Capítulo 6

Bg 6.1

श्रीभगवानुवाच ।
अनाश्रितः कर्मफलं कार्यं कर्म करोति यः ।
स संन्यासी च योगी च न निरग्निर्न चाक्रियः ॥१॥

śrī bhagavān uvāca
anāśritaḥ karma-phalaṁ
kāryaṁ karma karoti yaḥ
sa sannyāsī ca yogī ca
na niragnir na cākriyaḥ

śrī bhagavān uvāca—el Señor dijo; anāśritaḥ—sin refugio; karma-phalam—el resultado del trabajo; kāryam—obligatorio; karma—trabajo; karoti—realiza; yaḥ—aquel que; saḥ—él; sannyāsī—en la orden de renuncia; ca—también; yogī—místico; ca—también; na—no; nir—sin; agniḥ—fuego; na—ni; ca—también; akriyaḥ—sin deber.

El Señor Bienaventurado dijo: Aquel que no se apega a los frutos de su trabajo y que trabaja de acuerdo con su obligación, está en la orden de vida de renuncia y es el verdadero místico: no aquel que no enciende fuego alguno, ni realiza ningún trabajo.

En este capítulo el Señor explica que el proceso del sistema óctuple de yoga es un medio para controlar la mente y los sentidos. Sin embargo, esto es muy difícil de hacer para la gente en general, especialmente en la era de Kali. Aunque el sistema

óctuple de yoga se recomienda en este capítulo, el Señor enfatiza que el proceso de karma-yoga, o actuar en conciencia de Kṛṣṇa, es mejor. En este mundo todo el mundo actúa para mantener su familia y sus enseres, pero nadie trabaja sin ningún interés personal, sin ninguna gratificación personal ya sea concentrada o extendida. El criterio de la perfección es actuar en conciencia de Kṛṣṇa y no con vistas a disfrutar de los frutos del trabajo. Actuar en conciencia de Kṛṣṇa es el deber de toda entidad viviente porque todas son constitucionalmente partes y porciones del Supremo. Las partes del cuerpo trabajan para la satisfacción de todo el cuerpo. Los miembros del cuerpo no actúan para su propia satisfacción, sino para la satisfacción del todo completo. Del mismo modo, la entidad viviente que actúa para la satisfacción del todo supremo y no para la satisfacción personal, es el sannyāsī perfecto, el yogī perfecto. A veces, los sannyāsīs piensan artificialmente que ellos se han liberado de todos los deberes materiales y por lo tanto, dejan de hacer agnihotra yajñas (sacrificios de fuego), pero en realidad, ellos tienen un interés personal porque su meta es volverse uno con el Brahman impersonal. Dicho deseo es superior a cualquier deseo material, pero no es desinteresado. De la misma forma, el yogī místico que practica el sistema de yoga con los ojos entreabiertos, deteniendo todas las actividades materiales, desea alguna satisfacción para sí mismo. Pero una persona que actúa en conciencia de Kṛṣṇa, trabaja para la satisfacción del todo, sin ningún interés personal. Una persona consciente de Kṛṣṇa no desea su satisfacción propia. Su criterio del éxito es la satisfacción de Kṛṣṇa y así él es el sannyāsī perfecto, el yogī perfecto. El Señor Caitanya, el símbolo más elevado y perfecto de la renunciación ora en esta forma:

na dhanaṁ na janaṁ na sundarīṁ kavitāṁ vā jagadīśa kāmaye. mama janmani janmanīśvare bhavatād bhaktir ahaitukī tvayi.

«¡Oh Señor Todopoderoso! No deseo acumular riqueza, ni disfrutar de mujeres bellas, ni quiero ninguna cantidad de seguidores. Lo único que quiero en mi vida es la misericordia sin causa de Tu servicio devocional, nacimiento tras nacimiento».

Bg 6.10

योगी युञ्जीत सततमात्मानं रहसि स्थितः ।
एकाकी यतचित्तात्मा निराशीरपरिग्रहः ॥१०॥

yogī yuñjīta satatam
ātmānaṁ rahasi sthitaḥ
ekākī yata-cittātmā
nirāśīr aparigrahaḥ

yogī—un trascendentalista; yuñjīta—se debe concentrar en la conciencia de Kṛṣṇa; satatam—constantemente; ātmānam—él mismo (por el cuerpo, la mente y el yo); rahasi—en un lugar apartado; sthitaḥ—estando así situado; ekākī—a solas; yata-cittātmā—siempre mentalmente cuidadoso; nirāśīḥ—sin ser atraído por nada más; aparigrahaḥ—libre del sentimiento de posesión.

Un trascendentalista siempre debe tratar de concentrar su mente en el Yo Supremo; debe vivir solo, en un lugar apartado y siempre debe controlar su mente cuidadosamente. Él debe estar libre de los deseos y sentimientos de posesión.

A Kṛṣṇa se le comprende en diferentes grados como Brahman, Paramātmā y la Suprema Personalidad de Dios. En forma concisa, conciencia de Kṛṣṇa significa ocuparse siempre en el servicio trascendental amoroso al Señor. Pero aquellos que están apegados al Brahman impersonal o a la Superalma localizada, también son parcialmente conscientes de Kṛṣṇa porque el Brahman impersonal es el rayo espiritual de Kṛṣṇa y la Superalma es la expansión parcial omnipresente de Kṛṣṇa. Así, el impersonalista y el meditador son también conscientes de Kṛṣṇa indirectamente. Una persona directamente consciente de Kṛṣṇa es el trascendentalista más elevado porque dicho devoto conoce lo que quiere decir Brahman o Paramātmā. Su conocimiento de la Verdad Absoluta es perfecto, mientras que el impersonalista y el yogī meditador son conscientes de Kṛṣṇa imperfectamente.

Sin embargo, a todos estos se les instruye aquí que se ocupen constantemente en sus prácticas particulares para que puedan llegar tarde o temprano, a la perfección más elevada. La primera ocupación de un trascendentalista es mantener la mente siempre en Kṛṣṇa. Uno siempre debe pensar en Kṛṣṇa y no olvidarle ni siquiera por un momento. La concentración de la mente en el Supremo se llama samādhi, o trance. Para concentrar la mente, uno siempre debe permanecer recluido y evitar ser perturbado por los objetos externos. Él debe ser muy cuidadoso en aceptar las condiciones favorables y rechazar las desfavorables que afecten a su comprensión. Y, con determinación perfecta, no debe anhelar las cosas materiales innecesarias que le enredan con sentimientos de posesión. Todas estas perfecciones y precauciones se llevan a cabo perfectamente cuando uno está directamente situado en conciencia de Kṛṣṇa porque conciencia de Kṛṣṇa directa significa abnegación personal, en la que hay muy poca oportunidad de ser posesivo materialmente. Śrīla Rūpa Gosvāmī caracteriza la conciencia de Kṛṣṇa en la forma siguiente:

anāsaktasya viṣayān yathārham upayuñjataḥ nirbandhaḥ kṛṣṇa-sambandhe yuktaṁ vairāgyam ucyate prāpañcikatayā buddhyā hari-sambandhi-vastunaḥ mumukṣubhiḥ parityāgo vairāgyaṁ phalgu kathyate. (Bhakti-rasāmṛta-sindhu 2.255-256)

2.255-256)

«Cuando uno no se apega a nada, pero al mismo tiempo acepta todo en relación con Kṛṣṇa, él está correctamente situado por encima del espíritu de posesión. Por otro lado, aquel que rechaza todo sin el conocimiento de su relación con Kṛṣṇa no es tan completo en su renunciación». Una persona consciente de Kṛṣṇa sabe bien que todo pertenece a Kṛṣṇa y de esta manera siempre está libre de los sentimientos de posesión personal. De ese modo no tiene anhelo por nada para su propio beneficio personal. Ella sabe como aceptar las cosas favorables para la conciencia de Kṛṣṇa y como rechazar las cosas desfavorables para la conciencia de Kṛṣṇa. Ella siempre es ajena a las cosas materiales ya que siempre es trascendental y siempre está sola, sin tener nada que ver con las personas que no están en conciencia de Kṛṣṇa. Por consiguiente, una persona en conciencia de Kṛṣṇa es el yogī perfecto.

Bg 6.11-12

शुचौ देशे प्रतिष्ठाप्य स्थिरमासनमात्मनः ।
नात्युच्छ्रितं नातिनीचं चैलाजिनकुशोत्तरम् ॥११॥
तत्रैकाग्रं मनः कृत्वा यतचित्तेन्द्रियक्रियः ।
उपविश्यासने युञ्ज्याद्योगमात्मविशुद्धये ॥१२॥

śucau deśe pratiṣṭhāpya
sthiram āsanam ātmanaḥ
nāty-ucchritaṁ nātinīcaṁ
cailājina-kuśottaram
tatraikāgraṁ manaḥ kṛtvā
yata-cittendriya-kriyaḥ
upaviśyāsane yuñjyād
yogam ātma-viśuddhaye

śucau—en santificada; deśe—en la tierra; pratiṣṭhāpya—poniendo; sthiram—firme; āsanam—asiento; ātmanaḥ—dependiendo de sí mismo; na—no; ati—demasiado; ucchritam—alto; na—ni; ati—demasiado; nīcam—bajo; caila-ajna—tela suave y piel de venado; kuśottaram—hierba kusa; tatra—luego; ekāgram—atención única; manaḥ—mente; kṛtvā—haciéndolo; yata-citta—controlando la mente; indriya—los sentidos; kriyaḥ—las actividades; upaviśya—sentándose en; āsane—en el asiento; yuñjyāt—hacer; yogam—práctica del yoga; ātma—corazón; viśuddhaye—aclarando.

Para practicar yoga uno debe ir a un lugar apartado, poner hierba kuśa en el suelo y cubrirla con una piel de venado y una tela suave. El asiento no debe ser ni demasiado alto ni demasiado bajo y debe estar situado en un lugar sagrado. Entonces, el yogī debe sentarse en él muy firmemente y debe practicar el yoga, controlando la mente y los sentidos, purificando el corazón y fijando la mente en un punto.

Un «lugar sagrado» se refiere a los lugares de peregrinaje. En la India, los yogīs, los trascendentalistas o los devotos, todos dejan el hogar y residen en lugares sagrados tales como Prayāga, Mathurā, Vṛndāvana, Hṛṣīkeśa y Hardwar y practican yoga en soledad donde fluyen los ríos sagrados como el Yamunā y el Ganges. Pero a menudo esto no es posible, especialmente para los occidentales. Las supuestas sociedades de yoga en las grandes ciudades puede que tengan éxito en ganar beneficio material, pero no son adecuadas en absoluto para la verdadera práctica del yoga. Aquel que no es autocontrolado y cuya mente está agitada no puede practicar la meditación. Por lo tanto, en el Bṛhan-Nāradīya Purāṇa se dice que en el Kali-yuga (el yuga o era presente) cuando la gente en general es de vida corta, lentos en la comprensión espiritual y siempre perturbados por diferentes ansiedades, el mejor medio de comprensión espiritual es cantar el santo nombre del Señor.

harer nāma harer nāma harer nāmaiva kevalam kalau nāsty eva nāsty eva nāsty eva gatir anyathā.

«En esta era de riña e hipocresía, el único medio de alcanzar la liberación es cantar el santo nombre del Señor. No hay otra manera. No hay otra manera. No hay otra manera».

Bg 6.13-14

समं कायशिरोग्रीवं धारयन्नचलं स्थिरः ।
सम्प्रेक्ष्य नासिकाग्रं स्वं दिशश्चानवलोकयन् ॥१३॥
प्रशान्तात्मा विगतभीर्ब्रह्मचारिव्रते स्थितः ।
मनः संयम्य मच्चित्तो युक्त आसीत मत्परः ॥१४॥

samaṁ kāya-śiro-grīvaṁ
dhārayann acalaṁ sthiraḥ
samprekṣya nāsikāgraṁ svaṁ
diśaś cānavalokayan
praśāntātmā vigata-bhīr
brahmacāri-vrate sthitaḥ
manaḥ saṁyamya mac-citto
yukta āsīta mat-paraḥ

samam—recto; kāya-śiraḥ—cuerpo y cabeza; grīvam—cuello; dhārayan—sosteniendo; acalam—inmóvil; sthiraḥ—quieto; samprekṣya—mirando; nāsikā—nariz; agram—la punta; svam—propio; diśaḥ—todos los lados; ca—además; anavalokayan—sin mirar; praśānta—sin estar agitada; ātmā—mente; vigata-bhīḥ—libre de temor; brahmacāri-vrate—en el voto de celibato; sthitaḥ—situado; manaḥ—mente; saṁyamya—sometido por completo; mat—a Mí (Kṛṣṇa); cittaḥ—concentrado; yuktaḥ—el verdadero yogī; āsīta—siendo así; mat—a Mí; paraḥ—la meta última.

