Kṛṣṇa está presente en el corazón de todos como el Paramātmā; por lo tanto, el cuerpo de cada ser es la corporeidad o templo del Señor Supremo y como tal, de la misma forma en que se ofrecen respetos al templo del Señor, se debe respetar adecuadamente cada uno de los cuerpos en los que mora el Paramātmā. Por lo tanto, se debe ofrecer a todos el debido respeto y no se les debe negligir. Existen también muchos impersonalistas que ridiculizan la adoración en el templo.
Ellos dicen que ya que Dios está en todas partes, ¿por qué uno debe limitarse a la adoración en el templo? Pero si Dios está en todas partes, ¿no está Él en el templo o en la Deidad? Aunque el personalista y el impersonalista lucharán el uno con el otro perpetuamente, un devoto perfecto en conciencia de Kṛṣṇa, sabe que si bien Kṛṣṇa es la Personalidad suprema, Él es omnipresente, tal como se confirma en el Brahma-saṁhitā. Aunque Su morada personal es Goloka Vṛndāvana y Él permanece siempre allí, no obstante, Él también está presente por doquier, en todas partes de la creación material y espiritual, mediante Sus diferentes manifestaciones de energía y por medio de Su expansión plenaria.
Bg 9.12
मोघाशा मोघकर्माणो मोघज्ञाना विचेतसः ।
राक्षसीमासुरीं चैव प्रकृतिं मोहिनीं श्रिताः ॥१२॥
moghāśā mogha-karmāṇo
mogha-jñānā vicetasaḥ
rākṣasīm āsurīṁ caiva
prakṛtiṁ mohinīṁ śritāḥ
moghāśāḥ—esperanzas frustradas; mogha-karmāṇaḥ—frustrados en las actividades fruitivas; mogha-jñānāḥ—frustrados en el conocimiento; vicetasaḥ—confundidos; rākṣasīm—demoniacos; āsurīm—ateos; ca—y; eva—ciertamente; prakṛtim—naturaleza; mohinīm—desconcertante; śritāḥ—refugiándose en.
Aquellos que están confundidos de este modo, son atraídos por las opiniones ateas y demoniacas. En esa condición engañada, sus esperanzas de liberación, sus actividades fruitivas y su cultivo del conocimiento, son todas derrotadas.
Hay muchos devotos que asumen el estar en conciencia de Kṛṣṇa y en el servicio devocional, pero que en su corazón no aceptan a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, como la Verdad Absoluta. Ellos nunca saborearán el fruto del servicio devocional –regresar a Dios. Del mismo modo, aquellos que se ocupan en actividades fruitivas y piadosas y quienes en última instancia esperan liberarse de este enredo material, tampoco nunca tendrán éxito, ya que ellos también se burlan de la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa. En otras palabras, se debe entender que las personas que se mofan de Kṛṣṇa son demoniacas o ateas. Tal como se describe en el Séptimo Capítulo del Bhagavad-gītā, semejantes demonios malvados nunca se entregan a Kṛṣṇa. Por lo tanto, sus especulaciones mentales para llegar a la Verdad Absoluta, los llevan a la falsa conclusión de que la entidad viviente ordinaria y Kṛṣṇa son uno y lo mismo. Con esa falsa convicción, ellos piensan que el cuerpo de cualquier ser humano está, por ahora, solamente cubierto por la naturaleza material y que tan pronto como uno se libera de este cuerpo material, no hay ninguna diferencia entre Dios y uno mismo. Este intento de volverse uno con Kṛṣṇa se verá frustrado porque es ilusorio. Semejante cultivo ateo y demoniaco de conocimiento espiritual es
siempre en vano. Esa es la indicación de este verso. Para dichas personas, el cultivo del conocimiento de la literatura Védica, como el Vedānta-sūtra siempre los desconcierta. Por consiguiente, es una gran ofensa considerar que Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, es un hombre común. Aquellos que así lo hacen, ciertamente están engañados porque no pueden entender la forma eterna de Kṛṣṇa. En el Bṛhad-vaiṣṇava mantra se afirma claramente que aquel que considera que el cuerpo de Kṛṣṇa es material, debe ser expulsado de todos los rituales y actividades del śruti. Y si uno por casualidad ve su cara, debe bañarse de inmediato en el Ganges para liberarse de la infección. La gente se burla de Kṛṣṇa porque envidia a la Suprema Personalidad de Dios. Ciertamente su destino es nacer una y otra vez en las especies de vida ateas y demoniacas. Su verdadero conocimiento permanecerá perpetuamente cubierto y gradualmente retrocederán a la región más oscura de la creación.
Bg 9.13
महात्मानस्तु मां पार्थ दैवीं प्रकृतिमाश्रिताः ।
भजन्त्यनन्यमनसो ज्ञात्वा भूतादिमव्ययम् ॥१३॥
mahātmānas tu māṁ pārtha
daivīṁ prakṛtim āśritāḥ
bhajanty ananya-manaso
jñātvā bhūtādim avyayam
mahātmānaḥ—las grandes almas; tu—pero; mām—a Mí; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; daivīm—divina; prakṛtim—naturaleza; āśritāḥ—refugiándose en; bhajanti—prestar servicio; ananya-manasaḥ—sin desviación de la mente; jñatvā—sabiendo; bhūta—la creación; ādim—original; avyayam—inagotable.
¡Oh hijo de Pṛthā!, aquellos que no están engañados, las grandes almas, están bajo la protección de la naturaleza divina. Ellos se ocupan completamente en el servicio devocional porque Me conocen como la Suprema Personalidad de Dios, original e inagotable.
En este verso se da claramente la descripción del mahātmā. El primer signo del mahātmā es que ya está situado en la naturaleza divina. Él no está bajo el control de la energía material. ¿Y cómo ocurre esto? Eso se explica en el Séptimo Capítulo: aquel que se entrega a la Suprema Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, de inmediato se libera del control de la naturaleza material. Ése es el requisito. Uno puede liberarse del control de la naturaleza material tan pronto como entrega su alma a la Suprema Personalidad de Dios. Ésa es la fórmula preliminar. Siendo potencia marginal, tan pronto como la entidad viviente se libera del control de la naturaleza material, se somete a la guía de la naturaleza espiritual. La guía de la naturaleza espiritual es llamada daivīṁ prakṛtim, naturaleza divina. Entonces, cuando uno es ascendido de ese modo –por entregarse a la Suprema Personalidad de Dios– alcanza la plataforma de gran alma, mahātmā. El mahātmā no distrae su atención hacia nada que no sea Kṛṣṇa porque él sabe perfectamente bien que Kṛṣṇa es la Suprema Persona original, la causa de todas las causas. No hay duda de ello. Dicho mahātmā, o gran alma, progresa relacionándose con otros mahātmās, o devotos puros. Los devotos puros ni siquiera son atraídos por otros aspectos de Kṛṣṇa, tales como el Mahā-Viṣṇu de cuatro brazos. Ellos están simplemente atraídos por la forma de dos brazos de Kṛṣṇa. Ya que no están atraídos a los otros aspectos de Kṛṣṇa (y qué decir de los semidioses), a ellos no les interesa la forma de ningún semidiós o ser humano. Únicamente meditan en Kṛṣṇa, en conciencia de Kṛṣṇa. Ellos siempre se ocupan firmemente en el servicio del Señor en conciencia de Kṛṣṇa.
Bg 9.14
सततं कीर्तयन्तो मां यतन्तश्च दृढव्रताः ।
नमस्यन्तश्च मां भक्त्या नित्ययुक्ता उपासते ॥१४॥
satataṁ kīrtayanto māṁ
yatantaś ca dṛḍha-vratāḥ
namasyantaś ca māṁ bhaktyā
nitya-yuktā upāsate
satatam—siempre; kīrtayantaḥ—cantando; mām—Mí; yatantaḥ ca—también esforzándose plenamente; dṛḍha-vratāḥ—con determinación; namasyantaḥ ca—ofreciendo reverencias; mām—a Mí; bhaktyā—con devoción; nitya-yuktāḥ—ocupados perpetuamente; upāsate—adoran.
Siempre cantando Mis glorias, esforzándose con gran determinación y postrándose ante Mí, estas grandes almas Me adoran perpetuamente con devoción.
No se puede manufacturar un mahātmā dando un sello de autorización a un hombre ordinario. Sus síntomas se describen aquí: un mahātmā se ocupa siempre en cantar las glorias del Señor Supremo Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios. Él no tiene otra ocupación. Siempre se ocupa en la glorificación del Señor. En otras palabras, él no es un impersonalista. Cuando surge el tema de la glorificación, uno tiene que glorificar al Señor Supremo, alabando Su santo nombre, Su forma eterna, Sus cualidades trascendentales y Sus pasatiempos excepcionales. Uno tiene que glorificar todas estas cosas; es por eso que un mahātmā está apegado a la Suprema Personalidad de Dios. A aquel que está apegado al aspecto impersonal del Señor Supremo, el brahmajyoti, no se le describe en el Bhagavad-gītā como mahātmā. A él se le describe de un modo diferente en el siguiente verso. Como se describe en el Śrīmad-Bhāgavatam, el mahātmā siempre se ocupa en diversas actividades del servicio devocional, oyendo y cantando sobre Viṣṇu y no de un semidiós o de un ser humano. Eso es devoción: śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ y, smaraṇam, recordarle. Tal mahātmā tiene la firme
determinación de alcanzar, en última instancia, la compañía del Señor Supremo en cualquiera de los cinco rasas trascendentales. Para alcanzar ese éxito, él se ocupa con todas sus actividades –mentales, corporales y vocales, todo– en el servicio del Señor Supremo, Śrī Kṛṣṇa. Eso es llamado plena conciencia de Kṛṣṇa. En el servicio devocional hay ciertas actividades llamadas determinadas, tales como ayunar en ciertos días, como el undécimo día de la luna, Ekādaśī y en el día de la aparición del Señor, etc. Todas estas reglas y regulaciones son ofrecidas por los grandes ācāryas para aquellos que verdaderamente tienen interés en ser admitidos en la compañía de la Suprema Personalidad de Dios en el mundo trascendental. Los mahātmās, las grandes almas, observan estrictamente todas estas reglas y regulaciones y por lo tanto, ellos están seguros de que obtendrán el resultado deseado. Como se describió en el segundo verso de este capítulo, este servicio devocional no solo es fácil, sino que se puede desempeñar con alegría. Uno no necesita someterse a ninguna severa penitencia o austeridad. Se puede vivir esta vida en el servicio devocional, guiado por un maestro espiritual experto y en cualquier posición, como un hombre casado, como sannyāsī, o como brahmacārī. En cualquier posición y en cualquier lugar del mundo, se puede desempeñar este servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios y así llegar a ser en realidad un mahātmā, una gran alma.
Bg 9.15
ज्ञानयज्ञेन चाप्यन्ये यजन्तो मामुपासते ।
एकत्वेन पृथक्त्वेन बहुधा विश्वतोमुखम् ॥१५॥
jñāna-yajñena cāpy anye
yajanto mām upāsate
ekatvena pṛthaktvena
bahudhā viśvato-mukham
jñāna-yajñena—mediante el cultivo de conocimiento; ca—también; api—ciertamente; anye—otros; yajantaḥ—adorando; mām—Mí; upāsate—adoran; ekatvena—en la unidad; pṛthaktvena—en la dualidad; bahudhā—diversidad; viśvataḥ-mukham—en la forma universal.
Otros, que se ocupan en el cultivo del conocimiento, adoran al Señor Supremo como el uno sin segundo, diversificado en muchos y en la forma universal.
Este verso es el resumen de los versos anteriores. El Señor le dice a Arjuna que aquellos que son puros en la conciencia de Kṛṣṇa y no conocen ninguna otra cosa aparte de Kṛṣṇa, son llamados mahātmā; y aún hay otras personas que no están exactamente en la posición del mahātmā pero que también adoran a Kṛṣṇa de diferentes maneras. Ya se ha descrito a algunos de ellos como el afligido, el destituto financieramente, el inquisitivo y aquellos que se ocupan en el cultivo del conocimiento.
Pero hay otros que incluso son inferiores y se dividen en tres: 1) aquel que se adora a sí mismo como uno con el Señor Supremo, 2) aquel que inventa alguna forma del Señor Supremo y la adora y 3) aquel que acepta la forma universal, el viśvarūpa de la Suprema Personalidad de Dios y la adora. De los tres anteriores, los inferiores, aquellos que se adoran a sí mismos como el Señor Supremo creyéndose monistas, son los más predominantes. Dichas personas creen que son el Señor Supremo y con esta mentalidad se adoran a sí mismas. Éste también es un tipo de adoración a Dios, pues ellas pueden entender que no son el cuerpo material sino que en realidad son almas espirituales; al menos tal sentido es prominente. Por lo general, los impersonalistas adoran al Señor Supremo de este modo. La segunda clase incluye a los adoradores de los semidioses, aquellos que imaginan y consideran que cualquier forma es una forma del Señor Supremo. Y la tercera clase incluye a aquellos que no pueden concebir nada más allá de la manifestación de este universo material. Ellos consideran que el universo es la entidad u organismo supremo y lo adoran. El universo también es una forma del Señor.
Bg 9.16
अहं क्रतुरहं यज्ञः स्वधाहमहमौषधम् ।
मन्त्रोऽहमहमेवाज्यमहमग्निरहं हुतम् ॥१६॥
ahaṁ kratur ahaṁ yajñaḥ
svadhāham aham auṣadham
mantro’ham aham evājyam
aham agnir ahaṁ hutam
aham—Yo; kratuḥ—ritual; aham—Yo; yajñaḥ—sacrificio; svadhā—oblación; aham—Yo; aham—Yo; auṣadham—hierba medicinal; mantraḥ—canto trascendental; aham—Yo; aham—Yo; eva—ciertamente; ajyam—mantequilla derretida; aham—Yo; agniḥ—fuego; aham—Yo; hutam—ofrenda.
Mas Yo soy el ritual, el sacrificio, la ofrenda a los antepasados, la hierba medicinal y el canto trascendental. Yo soy la mantequilla y el fuego y la ofrenda.
El sacrificio conocido como jyotiṣṭoma también es Kṛṣṇa y Él es también el mahā-yajña. Las oblaciones ofrecidas al Pitṛloka o el sacrificio realizado para complacer al Pitṛloka, son consideradas un tipo de medicina en forma de mantequilla clarificada y ésas también son Kṛṣṇa. Los mantras cantados en relación a esto también son Kṛṣṇa. Y muchas otras preparaciones, hechas con productos de leche para las ofrendas en los sacrificios, también son Kṛṣṇa. El fuego también es Kṛṣṇa porque el fuego es uno de los cinco elementos materiales y por ello se le considera la energía separada de Kṛṣṇa. En otras palabras, los sacrificios Védicos recomendados en la división karma-kānda de los Vedas también, en total, son Kṛṣṇa. Dicho de otro modo, se entiende que aquellos que se ocupan en prestar servicio devocional a Kṛṣṇa han realizado todos los sacrificios recomendados en los Vedas.
Bg 9.17
पिताहमस्य जगतो माता धाता पितामहः ।
वेद्यं पवित्रमोंकार ऋक्साम यजुरेव च ॥१७॥
pitāham asya jagato
mātā dhātā pitāmahaḥ
vedyaṁ pavitram oṁkāra
ṛk sāma yajur eva ca
pitā—padre; aham—Yo; asya—de este; jagataḥ—del universo; mātā—madre; dhātā—el que apoya; pitāmahaḥ—abuelo; vedyam—lo que ha de conocerse; pavitram—aquello que purifica; omkāraḥ—la sílaba om; ṛk—el Ṛg-veda; sāma—el Sāma-veda; yajuḥ—el Yajur-veda; eva—ciertamente; ca—y.
Yo soy el padre de este universo, la madre, el apoyo y el patriarca. Yo soy el objeto del conocimiento, el purificador y la sílaba om. También soy el Ṛk, el Sāma y el Yajur (Vedas).
Todas las manifestaciones cósmicas, móviles e inmóviles, se manifiestan mediante diferentes actividades de la energía de Kṛṣṇa. En la existencia material creamos diversas relaciones con diferentes entidades vivientes, las cuales no son más que energía marginal de Kṛṣṇa, pero bajo la creación de prakṛti algunas de ellas aparecen como nuestro padre, madre, abuelo, creador, etc. Pero de hecho son partes y porciones de Kṛṣṇa. Como tales, estas entidades que parecen ser nuestro padre, madre, etc., no son otra cosa más que Kṛṣṇa. En este verso, la palabra dhātā significa creador. No solamente nuestro padre y nuestra madre son partes y porciones de Kṛṣṇa, sino que sus creadores, la abuela y el abuelo son también Kṛṣṇa. De hecho toda entidad viviente, al ser parte o porción de Kṛṣṇa, es Kṛṣṇa. Por lo tanto, todos los Vedas tienen como meta únicamente a Kṛṣṇa. Cualquier cosa que queramos conocer a través de los Vedas, no es más que un paso progresivo en la comprensión de Kṛṣṇa. Aquel tema que nos ayuda a purificar nuestra posición constitucional, es especialmente Kṛṣṇa. De forma similar, la entidad viviente que inquiere para entender todos los principios Védicos, es también parte y porción de Kṛṣṇa y como tal también es Kṛṣṇa. En todos los mantras Védicos, la palabra om, llamada praṇava, es una vibración sonora trascendental y también es Kṛṣṇa. Y porque en todos los himnos de los cuatro Vedas, el Sāma, el Yajur, el Ṛg y el Atharva, el praṇava u omkāra es muy importante, se entiende que este es Kṛṣṇa.
Bg 9.18
गतिर्भर्ता प्रभुः साक्षी निवासः शरणं सुहृत् ।
प्रभवः प्रलयः स्थानं निधानं बीजमव्ययम् ॥१८॥
gatir bhartā prabhuḥ sākṣī
nivāsaḥ śaraṇaṁ suhṛt
prabhavaḥ pralayaḥ sthānaṁ
nidhānaṁ bījam avyayam
gatiḥ—meta; bhartā—sustentador; prabhuḥ—Señor; sākṣī—testigo; nivāsaḥ—morada; śaraṇam—refugio; suhṛt—el amigo más íntimo; prabhavaḥ—creación; pralayaḥ—disolución; sthānam—suelo; nidhānam—lugar de reposo; bījam—semilla; avyayam—imperecedera.
Yo soy la meta, el sustentador, el amo, el testigo, la morada, el refugio y el amigo más querido. Yo soy la creación y la aniquilación, el fundamento de todas las cosas, el lugar de reposo y la eterna simiente.
Gati significa el destino hacia donde deseamos ir. Pero aunque la gente no lo sepa, la meta última es Kṛṣṇa. Aquel que no conoce a Kṛṣṇa está extraviado y su supuesta marcha progresiva es parcial o alucinatoria. Hay muchos que hacen de los diferentes semidioses su destino y mediante la rígida ejecución de los métodos estrictos respectivos, ellos alcanzan diferentes planetas conocidos como Candraloka, Sūryaloka, Indraloka, Maharloka, etc. Pero todos esos planetas o lokas, siendo creaciones de Kṛṣṇa, simultáneamente son Kṛṣṇa y no son Kṛṣṇa. En realidad dichos planetas, siendo manifestaciones de la energía de Kṛṣṇa, también son Kṛṣṇa, pero en realidad solo sirven como un paso adelante hacia la comprensión de Kṛṣṇa. Acercarse a las diferentes energías de Kṛṣṇa, es acercarse indirectamente a Kṛṣṇa. Uno debe acercarse directamente a Kṛṣṇa porque esto ahorrará tiempo y energía. Por ejemplo, si existe la posibilidad de ir al último piso de un edificio con la ayuda de un ascensor, ¿por qué debería uno ir por las escaleras, subiendo peldaño a peldaño? Todo reposa en la energía de Kṛṣṇa; por lo tanto, sin el refugio de Kṛṣṇa nada puede existir. Kṛṣṇa es el gobernante supremo porque todo le pertenece y todo existe sobre Su energía. Kṛṣṇa, al estar situado en el corazón de todos, es el testigo supremo. Las residencias, países o planetas en los cuales vivimos también son Kṛṣṇa. Kṛṣṇa es la última meta de refugio y por ello, uno debe refugiarse en Kṛṣṇa ya sea para su protección o para la aniquilación de su condición afligida. Y siempre que debamos buscar protección, debemos saber que nuestra protección tiene que ser una fuerza viviente. De este modo, Kṛṣṇa es la suprema entidad viviente. Ya que Kṛṣṇa es la fuente que nos genera, o el padre supremo, no puede haber mejor amigo que Kṛṣṇa, ni nadie puede ser un mejor bienqueriente. Kṛṣṇa es la fuente original de la creación y el reposo último después de la aniquilación. Por lo tanto, Kṛṣṇa es la causa eterna de todas las causas.
Bg 9.19
तपाम्यहमहं वर्षं निगृह्णाम्युत्सृजामि च ।
अमृतं चैव मृत्युश्च सदसच्चाहमर्जुन ॥१९॥
tapāmy aham ahaṁ varṣaṁ
nigṛhṇāmy utsṛjāmi ca
amṛtaṁ caiva mṛtyuś ca
sad asac cāham arjuna
tapāmi—dar calor; aham—Yo; aham—Yo; varṣam—lluvia; nigṛhṇāmi—retengo; utsṛjāmi—envío; ca—y; amṛtam—inmortalidad; ca—y; eva—ciertamente; mṛtyuḥ—muerte; ca—y; sat—ser; asat—no ser; ca—y; aham—Yo; arjuna—¡oh, Arjuna!
¡Oh Arjuna!, Yo controlo el calor, la lluvia y la sequía. Yo soy la inmortalidad y también soy la muerte personificada. Tanto la existencia como la no existencia están en Mí.
Kṛṣṇa, mediante sus diferentes energías, difunde calor y luz a través de la acción de la electricidad y del sol. Durante la estación del verano, es Kṛṣṇa quien detiene la caída de la lluvia del cielo y luego, durante la estación lluviosa, Él proporciona torrentes incesantes de lluvia. Kṛṣṇa es la energía que nos sustenta prolongando la duración de nuestra vida y Kṛṣṇa Se nos presenta al final como la muerte. Analizando todas estas diferentes energías de Kṛṣṇa podemos comprobar que para Kṛṣṇa no hay distinción entre la materia y el espíritu, o en otras palabras, Él es tanto la materia como el espíritu. Por lo tanto, en la etapa avanzada de la conciencia de Kṛṣṇa, uno no hace tales distinciones. Él ve únicamente a Kṛṣṇa en todas las cosas. Ya que Kṛṣṇa es tanto la materia como el espíritu, la gigantesca forma universal, la cual abarca todas las manifestaciones materiales, también es Kṛṣṇa y Sus pasatiempos en Vṛndāvana como Śyāmasundara con dos brazos tocando la flauta, son aquellos de la Suprema Personalidad de Dios.
Bg 9.2
राजविद्या राजगुह्यं पवित्रमिदमुत्तमम् ।
प्रत्यक्षावगमं धर्म्यं सुसुखं कर्तुमव्ययम् ॥२॥
rāja-vidyā rāja-guhyaṁ
pavitram idam uttamam
pratyakṣāvagamaṁ dharmyaṁ
susukhaṁ kartum avyayam
rāja-vidyā—el rey de la educación; rāja-guhyam—el rey del conocimiento confidencial; pavitram—el más puro; idam—este; uttamam—trascendental; pratyakṣa—experimentado directamente; avagamam—entendido; dharmyam—el principio de la religión; susukham—muy feliz; kartum—de realizar; avyayam—imperecedero.
Este conocimiento es el rey de la educación, el más secreto de todos los secretos. Es el conocimiento más puro y porque da percepción directa del yo mediante la comprensión, es la perfección de la religión. Es imperecedero y se practica con alegría.