Uno debe mantener erguidos y en línea recta el cuerpo, el cuello y la cabeza y mirar fijamente la punta de la nariz. De este modo, con la mente sometida y no agitada, desprovisto de temor y completamente libre de la vida sexual, debe meditar en Mí dentro del corazón, haciendo de Mí la meta última de la vida.

La meta de la vida es conocer a Kṛṣṇa, quien está situado en el corazón de todo ser viviente como el Paramātmā, la forma de Viṣṇu con cuatro brazos. El proceso de yoga se practica con el propósito de descubrir y ver esta forma localizada de Viṣṇu y no con ningún otro propósito. El Viṣṇu-murti localizado, es la representación plenaria de Kṛṣṇa que mora en el corazón de uno. Aquel que no tiene ninguna intención de comprender a este Viṣṇu-murti, se esfuerza inútilmente en la práctica de imitación del yoga y ciertamente pierde su tiempo. Kṛṣṇa es la meta última de la vida y el Viṣṇu-murti situado en el corazón de uno es el objeto de la práctica del yoga. Para comprender a este Viṣṇu-murti dentro del corazón, uno debe observar abstinencia completa de la vida sexual; por lo tanto, uno tiene que dejar el hogar y vivir solo en un lugar apartado, permaneciendo sentado como ya se mencionó. Uno no puede disfrutar diariamente de la vida sexual en el hogar o en cualquier otra parte y asistir a una supuesta clase de yoga y así volverse un yogī. Uno debe practicar el controlar la mente y evitar todo tipo de gratificación de los sentidos, de las cuales la vida sexual es la principal.

En las reglas del celibato escritas por el gran sabio Yājñavalkya se dice:

karmaṇā manasā vācā sarvāvasthāsu sarvadā sarvatra maithuṇa-tyāgo brahmacaryaṁ pracakṣate.

«El voto de brahmacarya tiene como propósito ayudar a abstenerse completamente de la complacencia sexual en la acción, en las palabras y en la mente –en todo momento, bajo todas las circunstancias y en todos los lugares». Nadie puede hacer correctamente la práctica del yoga mediante la complacencia sexual. Por eso el brahmacarya se enseña desde la niñez, cuando uno no tiene conocimiento de la vida sexual. A los niños de cinco años de edad se les envía al gurukula, o el lugar del maestro espiritual y el maestro educa a los muchachos en la estricta disciplina de volverse brahmacārīs. Sin dicha práctica nadie puede avanzar en ningún yoga, ya sea dhyāna, jñāna o bhakti. Sin embargo aquel que sigue las reglas y regulaciones de la vida matrimonial, teniendo relaciones sexuales solamente con su esposa (y eso también bajo regulación), también es llamado brahmacārī. En la escuela bhakti se puede aceptar a dicho casado restringido como brahmacārī, pero las escuelas jñāna y dhyāna, ni siquiera admiten a estos brahmacārīs casados. Estas exigen la abstinencia completa sin ninguna transigencia. En la escuela bhakti, a un casado brahmacārī le es permitida la vida sexual controlada porque el culto del bhakti-yoga es tan potente que uno automáticamente pierde la atracción sexual, estando ocupado en el servicio superior del Señor. En el Bhagavad-gītā se dice:

viṣayā vinivartante nirāhārasya dehinaḥ rasa-varjaṁ raso ‘py asya paraṁ dṛṣṭvā nivartate

Mientras que otros están forzados a restringirse de la gratificación de los sentidos, un devoto del Señor se refrena automáticamente debido al gusto superior. Aparte del devoto, nadie tiene información alguna de ese gusto superior. Vigatabhīḥ. Uno no puede estar libre de temor a menos que esté completamente en conciencia de Kṛṣṇa. Un alma condicionada siente miedo debido a su memoria trastornada, a su olvido de su relación eterna con Kṛṣṇa. El Bhāgavatam dice, bhayaṁ dvitīyābhiniveśataḥ syād īśād apetasya viparyayo’smṛtiḥ: la conciencia de Kṛṣṇa es el único fundamento para la ausencia de temor. Por lo tanto, la práctica perfecta es posible para una persona que es consciente de Kṛṣṇa. Y ya que la última meta de la práctica del yoga es ver al Señor internamente, una persona consciente de Kṛṣṇa ya es el mejor de todos los yogīs. Los principios del sistema de yoga aquí mencionados, son diferentes de aquellos de las populares supuestas sociedades de yoga.

Bg 6.15

युञ्जन्नेवं सदात्मानं योगी नियतमानसः ।
शान्तिं निर्वाणपरमां मत्संस्थामधिगच्छति ॥१५॥

yuñjann evaṁ sadātmānaṁ
yogī niyata-mānasaḥ
śāntiṁ nirvāṇa-paramām
mat-saṁsthām adhigacchati

yuñjan—practicando así; evam—como se mencionó antes; sadā—constantemente; ātmānam—cuerpo, mente y alma; yogī—el trascendentalista místico; niyata-mānasaḥ—mente regulada; śāntim—paz; nirvāṇa-paramām—cese de la existencia material; mat-saṁsthām—en el cielo espiritual (el reino de Dios); adhigacchati—alcanza así.

Practicando así el control del cuerpo, la mente y las actividades, el trascendentalista místico alcanza el reino de Dios (la morada de Kṛṣṇa), mediante el cese de la existencia material.

Ahora se explica claramente la meta final de la práctica del yoga. La práctica del yoga no está hecha para alcanzar ningún tipo de facilidad material; es para posibilitar el cese de toda la existencia material. Aquel que busca un mejoramiento de la salud o aspira a la perfección material no es un yogī según el Bhagavad-gītā. Ni tampoco la cesación de la existencia material supone la entrada de uno en el «vacío», el cual solamente es un mito. No existe vacío en ninguna parte dentro de la creación del Señor. Más bien, la cesación de la existencia material nos capacita para entrar en el cielo espiritual, la morada del Señor. La morada del Señor también se describe claramente en el Bhagavad-gītā como aquel lugar donde no hay necesidad de sol, de luna, ni de electricidad. Todos los planetas en el reino espiritual son autoiluminados, como lo es el sol en el cielo material. El reino de Dios está en todas partes, pero el cielo espiritual y los planetas que hay allí se llaman paraṁ dhāma, o las moradas superiores. Un yogī consumado que es perfecto en la comprensión del Señor Kṛṣṇa, tal como lo afirma claramente aquí el Señor Mismo (mat-cittaḥ, mat-paraḥ, mat-sthānam), puede alcanzar la verdadera paz y finalmente, llegar a Su morada suprema, Kṛṣṇa-loka conocida como Goloka Vṛndāvana. En el Brahma-saṁhitā se afirma claramente (goloka eva nivasaty akhilātma-bhūtaḥ), que el Señor, aunque reside siempre en Su morada llamada Goloka, es también el Brahman omnipresente y el Paramātmā localizado, en virtud de la potencia de Sus energías espirituales superiores. Nadie puede alcanzar el cielo espiritual o entrar en la morada eterna del Señor (Vaikuṇṭha Goloka Vṛndāvana), sin la adecuada comprensión de Kṛṣṇa y Su expansión plenaria Viṣṇu. Por lo tanto, una persona que trabaja en conciencia de Kṛṣṇa es el yogī perfecto porque su mente está siempre absorta en las actividades de Kṛṣṇa. Sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayoḥ. En los Vedas también aprendemos: tam eva viditvātimṛtyum eti: «Uno puede superar la senda del nacimiento y la muerte únicamente entendiendo a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa». En otras palabras la perfección del sistema del yoga consiste en alcanzar la libertad de la existencia material y no cualquier malabarismo mágico o proeza gimnástica para engañar a las personas inocentes.

Bg 6.16

नात्यश्नतस्तु योगोऽस्ति न चैकान्तमनश्नतः ।
न चातिस्वप्नशीलस्य जाग्रतो नैव चार्जुन ॥१६॥

nātyaśnatas tu yogo’sti
na caikāntam anaśnataḥ
na cāti svapna-śīlasya
jāgrato naiva cārjuna

na—nunca; ati—demasiado; aśnataḥ—de aquel que así come; tu—pero; yogaḥ—vinculándose con el Supremo; asti—hay; na—no; ca—también; ekāntam—muy bajo; anaśnataḥ—abstenerse de comer; na—no; ca—también; ati—demasiado; svapna-śīlasya—de aquel que duerme demasiado; jāgrataḥ—o alguien que vela demasiado; na—no; eva—jamás; ca—y; arjuna—¡oh, Arjuna!

No hay posibilidad de llegar a ser un yogī, ¡oh Arjuna!, si uno come demasiado o come muy poco, si duerme demasiado o no duerme lo suficiente.

Aquí se recomienda la regulación de la dieta y el dormir para los yogīs. El comer demasiado significa comer más de lo que se requiere para mantener el cuerpo y el alma juntos. No hay necesidad de que los hombres coman animales, ya que existe una amplia provisión de granos, verduras, frutas y leche. De acuerdo al Bhagavad-gītā, esta sencilla alimentación se considera que está en la modalidad de la bondad. La comida animal es para aquellos que están en la modalidad de la ignorancia. Por lo tanto, aquellos que se entregan a comer carne, beber, fumar y comer alimentos que no se ofrecen primero a Kṛṣṇa, sufrirán reacciones pecaminosas por comer solamente cosas contaminadas. Bhuñjate te tv aghaṁ papa ye pacanty ātma-kāraṇāt. Todo aquel que come por el placer de los sentidos, o que cocina para sí mismo sin ofrecer su comida a Kṛṣṇa, solamente come pecado. Aquel que come pecado y come más de lo que se le ha asignado, no puede practicar el yoga perfecto. Lo mejor es que uno coma solamente los remanentes de los alimentos ofrecidos a Kṛṣṇa. Una persona en conciencia de Kṛṣṇa, no come nada que no se ofrezca primero a Kṛṣṇa. Por lo tanto, solamente la persona consciente de Kṛṣṇa puede alcanzar la perfección en la práctica del yoga. Tampoco puede practicar yoga aquel que se abstiene artificialmente de comer, fabricando su propio proceso personal de ayuno. La persona consciente de Kṛṣṇa observa el ayuno tal como se recomienda en las escrituras. Él no ayuna ni come más de lo que se requiere y de esta manera está capacitado para hacer la práctica del yoga. Aquel que come más de lo requerido soñará mucho mientras duerme y por consiguiente tendrá que dormir más de lo que se requiere. Uno no debe dormir más de seis horas diariamente. Aquel que duerme más de seis horas de las veinticuatro, ciertamente está influenciado por la modalidad de la ignorancia. Una persona en la modalidad de la ignorancia es perezosa y propensa a dormir demasiado. Tal persona no puede practicar yoga.

Bg 6.17

युक्ताहारविहारस्य युक्तचेष्टस्य कर्मसु ।
युक्तस्वप्नावबोधस्य योगो भवति दुःखहा ॥१७॥

yuktāhāra-vihārasya
yukta-ceṣṭasya karmasu
yukta-svapnāvabodhasya
yogo bhavati duḥkha-hā

yukta—regulado; āhāra—comer; vihārasya—recreación; yukta—regulado; ceṣṭasya—de aquel que trabaja para mantenerse; karmasu—en el desempeño de deberes; yukta—regulado; svapna-avabodhasya—sueño y vela regulados; yogaḥ—práctica del yoga; bhavati—se vuelve; duḥkha-hā—disminuyendo los sufrimientos.

Aquel que es moderado en sus hábitos de comer, dormir, trabajar y recrearse, puede mitigar todos los sufrimientos materiales practicando el sistema de yoga.

La extravagancia en el comer, dormir, defenderse y aparearse –las cuales son exigencias del cuerpo– pueden obstruir el avance en la práctica del yoga. En lo que al comer se refiere, este puede regularse solamente cuando se practica el tomar y aceptar prasādam, alimento santificado. De acuerdo al Bhagavad-gītā (Bg. 9.26), al Señor Kṛṣṇa se le ofrecen verduras, flores, frutas, granos, leche, etc. De esta manera, una persona en conciencia de Kṛṣṇa se entrena automáticamente en no aceptar alimento que no sea apto para el consumo humano, o aquel que no está en la categoría de la bondad. En cuanto al dormir se refiere, una persona consciente de Kṛṣṇa está siempre alerta en el desempeño de sus deberes en la conciencia de Kṛṣṇa y por lo tanto, cualquier momento que se desperdicie durmiendo innecesariamente se considera una gran pérdida. Una persona consciente de Kṛṣṇa no puede soportar pasar un minuto de su vida sin ocuparse en el servicio del Señor. Por esa razón, su sueño se mantiene al mínimo. En este aspecto, el ideal es Śrīla Rūpa Gosvāmī, quien siempre estaba ocupado en el servicio de Kṛṣṇa y quien no podía dormir más de dos horas al día y algunas veces ni siquiera eso. Ṭhākura Haridāsa ni siquiera aceptaba prasādam, ni dormía por un momento, hasta que no terminaba su rutina diaria de cantar con sus cuentas trescientos mil nombres. En lo que al trabajo concierne, una persona consciente de Kṛṣṇa no hace nada que no esté conectado con el interés de Kṛṣṇa y de esta manera su trabajo está siempre regulado y no se contamina con la gratificación de los sentidos. Como ni se plantea la gratificación de los sentidos, el ocio material no existe para una persona en conciencia de Kṛṣṇa. Y porque es regulado en todo su trabajo, en su hablar, en su dormir, en su velar y en todas las demás actividades corporales, para él no hay ningún sufrimiento material.

Bg 6.18

यदा विनियतं चित्तमात्मन्येवावतिष्ठते ।
निःस्पृहः सर्वकामेभ्यो युक्त इत्युच्यते तदा ॥१८॥

yadā viniyataṁ cittam
ātmany evāvatiṣṭhate
nispṛhaḥ sarva-kāmebhyo
yukta ity ucyate tadā

yadā—cuando; viniyatam—particularmente disciplinado; cittam—la mente y sus actividades; ātmani—en la trascendencia; eva—ciertamente; avatiṣṭhate—se sitúa; nispṛhaḥ—desprovisto de; sarva—toda clase de; kāmebhyaḥ—deseos materiales; yuktaḥ—bien situado en el yoga; iti—así pues; ucyate—se dice que está; tadā—en ese momento.

Cuando el yogī, mediante la práctica del yoga disciplina sus actividades mentales y se sitúa en la Trascendencia –desprovisto de todos los deseos materiales– se dice que ha alcanzado el yoga.

Las actividades del yogī se distinguen de aquellas de una persona ordinaria, por su cese característico de todo tipo de deseos materiales –de los cuales el sexo es el principal. Un yogī perfecto está tan bien disciplinado en las actividades de la mente, que ya no puede ser perturbado por ningún tipo de deseo material. Esta etapa de perfección la pueden alcanzar en forma automática las personas situadas en conciencia de Kṛṣṇa, tal como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (9.4.18-20):

sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayor vacāṁsi vaikuṇṭha-guṇānavarṇane karau harer mandira-mārjanādiṣu śrutiṁ cakārācyuta-sat-kathodaye mukunda-liṅgālaya-darśane dṛśau tad-bhṛtyagātra-sparśe ‘ṅga-saṅgamam ghrāṇaṁ ca tat-pāda-saroja-saurabhe śrīmat tulasyā rasanāṁ tad-arpite pādau hareḥ kṣetra-padānusarpaṇe śiro hṛṣīkeśa-padābhivandane kāmaṁ ca dāsye na tu kāma-kāmyayā yathottama-śloka-janāśrayā ratiḥ

«El rey Ambarīṣa primero ocupó su mente en los pies de loto del Señor Kṛṣṇa; luego, uno tras otro, ocupó sus palabras en describir las cualidades trascendentales del Señor, sus manos en limpiar el templo del Señor, sus oídos en escuchar las actividades del Señor, sus ojos en ver las formas trascendentales del Señor, su cuerpo en tocar los cuerpos de los devotos, su sentido del olfato en oler la fragancia de la flor de loto ofrecida al Señor, su lengua en saborear la hoja de tulasī ofrecida a los pies de loto del Señor, sus piernas en ir a los lugares de peregrinaje y al templo del Señor, su cabeza en ofrecer reverencias al Señor y sus deseos en llevar a cabo la misión del Señor. Todas estas actividades trascendentales son muy apropiadas para un devoto puro». Puede que esta etapa trascendental sea subjetivamente inexpresable para los seguidores de la senda impersonalista, pero se vuelve muy fácil y práctica para una persona situada en conciencia de Kṛṣṇa, tal como se hace evidente en la descripción anterior de las actividades de Mahārāja Ambarīṣa. A menos que la mente se fije en los pies de loto del Señor mediante el recuerdo constante, dichas actividades trascendentales no son prácticas. Por lo tanto, en el servicio devocional al Señor, estas actividades prescritas son llamadas arcanā, u ocupar todos los sentidos en el servicio del Señor. Los sentidos y la mente necesitan ocupaciones. La simple abnegación no es práctica. Por lo tanto, para las personas en general –especialmente para aquellas que no están en la orden de la vida de renuncia– la ocupación trascendental de los sentidos y la mente, como ya se describió, es el proceso perfecto para alcanzar el logro trascendental el cual es llamado yukta en el Bhagavad-gītā.

Bg 6.19

यथा दीपो निवातस्थो नेङ्गते सोपमा स्मृता ।
योगिनो यतचित्तस्य युञ्जतो योगमात्मनः ॥१९॥

yathā dīpo nivātastho
neṅgate sopamā smṛtā
yogino yata-cittasya
yuñjato yogam ātmanaḥ

yathā—así como; dīpaḥ—una lámpara; nivātasthaḥ—en un lugar sin viento; na—no; iṅgate—oscila; sā upamā—comparado a esa; smṛtā—comparado; yoginah—del yogī; yata-cittasya—cuya mente está controlada; yuñjataḥ—constantemente ocupado en; yogam—meditación; ātmanaḥ—en la Trascendencia.

Así como una lámpara no vacila en un lugar sin viento, de la misma manera, el trascendentalista cuya mente está controlada, permanece siempre estable en su meditación en el Yo trascendente.

Una persona verdaderamente consciente de Kṛṣṇa, siempre absorta en la Trascendencia, en constante meditación imperturbable en su Señor adorable, es tan estable como una lámpara en un lugar sin viento.

Bg 6.2

यं संन्यासमिति प्राहुर्योगं तं विद्धि पाण्डव ।
न ह्यसंन्यस्तसङ्कल्पो योगी भवति कश्चन ॥२॥

yaṁ sannyāsam iti prāhur
yogaṁ taṁ viddhi pāṇḍava
na hy asannyasta-saṅkalpo
yogī bhavati kaścana

yam—que; sannyāsam—renunciación; iti—así; prāhuḥ—dicen; yogam—vinculándose con el Supremo; tam—eso; viddhi—has de saber; pāṇḍava—¡oh, hijo de Pāṇḍu!; na—nunca; hi—ciertamente; asannyasta—sin abandonar; saṅkalpaḥ—satisfacción personal; yogī—un trascendentalista místico; bhavati—se vuelve; kaścana—cualquiera.

Lo que es llamado renunciación es lo mismo que el yoga, o sea vincularse con el Supremo, ya que nadie puede volverse un yogī, a menos que renuncie al deseo de gratificación de los sentidos.

El verdadero sannyāsa-yoga, o bhakti, significa que uno debe conocer su posición constitucional como entidad viviente y actuar de acuerdo a ello. La entidad viviente no tiene identidad separada independiente. Ella es la energía marginal del Supremo. Cuando está atrapada por la energía material, está condicionada y cuando es consciente de Kṛṣṇa o consciente de la energía espiritual, entonces se encuentra situada en su estado de vida natural y verdadero. Por lo tanto, cuando uno está situado en el conocimiento completo, cesa toda la gratificación material de los sentidos, es decir, renuncia a toda clase de actividades para la gratificación de los sentidos. Esto lo practican los yogīs que restringen los sentidos del apego material. Pero una persona en conciencia de Kṛṣṇa no tiene oportunidad de ocupar sus sentidos en nada que no sea para el propósito de Kṛṣṇa. Por lo tanto, una persona consciente de Kṛṣṇa es un sannyāsī y un yogī simultáneamente. El propósito del conocimiento y de la restricción de los sentidos, tal como se prescribe en los procesos de jñāna y de yoga, se cumple de forma automática en la conciencia de Kṛṣṇa. Si uno es incapaz de abandonar las actividades de su naturaleza egoísta, entonces el yajña y el yoga no sirven de nada. Para una entidad viviente el verdadero objetivo es abandonar toda satisfacción egoísta y prepararse para satisfacer al Supremo. Una persona consciente de Kṛṣṇa no tiene deseo de ningún tipo de disfrute personal. Siempre está ocupada en hacer disfrutar al Supremo. Aquel que no tiene información sobre el Supremo tendrá que ocuparse en la satisfacción personal porque nadie puede mantenerse en la plataforma de la inactividad. Todos estos propósitos se cumplen perfectamente mediante la práctica de la conciencia de Kṛṣṇa.

Bg 6.20-23

यत्रोपरमते चित्तं निरुद्धं योगसेवया ।
यत्र चैवात्मनात्मानं पश्यन्नात्मनि तुष्यति ॥२०॥
सुखमात्यन्तिकं यत्तद् बुद्धिग्राह्यमतीन्द्रियम् ।
वेत्ति यत्र न चैवायं स्थितश्चलति तत्त्वतः ॥२१॥
यं लब्ध्वा चापरं लाभं मन्यते नाधिकं ततः ।
यस्मिन्स्थितो न दुःखेन गुरुणापि विचाल्यते ॥२२॥
तं विद्याद् दुःखसंयोगवियोगं योगसंज्ञितम् ॥२३॥

yatroparamate cittaṁ
niruddhaṁ yoga-sevayā
yatra caivātmanātmānaṁ
paśyann ātmani tuṣyati
sukham ātyantikaṁ yat tad
buddhi-grāhyam atīndriyam
vetti yatra na caivāyaṁ
sthitaś calati tattvataḥ
yaṁ labdhvā cāparaṁ lābhaṁ
manyate nādhikaṁ tataḥ
yasmin sthito na duḥkhena
guruṇāpi vicālyate
taṁ vidyād duḥkha-saṁyoga-
viyogaṁ yoga-saṁjñitam

yatra—en esa circunstancia; uparamate—cuando uno siente felicidad trascendental; cittam—actividades mentales; niruddham—absteniéndose de la materia; yoga-sevayā—mediante la ejecución de yoga; yatra—en que; ca—también; eva—ciertamente; ātmanā—por medio de la mente pura; ātmānam—el yo; paśyan—entendiendo la posición; ātmani—en el yo; tuṣyati—uno se satisface; sukham—felicidad; ātyantikam—suprema; yat—en la cual; tat—esa; buddhi—la inteligencia; grāhyam—aceptable; atīndriyam—trascendental; vetti—sabe; yatra—en donde; na—nunca; ca—también; eva—ciertamente; ayam—en este; sthitaḥ—situado; calati—se mueve; tattvataḥ—de la verdad; yam—aquello que; labdhvā—mediante el logro; ca—también; aparam—cualquier otro; lābham—ganancia; manyate—no le importa; na—nunca; adhikam—más que eso; tataḥ—de aquello; yasmin—en el cual; sthitaḥ—estando situado; na—nunca; duḥkhena—por las miserias; guruṇāpi—aunque sea muy difícil; vicālyate—se desestabiliza; tam—eso; vidyāt—has de saber; duḥkha-saṁyoga—las miserias del contacto material; viyogam—exterminación; yoga-saṁjñitam—trance en yoga.

La etapa de perfección se denomina trance, o samādhi, cuando la mente está completamente restringida de las actividades mentales materiales por la práctica del yoga. Esta se caracteriza por la habilidad de ver el yo con la mente pura y el deleitarse y regocijarse en el yo. En ese estado jubiloso uno se sitúa en la felicidad trascendental ilimitada y disfruta de sí mismo a través de los sentidos trascendentales. Establecido así, uno nunca se aparta de la verdad y al obtener esto, piensa que no hay mayor ganancia. Estando situado en tal posición, uno nunca se desconcierta, ni siquiera en medio de la dificultad más grande. En realidad, esta es la verdadera libertad de todas las miserias que surgen del contacto material.