Este capítulo del Bhagavad-gītā, es llamado el rey de la educación porque es la esencia de todas las doctrinas y filosofías explicadas anteriormente. En la India hay siete filósofos principales: Gautama, Kaṇāda, Kapila, Yājñavalkya, Śāṇdilya, Vaiśvā-nara y finalmente Vyāsadeva, el autor del Vedānta-sūtra, así que no hay escasez de conocimiento en el campo de la filosofía o conocimiento trascendental. Ahora, el Señor dice que este Noveno Capítulo es el rey de todo ese conocimiento, la esencia de todo el conocimiento que se puede obtener del estudio de los Vedas y de las diferentes clases de filosofía. Es el más confidencial porque el conocimiento trascendental o confidencial implica entender la diferencia entre el alma y el cuerpo. Y el rey de todo conocimiento confidencial culmina en el servicio devocional. Por lo general, a la gente no se la educa en este conocimiento confidencial, sino que se la educa en el conocimiento externo. En cuanto a la educación ordinaria se refiere, la gente está involucrada en tantas materias: política, sociología, física, química, matemáticas, astronomía, ingeniería, etc. Existen muchos sectores de conocimiento en muchas universidades enormes por todo el mundo, pero desafortunadamente no existe ninguna universidad o institución educativa donde se instruya la ciencia del alma espiritual. Sin embargo, el alma es la parte más importante de este cuerpo; sin la presencia del alma el cuerpo no tiene ningún valor. Sin embargo, la gente pone gran énfasis en las necesidades corporales de la vida, sin dar importancia al alma vital. El Bhagavad-gītā, especialmente a partir del Segundo Capítulo, enfatiza la importancia del alma. Desde el mismo principio, el Señor dice que este cuerpo es perecedero y que el alma es imperecedera. Esa es una parte confidencial del conocimiento: simplemente saber que el alma espiritual es diferente de este cuerpo y que su naturaleza es inmutable, indestructible y eterna. Pero eso no ofrece ninguna información positiva sobre el alma. A veces la gente está bajo la impresión de que el alma es diferente del cuerpo y que cuando el cuerpo se acaba, o uno se libera del cuerpo, el alma permanece en el vacío y se vuelve impersonal. Pero en realidad eso no es un hecho. ¿Cómo puede el alma, que es tan activa dentro de este cuerpo, ser inactiva después de liberarse del cuerpo? Ella es siempre activa. Si es eterna, entonces es eternamente activa y sus actividades en el reino espiritual son la parte más confidencial del conocimiento espiritual. Por lo tanto, estas actividades del alma espiritual constituyen como se indica aquí, el rey de todo el conocimiento, la parte más confidencial de todo el conocimiento. Este conocimiento es la forma más pura de todas las actividades, tal como se explica en la literatura Védica. En el Padma Purāṇa se han analizado las actividades pecaminosas del hombre y se muestran como los resultados de pecado tras pecado. Aquellos que se ocupan en actividades fruitivas se enredan en diferentes etapas y formas de reacciones pecaminosas. Por ejemplo, cuando se siembra una semilla de un árbol particular, el árbol no parece crecer inmediatamente sino que toma algún tiempo. Primero es un pequeño brote, desarrolla la forma de un árbol, luego florece, produce frutas y cuando está maduro, las flores y los frutos son disfrutados por la persona que sembró la semilla del árbol. De forma similar, cuando un hombre realiza una acción pecaminosa, ésta al igual que la semilla, toma tiempo en fructificar. Hay diferentes etapas. La acción pecaminosa puede ya haber sido detenida por el individuo, pero los resultados o el fruto de esa acción pecaminosa aún se disfrutan. Existen pecados que aún están en forma de semillas y existen otros que ya han fructificado y que nos dan su fruto, lo que experimentamos como sufrimiento y dolor, tal como se explica en el vigésimo verso del Séptimo Capítulo. Una persona que ya ha acabado completamente con las reacciones de todas las actividades pecaminosas y que se ocupa plenamente en actividades piadosas estando así libre de la dualidad de este mundo material, se ocupa en el servicio devocional de la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa. En otras palabras, aquellos que se ocupan realmente en el servicio devocional al Señor Supremo ya están libres de todas las reacciones. Para aquellos que se ocupan en el servicio devocional de la Suprema Personalidad de Dios, todas las reacciones pecaminosas, ya sea que estén fructificadas o que estén almacenadas, o en forma de semilla, se desvanecen gradualmente. Por lo tanto, la potencia purificadora del servicio devocional es muy fuerte y es llamada pavitram uttamam, lo más puro. Uttamam significa trascendental. Tamas significa este mundo material o la oscuridad y uttamam quiere decir aquello que es trascendental a las actividades materiales. Las actividades devocionales nunca deben considerarse materiales, aunque a veces parece que los devotos se ocupan de la misma manera que los hombres ordinarios. No obstante, aquel que puede ver y que está familiarizado con el servicio devocional, sabrá que no son actividades materiales. Todas ellas son actividades espirituales y devocionales incontaminadas por las modalidades de la naturaleza material. Se dice que la ejecución del servicio devocional es tan perfecta, que uno puede percibir los resultados directamente. Este resultado directo se percibe realmente y nosotros tenemos la experiencia práctica de que cualquier persona que canta los santos nombres de Kṛṣṇa (Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare), en el transcurso del tiempo siente cierto placer trascendental y muy pronto se purifica de toda la contaminación material. Esto se ve efectivamente. Además, si uno no solo se ocupa en oír, sino también en tratar de difundir el mensaje de las actividades devocionales o si se ocupa en ayudar a las actividades misioneras de la conciencia de Kṛṣṇa, siente gradualmente el progreso espiritual. Este avance en la vida espiritual no depende de ningún tipo de cualifica-
ción ni educación previa. El método mismo es tan puro que simplemente por ocuparse en él uno se purifica. En el Vedānta-sūtra esto también se describe con las siguientes palabras: prakāśaś ca karmaṇy abhyāsāt. «El servicio devocional es tan potente que simplemente por ocuparse en las actividades del servicio devocional, sin duda uno se ilumina». Nārada, quien resultaba ser el hijo de una sirvienta, no tenía educación ni había nacido en una familia elevada, pero cuando su madre se ocupaba en servir a grandes devotos, Nārada también se ocupaba y a veces en la ausencia de su madre, él mismo servía a los grandes devotos. Nārada personalmente dice: «Solamente una vez con su permiso, comí los remanentes de su comida y al hacerlo así, todos mis pecados fueron erradicados al instante. Estando así ocupado, mi corazón se purificó y en ese momento la propia naturaleza del trascendentalista se volvió atractiva para mí» (Bhāg. 1.5.25). Nārada le cuenta a su discípulo Vyāsadeva que en una vida anterior, él se ocupó como el joven sirviente de devotos purificados durante los cuatro meses de su estancia y que él se relacionaba íntimamente con ellos. A veces aquellos sabios dejaban remanentes de alimento en sus platos y el muchacho, quien lavaba sus platos, deseó probar los remanentes. Así, él preguntó a los grandes devotos si podía comerlos y ellos le dieron permiso. Nārada entonces comió esos remanentes y por consiguiente se liberó de todas las reacciones pecaminosas. Al seguir comiendo, se volvió gradualmente tan puro de corazón como los sabios y desarrolló gradualmente el mismo gusto. Los grandes devotos saborean el gusto del incesante servicio devocional al Señor, oyendo, cantando, etc. y al desarrollar el mismo gusto Nārada también quiso oír y cantar las glorias del Señor. Por relacionarse con los sabios de esta manera, desarrolló un gran deseo por el servicio devocional. Por lo tanto, él cita el Vedānta-sūtra (prakāśaś ca karmany abhyāsāt): si uno simplemente se ocupa en las acciones del servicio devocional, todo se revela automáticamente y uno puede entender. Esto se llama prakāśaḥ, o percepción directa. Nārada era en realidad el hijo de una sirvienta. Él no tuvo oportunidad de ir a la escuela. Él simplemente ayudaba a su madre y afortunadamente su madre prestó algún servicio a los devotos. El niño Nārada también tuvo la oportunidad y simplemente mediante el contacto, alcanzó la meta más elevada de todas las religiones, el servicio devocional. En el Śrīmad-Bhāgavatam se dice que generalmente las personas religiosas no saben que la más alta perfección de la religión es la obtención de la etapa del servicio devocional. Generalmente se requiere del conocimiento Védico para la comprensión del sendero de la autorrealización. Pero en este caso, aunque no estaba educado en los principios Védicos, Nārada adquirió el resultado más elevado de los estudios Védicos. Este proceso es tan potente que incluso sin realizar regularmente el proceso religioso uno puede elevarse a la más alta perfección. ¿Cómo es esto posible? Esto también se confirma en la literatura Védica: ācāryavān puruṣo veda. Aquel que se relaciona con los grandes ācāryas, aunque no sea instruido o no haya estudiado los Vedas, puede familiarizarse con todo el conocimiento necesario para la comprensión. El proceso del servicio devocional es muy gozoso. ¿Por qué? El servicio devocional consiste en śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ. Así que uno simplemente puede oír el canto de las glorias del Señor o puede asistir a las conferencias filosóficas sobre el conocimiento trascendental impartidas por los ācāryas autorizados. Simplemente sentándose uno puede aprender; luego puede comer los remanentes de los alimentos ofrecidos a Dios, agradables platos apetitosos. El servicio devocional es gozoso en cada etapa. Uno puede realizar servicio devocional incluso en la condición de mayor pobreza. El Señor dice: patraṁ puṣpaṁ phalaṁ: Él está dispuesto a aceptar cualquier clase de ofrenda del devoto, no importa lo que sea. Incluso una hoja, una flor, un poco de fruta, o un poco de agua, que son asequibles en cualquier parte del mundo, pueden ser ofrecidos por cualquier persona sin importar su posición social y se aceptarán si se ofrecen con amor. Hay muchos ejemplos en la historia. Tan solo por probar las hojas de tulasī ofrecidas a los pies de loto del Señor, grandes sabios como Sanatkumāra se volvieron grandes devotos. Por lo tanto, el proceso devocional es muy agradable y puede hacerse con alegría. Dios acepta únicamente el amor con que se le ofrecen las cosas. Aquí se dice que este servicio devocional existe eternamente. No es como alegan los filósofos Māyāvādīs. Ellos adoptan, a veces, un supuesto servicio devocional y continúan su servicio devocional mientras no se liberan, pero al final cuando se liberan, «se vuelven uno con Dios». Dicho servicio devocional temporal y oportunista no se acepta como servicio devocional puro. El servicio devocional verdadero continúa incluso después de la liberación. Cuando el devoto llega al planeta espiritual en el reino de Dios, él también se ocupa allí en servir al Señor Supremo. Él no intenta volverse uno con el Señor Supremo. Como se verá, el servicio devocional verdadero comienza después de la liberación. Así, en el Bhagavad-gītā se dice, brahma-bhūta. Después de liberarse o situarse en la posición del Brahman, empieza el servicio devocional. Realizando servicio devocional uno puede entender al Señor Supremo. Nadie puede entender a la Suprema Personalidad de Dios ocupándose en karma-yoga, jñāna, aṣṭāṅga-yoga, ni cualquier otro yoga independientemente. Sin llegar a la etapa de servicio devocional no es posible entender qué es la Personalidad de Dios. En el Śrīmad-Bhāgavatam también se confirma que cuando uno se purifica ejecutando el proceso del servicio devocional, especialmente oyendo el Śrīmad-Bhāgavatam o el Bhagavad-gītā de almas sabias, entonces él puede entender la ciencia de Kṛṣṇa, o la ciencia de Dios. Evaṁ prasanna-manaso bhagavad-bhakti-yogataḥ. Cuando el corazón se limpia de toda necedad, entonces uno puede entender qué es Dios. Así, el proceso de servicio devocional, o la conciencia de Kṛṣṇa, es el rey de toda la educación y el rey de todo conocimiento confidencial. Es la forma más pura de religión, se puede llevar a cabo gozosamente sin ninguna dificultad, y por eso, uno debe adoptarlo.
Bg 9.20
त्रैविद्या मां सोमपाः पूतपापा
यज्ञैरिष्ट्वा स्वर्गतिं प्रार्थयन्ते ।
ते पुण्यमासाद्य सुरेन्द्रलोक-
मश्नन्ति दिव्यान्दिवि देवभोगान् ॥२०॥
trai-vidyā māṁ soma-pāḥ pūta-pāpā
yajñair iṣṭvā svargatiṁ prārthayante
te puṇyam āsādya surendra-lokam
aśnanti divyān divi deva-bhogān
trai-vidyāḥ—los conocedores de los tres Vedas; mām—a Mí; soma-pāḥ—que beben el jugo soma; pūta—purificados; pāpāḥ—pecados; yajñaiḥ—con sacrificios; iṣṭvā—después de adorar; svargatim—pasaje al cielo; prārthayante—oran; te—ellos; puṇyam—virtud; āsādya—disfrutando; surendra—de Indra; lokam—el mundo; aśnanti—disfrutan; divyān—celestial; divi—en el cielo; deva-bhogān—placeres de los dioses.
Aquellos que estudian los Vedas y beben el jugo soma, buscando los planetas celestiales, Me adoran indirectamente. Ellos nacen en el planeta de Indra donde disfrutan de los deleites celestiales.
La palabra trai-vidyāḥ se refiere a los tres Vedas, Sāma, Yajur y Ṛg. Un brāhmaṇa que ha estudiado estos tres Vedas se llama tri-vedī. Aquel que está muy apegado al conocimiento procedente de estos tres Vedas es respetado en la sociedad. Desafortunadamente existen muchos grandes eruditos de los Vedas que desconocen el significado último de su estudio. Por lo tanto, Kṛṣṇa aquí declara que Él Mismo es la meta última para los tri-vedīs. El verdadero tri-vedī se refugia en los pies de loto de Kṛṣṇa y se ocupa en el servicio devocional puro para satisfacer al Señor. El servicio devocional empieza con el canto del mantra Hare Kṛṣṇa y paralelamente, tratar de entender a Kṛṣṇa en verdad. Desafortunadamente, aquellos que solamente son estudiantes oficiales de los Vedas, se interesan más en ofrecer sacrificios a los diferentes semidioses como Indra, Candra, etc. Por dicho esfuerzo, los adoradores de los diferentes semidioses ciertamente se purifican de la contaminación de las cualidades inferiores de la naturaleza y en virtud de esto, se elevan al sistema planetario superior o los planetas celestiales conocidos como Maharloka, Janaloka, Tapoloka, etc. Una vez situado en esos sistemas planetarios superiores, uno puede satisfacer sus sentidos cientos de miles de veces mejor que en este planeta.