Mediante la práctica del yoga, uno se desapega gradualmente de los conceptos materiales. Esta es la característica más importante del principio de yoga. Y después de esto, uno se sitúa en trance, o samādhi, que significa que el yogī comprende a la Superalma a través de la mente y la inteligencia trascendentales, sin ninguno de los dilemas que provienen de identificar al propio yo con el Super Yo. La práctica del yoga se basa más o menos en los principios del sistema de Patañjali. Algunos comentaristas desautorizados tratan de identificar el alma individual con la Superalma y los monistas piensan que esto es la liberación, pero ellos no entienden el verdadero propósito del sistema de yoga de Patañjali. En el sistema de Patañjali

existe una aceptación del placer trascendental, pero los monistas no aceptan este placer trascendental por temor a comprometer la teoría de la unidad. La dualidad que existe entre el conocimiento y el conocedor no es aceptada por el no dualista, pero en este verso se acepta el placer trascendental –experimentado a través de los sentidos trascendentales. Y esto es corroborado por Patañjali Muni, el famoso exponente del sistema de yoga. El gran sabio declara en sus Yoga-sūtras: puruṣārtha-śūnyānāṁ guṇānāṁ pratiprasavaḥ kaivalyaṁ svarūpa-pratiṣṭhā vā citi-śaktir iti. Este citi-śakti, o potencia interna, es trascendental. Puruṣārtha significa religiosidad material, desarrollo económico, gratificación de los sentidos y por último el intento de volverse uno con el Supremo. El monista llama kaivalyam a esta «unidad con el Supremo». Pero de acuerdo a Patañjali este kaivalyam es una potencia interna o trascendental, por la cual la entidad viviente se vuelve consciente de su posición constitucional. En palabras del Señor Caitanya, esta situación es llamada ceto-darpaṇa-mārjanam, o la limpieza del espejo impuro de la mente. Esta «limpieza» es realmente la liberación, o bhava-mahādāvāgni-nirvāpaṇam. La teoría del nirvāṇa – también preliminar– se corresponde con este principio. En el Bhāgavatam, esto es llamado svarūpena vyavasthitiḥ. El Bhagavad-gītā también confirma dicha situación en este verso. Después del nirvāṇa, o el cese material, está la manifestación de las actividades espirituales o servicio devocional al Señor, conocido como conciencia de Kṛṣṇa. En palabras del Bhāgavatam, svarūpeṇa vyavasthitiḥ: esta es la «verdadera vida de la entidad viviente». Māyā, o la ilusión, es la condición de vida espiritual contaminada por la infección material. La liberación de esta infección material no significa la destrucción de la posición eterna original de la entidad viviente. Patañjali también acepta esto con sus palabras: kaivalyam svarūpa-pratiṣṭhā vā citi-śaktir iti. Este citi-śakti, o placer trascendental es la verdadera vida. Esto se confirma en los Vedānta-sūtras como ānandamayo’bhyāsāt. Este placer trascendental natural es la meta final del yoga y se alcanza fácilmente mediante la ejecución del servicio devocional, bhakti-yoga. El bhakti-yoga se describirá vívidamente en el Séptimo Capítulo del Bhagavad-gītā. En el sistema de yoga, como se describe en este capítulo, existen dos tipos de samādhi, llamados samprajñāta-samādhi y asamprajñāta-samādhi. Cuando uno se sitúa en la posición trascendental mediante diversas investigaciones filosóficas, es llamado samprajñāta-samādhi. En el asamprajñāta-samādhi ya no existe ninguna conexión con el placer mundano, ya que uno es entonces trascendental a todas las clases de felicidad proveniente de los sentidos. Una vez que el yogī se sitúa en esa posición trascendental, nunca es movido de ella. A menos que el yogī sea capaz de alcanzar esa posición, no tendrá éxito. La supuesta práctica de yoga de hoy en día, la cual implica diversos placeres de los sentidos, es contradictoria. Un yogī que se entrega al sexo y a la intoxicación es un hazmerreír. Incluso aquellos yogīs que están atraídos por los siddhis (perfecciones) en el proceso del yoga, no están situados perfectamente. Si los yogīs son atraídos por los subproductos del yoga, entonces no pueden alcanzar la etapa de perfección tal como se afirma en este verso. Por lo tanto, las personas que se entregan a la práctica exhibicionista de hazañas gimnásticas o siddhis, deben saber que de esa forma se pierde la finalidad del yoga. En esta era, la mejor práctica de yoga es la conciencia de Kṛṣṇa, la cual no es un engaño. Una persona consciente de Kṛṣṇa es tan feliz en su ocupación que no aspira a ninguna otra felicidad. Existen muchos impedimentos, especialmente en ésta época

de hipocresía, para practicar haṭha-yoga, dhyāna-yoga y jñāna-yoga, pero no hay problemas para practicar karma-yoga o bhakti-yoga. Mientras exista el cuerpo material, uno tiene que satisfacer las exigencias del cuerpo que son comer, dormir, defenderse y aparearse. Pero una persona que está situada en bhakti-yoga puro, o en la conciencia de Kṛṣṇa, no excita los sentidos mientras satisface las exigencias del cuerpo. Ella más bien acepta las necesidades básicas de la vida, haciendo el mejor uso de una mala ganga y disfruta de la felicidad trascendental en conciencia de Kṛṣṇa. Ella es indiferente a los sucesos incidentales –tales como accidentes, enfermedades, escasez e incluso la muerte de un familiar muy querido– pero está siempre alerta para hacer sus deberes en la conciencia de Kṛṣṇa o bhaktiyoga. Los accidentes nunca le desvían de su deber. Como se afirma en el Bhagavad-gītā, āgamāpāyino’nityās tāṁs titikṣasva bhārata. Él tolera todos estos sucesos incidentales porque sabe que vienen y van y esto no afecta sus deberes. De esta manera él alcanza la perfección más elevada en la práctica del yoga.

Bg 6.24

स निश्चयेन योक्तव्यो योगोऽनिर्विण्णचेतसा ।
सङ्कल्पप्रभवान्कामांस्त्यक्त्वा सर्वानशेषतः ।
मनसैवेन्द्रियग्रामं विनियम्य समन्ततः ॥२४॥

sa niścayena yoktavyo
yogo’nirviṇṇa-cetasā
saṅkalpa-prabhavān kāmāṁs
tyaktvā sarvān aśeṣataḥ
manasaivendriya-grāmaṁ
viniyamya samantataḥ

saḥ—ese sistema de yoga; niścayena—con firme determinación; yoktavyaḥ—debe practicarse; yogaḥ—en dicha práctica; anirviṇṇa-cetasā—sin desviación; saṅkalpa—deseos materiales; prabhavān—nacido de; kāmān—gratificación sensorial; tyaktvā—abandonando; sarvān—todo; aśeṣataḥ—completamente; manasā—por la mente; eva—ciertamente; indriya-grāmam—el conjunto completo de los sentidos; viniyamya—regulando; samantataḥ—por todos partes.

Uno debe ocuparse en la práctica del yoga con determinación y fe firmes. Debe abandonar sin excepción todos los deseos materiales nacidos del ego falso y de esta forma controlar mediante la mente, todos los sentidos en todos lados.

El practicante de yoga debe ser determinado y debe proseguir pacientemente la práctica sin desviación. Él debe estar seguro del éxito final y proseguir este curso con gran perseverancia, sin desalentarse si hay alguna demora en la obtención del éxito. El éxito es seguro para el practicante rígido. Con respecto al bhakti-yoga, Rūpa Gosvāmī dice:

utsāhān niścayād dhairyāt tat tat karma-pravartanāt saṅga-tyāgāt satovṛtteḥ ṣaḍbhir bhaktiḥ prasidhyati

«El proceso de bhakti-yoga puede realizarse exitosamente con el corazón lleno de entusiasmo, perseverancia y determinación, siguiendo los deberes prescritos en la compañía de devotos y ocupándose completamente en actividades en la bondad». En lo que respecta a la determinación uno debe seguir el ejemplo del gorrión que perdió sus huevos en las olas del océano. Un gorrión puso sus huevos en la orilla del océano, pero el gran océano se llevó los huevos con sus olas. El gorrión se disgustó mucho y le pidió al océano que le devolviera sus huevos, pero el océano ni siquiera consideró su petición. Entonces el gorrión decidió secar el océano. Este empezó a sacar el agua con su pequeño pico y todo el mundo se rió de él por su determinación imposible. La noticia de su actividad se difundió y por fin fue oída por Garuḍa, la gigantesca ave portadora del Señor Viṣṇu. Él se compadeció de su hermanito pájaro y así fue a ver al gorrión. Garuḍa estaba muy complacido por la determinación del gorrioncillo y le prometió ayudarle. Así, al instante Garuḍa le pidió al océano que devolviera los huevos, o si no, él haría el trabajo del gorrión. El océano se asustó y devolvió los huevos. De esta manera, por la gracia de Garuḍa el gorrión volvió a ser feliz. De forma similar la práctica del yoga, especialmente el bhakti-yoga en conciencia de Kṛṣṇa, quizá parezca una labor muy difícil. Pero si alguien sigue los principios con gran determinación, el Señor ciertamente le ayudará porque Dios ayuda a aquellos que se ayudan a sí mismos.

Bg 6.25

शनैः शनैरुपरमेद् बुद्ध्या धृतिगृहीतया ।
आत्मसंस्थं मनः कृत्वा न किञ्चिदपि चिन्तयेत् ॥२५॥

śanaiḥ śanair uparamed
buddhyā dhṛti-gṛhītayā
ātma-saṁsthaṁ manaḥ kṛtvā
na kiñcid api cintayet

śanaiḥ—gradualmente; śanaiḥ—paso a paso; uparamet—dudó; buddhyā—mediante la inteligencia; dhṛti-gṛhītayā—llevado por la convicción; ātma-saṁstham—situado en la trascendencia; manaḥ—mente; kṛtvā—haciendo así; na—nada; kiñcit—ninguna otra cosa; api—siquiera; cintayet—estar pensando en.

Gradualmente, paso a paso y con plena convicción, uno debe situarse en trance por medio de la inteligencia y de este modo la mente debe fijarse solamente en el Yo y no debe pensar en nada más.

Mediante la convicción e inteligencia adecuadas uno debe cesar gradualmente las actividades de los sentidos. Esto se llama pratyāhāra. La mente, controlada por la convicción, la meditación y la cesación de los sentidos, debe situarse en trance o samādhi. En ese momento ya no hay ningún peligro de enredarse en el concepto material de la vida. En otras palabras, aunque uno esté involucrado en la materia mientras exista el cuerpo material, no debe pensar en la gratificación de los sentidos. Uno no debe pensar en ningún placer aparte del placer del Yo Supremo. Este estado se obtiene fácilmente mediante la práctica directa de la conciencia de Kṛṣṇa.

Bg 6.26

यतो यतो निश्चरति मनश्चञ्चलमस्थिरम् ।
ततस्ततो नियम्यैतदात्मन्येव वशं नयेत् ॥२६॥

yato yato niścalati
manaś cañcalam asthiram
tatas tato niyamyaitad
ātmany eva vaśaṁ nayet

yataḥ—lo que sea; yataḥ—donde sea; niścalati—verdaderamente agitado; manaḥ—la mente; cañcalam—fluctuante; asthiram—inestable; tataḥ—y después; tataḥ—y después; niyamya—regulando; etat—este; ātmani—en el yo; eva—ciertamente; vaśam—control; nayet—debe traer.

De cualquier cosa y de dondequiera que la mente divague debido a su naturaleza fluctuante e inestable, uno ciertamente debe retirarla y traerla de regreso bajo el control del Yo.

La naturaleza de la mente es fluctuante e inestable. Pero un yogī autorrealizado tiene que controlar la mente, la mente no debe controlarle a él. Aquel que controla la mente (y por consiguiente también los sentidos), es llamado gosvāmī o svāmī y aquel que es controlado por la mente es llamado godāsa, o sirviente de los sentidos. Un gosvāmī conoce el criterio de la felicidad de los sentidos. En la felicidad trascendental de los sentidos estos se ocupan en el servicio de Hṛṣīkeśa, o el dueño supremo de los sentidos –Kṛṣṇa. Servir a Kṛṣṇa con los sentidos purificados se llama conciencia de Kṛṣṇa. Esa es la manera de tener los sentidos bajo pleno control. Y lo que es más, esta es la perfección más elevada de la práctica del yoga.

Bg 6.27

प्रशान्तमनसं ह्येनं योगिनं सुखमुत्तमम् ।
उपैति शान्तरजसं ब्रह्मभूतमकल्मषम् ॥२७॥

praśānta-manasaṁ hy enaṁ
yoginaṁ sukham uttamam
upaiti śānta-rajasaṁ
brahma-bhūtam akalmaṣam

praśānta—la mente fija en los pies de loto de Kṛṣṇa; manasam—de aquel cuya mente está así fija; hi—ciertamente; enam—este; yoginam—el yogī; sukham—felicidad; uttamam—lo más elevado; upaiti—alcanza; śānta-rajasam—pasión apaciguada; brahma-bhūtam—liberado mediante la identificación con el Absoluto; akalmaṣam—libre de toda reacción pecaminosa pasada.

El yogī cuya mente está fija en Mí, verdaderamente alcanza la felicidad más elevada. Él está liberado en virtud de su identidad con el Brahman; su mente está tranquila, sus pasiones están calmadas y está libre de pecado.