Bg 9.21
ते तं भुक्त्वा स्वर्गलोकं विशालं
क्षीणे पुण्ये मर्त्यलोकं विशन्ति ।
एवं त्रयीधर्ममनुप्रपन्ना
गतागतं कामकामा लभन्ते ॥२१॥
te taṁ bhuktvā svarga-lokaṁ viśālaṁ
kṣīṇe puṇye martya-lokaṁ viśanti
evaṁ trayī-dharmam anuprapannā
gatāgataṁ kāma-kāmā labhante
te—ellos; tam—ese; bhuktvā—disfrutando; svarga-lokam—el cielo; viśālam—vasto; kṣīṇe—estando agotado; puṇye—méritos; martya-lokam—el mundo mortal; viśanti—caen; evam—así pues; trayī—tres Vedas; dharmam—doctrinas; anuprapannāḥ—siguiendo; gata-agatam—muerte y nacimiento; kāma-kāmāḥ—deseando disfrutes de los sentidos; labhante—alcanzan.
Cuando han disfrutado así el placer celestial de los sentidos, retornan nuevamente a este planeta mortal. Así, a través de los principios Védicos, ellos solo alcanzan una felicidad fugaz.
Aquel que es ascendido a esos sistemas planetarios superiores, disfruta de una duración de vida más larga y de mejores facilidades para el goce de los sentidos pero aun así, no se le permite permanecer allí para siempre. Cuando terminan los frutos resultantes de sus actividades piadosas uno de nuevo es enviado a este planeta terrenal. Aquel que no alcanza la perfección del conocimiento, tal como se indica en el Vedānta-sūtra (janmādy asya yataḥ) o en otras palabras, aquel que fracasa en entender a Kṛṣṇa, la causa de todas las causas, se frustra al no obtener la meta última de la vida y de esta manera se ve sujeto a la rutina de ser ascendido a los planetas más elevados y luego, otra vez descender, como si estuviera en una noria, que a veces sube y a veces baja. El significado es que en vez de ser elevado al mundo espiritual donde ya no existe ninguna posibilidad de descender, uno simplemente gira en el ciclo de nacimiento y muerte en los sistemas planetarios superiores e inferiores. Es mejor que uno se dirija hacia el mundo espiritual para disfrutar vida eterna, llena de bienaventuranza y conocimiento y nunca más volver a esta miserable existencia material.
Bg 9.22
अनन्याश्चिन्तयन्तो मां ये जनाः पर्युपासते ।
तेषां नित्याभियुक्तानां योगक्षेमं वहाम्यहम् ॥२२॥
ananyāś cintayanto māṁ
ye janāḥ paryupāsate
teṣāṁ nityābhiyuktānāṁ
yoga-kṣemaṁ vahāmy aham
ananyāḥ—ningún otro; cintayantaḥ—concentrándose; mām—en Mí; ye—quien; janāḥ—personas; paryupāsate—adoran debidamente; teṣām—ellos; nitya—siempre; abhiyuktānām—fijo en la devoción; yoga-kṣemam—requisitos; vahāmi—llevo; aham—Yo.
Pero a quienes Me adoran con devoción, meditando en Mi forma trascendental, Yo les llevo lo que les falta y les preservo lo que tienen.
Aquel que es incapaz de vivir por un momento sin conciencia de Kṛṣṇa, no puede más que pensar en Kṛṣṇa las veinticuatro horas, ocupándose en el servicio devocional, oyendo, cantando, recordando, ofreciendo oraciones, adorando, sirviendo los pies de loto del Señor, ofreciendo otros servicios, cultivando la amistad y entregándose completamente al Señor. Dichas actividades son completamente auspiciosas y llenas de potencias espirituales; de hecho estas hacen al devoto perfecto en la autorrealización. Entonces, su único deseo es alcanzar la compañía de la Suprema Personalidad de Dios. Esto es llamado yoga. Por la misericordia del Señor, dicho devoto nunca regresa a esta condición material de vida. Kṣema se refiere a la misericordiosa protección del Señor. El Señor ayuda al devoto a alcanzar conciencia de Kṛṣṇa mediante el yoga y cuando se vuelve plenamente consciente de Kṛṣṇa, el Señor le protege de caer a una condición de vida miserable.
Bg 9.23
येऽप्यन्यदेवता भक्ता यजन्ते श्रद्धयान्विताः ।
तेऽपि मामेव कौन्तेय यजन्त्यविधिपूर्वकम् ॥२३॥
ye’py anya-devatā-bhaktā
yajante śraddhayānvitāḥ
te’pi mām eva kaunteya
yajanty avidhi-pūrvakam
ye—aquellos; api—también; anya—otros; devatā—semidioses; bhaktāḥ—devotos; yajante—adoran; śraddhayā-anvitāḥ—con fe; te—ellos; api—también; mām—Mí; eva—incluso; kaunteya—¡oh, hijo de Kuntī!; yajanti—sacrificio; avidhi-pūrvakam—de un modo equivocado.
Todo aquello que un hombre pueda sacrificar a otros dioses, ¡oh hijo de Kuntī, en realidad está destinado únicamente a Mí, pero se ofrece sin verdadera comprensión.
Kṛṣṇa dice: «Las personas que se dedican a la adoración de los semidioses, no son muy inteligentes, aunque de hecho indirectamente me están adorando a Mí». Por ejemplo, cuando un hombre riega las hojas y ramas de un árbol sin regar la raíz, lo hace sin suficiente conocimiento, o sin observar los principios regulativos. De forma similar, el proceso para prestar servicio a las diferentes partes del cuerpo consiste en proveer alimentos al estómago. Los semidioses son, por así decirlo, diferentes funcionarios y directores en el gobierno del Señor Supremo. Uno tiene que seguir las leyes hechas por el gobierno, no por los funcionarios o directores. De forma similar, todo el mundo debe ofrecer su adoración únicamente al Señor Supremo. Eso satisfará automáticamente a los diferentes funcionarios y directores del Señor. Los funcionarios y directores se ocupan como representantes del gobierno, e intentar sobornar a los funcionarios y directores, es ilegal. Esto se establece aquí como avidhi-pūrvakam. En otras palabras, Kṛṣṇa no aprueba la adoración innecesaria a los semidioses.
Bg 9.24
अहं हि सर्वयज्ञानां भोक्ता च प्रभुरेव च ।
न तु मामभिजानन्ति तत्त्वेनातश्च्यवन्ति ते ॥२४॥
ahaṁ hi sarva-yajñānāṁ
bhoktā ca prabhur eva ca
na tu mām abhijānanti
tattvenātaś cyavanti te
aham—Yo; hi—con seguridad; sarva—de todos; yajñānām—los sacrificios; bhoktā—el disfrutador; ca—y; prabhuḥ—el Señor; eva—también; ca—y; na—no; tu—pero; mām—Yo; abhijānanti—conocen; tattvena—realidad; ataḥ—por lo tanto; cyavanti—caen; te—ellos.
Yo soy el único disfrutador y el único objeto de sacrificio. Aquellos que no reconocen Mi verdadera naturaleza trascendental, caen.
Aquí se afirma claramente que hay muchos tipos de ejecuciones de yajña recomendadas en las literaturas Védicas, pero en realidad todas ellas tienen como fin satisfacer al Señor Supremo. Yajña quiere decir Viṣṇu. En el Segundo Capítulo del Bhagavad-gītā, se afirma claramente que uno debe trabajar únicamente para satisfacer a Yajña o Viṣṇu. La forma perfecta de la civilización humana, conocida como varṇāśrama-dharma, está hecha específicamente para satisfacer a Viṣṇu. Por ello, Kṛṣṇa dice en este verso, «Yo soy el disfrutador de todos los sacrificios porque soy el amo supremo». Sin embargo, las personas poco inteligentes sin conocer este hecho, adoran a los semidioses para obtener beneficio temporal. Por lo tanto, ellos caen en la existencia material y no alcanzan la meta deseada de la vida. No obstante, si alguien tiene algún deseo material que cumplir, es mejor que ore al Señor Supremo (aunque esto no sea devoción pura) y así logrará el resultado deseado.
Bg 9.25
यान्ति देवव्रता देवान्पितॄन्यान्ति पितृव्रताः ।
भूतानि यान्ति भूतेज्या यान्ति मद्याजिनोऽपि माम् ॥२५॥
yānti deva-vratā devān
pitṝn yānti pitṛ-vratāḥ
bhūtāni yānti bhūtejyā
yānti mad-yājino’pi mām
yānti—alcanzan; deva-vratāḥ—adoradores de los semidioses; devān—a los semidioses; pitṝn—a los antepasados; yānti—van; pitṛ-vratāḥ—adoradores de los antepasados; bhūtāni—a los fantasmas y espíritus; yānti—van; bhūtejyāḥ—adoradores de los fantasmas y espíritus; yānti—van; mat—Mis; yājinaḥ—devotos; api—también; mām—a Mí.
Aquellos que adoran a los semidioses, nacerán entre los semidioses; aquellos que adoran a los fantasmas y espíritus, nacerán entre tales seres; aquellos que adoran a los antepasados, van a los antepasados; y aquellos que Me adoran a Mí, vivirán conmigo.
Si alguien tiene algún deseo de ir a la luna, al sol, o a cualquier otro planeta, puede alcanzar el destino deseado siguiendo los principios Védicos específicos recomendados para ese propósito. Éstos se describen vívidamente en la sección que trata de las actividades fruitivas en los Vedas conocida técnicamente como darśa-paurṇamāsī, la cual recomienda la adoración específica a semidioses situados en diferentes planetas celestiales. De forma similar, uno puede alcanzar los planetas de los pitā mediante la ejecución de un yajña específico. Del mismo modo, se puede ir a muchos planetas fantasmales y volverse un yakṣa, rakṣa o piśāca. La adoración piśāca se llama «artes negras» o «magia negra». Hay muchos hombres que practican este arte negro y creen que es espiritualismo, pero dichas actividades son completamente materialistas. De forma similar, un devoto puro que adora únicamente a la Suprema Personalidad de Dios alcanza sin duda los planetas de Vaikuṇṭha y Kṛṣṇaloka. Es muy fácil entender, por este importante verso, que si simplemente adorando a los semidioses uno puede alcanzar los planetas celestiales, o adorando al pitā alcanzar los planetas pitā, o practicando las artes negras alcanzar los planetas de los fantasmas, ¿por qué no puede el devoto puro alcanzar el planeta de Kṛṣṇa o Viṣṇu? Desgraciadamente mucha gente no tiene información de estos planetas sublimes donde Kṛṣṇa y Viṣṇu viven y debido a que no los conocen, ellos caen. Incluso los impersonalistas caen del brahmajyoti. Es por ello que este movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa distribuye información sublime a toda la sociedad humana, al efecto de que simplemente por cantar el mantra Hare Kṛṣṇa uno pueda perfeccionarse en esta vida y regresar al hogar, volver a Dios.
Bg 9.26
पत्रं पुष्पं फलं तोयं यो मे भक्त्या प्रयच्छति ।
तदहं भक्त्युपहृतमश्नामि प्रयतात्मनः ॥२६॥
patraṁ puṣpaṁ phalaṁ toyaṁ
yo me bhaktyā prayacchati
tad ahaṁ bhakty-upahṛtam
aśnāmi prayatātmanaḥ
patram—una hoja; puṣpam—una flor; phalam—una fruta; toyam—agua; yaḥ—quienquiera; me—a Mí; bhaktyā—con devoción; prayacchati—ofrece; tat—eso; aham—Yo; bhakti-upahṛtam—ofrecido con devoción; aśnāmi—acepto; prayata-ātmanaḥ—de aquel que está situado en la conciencia pura.
Si alguien Me ofrece con amor y devoción una hoja, una flor, fruta o agua Yo lo aceptaré.