Brahma-bhūta es el estado de liberación de la contaminación material y de estar situado en el servicio trascendental al Señor. Mad-bhaktim labhate parām (Bg. 18.54). Uno no puede permanecer en la cualidad del Brahman, el Absoluto, a menos que fije la mente en los pies de loto del Señor. Sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayoḥ. El ocuparse siempre en el servicio trascendental amoroso al Señor, o permanecer en conciencia de Kṛṣṇa, es estar en realidad liberado de la modalidad de la pasión y de toda la contaminación material.

Bg 6.28

युञ्जन्नेवं सदात्मानं योगी विगतकल्मषः ।
सुखेन ब्रह्मसंस्पर्शमत्यन्तं सुखमश्नुते ॥२८॥

yuñjann evaṁ sadātmānaṁ
yogī vigata-kalmaṣaḥ
sukhena brahma-saṁsparśam
atyantaṁ sukham aśnute

yuñjan—estando de este modo ocupado en la práctica del yoga; evam—así; sadā—siempre; ātmānam—el yo; yogī—aquel que está en contacto con el Ser Supremo; vigata—está libre de; kalmaṣaḥ—toda contaminación material; sukhena—en la felicidad trascendental; brahma-saṁsparśam—estando en constante contacto con el Supremo; atyantam—la más elevada; sukham—felicidad; aśnute—alcanza.

Establecido en el Yo, liberado de toda la contaminación material, el yogī alcanza la etapa máxima y perfecta de la felicidad en contacto con la Conciencia Suprema.

Autorrealización significa conocer nuestra posición constitucional en relación con el Supremo. El alma individual es parte y porción del Supremo y su posición es pres-

tarle servicio trascendental al Señor. Este contacto trascendental con el Supremo se denomina brahma-saṁsparśa.

Bg 6.29

सर्वभूतस्थमात्मानं सर्वभूतानि चात्मनि ।
ईक्षते योगयुक्तात्मा सर्वत्र समदर्शनः ॥२९॥

sarva-bhūta-stham ātmānaṁ
sarva-bhūtāni cātmani
īkṣate yoga-yukta-ātmā
sarvatra sama-darśanaḥ

sarva-bhūta-stham—situado en todos los seres; ātmānam—la Superalma; sarva—todas; bhūtāni—las entidades; ca—también; ātmani—en el Yo; īkṣate—ve; yoga-yukta-ātmā—aquel que está adaptado a la conciencia de Kṛṣṇa; sarvatra—en todas partes; sama-darśanaḥ—viendo igual.

Un yogī verdadero Me observa en todos los seres y también ve a cada ser en Mí. En verdad, el hombre autorrealizado Me ve en todas partes.

Un yogī consciente de Kṛṣṇa es el vidente perfecto porque ve a Kṛṣṇa, el Supremo, situado en el corazón de todos como la Superalma (Paramātmā). Īśvaraḥ sarva-bhūtānāṁ hṛd-deśe’rjuna tiṣṭhati. El Señor en Su aspecto Paramātmā, está situado tanto en el corazón del perro como en el del brāhmaṇa. El yogī perfecto sabe que el Señor es eternamente trascendental y no es afectado materialmente por Su presencia en un perro o en un brāhmaṇa. Esa es la suprema neutralidad del Señor. El alma individual está también situada en el corazón individual, pero no está presente en todos los corazones. Esa es la distinción que hay entre el alma individual y la Superalma. Aquel que no está practicando verdaderamente el yoga, no puede ver tan claramente. Una persona consciente de Kṛṣṇa puede ver a Kṛṣṇa en el corazón tanto del creyente como del no creyente. En el smṛti se confirma esto en la forma siguiente: ātatatvāc ca mātṛtvād ātmā hi paramo hariḥ. El Señor, siendo la fuente de todos los seres, es como la madre y el sustentador. Así como la madre es neutral con todos sus hijos, el Padre (o Madre) Supremo, también lo es. Por consiguiente la Superalma está siempre en cada ser viviente. Externamente, también, cada ser viviente está situado en la energía del Señor. Como se explicará en el Séptimo Capítulo, el Señor tiene principalmente dos energías –la espiritual (o superior) y la material (o inferior). La entidad viviente, aunque es parte de la energía superior, está condicionada por la energía inferior; la entidad viviente siempre está en la energía del Señor. Toda entidad viviente está situada en Él de una u otra forma. El yogī ve con visión de igualdad porque ve que aunque se encuentren en diferentes situaciones de acuerdo a los resultados del trabajo fruitivo, todas las entidades vivientes permanecen en todas las circunstancias como sirvientes de Dios. Mientras se encuentra en la energía material, la entidad viviente sirve a los sentidos materiales;

y cuando está en la energía espiritual sirve directamente al Señor Supremo. En ambos casos la entidad viviente es el sirviente de Dios. Esta visión de igualdad es perfecta en una persona en conciencia de Kṛṣṇa

Bg 6.3

आरुरुक्षोर्मुनेर्योगं कर्म कारणमुच्यते ।
योगारूढस्य तस्यैव शमः कारणमुच्यते ॥३॥

ārurukṣor muner yogaṁ
karma kāraṇam ucyate
yogārūḍhasya tasyaiva
śamaḥ kāraṇam ucyate

ārurukṣoḥ—de aquel que acaba de comenzar en el yoga; muneḥ—del sabio; yogam—el sistema óctuple de yoga; karma—trabajo; kāraṇam—la causa; ucyate—se dice que es; yoga—yoga óctuple; ārūḍhasya—aquel que ha logrado; tasya—su; eva—ciertamente; śamaḥ—cese de todas las actividades materiales; kāraṇam—la causa; ucyate—se dice que es.

Para aquel que es un neófito en el sistema óctuple de yoga, se dice que el trabajo es el medio y para aquel que ya ha alcanzado el yoga, el medio es el cesar todas las actividades materiales.

El proceso de vincularse con el Supremo es llamado yoga, y se puede comparar con una escalera para alcanzar la comprensión espiritual más elevada. Esta escalera empieza desde la condición material más baja de la entidad viviente y se eleva hasta la autorrealización perfecta en la vida espiritual pura. De acuerdo a los diferentes niveles de elevación, las diferentes partes de la escalera son conocidas por diferentes nombres. Pero en su totalidad, la escalera completa es llamada yoga y puede dividirse en tres partes que son llamadas: jñāna-yoga, dhyāna-yoga y bhakti-yoga. El principio de la escalera es llamado la etapa de yogārurukṣa y al peldaño más elevado se le llama yogārūḍha. Con respecto al sistema óctuple de yoga, los intentos en un principio de entrar en la meditación mediante los principios regulativos de vida y la práctica de diferentes posturas (las cuales son más o menos ejercicios corporales), son consideradas actividades fruitivas materiales. Todas estas actividades llevan a la adquisición del perfecto equilibrio mental para controlar los sentidos. Cuando uno es experimentado en la práctica de la meditación, suspende todas las actividades mentales perturbadoras. Sin embargo, una persona consciente de Kṛṣṇa está situada desde el principio en la plataforma de la meditación porque siempre piensa en Kṛṣṇa. Y estando constantemente ocupada en el servicio de Kṛṣṇa, se considera que ha cesado todas las actividades materiales.

Bg 6.30

यो मां पश्यति सर्वत्र सर्वं च मयि पश्यति ।
तस्याहं न प्रणश्यामि स च मे न प्रणश्यति ॥३०॥

yo māṁ paśyati sarvatra
sarvaṁ ca mayi paśyati
tasyāhaṁ na praṇaśyāmi
sa ca me na praṇaśyati

yaḥ—quienquiera; mām—Mí; paśyati—ve; sarvatra—en todas partes; sarvam—todo; ca—y; mayi—en Mí; paśyati—ve; tasya—suyo; aham—Yo; na—no; praṇaśyāmi—estoy perdido; saḥ—él; ca—también; me—a Mí; na—ni; praṇaśyati—está perdido.

Para aquel que Me ve en todas partes y ve todas las cosas en Mí, Yo nunca estoy perdido, ni él nunca está perdido para Mí.

Una persona en conciencia de Kṛṣṇa ciertamente ve al Señor Kṛṣṇa en todas partes y lo ve todo en Kṛṣṇa. Quizá parezca que esa persona ve separadamente todas las manifestaciones de la naturaleza material, pero en todos y cada uno de los casos ella es consciente de Kṛṣṇa, sabiendo que todo es la manifestación de la energía de Kṛṣṇa. Nada puede existir sin Kṛṣṇa y Kṛṣṇa es el Señor de todo –este es el principio básico de la conciencia de Kṛṣṇa. La conciencia de Kṛṣṇa es el desarrollo del amor por Kṛṣṇa –una posición trascendental incluso a la liberación material. Es la etapa más allá de la autorrealización, en la cual el devoto se vuelve uno con Kṛṣṇa, en el sentido de que Kṛṣṇa se vuelve todo para el devoto y el devoto se llena de amor por Kṛṣṇa. Entonces se crea una relación íntima entre el Señor y el devoto. En esta etapa, la entidad viviente alcanza su inmortalidad. Tampoco la Personalidad de Dios sale nunca de la visión del devoto. Fusionarse en Kṛṣṇa es la aniquilación espiritual. Un devoto no corre semejante riesgo. En el Brahma-saṁhitā se afirma:

premāñjana-cchurita-bhakti-vilocanena santaḥ sadaiva hṛdayeṣu vilokayanti yaṁ śyāmasundaram acintya-guṇa-svarūpaṁ govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

«Yo adoro al Señor primordial, Govinda, quien es siempre visto por el devoto cuyos ojos están ungidos con el ungüento del amor. Él es visto en Su forma eterna de Śyāmasundara, situado en el corazón del devoto» (Bs. 5.38). En esta etapa el Señor Kṛṣṇa nunca desaparece de la vista del devoto, ni el devoto pierde nunca de vista al Señor. En el caso de un yogī que ve al Señor como el Para-

mātmā dentro de su corazón se aplica lo mismo. Tal yogī se vuelve un devoto puro y no puede soportar vivir ni siquiera por un momento sin ver al Señor dentro de sí mismo.

Bg 6.31

सर्वभूतस्थितं यो मां भजत्येकत्वमास्थितः ।
सर्वथा वर्तमानोऽपि स योगी मयि वर्तते ॥३१॥

sarva-bhūta-sthitaṁ yo māṁ
bhajaty ekatvam āsthitaḥ
sarvathā vartamāno’pi
sa yogī mayi vartate

sarva-bhūta-sthitam—situado en el corazón de todos; yaḥ—aquel que; mām—a Mí; bhajati—sirve en el servicio devocional; ekatvam—unidad; āsthitaḥ—situado así; sarvathā—en todos los aspectos; vartamānaḥ—estando situado; api—a pesar de; saḥ—él; yogī—el trascendentalista; mayi—a Mí; vartate—permanece.

El yogī que sabe que Yo y la Superalma dentro de todas las criaturas somos uno, Me adora y siempre permanece en Mí en todas las circunstancias.

Un yogī que practica la meditación en la Superalma, ve dentro de sí la porción plenaria de Kṛṣṇa como Viṣṇu –con cuatro brazos sosteniendo una caracola, una rueda, una maza y una flor de loto. El yogī debe saber que Viṣṇu no es diferente de Kṛṣṇa. Kṛṣṇa, en esta forma de la Superalma, está situado en el corazón de todos. Es más, no hay diferencia entre las innumerables Superalmas presentes en los innumerables corazones de las entidades vivientes. Tampoco hay diferencia alguna entre una persona consciente de Kṛṣṇa, siempre ocupada en el servicio trascendental amoroso a Kṛṣṇa y un yogī perfecto ocupado en la meditación en la Superalma. El yogī en conciencia de Kṛṣṇa –aunque esté ocupado en diversas actividades mientras está en la existencia material– siempre permanece situado en Kṛṣṇa. Esto se confirma en el Bhakti-rasāmṛta-sindhu de Śrīla Rūpa Gosvāmī: nikhileṣu avasthāsu jīvanmukta sa ucyate. Un devoto del Señor actuando siempre en conciencia de Kṛṣṇa, se libera automáticamente. En el Nārada-pañcarātra se confirma esto de la siguiente manera:

dik-kālādy-anavacchinne kṛṣṇe ceto vidhāya ca tanmayo bhavati kṣipraṁ jīvo brahmaṇi yojayet.

«Concentrando la atención en la forma trascendental de Kṛṣṇa, quien es omnipresente y está más allá del tiempo y del espacio, uno se absorbe en pensar en Kṛṣṇa y entonces alcanza el feliz estado de Su compañía trascendental». La conciencia de Kṛṣṇa es la etapa más elevada del trance en la práctica del yoga. Esta misma comprensión de que Kṛṣṇa está presente como Paramātmā en el corazón

de todos, hace al yogī intachable. Los Vedas confirman esta potencia inconcebible del Señor en la forma siguiente:

eko ‘pi san bahudhā yo ‘vabhāti aiśvaryād rūpam ekaṁ ca sūryavad bahudheyate.

«Viṣṇu es uno y sin embargo Él es ciertamente omnipresente. A pesar de Su forma única, Él está presente en todas partes mediante Su potencia inconcebible. Como el sol, Él aparece en muchos lugares a la vez».

Bg 6.32

आत्मौपम्येन सर्वत्र समं पश्यति योऽर्जुन ।
सुखं वा यदि वा दुःखं स योगी परमो मतः ॥३२॥

ātmaupamyena sarvatra
samaṁ paśyati yo’rjuna
sukhaṁ vā yadi vā duḥkhaṁ
sa yogī paramo mataḥ

ātma—el yo; anupamyena—mediante la comparación; sarvatra—en todas partes; samam—igualdad; paśyati—ve; yaḥ—aquel que; arjuna—¡oh, Arjuna!; sukham—felicidad; —o; yadi—si; —o; duḥkham—sufrimiento; saḥ—dicho; yogī—trascendentalista; paramaḥ—perfecto; mataḥ—considerado.

Es un yogī perfecto, quien mediante la comparación con su propio yo, ve la verdadera igualdad de todos los seres tanto en su felicidad como en su aflicción, ¡oh, Arjuna!

Aquel que es consciente de Kṛṣṇa es un yogī perfecto; él es consciente de la felicidad y la aflicción de todo el mundo a la luz de su propia experiencia personal. La causa del sufrimiento de una entidad viviente es el olvido de su relación con Dios. Y la causa de la felicidad es el saber que Kṛṣṇa es el disfrutador supremo de todas las actividades del ser humano. Kṛṣṇa es el propietario de todas las tierras y planetas. El yogī perfecto es el amigo más sincero de todas las entidades vivientes. Él sabe que el ser viviente, quien está condicionado por las modalidades de la naturaleza material, está sujeto a las tres miserias materiales debido al olvido de su relación con Kṛṣṇa. Debido a que uno en conciencia de Kṛṣṇa es feliz, trata de distribuir el conocimiento de Kṛṣṇa por todas partes. Ya que el yogī perfecto trata de difundir la importancia de volverse consciente de Kṛṣṇa, él es el mejor filántropo del mundo y el sirviente más querido del Señor. Na tasmāt kaścid me priyakṛt tamaḥ. En otras palabras, un devoto del Señor siempre busca el bienestar de todas las entidades vivientes y de esta forma él es realmente el amigo de todos y el mejor yogī porque no desea la perfección en el yoga para su beneficio personal, sino que también la busca para los demás. No envidia a sus semejantes, las entidades vivientes.

Aquí hay un contraste entre un devoto puro del Señor y un yogī interesado solamente en su elevación personal. El yogī que se ha retirado a un lugar solitario con el fin de meditar perfectamente, puede que no sea tan perfecto como un devoto que trata de hacer lo mejor que puede para guiar a cada hombre a la conciencia de Kṛṣṇa.

Bg 6.33

अर्जुन उवाच ।
योऽयं योगस्त्वया प्रोक्तः साम्येन मधुसूदन ।
एतस्याहं न पश्यामि चञ्चलत्वात्स्थितिं स्थिराम् ॥३३॥

arjuna uvāca
yo’yaṁ yogas tvayā proktaḥ
sāmyena madhusūdana
etasyāhaṁ na paśyāmi
cañcalatvāt sthitiṁ sthirām

arjunaḥ uvāca—Arjuna dijo; yaḥ—el sistema; ayam—este; yogaḥ—misticismo; tvayā—por Ti; proktaḥ—descrito; sāmyena—generalmente; madhusūdana—oh, aniquilador del demonio Madhu; etasya—de esto; aham—yo; na—no; paśyāmi—veo; cañcalatvāt—debido a que es inquieta; sthitim—situación; sthirām—estable.

Arjuna dijo: ¡Oh Madhusūdana!, el sistema de yoga que Tú has resumido me parece impráctico e intolerable, pues la mente es inquieta e inestable.

El sistema de misticismo descrito por el Señor Kṛṣṇa a Arjuna, que empieza con las palabras śucau deśe y finaliza con yogī paramaḥ, es rechazado aquí por Arjuna debido a un sentimiento de incapacidad. No es posible en esta era de Kali, que un hombre ordinario deje el hogar y vaya a un lugar apartado en las montañas o en la selva para practicar yoga. La era presente se caracteriza por una lucha amarga por una vida de corta duración. La gente no se toma en serio la autorrealización ni siquiera por medios simples y prácticos y qué decir de este difícil sistema de yoga, el cual regula el modo de vivir, la forma de sentarse, la selección del lugar y el desapego de la mente de las ocupaciones materiales. Como hombre práctico, Arjuna pensó que era imposible seguir este sistema de yoga, incluso estando dotado favorablemente de muchas maneras. Él pertenecía a la familia real y era muy elevado en base a numerosas cualidades; era un gran guerrero, poseía gran longevidad y por encima de todo, él era el amigo más íntimo del Señor Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios. Hace cinco mil años Arjuna tenía facilidades mucho mejores que las que tenemos ahora, sin embargo él rehusó aceptar este sistema de yoga. De hecho, no encontramos ninguna mención en la historia de que él lo practicara en algún momento. Por lo tanto, este sistema se debe considerar en términos generales imposible de practicar en esta era de Kali. Por supuesto que quizá sea posible para muy pocos hombres en casos muy raros, pero para la gente en general es una proposición imposible.

Si esto era así hace cinco mil años, entonces, ¿que decir del tiempo actual? Aquellos que imitan este sistema de yoga en diferentes supuestas escuelas y sociedades, aunque parezcan satisfechos, ciertamente están perdiendo su tiempo. Ellos ignoran completamente la meta deseada.

Bg 6.34

चञ्चलं हि मनः कृष्ण प्रमाथि बलवद् दृढम् ।
तस्याहं निग्रहं मन्ये वायोरिव सुदुष्करम् ॥३४॥

cañcalaṁ hi manaḥ kṛṣṇa
pramāthi balavad dṛḍham
tasyāhaṁ nigrahaṁ manye
vāyor iva suduṣkaram

cañcalam—fluctuante; hi—ciertamente; manaḥ—la mente; kṛṣṇa—¡oh, Kṛṣṇa!; pramāthi—agitando; balavat—fuerte; dṛḍham—obstinada; tasya—su; aham—yo; nigraham—sometiendo; manye—pienso; vāyoḥ—del viento; iva—como; suduṣkaram—difícil.

Porque la mente es inquieta, turbulenta, obstinada y muy fuerte, ¡oh, Kṛṣṇa!, me parece que subyugarla es más difícil que controlar el viento.

La mente es tan fuerte y obstinada que a veces supera a la inteligencia aunque se supone que la mente está subordinada a la inteligencia. Para un hombre en el mundo práctico que tiene que luchar con tantos elementos en contra, es ciertamente muy difícil controlar la mente. Artificialmente uno puede establecer un equilibrio mental tanto hacia el amigo como hacia el enemigo, pero en última instancia ninguna persona mundana puede hacerlo porque esto es más difícil que controlar el furioso viento. En las literaturas Védicas se dice:

ātmānaṁ rathinaṁ viddhi śarīraṁ ratham eva ca buddhintu sārathiṁ viddhi manaḥ pragraham eva ca indriyāṇi hayānāhur viṣayāṁs teṣu gocarān ātmendriya-mano-yukto bhoktety āhur manīṣiṇaḥ.

«El individuo es el pasajero en el carro del cuerpo material y la inteligencia es el conductor. La mente es el instrumento de conducción y los sentidos son los caballos. Asi, el yo es el disfrutador o el sufridor en contacto con la mente y los sentidos. Así lo entienden los grandes pensadores». Se supone que la inteligencia dirige la mente, pero la mente es tan fuerte y obstinada que a menudo supera hasta a la misma inteligencia propia. Se supone que una mente tan poderosa se controla mediante la práctica del yoga, pero tal método nunca es práctico para una persona de mundo como Arjuna. Y ¿qué podemos decir del hombre moderno? El símil que se usa aquí es adecuado: uno no puede capturar el fuerte viento. Y aún es más difícil capturar la mente turbulenta. La manera más fácil de controlar la mente, como lo sugiere el Señor

Caitanya, es cantar con toda humildad, «Hare Kṛṣṇa», el gran mantra para la liberación. El método prescrito es sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayoḥ: uno debe ocupar su mente completamente en Kṛṣṇa. Sólo así no habrán otras ocupaciones que agiten la mente.

Bg 6.35

श्रीभगवानुवाच ।
असंशयं महाबाहो मनो दुर्निग्रहं चलम् ।
अभ्यासेन तु कौन्तेय वैराग्येण च गृह्यते ॥३५॥

śrī bhagavān uvāca
asaṁśayaṁ mahā-bāho
mano durnigrahaṁ calam
abhyāsena tu kaunteya
vairāgyeṇa ca gṛhyate

śrī bhagavān uvāca—la Personalidad de Dios dijo; asaṁśayaṁ—indudablemente; mahā-bāho—¡oh, el de los poderosos brazos!; manaḥ—la mente; durnigraham—difícil de someter; calam—fluctuante; abhyāsena—mediante la práctica; tu—pero; kaunteya—¡oh, hijo de Kuntī!; vairāgyeṇa—mediante el desapego; ca—también; gṛhyate—se puede controlar de ese modo.

El Señor Bienaventurado dijo: ¡Oh hijo de Kuntī, el de los poderosos brazos! Indudablemente es muy difícil contener la mente inquieta, pero es posible mediante la práctica constante y el desapego.

La Personalidad de Dios acepta la dificultad que supone controlar la mente obstinada, tal como lo expresó Arjuna. Pero al mismo tiempo Él sugiere que resulta posible mediante la práctica y el desapego. ¿Cuál es esa práctica? En la era presente nadie puede observar reglas y regulaciones estrictas, tales como situarse en un lugar sagrado, enfocar la mente en la Superalma, restringir los sentidos y la mente, observar el celibato, permanecer en solitud, etc. Sin embargo, por medio de la práctica de la conciencia de Kṛṣṇa, uno se ocupa en nueve tipos de servicio devocional al Señor. La primera y la más importante de dichas ocupaciones devocionales es oír sobre Kṛṣṇa. Este es un método trascendental muy poderoso para limpiar la mente de todas las dudas. Cuanto más uno oye sobre Kṛṣṇa, más se ilumina y se desapega de todo lo que aparta a la mente de Kṛṣṇa. Desapegando la mente de las actividades que no están consagradas al Señor, uno puede aprender muy fácilmente vairāgya. Vairāgya significa desapego de la materia y ocupación de la mente en lo espiritual. El desapego espiritual impersonal es más difícil que el apegar la mente a las actividades de Kṛṣṇa. Esto es práctico porque al escuchar sobre Kṛṣṇa, uno se apega en forma automática al Espíritu Supremo. Este apego se llama pareśānubhūti, satisfacción espiritual.

Es exactamente como el sentimiento de satisfacción que tiene un hombre hambriento con cada bocado de alimento que come. De forma similar, mediante el desempeño del servicio devocional, uno siente una satisfacción trascendental, a medida que la mente se desapega de los objetivos materiales. Es algo así como curar una enfermedad mediante un tratamiento experto y una dieta adecuada. Por lo tanto, oír sobre las actividades trascendentales del Señor, es el tratamiento experto para la mente desenfrenada y comer el alimento ofrecido a Kṛṣṇa es la dieta adecuada para el paciente que sufre. Este tratamiento es el proceso de la conciencia de Kṛṣṇa.

Bg 6.36

असंयतात्मना योगो दुष्प्राप इति मे मतिः ।
वश्यात्मना तु यतता शक्योऽवाप्तुमुपायतः ॥३६॥

asaṁyatātmanā yogo
duṣprāpa iti me matiḥ
vaśyātmanā tu yatatā
śakyo’vāptum upāyataḥ

asaṁyata—desenfrenada; ātmanā—mediante la mente; yogaḥ—autorrealización; duṣprāpaḥ—difícil de obtener; iti—así pues; me—Mi; matiḥ—opinión; vaśya—controlada; ātmanā—mediante la mente; tu—pero; yatatā—mientras se esfuerza; śakyaḥ—práctico; avāptum—conseguir; upāyataḥ—medios adecuados.

Para aquel cuya mente está desenfrenada, la autorrealización es una labor difícil. Pero aquel cuya mente está controlada y que se esfuerza mediante los medios correctos, tiene asegurado el éxito. Esa es Mi opinión.