Aquí el Señor Kṛṣṇa, habiendo establecido que Él es el único disfrutador, el Señor primordial y el objeto verdadero de todas las ofrendas de sacrificio, revela qué tipo de sacrificios desea que se le ofrezcan. Si uno desea ocuparse en el servicio devo-
cional al Supremo con el propósito de purificarse y alcanzar la meta de la vida –el servicio trascendental amoroso a Dios– entonces debe averiguar qué es lo que el Señor desea de él. Aquel que ama a Kṛṣṇa le dará todo lo que Él desee y evita ofrecer cualquier cosa que sea indeseable o que no haya pedido. Así la carne, el pescado y los huevos no se deben ofrecer a Kṛṣṇa. Si Él deseara tales cosas como ofrenda, lo habría dicho así. En lugar de esto, Él solicita claramente que se le den una hoja, una fruta, unas flores y agua y Él dice de esta ofrenda, «Yo la aceptaré». Por lo tanto, debemos entender que Él no aceptará ni la carne, ni el pescado, ni los huevos. Las verduras, cereales, frutas, la leche y el agua son los alimentos aptos para los seres humanos y son los que prescribe el Señor Kṛṣṇa Mismo. Cualquier otra cosa que comamos no se le puede ofrecer, ya que Él no la aceptará. Así pues, no podemos actuar en el nivel de devoción amorosa si ofrecemos semejantes alimentos. En el Tercer Capítulo, verso trece, Śrī Kṛṣṇa explica que solamente los remanentes del sacrificio están purificados y aptos para el consumo de aquellos que aspiran a avanzar en la vida y liberarse de las garras del enredo material. Él dice en el mismo verso, que aquellos que no hacen una ofrenda de sus alimentos solo comen pecado. En otras palabras, cada uno de sus bocados simplemente está profundizando su enredo en las complejidades de la naturaleza material. Pero, preparar agradables y sencillos platos vegetarianos, ofrecerlos ante un cuadro o Deidad del Señor Kṛṣṇa y postrarse y orar para que Él acepte tal humilde ofrenda, nos capacita para avanzar firmemente en la vida, purificar el cuerpo y crear tejidos cerebrales finos, lo que conducirá a un pensamiento claro. Sobre todo, la ofrenda debe ser hecha con una actitud de amor. Kṛṣṇa no tiene necesidad de alimento puesto que Él ya posee todas las cosas que existen, no obstante, Él aceptará la ofrenda de aquel que desea complacerle de ese modo. El elemento importante en la preparación, en el servir y en el ofrecer, es actuar con amor por Kṛṣṇa. Los filósofos impersonalistas quienes desean sostener que la Verdad Absoluta no tiene sentidos, no pueden entender este verso del Bhagavad-gītā. Para ellos, es una metáfora o una prueba del carácter mundano de Kṛṣṇa, el orador del Gītā. Pero en realidad, Kṛṣṇa, la Divinidad Suprema, tiene sentidos y se afirma que Sus sentidos son intercambiables; en otras palabras, un sentido puede hacer las funciones de cualquier otro. Esto es lo que significa decir que Kṛṣṇa es absoluto. Si careciera de sentidos, difícilmente se le podría considerar pleno en todas las opulencias. En el Séptimo Capítulo, Kṛṣṇa ha explicado que Él impregna la naturaleza material con las entidades vivientes. Esto lo hace posando Su mirada sobre la naturaleza material. Y así en este caso, el que Kṛṣṇa oiga las palabras de amor de Su devoto que le ofrece los alimentos, es completamente idéntico con el que los coma y de hecho los saboree. Este punto debe enfatizarse: debido a Su posición absoluta, Su oír es completamente idéntico a Su comer y saborear. Únicamente el devoto que acepta a Kṛṣṇa tal como Él se describe a Sí Mismo, sin interpretación, puede entender que la Suprema Verdad Absoluta puede comer alimentos y disfrutarlos.
Bg 9.27
यत्करोषि यदश्नासि यज्जुहोषि ददासि यत् ।
यत्तपस्यसि कौन्तेय तत्कुरुष्व मदर्पणम् ॥२७॥
yat karoṣi yad aśnāsi
yaj juhoṣi dadāsi yat
yat tapasyasi kaunteya
tat kuruṣva mad arpaṇam
yat—que; karoṣi—hagas; yat—todo lo que; aśnāsi—comas; yat—todo lo que; juhoṣi—ofrezcas; dadāsi—regales; yat—todo lo que; yat—todo lo que; tapasyasi—austeridades que realices; kaunteya—¡oh, hijo de Kuntī!; tat—eso; kuruṣva—hazlo; mat—a Mí; arpaṇam—ofrenda.
¡Oh hijo de Kuntī!, todo lo que hagas, todo lo que comas, todo lo que ofrezcas y regales, así como también todas las austeridades que realices, debes hacerlas como una ofrenda a Mí.
Así pues, el deber de todos es amoldar su vida de tal forma que no olvide a Kṛṣṇa en ninguna circunstancia. Todo el mundo tiene que trabajar para mantener juntos el cuerpo y el alma y Kṛṣṇa recomienda aquí que uno debe trabajar para Él. Todo el mundo necesita comer algo para vivir; por eso, uno debe aceptar los remanentes de los alimentos ofrecidos a Kṛṣṇa. Todo hombre civilizado tiene que llevar a cabo algunas ceremonias ritualistas religiosas; por lo tanto, Kṛṣṇa recomienda «hazlo para Mí» y esto se llama arcanā. Todo el mundo tiene la tendencia de dar algo en caridad; Kṛṣṇa dice, «dámelo a Mí» y esto significa que todo el dinero acumulado sobrante debe utilizarse para expandir el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa. Hoy en día la gente está muy inclinada al proceso de meditación, el cual no es práctico en esta era, pero si alguien practica el meditar en Kṛṣṇa las veinticuatro horas, cantando el mantra Hare Kṛṣṇa con sus cuentas, es ciertamente el más grande de los yogīs, tal como se establece en el Sexto Capítulo del Bhagavad-gītā.
Bg 9.28
शुभाशुभफलैरेवं मोक्ष्यसे कर्मबन्धनैः ।
संन्यासयोगयुक्तात्मा विमुक्तो मामुपैष्यसि ॥२८॥
śubhāśubha-phalair evaṁ
mokṣyase karma-bandhanaiḥ
sannyāsa-yoga-yuktātmā
vimukto mām upaiṣyasi
śubha—bien; aśubha—mal; phalaiḥ—resultados; evam—así; mokṣyase—libre; karma—acción; bandhanaiḥ—cautiverio; sannyāsa—de la renunciación; yoga—el yoga; yukta-ātmā—teniendo la mente puesta firmemente en; vimuktaḥ—liberado; mām—a Mí; upaiṣyasi—llegarás.
De esta forma te librarás de las reacciones de todas las acciones, buenas y malas y mediante este principio de renunciación te liberarás y vendrás a Mí.
Aquel que actúa en conciencia de Kṛṣṇa, bajo una guía superior, es llamado yukta. El término técnico es yukta-vairāgya. Esto lo explica más detalladamente Rūpa Gosvāmī de la siguiente manera. Rūpa Gosvāmī dice que mientras estemos en este mundo material tenemos que actuar; no podemos dejar de actuar. Por lo tanto, si se realizan las acciones y se dan los frutos a Kṛṣṇa, entonces a esto se le llama yukta-vairāgya. Situadas, de hecho, en la renunciación, dichas actividades limpian el espejo de la mente y a medida que el ejecutor gradualmente hace progreso en la comprensión espiritual, se entrega completamente a la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, al final se libera y esta liberación también se especifica. Mediante esta liberación él no se vuelve uno con el brahmajyoti sino que entra en el planeta del Señor Supremo. Esto se menciona claramente aquí: mām upaiṣyasi «él viene a Mí», de regreso al hogar, de regreso a Dios. Hay cinco diferentes etapas de liberación y aquí se especifica que el devoto que siempre ha vivido aquí su vida bajo la dirección del Señor Supremo, como ya se afirmó, ha evolucionado hasta el punto donde él puede, después de dejar este cuerpo, regresar a Dios y ocuparse directamente en compañía del Señor Supremo. Quienquiera que no tenga ningún otro interés, aparte de dedicar su vida al servicio del Señor, es en realidad un sannyāsī. Dicha persona siempre se considera un sirviente eterno, dependiente de la voluntad suprema del Señor. Como tal, cualquier cosa que hace, la hace para el beneficio del Señor. Cualquier acción que realiza, la hace como un servicio al Señor. Él no presta atención seria a las actividades fruitivas o a los deberes prescritos mencionados en los Vedas. Para las personas comunes es obligatorio hacer los deberes prescritos mencionados en los Vedas, pero aunque un devoto puro que está completamente ocupado en el servicio del Señor, puede a veces parecer que va en contra de los deberes Védicos prescritos, esto no es así en realidad. Las autoridades Vaiṣṇavas, por lo tanto, dicen que incluso las personas más inteligentes no pueden entender los planes y las actividades de un devoto puro. Las palabras exactas son vaiṣṇavera kriyā mudrā vijñe nā bujhayā. A una persona que siempre esta así ocupada en el servicio del Señor, o que siempre piensa y planea cómo servir al Señor, se le debe considerar completamente liberada en el presente y en el futuro. Su vuelta al hogar, su regreso a Dios, está garantizado. Él está por encima de toda crítica materialista, así como Kṛṣṇa está por encima de toda crítica.
Bg 9.29
समोऽहं सर्वभूतेषु न मे द्वेष्योऽस्ति न प्रियः ।
ये भजन्ति तु मां भक्त्या मयि ते तेषु चाप्यहम् ॥२९॥
samo’haṁ sarva-bhūteṣu
na me dveṣyo’sti na priyaḥ
ye bhajanti tu māṁ bhaktyā
mayi te teṣu cāpy aham
samaḥ—con la misma disposición; aham—Yo; sarva-bhūteṣu—a todas las entidades vivientes; na—nadie; me—Mío; dveṣyaḥ—odioso; asti—es; na—ni; priyaḥ—querido; ye—aquellos; bhajanti—prestan servicio trascendental; tu—sin embargo; mām—a Mí; bhaktyā—con devoción; mayi—a Mí; te—dichas personas; teṣu—en ellas; ca—también; api—ciertamente; aham—Yo.
Yo no envidio ni Soy parcial con nadie. Yo soy igual con todos, pero aquel que Me presta servicio con devoción es un amigo, está en Mí y Yo también soy un amigo para él.
Aquí podría preguntarse que si Kṛṣṇa es igual con todos y nadie es Su amigo especial, entonces ¿por qué Él tiene un interés especial en los devotos que siempre se ocupan en Su servicio trascendental? Pero esto no es una discriminación; esto es natural. Cualquier hombre en este mundo material puede que tenga una disposición muy caritativa, sin embargo él tiene un interés especial por sus propios hijos. El Señor declara que toda entidad viviente –en cualquiera que sea su forma– es su hijo y como tal, Él suministra a todo el mundo una generosa provisión de las necesidades de la vida. Él es como una nube que derrama su lluvia por doquier, sin tener en cuenta si cae en una roca, en la tierra, o en el agua. Pero a Sus devotos Él les da una atención específica. Aquí se mencionan dichos devotos: ellos están siempre en conciencia de Kṛṣṇa y por lo tanto, están siempre situados trascendentalmente en Kṛṣṇa. La propia frase conciencia de Kṛṣṇa, sugiere que aquellos que están situados en dicha conciencia son trascendentalistas vivientes, situados en Él. Aquí dice el Señor claramente, «mayi te», «en Mí». Naturalmente como resultado, el Señor también está en ellos. Esto es recíproco. Esto también explica las palabras: asti na priyaḥ/ ye bhajanti: «En la misma proporción que alguien se entrega a Mí, Yo cuido de él». Esta reciprocidad trascendental existe porque tanto el Señor como el devoto son conscientes. Cuando un diamante está montado sobre un anillo de oro, este se ve muy bonito. El oro es ensalzado y al mismo tiempo el diamante es ensalzado. El Señor y la entidad viviente relucen eternamente y cuando la entidad viviente se inclina hacia el servicio del Señor Supremo, esta se asemeja al oro. El Señor es un diamante y así esta combinación es muy bella. Las entidades vivientes en su estado puro se llaman devotos. El Señor Supremo Se convierte en el devoto de Sus devotos. Si no hubiera una relación recíproca entre el devoto y el Señor, entonces la filosofía personalista no tendría razón de ser. En la filosofía impersonal no hay reciprocidad entre el Supremo y la entidad viviente. Pero en la filosofía personalista sí existe. A menudo se da el ejemplo de que el Señor es como un árbol de deseos y lo que uno quiera de este árbol de deseos, el Señor lo provee. Pero aquí la explicación es más completa. Aquí el Señor afirma que es parcial con los devotos. Ésta es la manifestación de la misericordia especial del Señor con los devotos. No se debe considerar que la reciprocidad del Señor está bajo las leyes del karma. Ésta pertenece a la situación trascendental en la cual funcionan el Señor y Sus devotos. El servicio devocional al Señor no es una actividad de este mundo material; es parte del mundo espiritual donde predominan la eternidad, la bienaventuranza y el conocimiento.
Bg 9.3
अश्रद्दधानाः पुरुषा धर्मस्यास्य परन्तप ।
अप्राप्य मां निवर्तन्ते मृत्युसंसारवर्त्मनि ॥३॥
aśraddadhānāḥ puruṣā
dharmasyāsya parantapa
aprāpya māṁ nivartante
mṛtyu-saṁsāra-vartmani
aśraddadhānāḥ—aquellos que no tienen fe; puruṣāḥ—dichas personas; dharmasya—de este proceso de religión; asya—de ello; parantapa—¡oh, aniquilador de los enemigos!; aprāpya—sin obtener; mām—Mí; nivartante—regresan; mṛtyu—muerte; saṁsāra—la existencia material; vartmani—en el sendero de.