La Suprema Personalidad de Dios declara que aquel que no acepta el tratamiento adecuado para desapegar la mente de la ocupación material, difícilmente puede alcanzar el éxito en la autorrealización. Tratar de practicar yoga mientras se ocupa la mente en el goce material, es como tratar de encender un fuego mientras se vierte agua encima. De forma similar, la práctica del yoga sin control mental es una pérdida de tiempo. Semejante alarde de la práctica del yoga quizá sea materialmente lucrativo, pero es inútil en cuanto a la comprensión espiritual se refiere. Por lo tanto, la mente debe controlarse ocupándola constantemente en el servicio trascendental amoroso del Señor. A menos que uno se ocupe en la conciencia de Kṛṣṇa, no puede controlar la mente de manera estable. Una persona consciente de Kṛṣṇa alcanza fácilmente el resultado de la práctica del yoga sin un esfuerzo separado, pero un practicante de yoga no puede alcanzar el éxito sin volverse consciente de Kṛṣṇa.

Bg 6.37

अर्जुन उवाच ।
अयतिः श्रद्धयोपेतो योगाच्चलितमानसः ।
अप्राप्य योगसंसिद्धिं कां गतिं कृष्ण गच्छति ॥३७॥

arjuna uvāca
ayatiḥ śraddhayopeto
yogāc calita-mānasaḥ
aprāpya yoga-saṁsiddhiṁ
kāṁ gatiṁ kṛṣṇa gacchati

arjunaḥ uvāca—Arjuna dijo; ayatiḥ—el trascendentalista que fracasa; sraddhayā—con fe; upetaḥ—ocupado; yogāt—del vínculo místico; calita—desviado; mānasaḥ—de aquel que tiene este tipo de mentalidad; aprāpya—fracasando; yoga-saṁsiddhim—la perfección más elevada del misticismo; kām—cual; gatim—destino; kṛṣṇa—¡oh, Kṛṣṇa!; gacchati—alcanza.

Arjuna dijo: ¿Cuál es el destino del hombre de fe que no persevera, quien al principio emprende el proceso de la autorrealización, pero que después desiste debido a su mentalidad mundana y de esta manera no alcanza la perfección en el misticismo?

El Bhagavad-gītā describe el sendero de la autorrealización o misticismo. El principio básico de la autorrealización es el conocimiento de que la entidad viviente no es este cuerpo material, sino que es diferente de él y de que su felicidad se halla en la vida eterna, en la bienaventuranza y en el conocimiento. Estos son trascendentales y están más allá tanto del cuerpo como de la mente. La autorrealización se busca mediante el sendero del conocimiento, por la práctica del sistema óctuple, o mediante el bhakti-yoga. En cada uno de estos procesos uno tiene que entender la posición constitucional de la entidad viviente, su relación con Dios y las actividades por las cuales se puede restablecer el vínculo perdido y alcanzar la más elevada etapa de perfección de la conciencia de Kṛṣṇa. Siguiendo cualquiera de los tres métodos ya mencionados, con seguridad uno alcanzará la meta suprema tarde o temprano. Esto lo afirmó el Señor en el Segundo Capítulo: incluso un pequeño esfuerzo en el sendero trascendental ofrece una gran esperanza de liberación. De estos tres métodos, el sendero del bhakti-yoga es especialmente apto para esta era porque es el método más directo para comprender a Dios. Para asegurarse otra vez, Arjuna le pide al Señor Kṛṣṇa que confirme Su declaración anterior. Puede que uno acepte sinceramente el sendero de la autorrealización, pero el proceso del cultivo del conocimiento y la práctica del sistema óctuple de yoga son generalmente muy difíciles para esta época. Por lo tanto, a pesar del esfuerzo constante uno puede fracasar por varias razones. La primera, es que uno quizás no esté siguiendo el proceso. Seguir el sendero trascendental es más o menos como declararle la guerra a la energía ilusoria. Por consiguiente, en cuanto una persona trata de escapar de las garras de dicha energía ilusoria, ésta trata de derrotar al practicante mediante diversas tentaciones. Un alma condicionada ya está hechizada por las modalidades de la energía material y existe gran posibilidad de que sea hechizada de nuevo, incluso mientras lleva a cabo las disciplinas trascendentales. Esto se llama yogāt calita-mānasaḥ: desviación del sendero trascendental. Arjuna se muestra inquisitivo por conocer los resultados de la desviación del sendero de la autorrealización.

Bg 6.38

कच्चिन्नोभयविभ्रष्टश्छिन्नाभ्रमिव नश्यति ।
अप्रतिष्ठो महाबाहो विमूढो ब्रह्मणः पथि ॥३८॥

kaccin nobhaya-vibhraṣṭaś
chinnābhram iva naśyati
apratiṣṭho mahā-bāho
vimūḍho brahmaṇaḥ pathi

kaccit—ya sea; na—no; ubhaya—ambos; vibhraṣṭaḥ—desviado de; chinna—caído; abhram—nube; iva—comparado; naśyati—perece; apratiṣṭhaḥ—sin ninguna posición; mahā-bāho—¡oh, Kṛṣṇa, el de los poderosos brazos!; vimūḍhaḥ—confundido; brahmaṇaḥ—de la Trascendencia; pathi—en el sendero.

¡Oh Kṛṣṇa, el de los poderosos brazos! Tal hombre, estando desviado del sendero de la Trascendencia, ¿perece como una nube dispersa, sin posición en ninguna esfera?

Hay dos formas de progresar. Aquellos que son materialistas no tienen interés en la Trascendencia; por eso se interesan más en el avance material mediante el desarrollo económico, o en la promoción a los planetas más elevados mediante el trabajo adecuado. Cuando alguien emprende el sendero de la Trascendencia, tiene que detener todas las actividades materiales y sacrificar todas las formas de la supuesta felicidad material. Si el aspirante trascendentalista fracasa, aparentemente pierde de ambas formas; en otras palabras, ni puede disfrutar de la felicidad material, ni tampoco del éxito espiritual. Él no tiene ninguna posición; es como una nube dispersa. A veces, una nube en el cielo se desvía de una nube pequeña y se une a una más grande. Pero si no puede unirse a la grande, entonces el viento la arrastra y desaparece en el vasto cielo. El brahmaṇaḥ pathi es el sendero de la comprensión trascendental mediante el conocimiento de que uno mismo es espiritual en esencia, parte y porción del Señor Supremo quien se manifiesta como Brahman, Paramātmā y Bhagavān. El Señor Śrī Kṛṣṇa es la manifestación más completa de la Suprema Verdad Absoluta y por lo tanto, aquel que está entregado a la Suprema Persona es un trascendentalista exitoso. Para alcanzar esta meta de la vida a través de la comprensión del Brahman y del Paramātmā es necesario nacer muchísimas veces: bahūnāṁ janmanām ante. Por consiguiente, lo más elevado en cuanto a la comprensión trascendental es el bhakti-yoga o conciencia de Kṛṣṇa, el método directo.

Bg 6.39

एतन्मे संशयं कृष्ण छेत्तुमर्हस्यशेषतः ।
त्वदन्यः संशयस्यास्य छेत्ता न ह्युपपद्यते ॥३९॥

etan me saṁśayaṁ kṛṣṇa
chettum arhasy aśeṣataḥ
tvad-anyaḥ saṁśayasyāsya
chettā na hy upapadyate

etat—esta es; me—mi; saṁśayam—duda; kṛṣṇa—¡oh, Kṛṣṇa!; chettum—para disipar; arhasi—pedir que hagas; aśeṣataḥ—completamente; tvat—Tú Mismo; anyaḥ—sin; saṁśayasya—de la duda; asya—de esta; chettā—disipador; na—nunca; hi—ciertamente; upapadyate—ser encontrado.

Ésta es mi duda, ¡oh, Kṛṣṇa! y te pido que la despejes completamente. Aparte de Ti, no hay nadie que pueda destruirla.

Kṛṣṇa es el que conoce perfectamente el pasado, el presente y el futuro. Al principio del Bhagavad-gītā, el Señor dijo que todas las entidades vivientes existían individualmente en el pasado, que existen ahora en el presente y que continuarán conservando su identidad individual en el futuro, incluso después de la liberación del enredo material. Así, Él ya ha aclarado el tema del futuro de la entidad viviente individual. Ahora, Arjuna quiere conocer el futuro del trascendentalista fracasado. Nadie es igual a Kṛṣṇa ni nadie está por encima de Él y ciertamente los supuestos grandes sabios y filósofos que están a merced de la naturaleza material no pueden igualarle. Por lo tanto, el veredicto de Kṛṣṇa es la respuesta final y completa a todas las dudas porque Él conoce perfectamente el pasado, el presente y el futuro –pero a Él, nadie le conoce. Kṛṣṇa y los devotos conscientes de Kṛṣṇa son los únicos que pueden conocer las cosas tal como son.

Bg 6.4

यदा हि नेन्द्रियार्थेषु न कर्मस्वनुषज्जते ।
सर्वसङ्कल्पसंन्यासी योगारूढस्तदोच्यते ॥४॥

yadā hi nendriyārtheṣu
na karmasv anuṣajjate
sarva-saṅkalpa-sannyāsī
yogārūḍhas tadocyate

yadā—cuando; hi—ciertamente; na—no; indriya-artheṣu—en la gratificación de los sentidos; na—nunca; karmasu—en las actividades fruitivas; anuṣajjate—se ocupa necesariamente; sarva-saṅkalpa—todos los deseos materiales; sannyāsī—renunciante; yoga-ārūḍhaḥ—elevado en el yoga; tadā—en ese momento; ucyate—se dice que es.

Se dice que una persona ha alcanzado el yoga cuando, habiendo renunciado a todos los deseos materiales, ni actúa para la gratificación de los sentidos, ni se ocupa en actividades fruitivas.

Cuando una persona está completamente ocupada en el servicio trascendental amoroso al Señor, se complace en sí misma y de esta forma ya no se ocupa más en la gratificación de los sentidos, ni en las actividades fruitivas. De otro modo, uno tendrá que ocuparse en la gratificación de los sentidos ya que uno no puede vivir sin ocupación. Sin conciencia de Kṛṣṇa uno ha de buscar siempre actividades egocéntricas, o actividades egoístas extendidas. Pero una persona consciente de Kṛṣṇa puede hacerlo todo para la satisfacción de Kṛṣṇa y de ese modo se desapega perfectamente de la gratificación de los sentidos. Aquel que no tiene dicha comprensión, debe tratar mecánicamente de escapar de los deseos materiales antes de elevarse al peldaño más elevado de la escalera del yoga.

Bg 6.40

श्रीभगवानुवाच ।
पार्थ नैवेह नामुत्र विनाशस्तस्य विद्यते ।
न हि कल्याणकृत्कश्चिद् दुर्गतिं तात गच्छति ॥४०॥

śrī bhagavān uvāca
pārtha naiveha nāmutra
vināśas tasya vidyate
na hi kalyāṇa-kṛt kaścid
durgatiṁ tāta gacchati

śrī bhagavān uvāca—la Suprema Personalidad de Dios dijo; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; na eva—nunca es así; iha—en este mundo material; na—nunca; amutra—en la siguiente vida; vināśaḥ—destrucción; tasya—su; vidyate—existe; na—nunca; hi—ciertamente; kalyāṇa-kṛt—aquel que está ocupado en actividades auspiciosas; kaścit—cualquiera; durgatim—degradación; tāta—a partir de entonces; gacchati—va.

El Señor Bienaventurado dijo: Hijo de Pṛthā, un trascendentalista dedicado a actividades auspiciosas no encuentra la destrucción, ni en este mundo ni en el mundo espiritual. Amigo Mío, aquel que hace el bien, nunca es vencido por el mal.