Aquellos que no son fieles en el sendero del servicio devocional no pueden alcanzarme, ¡oh conquistador de los enemigos!, sino que regresan al nacimiento y a la muerte en este mundo material.
Aquel que carece de fe no puede realizar este proceso del servicio devocional; ése es el significado de este verso. La fe se crea mediante la compañía con los devotos. La gente desafortunada, incluso después de oír toda la evidencia de la literatura Védica de las grandes personalidades, no tiene fe en Dios. Ellos están indecisos y no pueden permanecer fijos en el servicio devocional del Señor. Así, la fe es uno de los factores más importantes para el progreso en la conciencia de Kṛṣṇa. En el Caitanya-caritāmṛta se dice que uno debe tener plena convicción de que simplemente por servir al Señor Supremo Śrī Kṛṣṇa, uno puede alcanzar la perfección. Eso es llamado verdadera fe. En el Śrīmad-Bhāgavatam (3.4.12) se declara que al regar la raíz de un árbol, sus ramas, ramitas y hojas se satisfacen y que al proveer de alimento al estómago todos los sentidos del cuerpo serán satisfechos y del mismo modo, al ocuparse en el servicio trascendental del Señor Supremo, todos los semidioses y todas las entidades vivientes se satisfacen automáticamente. Después de leer el Bhagavad-gītā, uno debe llegar rápidamente a la conclusión del Bhagavad-gītā: se deben abandonar todas las demás ocupaciones y adoptar el servicio del Señor Supremo, Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios. Si uno está convencido de esta filosofía de vida, eso es fe. Ahora bien, el desarrollo de esa fe es el proceso de la conciencia de Kṛṣṇa. Existen tres divisiones entre los hombres conscientes de Kṛṣṇa. Aquellos que no tienen fe están situados en la tercera clase. Si ellos se ocupan oficialmente en el servicio devocional pero con alguna motivación oculta, no pueden alcanzar la etapa más elevada de perfección. Lo más probable es que ellos caigan después de algún tiempo. Puede que estén ocupados, pero porque no tienen plena fe y convicción, les es muy difícil continuar en la conciencia de Kṛṣṇa. Tenemos experiencia práctica en el desempeño de nuestra actividad misionera que algunas personas llegan y se dedican a la conciencia de Kṛṣṇa con algún motivo oculto y tan pronto como están un poco mejor situadas económicamente, abandonan este proceso y regresan a su antiguo modo de vida. Es solo a través de la fe que se puede avanzar en la conciencia de Kṛṣṇa. En lo que se refiere al desarrollo de la fe, quién está bien versado en las literaturas del servicio devocional y que ha alcanzado la etapa de fe firme es llamado una persona de primera clase en conciencia de Kṛṣṇa. Y en la segunda clase se encuentran aquellas personas que no están muy avanzadas en la comprensión de las escrituras devocionales, pero que automáticamente tienen una fe firme en que el Kṛṣṇa bhakti, o servicio a Kṛṣṇa, es el mejor camino y así, de buena fe lo han emprendido. De este modo, ellos son superiores a la tercera clase, que ni tienen conocimiento perfecto de las escrituras ni buena fe, pero por relación y sencillez, tratan de seguir. La persona de tercera clase en la conciencia de Kṛṣṇa puede caer, pero cuando uno está en la segunda o primera clase no cae. Una persona que está en la primera clase, con toda seguridad hará progresos y al final alcanzará el resultado. En lo que se refiere a la persona de tercera clase en la conciencia de Kṛṣṇa, aunque tenga fe en la convicción de que el servicio devocional a Kṛṣṇa es muy bueno, no tiene conocimiento de Kṛṣṇa a través de escrituras tales como el Śrīmad-Bhāgavatam y el Bhagavad-gītā. A veces estas personas de tercera clase en conciencia de Kṛṣṇa, tienen alguna tendencia hacia el karma-yoga o jñāna-yoga y otras veces se perturban, pero tan pronto como la infección del karma-yoga o jñāna-yoga se desvanece, llegan a ser personas de segunda o de primera clase en la conciencia de Kṛṣṇa. La fe en Kṛṣṇa también se divide en tres etapas y estas se describen en el Śrīmad-Bhāga-vatam. Allí también se explica, en el Undécimo Canto, el apego de primera, segunda y tercera clase. Aquellos que no tienen fe, incluso después de oír sobre Kṛṣṇa y la excelencia del servicio devocional, que piensan que eso es simplemente un elogio, encuentran muy difícil el sendero, aun si supuestamente se dedican al servicio devocional. Para ellos hay muy poca esperanza de alcanzar la perfección. Por lo tanto, la fe es muy importante en el desempeño del servicio devocional.
Bg 9.30
अपि चेत्सुदुराचारो भजते मामनन्यभाक् ।
साधुरेव स मन्तव्यः सम्यग्व्यवसितो हि सः ॥३०॥
api cet sudurācāro
bhajate mām ananya-bhāk
sādhur eva sa mantavyaḥ
samyag vyavasito hi saḥ
api—a pesar de; cet—aunque; sudurācāraḥ—aquel que comete las acciones más abominables; bhajate—ocupado en el servicio devocional; mām—a Mí; ananya-bhāk—sin desviación; sādhuḥ—santo; eva—ciertamente; saḥ—él; mantavyaḥ—ser considerado; samyak—completamente; vyavasitaḥ—situado; hi—ciertamente; saḥ—él.
Incluso si alguien comete las acciones más abominables, si está ocupado en el servicio devocional, se le debe considerar de carácter santo pues está debidamente situado.
La palabra sudurācāro que se usa en este verso es muy importante y debemos entenderla correctamente. Cuando una entidad viviente está condicionada, tiene dos clases de actividades: una es condicional y la otra es constitucional. En lo que concierne a proteger el cuerpo o respetar las reglas de la sociedad y el estado, ciertamente existen diferentes actividades, incluso para los devotos, en relación con la vida condicionada y dichas actividades son llamadas condicionales. Además de estas, la entidad viviente que es plenamente consciente de su naturaleza espiritual y se ocupa en la conciencia de Kṛṣṇa, o servicio devocional al Señor, tiene actividades que son llamadas trascendentales. Dichas actividades se desempeñan en su posición constitucional y ellas son técnicamente llamadas servicio devocional. Ahora, en el estado condicionado, a veces el servicio devocional y el servicio condicional en relación con el cuerpo serán paralelos el uno al otro. Pero también, a veces estas actividades se oponen las unas a las otras. Tanto como sea posible, un devoto es muy cauteloso de no hacer nada que pueda afectar su integridad. Él sabe que la perfección en sus actividades depende de su entendimiento progresivo de la conciencia de Kṛṣṇa. No obstante, a veces puede verse que una persona en la conciencia de Kṛṣṇa comete algún acto que puede verse como de lo más abominable social o políticamente. Pero esa caída temporal no le descalifica. En el Śrīmad-Bhāgavatam se afirma que si una persona cae, pero está ocupada de todo corazón en el servicio trascendental del Señor Supremo, el Señor, estando situado dentro de su corazón, le embellece y le perdona esa abominación. La contaminación material es tan fuerte que incluso un yogī plenamente ocupado en el servicio del Señor, a veces queda atrapado; pero la conciencia de Kṛṣṇa es tan fuerte que dicha caída ocasional se rectifica inmediatamente. Por lo tanto, el proceso de servicio devocional siempre es un éxito, nadie debe ridiculizar a un devoto por alguna caída accidental del sendero ideal, pues como se explica en el próximo verso, dichas caídas ocasionales se detendrán a su debido tiempo, tan pronto como el devoto esté completamente situado en la conciencia de Kṛṣṇa. Por consiguiente, a una persona que está situada en la conciencia de Kṛṣṇa y que se ocupa con determinación en el proceso de cantar Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare, se debe considerar que está situado en la posición trascendental, incluso si por casualidad o por accidente haya caído. Las palabras sādhur eva, «él es de carácter santo» son muy
enfáticas. Son una advertencia para los no devotos de que no se debe menospreciar a un devoto por una caída accidental; aún así se le debe considerar de carácter santo, aunque haya caído accidentalmente. Y la palabra mantavyaḥ es todavía más enfática. Si uno no sigue esta regla y ridiculiza a un devoto por su caída accidental, entonces está desobedeciendo la orden del Señor Supremo. El único requisito de un devoto es que esté ocupado resuelta y exclusivamente en el servicio devocional. Una mancha que se pueda ver en la luna no se vuelve un impedimento para la luz de la luna. De forma similar, aunque por accidente el devoto caiga del sendero del carácter santo, no le hace abominable. Por otro lado, uno no debe malinterpretar que un devoto en el servicio devocional trascendental puede cometer toda clase de acciones abominables; este verso se refiere únicamente a un accidente debido al fuerte poder de las conexiones materiales. El servicio devocional es más o menos una declaración de guerra a la energía ilusoria. Mientras uno no sea lo suficientemente fuerte para luchar con la energía ilusoria, puede haber caídas accidentales. Pero cuando uno es lo suficientemente fuerte, ya no estará sujeto a dichas caídas, tal como se explicó previamente. Nadie debe aprovecharse de este verso para cometer necedades y pensar que todavía es un devoto. Si no mejora su carácter mediante el servicio devocional, entonces se debe entender que no es un devoto elevado.
Bg 9.31
क्षिप्रं भवति धर्मात्मा शश्वच्छान्तिं निगच्छति ।
कौन्तेय प्रतिजानीहि न मे भक्तः प्रणश्यति ॥३१॥
kṣipraṁ bhavati dharmātmā
śaśvac-chāntiṁ nigacchati
kaunteya pratijānīhi
na me bhaktaḥ praṇaśyati
kṣipram—muy pronto; bhavati—se vuelve; dharma-ātmā—virtuoso; śaśvat-śāntim—paz duradera; nigacchati—alcanza; kaunteya—¡oh, hijo de Kuntī!; pratijānīhi—declara justamente; na—nunca; me—Mío; bhaktaḥ—devoto; praṇaśyati—perece.
Prontamente él se torna virtuoso y alcanza la paz duradera. ¡Oh hijo de Kuntī, declara osadamente que Mi devoto jamás perece.
Esto no debe malinterpretarse. En el Séptimo Capítulo el Señor dice que aquel que se ocupa en actividades maliciosas no puede volverse un devoto del Señor. Aquel que no es devoto del Señor no tiene en absoluto buenas cualidades. La pregunta entonces persiste ¿cómo es posible que una persona que participa en actividades abominables –ya sea por accidente o por intención– sea un devoto puro? Esta pregunta es un planteamiento acertado. Como se afirma en el Séptimo Capítulo, los malvados que nunca se acercan al servicio devocional del Señor, no tienen buenas cualidades, tal como se establece en el Śrīmad-Bhāgavatam. Generalmente, un devoto que se dedica a las nueve clases de actividades devocionales está ocupado en el proceso de limpiar
el corazón de todas las contaminaciones materiales. Él pone a la Suprema Personalidad de Dios dentro de su corazón y todas las contaminaciones pecaminosas se limpian naturalmente. Pensar continuamente en el Señor Supremo le hace puro por naturaleza. De acuerdo a los Vedas, hay una cierta regla que si uno cae de su posición exaltada, tiene que someterse a ciertos procesos rituales para purificarse. Pero aquí no existe tal condición porque el proceso purificatorio ya existe en el corazón del devoto, debido a que recuerda constantemente a la Suprema Personalidad de Dios. Por consiguiente, el canto de Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare debe continuar sin parar. Esto protegerá al devoto de todas las caídas accidentales. Así, él permanecerá perpetuamente libre de todas las contaminaciones materiales.
Bg 9.32
मां हि पार्थ व्यपाश्रित्य येऽपि स्युः पापयोनयः ।
स्त्रियो वैश्यास्तथा शूद्रास्तेऽपि यान्ति परां गतिम् ॥३२॥
māṁ hi pārtha vyapāśritya
ye’pi syuḥ pāpa-yonayaḥ
striyo vaiśyās tathā śūdrās
te’pi yānti parāṁ gatim
mām—a Mí; hi—ciertamente; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; vyapāśritya—refugiándose particularmente; ye—cualquiera; api—también; syuḥ—se vuelve; pāpa-yonayaḥ—nacidos en una familia baja; striyaḥ—mujeres; vaiśyāḥ—comerciantes; tathā—también; śūdrāḥ—hombres de clase inferior; te api—incluso ellos; yānti—van; parāṁ—supremo; gatim—destino.
¡Oh hijo de Pṛthā!, aquellos que se refugian en Mí, aunque sean de un nacimiento inferior –mujeres, vaiśyas (comerciantes), así como también los sūdras (obreros)– pueden alcanzar el destino supremo.
El Señor Supremo declara aquí claramente que en el servicio devocional no hay distinción entre personas de clase inferior o superior. En el concepto material de la vida existen tales divisiones, pero para la persona ocupada en el servicio devocional trascendental del Señor, estas no existen. Todo el mundo es elegible para alcanzar el destino supremo. En el Śrīmad-Bhāgavatam se afirma que incluso los más bajos, a quienes se les llama caṇḍālas (comeperros), pueden ser elevados al relacionarse con un devoto puro. Por lo tanto, el servicio devocional y la guía de un devoto puro son tan potentes que no hay discriminación entre clases inferiores o superiores de hombres, cualquiera puede adoptarlos. El hombre más sencillo, que se refugie en el devoto puro como el centro de su vida, puede ser purificado mediante la guía adecuada. De acuerdo a las diferentes modalidades de la naturaleza material, los hombres se clasifican en los que están en la modalidad de la bondad (brāhmaṇas), los de la modalidad de la pasión (kṣatriyas o administradores), los que están en la mezcla
de las modalidades de la pasión y de la ignorancia (vaiśyas, o comerciantes) y los que están en la modalidad de la ignorancia (sūdras, u obreros). Aquellos que son inferiores a estos son llamados caṇḍālas y nacen en familias pecaminosas. Generalmente las clases más elevadas no aceptan a aquellos que nacen en familias pecaminosas. Pero el proceso del servicio devocional y el devoto puro del Dios Supremo son tan fuertes, que todas las clases inferiores pueden alcanzar la perfección máxima de la vida. Esto es posible únicamente cuando uno acepta a Kṛṣṇa como el centro de su vida. Uno debe refugiarse completamente en Kṛṣṇa. Entonces uno puede volverse mucho más grande que los grandes jñānīs y yogīs.
Bg 9.33
किं पुनर्ब्राह्मणाः पुण्या भक्ता राजर्षयस्तथा ।
अनित्यमसुखं लोकमिमं प्राप्य भजस्व माम् ॥३३॥
kiṁ punar brāhmaṇāḥ puṇyā
bhaktā rājarṣayas tathā
anityam asukhaṁ lokam
imaṁ prāpya bhajasva mām
kim—cuánto; punaḥ—de nuevo; brāhmaṇāḥ—brāhmaṇas; puṇyāḥ—virtuosos; bhaktāḥ—devotos; rājarṣayaḥ—reyes santos; tathā—también; anityam—temporal; asukham—lleno de sufrimientos; lokam—planetas; imam—este; prāpya—ganando; bhajasva—están ocupados en el servicio amoroso; mām—a Mí.
¡Cuánto más grandes son entonces los brāhmaṇas, los virtuosos, los devotos y los reyes santos que en este miserable mundo temporal se ocupan en Mi amoroso servicio!
En este mundo material hay diferentes clasificaciones de personas, pero, después de todo, este mundo no es un lugar feliz para nadie. Aquí se afirma claramente, anityam asukhaṁ lokam: este mundo temporal y lleno de miserias no es habitable para ningún caballero cuerdo. La Suprema Personalidad de Dios declara que este mundo es temporal y lleno de miserias. Algunos de los filósofos, especialmente los filósofos de menos importancia, dicen que este mundo es falso, pero nosotros podemos entender por el Bhagavad-gītā que el mundo no es falso; es temporal. Hay una diferencia entre temporal y falso. Este mundo es temporal, pero hay otro mundo que es eterno. Este mundo es miserable, pero el otro mundo es eterno y bienaventurado. Arjuna nació en una familia real piadosa. A él también le dijo el Señor «adopta Mi servicio devocional y rápidamente regresa a Dios, regresa al hogar». Nadie debe permanecer en este mundo temporal lleno como está de miserias. Todo el mundo debe apegarse al seno de la Suprema Personalidad de Dios para poder ser eternamente feliz. El servicio devocional al Señor Supremo es el único proceso por el cual se pueden resolver todos los problemas, de todas las clases de hombres. Por lo tanto, todo el mundo debe adoptar la conciencia de Kṛṣṇa y hacer su vida perfecta.
Bg 9.34
मन्मना भव मद्भक्तो मद्याजी मां नमस्कुरु ।
मामेवैष्यसि युक्त्वैवमात्मानं मत्परायणः ॥३४॥
man-manā bhava mad-bhakto
mad-yājī māṁ namaskuru
mām evaiṣyasi yuktvaivam
ātmānaṁ mat-parāyaṇaḥ
mat-manāḥ—siempre pensando en Mí; bhava—vuélvete; mat—Mí; bhaktaḥ—devoto; mat—Mí; yājī—adorador; mām—a Mí; namaskuru—ofrece reverencias; mām—a Mí; eva—completamente; eṣyasi—ven; yuktvā evam—estando absorto; ātmānam—tu alma; mat-parāyaṇaḥ—consagrado a Mí.
Ocupa siempre tu mente en pensar en Mí, ofréceme reverencias y adórame. Estando completamente absorto en Mí, sin duda alguna vendrás a Mí.
En este verso se indica claramente que la conciencia de Kṛṣṇa es el único medio para liberarse de las garras de este mundo material contaminado. A veces, los comentaristas inescrupulosos distorsionan el significado de lo que claramente se afirma aquí: que todo servicio devocional debe ofrecerse a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa. Desafortunadamente los comentaristas inescrupulosos desvían la mente del lector hacia aquello que no es factible en absoluto. Dichos comentaristas no saben que no hay diferencia entre la mente de Kṛṣṇa y Kṛṣṇa. Kṛṣṇa no es un ser humano ordinario; Él es la Verdad Absoluta. Su cuerpo, Su mente y Él Mismo son uno y absolutos. Se afirma en el Kūrma Purāṇa, como lo cita Bhaktisiddhānta Sarasvatī Gosvāmī en sus comentarios Anubhāṣya del Caitanya-caritāmṛta, Capítulo Quinto, Ādi-līla, versos 41-48, «deha-dehi vibhedo’yaṁ neśvare vidyate kvacit», que significa que no hay diferencia en Kṛṣṇa, el Señor Supremo, entre Él Mismo y Su cuerpo. Pero, como no conocen esta ciencia de Kṛṣṇa, los comentaristas ocultan a Kṛṣṇa y separan Su personalidad de Su mente o de Su cuerpo. Aunque esto es pura ignorancia de la ciencia de Kṛṣṇa, algunas personas sacan provecho desviando a la gente. Algunas personas son demoniacas; también ellas piensan en Kṛṣṇa, pero envidiosamente, así como el rey Kaṁsa, el tío de Kṛṣṇa. Él también siempre pensaba en Kṛṣṇa, pero pensaba en Kṛṣṇa como su enemigo. Él estaba siempre angustiado, preguntándose cuando Kṛṣṇa vendría a matarle. Esa clase de pensamientos no nos ayudará. Uno debe pensar en Kṛṣṇa con amor devocional. Eso es bhakti. Se debe cultivar continuamente el conocimiento de Kṛṣṇa. ¿Cuál es ese cultivo favorable? Es aprender de un maestro fidedigno. Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios y ya hemos explicado varias veces que Su cuerpo no es material, sino que es eterno conocimiento bienaventurado. Este tipo de discusiones sobre Kṛṣṇa ayudará a que uno se vuelva un devoto. Por otro lado, el estudiar a Kṛṣṇa de la fuente incorrecta resultará improductivo.
Por lo tanto, uno debe ocupar la mente en la forma eterna, la forma primordial de Kṛṣṇa; con la convicción en su corazón de que Kṛṣṇa es el Supremo, debe ocuparse en adorarle. Hay cientos de miles de templos en la India para la adoración de Kṛṣṇa y allí se practica el servicio devocional. Cuando esta práctica se lleva a cabo, uno debe ofrecer reverencias a Kṛṣṇa. Uno debe inclinar la cabeza ante la Deidad y ocupar su mente, su cuerpo, sus actividades –todo. Eso hará que uno se absorba completamente en Kṛṣṇa sin desviación. Esto le ayudará a ser transferido a Kṛṣṇaloka. Uno no debe ser desviado por los comentaristas sin escrúpulos. Uno se debe ocupar en los nueve diferentes procesos del servicio devocional, comenzando por oír y cantar sobre Kṛṣṇa. El servicio devocional puro es el logro más elevado de la sociedad humana. En los Capítulos Séptimo y Octavo del Bhagavad-gītā, se ha explicado el servicio devocional puro al Señor, aparte del yoga del conocimiento, el yoga místico y las actividades fruitivas. Aquellos que no están plenamente santificados, puede que sean atraídos por los diferentes aspectos del Señor como el brahmajyoti impersonal y el Paramātmā localizado, pero un devoto puro adopta directamente el servicio al Señor Supremo. Hay un hermoso poema sobre Kṛṣṇa en el que se afirma claramente que cualquier persona que se ocupa en la adoración de los semidioses no tiene inteligencia alguna y no podrá obtener, en ningún momento, la recompensa suprema de Kṛṣṇa. En el principio puede ser que el devoto caiga algunas veces del nivel adecuado, pero de todos modos aún debe ser considerado superior a todos los demás filósofos y yogīs. Uno debe entender que aquel que siempre se ocupa en la conciencia de Kṛṣṇa es la persona santa perfecta. Sus actividades no devocionales accidentales disminuirán y muy pronto, sin duda alguna, se situará en la perfección completa. El devoto puro no tiene ninguna oportunidad de caer, pues la Divinidad Suprema personalmente cuida de Sus devotos puros. Por lo tanto, la persona inteligente debe adoptar directamente este proceso de la conciencia de Kṛṣṇa y vivir felizmente en este mundo material. A su debido tiempo, recibirá la suprema recompensa de Kṛṣṇa.
Así terminan los Significados Bhaktivedanta correspondientes al Noveno Capítulo del Śrīmad Bhagavad-gītā, en relación con El Conocimiento Más Confidencial.
Bg 9.4
मया ततमिदं सर्वं जगदव्यक्तमूर्तिना ।
मत्स्थानि सर्वभूतानि न चाहं तेष्ववस्थितः ॥४॥
mayā tatam idaṁ sarvaṁ
jagad avyakta-mūrtinā
mat-sthāni sarva-bhūtāni
na cāhaṁ teṣv avasthitaḥ
mayā—por Mí; tatam—difundido; idam—todas estas manifestaciones; sarvam—todas; jagat—manifestación cósmica; avyakta-mūrtinā—forma no manifiesta; mat-sthāni—a Mí; sarva-bhūtāni—todas las entidades vivientes; na—no; ca—también; aham—Yo; teṣu—en ellos; avasthitaḥ—situado.
Yo penetro todo este universo en Mi forma no manifiesta. Todos los seres están en Mí, pero Yo no estoy en ellos.
La Suprema Personalidad de Dios no es perceptible a través de los sentidos burdos materiales. Se dice que el nombre, la fama, los pasatiempos, etc. del Señor Śrī Kṛṣṇa, no se pueden entender con los sentidos materiales. Él Se revela únicamente a aquel que se ocupa en el servicio devocional puro bajo la guía adecuada. En el Brahma-saṁhitā se afirma, premāñjana-cchurita… se puede ver a la Suprema Personalidad de Dios, Govinda, siempre dentro de uno mismo y fuera de uno mismo, si se ha desarrollado una actitud amorosa trascendental hacia Él. Por lo tanto, Él no es visible para la gente en general. Aquí se dice que aunque Él es omnipresente y está presente en todas partes, los sentidos materiales no le pueden concebir. Pero en realidad, aunque no le podemos ver, todo reposa en Él. Como ya hemos discutido en el Séptimo Capítulo, la manifestación cósmica material completa es únicamente una combinación de sus dos diferentes energías, la energía superior espiritual y la energía inferior material. Así como la luz del sol se difunde por todo el universo, la energía del Señor se difunde por toda la creación y todo reposa en esa energía. Sin embargo, uno no debe concluir que porque Él Se difunde por doquier, Él ha perdido Su existencia personal. Para refutar dicho argumento el Señor dice, «Yo estoy en todas partes y todo está en Mí, pero aun así, Yo estoy al margen». Por ejemplo, un rey encabeza el gobierno que no es más que una manifestación de la energía del rey; los diferentes departamentos gubernamentales no son otra cosa que las energías del rey y cada departamento reposa en el poder del rey. Pero sin embargo, no se puede esperar que el rey esté presente en cada departamento personalmente. Este es un ejemplo tosco. De forma similar, todas las manifestaciones
que vemos y todas las cosas que existen tanto en el mundo material como en el mundo espiritual, reposan en la energía de la Suprema Personalidad de Dios. La creación tiene lugar mediante la difusión de Sus diferentes energías y como se afirma en el Bhagavad-gītā, Él está presente en todas partes por medio de Su representación personal, la difusión de Sus diferentes energías.
Bg 9.5
न च मत्स्थानि भूतानि पश्य मे योगमैश्वरम् ।
भूतभृन्न च भूतस्थो ममात्मा भूतभावनः ॥५॥
na ca mat-sthāni bhūtāni
paśya me yogam aiśvaram
bhūta-bhṛn na ca bhūta-stho
mamātmā bhūta-bhāvanaḥ
na—nunca; ca—también; mat-sthāni—situado en Mí; bhūtāni—toda la creación; paśya—tan solo ve; me—Mi; yogam aiśvaram—poder místico inconcebible; bhūta-bhṛt—el sustentador de todas las entidades vivientes; na—nunca; ca—también; bhūta-sthaḥ—en la manifestación cósmica; mama—Mi; ātmā—Yo; bhūta-bhāvanaḥ—es la fuente de todas las manifestaciones.
Y aun así, todo lo creado no descansa en Mí. ¡He aquí Mi opulencia mística! Aunque Yo soy quien mantiene a todas las entidades vivientes y aunque estoy en todas partes, aun así Mi Yo es la fuente misma de la creación.
El Señor dice que todo reposa en Él. Eso no debe malinterpretarse. El Señor no está involucrado directamente en el mantenimiento y sustentación de esta manifestación material. A veces vemos una ilustración de Atlas sosteniendo el globo sobre sus hombros; parece estar muy cansado de sostener este gran planeta terráqueo. Dicha imagen no debe considerarse en relación a la forma como Kṛṣṇa sostiene este universo creado. Él dice que aunque todo reposa en Él, sin embargo Él esta aparte. Los sistemas planetarios flotan en el espacio y este espacio es la energía del Señor Supremo. Pero Él es diferente del espacio. Él está situado de manera diferente. Por lo tanto, el Señor dice: «Aunque ellos están situados en Mi energía inconcebible, sin embargo, Yo, como la Suprema Personalidad de Dios, estoy aparte de ellos». Ésta es la opulencia inconcebible del Señor. En el diccionario Védico, se dice: «El Señor Supremo realiza pasatiempos inconcebiblemente maravillosos, exhibiendo Su energía. Su persona está llena de diferentes energías potentes y Su determinación es en sí misma un hecho real. Así es como se debe entender a la Suprema Personalidad de Dios». Nosotros podemos pensar en hacer algo, pero existen muchos impedimentos y a veces no es posible hacer lo que nos gusta. Pero cuando Kṛṣṇa quiere hacer algo, simplemente por Su
voluntad todas las cosas se llevan a cabo tan perfectamente, que uno no puede ni imaginar cómo suceden. El Señor explica este hecho: aunque Él es el que mantiene y sustenta toda la manifestación material, no toca esta manifestación material. Simplemente mediante Su voluntad Suprema todo es creado, todo es sustentado, todo es mantenido y todo es aniquilado. No hay diferencia entre Su mente y Él Mismo (así como si hay diferencia entre nosotros y nuestra mente material actual) porque Él es espíritu absoluto. El Señor está simultáneamente presente en todas las cosas; aun así, el hombre ordinario no puede entender como Él está también presente personalmente. Él es diferente de esta manifestación material, y aun así, todo reposa en Él. Esto se explica aquí como yogam aiśvaram, el poder místico de la Suprema Personalidad de Dios.
Bg 9.6
यथाकाशस्थितो नित्यं वायुः सर्वत्रगो महान् ।
तथा सर्वाणि भूतानि मत्स्थानीत्युपधारय ॥६॥
yathākāśa-sthito nityaṁ
vāyuḥ sarvatra-go mahān
tathā sarvāṇi bhūtāni
mat-sthānīty upadhāraya
yathā—tanto como; ākāśa-sthitaḥ—situado en el espacio; nityam—siempre; vāyuḥ—el viento; sarvatra-gaḥ—que sopla por doquier; mahān—gran; tathā—de forma similar; sarvāṇi—todo; bhūtāni—los seres creados; mat-sthāni—situados en Mí; iti—de este modo; upadhāraya—trata de entender.
Así como el poderoso viento soplando por doquier permanece siempre en el espacio etéreo, has de saber que de esa misma manera todos los seres descansan en Mí.
Para la persona común resulta casi inconcebible como es que la enorme creación material reposa en Él. Pero el Señor nos da un ejemplo que nos puede ayudar a entender esto. El espacio es la mayor manifestación que podemos concebir. La manifestación cósmica yace en el espacio. El espacio permite desde el movimiento de los átomos hasta el de los planetas más grandes, el sol y la luna. Aunque el cielo sea grande (o el viento o el aire), sin embargo, está situado dentro del espacio. El espacio no está más allá del cielo. De forma similar, todas las maravillosas manifestaciones cósmicas existen por la suprema voluntad de Dios y todas ellas están subordinadas a esa suprema voluntad. Como comúnmente se dice, ni una brizna de hierba se mueve sin la voluntad de la Suprema Personalidad de Dios. Así, todo se mueve por Su voluntad: por Su voluntad todo se está creando, todo se está manteniendo y todo se está aniquilando. Sin embargo, Él está aparte de todo, así como el espacio siempre está distante de las actividades de la atmósfera. En los Upaniṣads, se afirma: «Es por temor al Señor Supremo que el viento sopla». En el Garga Upaniṣad también se afirma: «Por orden suprema, bajo la superintendencia de la Suprema Personalidad de Dios, la luna, el sol
y los grandes planetas se mueven». También en el Brahma-saṁhitā se declara esto. Allí también hay una descripción del movimiento del sol y se dice que el sol es considerado uno de los ojos del Señor Supremo y que posee inmensa potencia para difundir calor y luz. Sin embargo, se mueve en su órbita prescrita por la orden y la voluntad suprema de Govinda. Así, en la literatura Védica podemos encontrar la evidencia de que ésta manifestación material, la cual nos parece algo maravilloso y grande, está bajo el completo control de la Suprema Personalidad de Dios. Esto se explicará más detalladamente en los versos posteriores de este capítulo.
Bg 9.7
सर्वभूतानि कौन्तेय प्रकृतिं यान्ति मामिकाम् ।
कल्पक्षये पुनस्तानि कल्पादौ विसृजाम्यहम् ॥७॥
sarva-bhūtāni kaunteya
prakṛtiṁ yānti māmikām
kalpa-kṣaye punas tāni
kalpādau visṛjāmy aham
sarva-bhūtāni—todas las entidades creadas; kaunteya—¡oh, hijo de Kuntī!; prakṛtim—naturaleza; yānti—entran; māmikām—en Mí; kalpa-kṣaye—al final del milenio; punaḥ—de nuevo; tāni—todos esos; kalpa-ādau—al principio del milenio; visṛjāmi—creo; aham—Yo.
¡Oh hijo de Kuntī!, al final del milenio toda la manifestación material entra en Mi naturaleza y al comenzar otro milenio, mediante Mi potencia, Yo creo de nuevo.
La creación, mantenimiento y aniquilación de esta manifestación material cósmica depende por completo de la suprema voluntad de la Personalidad de Dios. «Al final del milenio» significa cuando muere Brahmā. Brahmā vive cien años y uno de sus días se calcula en 4.300.000.000 de nuestros años terrestres. Su noche dura lo mismo. Su mes consiste en treinta de dichos días y noches y su año de doce meses. Después de cien de dichos años, cuando Brahmā muere, ocurre la devastación o aniquilación; esto significa que la energía manifestada por el Señor Supremo se recoge de nuevo en Sí Mismo. Entonces, otra vez, cuando hay necesidad de manifestar el mundo cósmico, esto se lleva a cabo por Su voluntad: «Aunque Soy uno, Me convertiré en muchos». Este es el aforismo Védico. Él se expande en esta energía material y ocurre de nuevo la manifestación cósmica completa.
Bg 9.8
प्रकृतिं स्वामवष्टभ्य विसृजामि पुनः पुनः ।
भूतग्राममिमं कृत्स्नमवशं प्रकृतेर्वशात् ॥८॥
prakṛtiṁ svām avaṣṭabhya
visṛjāmi punaḥ punaḥ
bhūta-grāmam imaṁ kṛtsnam
avaśaṁ prakṛter vaśāt
prakṛtim—la naturaleza material; svām—de Mi yo personal; avaṣṭabhya—entra en; visṛjāmi—crear; punaḥ punaḥ—una y otra vez; bhūta-grāmam—todas estas manifestaciones cósmicas; imam—estas; kṛtsnam—en su totalidad; avaśam—automáticamente; prakṛteḥ—por la fuerza de la naturaleza; vaśāt—bajo obligación.
Todo el orden cósmico está subordinado a Mí. Por Mi voluntad se manifiesta una y otra vez y por Mi voluntad, al final, es aniquilado.
Esta materia es la manifestación de la energía inferior de la Suprema Personalidad de Dios. Esto ya se ha explicado varias veces. En el momento de la creación, la energía material se desata como el mahat-tattva, en el cual entra el Señor como Su primera encarnación Puruṣa, Mahā-Viṣṇu. Él se recuesta dentro del Océano Causal, exhala innumerables universos y en cada universo el Señor entra de nuevo como Garbhodakaśāyī-Viṣṇu. Cada universo es creado de esa forma. Él Se manifiesta además como el Kṣīrodakaśāyī-Viṣṇu y ese Viṣṇu entra en todo –incluso dentro del diminuto átomo. Este hecho se explica aquí. Él entra en todo. Ahora bien, en cuanto a las entidades vivientes concierne, ellas son impregnadas dentro de esta naturaleza material y como resultado de sus acciones pasadas adoptan diferentes posiciones. Así, comienzan las actividades de este mundo material. Las actividades de las diferentes especies de seres vivientes se inician desde el mismo momento de la creación. No es que todo haya evolucionado. Las diferentes especies de vida son creadas inmediatamente, junto con el universo. Los hombres, los animales, las bestias, las aves –todo se crea simultáneamente porque cualquier deseo que tuvieran las entidades vivientes en la última aniquilación, se manifiesta nuevamente. Aquí se afirma claramente que las entidades vivientes no tienen nada que ver con este proceso. El estado de existencia en su vida pasada, en la creación anterior, simplemente se manifiesta otra vez y todo esto se hace simplemente por Su voluntad. Ésta es la potencia inconcebible de la Suprema Personalidad de Dios. Y después de crear las diferentes especies de vida, el Señor no tiene conexión alguna con ellas. La creación se lleva a cabo para acomodar las inclinaciones de las diversas entidades vivientes por lo que el Señor no se involucra en ello.
Bg 9.9
न च मां तानि कर्माणि निबध्नन्ति धनञ्जय ।
उदासीनवदासीनमसक्तं तेषु कर्मसु ॥९॥
na ca māṁ tāni karmāṇi
nibadhnanti dhanañjaya
udāsīnavad āsīnam
asaktaṁ teṣu karmasu
na—nunca; ca—también; mām—Mí; tāni—todas esas; karmāṇi—actividades; nibadhnanti—atan; dhanañjaya—¡oh, conquistador de riquezas!; udāsīnavat—como neutral; āsīnam—situado; asaktam—sin atracción; teṣu—en ellas; karmasu—en las actividades.
¡Oh Dhanañjaya!, todo este trabajo no puede atarme. Yo estoy siempre desapegado, sentado como si fuera neutral.
Uno no debe pensar en relación con esto, que la Suprema Personalidad de Dios no tiene ocupación. En Su mundo espiritual, Él está siempre ocupado. En el Brahma-saṁhitā, se declara: «Él siempre está participando en Sus eternas y bienaventuradas actividades espirituales, pero Él no tiene nada que ver con las actividades materiales». Las actividades materiales las llevan a cabo Sus diferentes potencias. El Señor siempre es neutral en las actividades materiales del mundo creado. Esta neutralidad se explica aquí. Aunque tiene control sobre cada diminuto detalle de la materia, Él está situado como si fuera neutral. Se puede dar el ejemplo del juez supremo de un tribunal sentado en su estrado. Por su orden muchas cosas ocurren: alguien está siendo ahorcado, otro está siendo encarcelado y a otro se le otorga una enorme cantidad de riquezas –pero aun así él permanece neutral. Él no tiene nada que ver con toda esa ganancia o pérdida. De forma similar, el Señor es siempre neutral, aunque Él tiene Su mano en toda esfera de actividad. En el Vedānta-sūtra se afirma que Él no está situado en las dualidades de este mundo material. Él es trascendental a estas dualidades. Ni tampoco está apegado a la creación y aniquilación de este mundo material. Las entidades vivientes adoptan sus diferentes formas en las diversas especies de vida, de acuerdo a sus acciones pasadas y el Señor no interfiere en ellas.