En el Śrīmad-Bhāgavatam (1.5.17), Śrī Nārada Muni instruye a Vyāsadeva en la forma siguiente:

tyaktvā sva-dharmaṁ caraṇāmbujaṁ harer bhajann apakko ‘tha patet tato yadi yatra kva vābhadram abhūd amuṣya kiṁ ko vārtha āpto ‘bhajatāṁ sva-dharmataḥ

«Si alguien abandona todas las expectativas materiales y se refugia completamente en la Suprema Personalidad de Dios, no hay pérdida ni degradación en ninguna forma. Por otro lado, un no devoto puede ocuparse por completo en sus deberes ocupacionales y aun así no ganar nada». Existen muchas actividades tanto en las escrituras como en las tradiciones respecto a las perspectivas materiales. Se supone que un trascendentalista abandona todas las actividades materiales en aras de su avance espiritual en la vida, la conciencia de Kṛṣṇa. Uno puede alegar que mediante la conciencia de Kṛṣṇa se puede alcanzar la perfección más elevada si se completa, pero si uno no alcanza dicha etapa de perfección entonces pierde, tanto material como espiritualmente. En las escrituras está estipulado que uno tiene que sufrir la reacción por no desempeñar los deberes prescritos; por consiguiente aquel que fracasa en llevar a cabo las actividades trascendentales adecuadamente, queda sujeto a estas reacciones. El Bhāgavatam asegura al trascendentalista fracasado que no tiene porque preocuparse. Aunque puede que esté sujeto a la reacción por no llevar a cabo perfectamente los deberes prescritos, no pierde nada porque la auspiciosa conciencia de Kṛṣṇa nunca se olvida y aquel que así se ocupa, lo continuará haciendo incluso en un nacimiento inferior en su próxima vida. Por otro lado, aquel que simplemente sigue estrictamente los deberes prescritos, si carece de conciencia de Kṛṣṇa, no alcanza necesariamente resultados auspiciosos. El significado se puede entender en la forma siguiente: la humanidad se puede dividir en dos secciones, es decir, los regulados y los no regulados. Aquellos que se ocupan simplemente en complacer los sentidos como las bestias sin tener conocimiento de su próxima vida o de la salvación espiritual, pertenecen a la sección de los no regulados. Y aquellos que siguen los principios de los deberes prescritos en las escrituras se clasifican en la sección de los regulados. La sección de los no regulados, tanto los civilizados como los incivilizados, los educados y los incultos, los fuertes y los débiles, está llena de propensiones animales. Sus actividades nunca son favorables, debido a que disfrutando de las propensiones animales de comer, dormir, defenderse y aparearse, ellos permanecen perpetuamente en la existencia material, la cual es siempre miserable. Por otro lado, aquellos que se regulan con los preceptos de las escrituras y gradualmente se elevan a la conciencia de Kṛṣṇa, ciertamente progresan en la vida. Aquellos que siguen el sendero auspicioso se pueden dividir en tres secciones que son: 1) los seguidores de las reglas y regulaciones de las escrituras que disfrutan de prosperidad material, 2) aquellos que tratan de encontrar la liberación última de la existencia material y 3) aquellos que son devotos en la conciencia de Kṛṣṇa. Aquellos que siguen las reglas y regulaciones de las escrituras para obtener felicidad material pueden además dividirse en dos clases: aquellos que son trabajadores fruitivos y aquellos que no desean ningún fruto para la gratificación de los sentidos. Aquellos que buscan los resultados fruitivos para la gratificación de los sentidos pueden ser elevados a un nivel de vida más alto –incluso a los planetas superiores; pero aun así,

ellos no siguen el verdadero sendero auspicioso debido a que no están libres de la existencia material. Las únicas actividades auspiciosas son aquellas que conducen a la liberación. Cualquier actividad que no tiene como meta en última instancia la autorrealización o liberación del concepto material corporal de la vida, no es auspiciosa en absoluto. La actividad en la conciencia de Kṛṣṇa es la única actividad auspiciosa y a aquel que voluntariamente acepta todas las incomodidades corporales para progresar en el sendero de la conciencia de Kṛṣṇa, se le puede llamar un trascendentalista perfecto bajo severa austeridad. Y debido a que el óctuple sistema de yoga es dirigido hacia la comprensión final de la conciencia de Kṛṣṇa, dicha práctica es también auspiciosa y aquel que se esfuerce lo más posible en este proceso no tiene que temer la degradación.

Bg 6.41

प्राप्य पुण्यकृतां लोकानुषित्वा शाश्वतीः समाः ।
शुचीनां श्रीमतां गेहे योगभ्रष्टोऽभिजायते ॥४१॥

prāpya puṇya-kṛtāṁ lokān
uṣitvā śāśvatīḥ samāḥ
śucīnāṁ śrīmatāṁ gehe
yoga-bhraṣṭo’bhijāyate

prāpya—después de lograr; puṇya-kṛtām—de aquellos que realizaron actividades piadosas; lokān—planetas; uṣitvā—después de morar; śāśvatīḥ—muchos; samāḥ—años; śucīnām—de los piadosos; śrīmatām—de los prósperos; gehe—en la casa de; yoga-bhraṣṭaḥ—aquel que ha caído de la senda de la autorrealización; abhijāyate—nace.

El yogī que fracasa, después de muchísimos años de goce en los planetas de las entidades vivientes piadosas, nace en una familia de personas virtuosas o en una familia de la rica aristocracia.

Los yogīs fracasados se dividen en dos clases: aquel que cae después de muy poco progreso y el que cae después de una larga práctica del yoga. El yogī que cae después de un corto período de práctica va a los planetas superiores donde se les permite entrar a las entidades vivientes piadosas. Después de una vida prolongada allí, se le envía de nuevo a este planeta para nacer en la familia de un brāhmaṇa vaiṣṇava virtuoso o de comerciantes aristócratas. El verdadero propósito de la práctica del yoga es alcanzar la perfección más elevada de la conciencia de Kṛṣṇa. Pero aquellos que no perseveran hasta ese punto y fracasan debido a las tentaciones materiales, se les permite por la gracia del Señor, utilizar completamente sus propensiones materiales. Y después de esto, se les da la oportunidad de llevar vidas prósperas en familias virtuosas o aristocráticas. Aquellos que nacen en tales familias pueden aprovechar las facilidades y tratar de elevarse a la conciencia de Kṛṣṇa plena.

Bg 6.42

अथवा योगिनामेव कुले भवति धीमताम् ।
एतद्धि दुर्लभतरं लोके जन्म यदीदृशम् ॥४२॥

athavā yoginām eva
kule bhavati dhīmatām
etaddhi durlabhataraṁ
loke janma yad īdṛśam

athavā—o; yoginām—de trascendentalistas eruditos; eva—ciertamente; kule—en la familia de; bhavati—nace; dhīmatām—de aquellos que están dotados de gran sabiduría; etat—esto; hi—ciertamente; durlabhataram—muy raro; loke—en este mundo; janma—nacimiento; yat—aquello que; īdṛśam—como este.

O nace en una familia de trascendentalistas quienes seguramente tienen gran sabiduría. En verdad, tal nacimiento es raro en este mundo.

El nacimiento en una familia de yogīs o trascendentalistas –aquellos con gran sabiduría– se alaba aquí porque el niño nacido en dicha familia recibe el ímpetu espiritual desde el mismo comienzo de su vida. Especialmente este es el caso en las familias ācārya o gosvāmī. Dichas familias son muy eruditas y están consagradas por tradición y educación y así ellos se vuelven maestros espirituales. En la India existen muchas de estas familias ācārya, pero ahora se han degenerado debido a una insuficiente formación y educación. Por la gracia del Señor, todavía hay familias que albergan trascendentalistas generación tras generación. Es ciertamente una gran fortuna el nacer en tales familias. Afortunadamente tanto nuestro maestro espiritual, Om Viṣṇupāda Śrī Śrīmad Bhaktisiddhānta Sarasvatī Gosvāmī Mahārāja y nuestra humilde persona, tuvimos la oportunidad de nacer en dichas familias por la gracia del Señor y ambos fuimos educados en el servicio devocional del Señor desde el mismo principio de nuestras vidas. Más tarde nos encontramos por disposición del sistema trascendental.

Bg 6.43

तत्र तं बुद्धिसंयोगं लभते पौर्वदेहिकम् ।
यतते च ततो भूयः संसिद्धौ कुरुनन्दन ॥४३॥

tatra taṁ buddhi-saṁyogaṁ
labhate paurva-dehikam
yatate ca tato bhūyaḥ
saṁsiddhau kuru-nandana

tatra—acto seguido; tam—eso; buddhi-saṁyogam—el revivir dicha conciencia; labhate—recobra; paurva—previa; dehikam—conciencia corporal; yatate—se esfuerza; ca—también; tataḥ—después; bhūyaḥ—de nuevo; saṁsiddhau—para la perfección; kurunandana—¡oh, hijo de Kuru!

Al obtener tal nacimiento, él revive de nuevo la conciencia divina de su vida previa y trata de progresar más para alcanzar el éxito completo, ¡oh, hijo de Kuru!

El rey Bharata, quien nació por tercera vez en la familia de un buen brāhmaṇa, es un ejemplo de un buen nacimiento para revivir la conciencia trascendental previa. El rey Bharata era el Emperador del mundo y desde su época a este planeta se le conoce entre los semidioses como Bhāratavarṣa. Antes se conocía como Ilāvartavarṣa. El Emperador, se retiró a una temprana edad para cultivar la perfección espiritual pero fracasó en alcanzar el éxito. En su vida siguiente nació en la familia de un buen brāhmaṇa y fue conocido como Jaḍabharata porque siempre permanecía recluido y no hablaba con nadie. Más tarde el rey Rahūgaṇa le reconoció como el más grande de los trascendentalistas. De su vida, se entiende que los esfuerzos trascendentales, o práctica del yoga, nunca son en vano. Por la gracia del Señor el trascendentalista recibe repetidas oportunidades para la completa perfección de la conciencia de Kṛṣṇa.

Bg 6.44

पूर्वाभ्यासेन तेनैव ह्रियते ह्यवशोऽपि सः ।
जिज्ञासुरपि योगस्य शब्दब्रह्मातिवर्तते ॥४४॥

pūrvābhyāsena tenaiva
hriyate hy avaśo’pi saḥ
jijñāsur api yogasya
śabda-brahmātivartate

pūrva—anterior; abhyāsena—práctica; tena—mediante esa influencia; eva—ciertamente; hriyate—es atraído; hi—seguramente; avaśaḥ—indefenso; api—también; saḥ—él; jijñasuḥ—deseos de saber; api—así; yogasya—del yoga; śabda-brahma—principios rituales de las escrituras; ativartate—trasciende.

En virtud de la conciencia divina de su vida previa, él se siente atraído en forma automática a los principios yóguicos –aún sin buscarlos. Tal trascendentalista inquisitivo, esforzándose por el yoga, está siempre por encima de los principios rituales de las escrituras.

Los yogīs avanzados no están muy atraídos por los rituales de las escrituras, pero son atraídos en forma automática a los principios del yoga, los cuales pueden elevarlos a la conciencia de Kṛṣṇa plena, la perfección más elevada del yoga. En el Śrīmad-Bhāgavatam (3.33.8) se explica dicha indiferencia hacia los rituales Védicos por parte de los trascendentalistas avanzados de la siguiente forma:

aho bata śvapaco ‘to garīyān yajjihvāgre vartate nāma tubhyam tepus tapas te juhuvuḥ sasnur āryā brahmānūcur nāma gṛṇanti ye te.

«¡Oh mi Señor! Las personas que cantan los santos nombres de Tu Señoría son muy, muy avanzados en la vida espiritual, incluso si nacen en familias de comeperros. Dichos recitadores indudablemente han realizado toda clase de austeridades y sacrificios, se han bañado en todos los lugares sagrados y finalizado todos los estudios de las escrituras». El ejemplo famoso de esto fue presentado por el Señor Caitanya, quien aceptó a Ṭhākura Haridāsa como uno de sus discípulos más importantes. Aunque Ṭhākura Haridāsa de una u otra manera nació en una familia musulmana, fue elevado por el Señor Caitanya a la posición de namācārya, debido a su rígida adherencia al principio de cantar trescientos mil santos nombres del Señor diariamente: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare. Y porque cantaba constantemente el santo nombre del Señor, se entiende que en su vida anterior debió haber pasado por todos los métodos ritualistas de los Vedas, conocidos como śabda-brahman. Por lo tanto, a menos que uno esté purificado, no puede adoptar el principio de la conciencia de Kṛṣṇa ni ocuparse en cantar el santo nombre del Señor, Hare Kṛṣṇa.

Bg 6.45

प्रयत्नाद्यतमानस्तु योगी संशुद्धकिल्बिषः ।
अनेकजन्मसंसिद्धस्ततो याति परां गतिम् ॥४५॥

prayatnād yatamānas tu
yogī saṁśuddha-kilbiṣaḥ
aneka-janma-saṁsiddhas
tato yāti parāṁ gatim

prayatnāt—mediante la práctica rígida; yatamānaḥ—aquel que se esfuerza; tu—pero; yogī—dicho trascendentalista; saṁśuddha—limpiado; kilbiṣaḥ—toda clase de pecados; aneka—muchísimos; janma—nacimientos; saṁsiddhaḥ—alcanzando así la perfección; tataḥ—después de eso; yāti—llega; parām—la más elevada; gatim—destino.

Pero cuando el yogī se esfuerza sinceramente en progresar aún más, estando limpio de toda contaminación, entonces finalmente, después de muchísimos nacimientos de práctica, alcanza la meta suprema.

Una persona nacida en una familia particularmente virtuosa, aristocrática o sagrada, se vuelve consciente de su condición favorable para realizar la práctica del yoga. Por lo tanto, comienza con determinación su tarea incompleta y de esta manera se limpia completamente de todas las contaminaciones materiales. Cuando finalmente se libera de todas las contaminaciones, alcanza la perfección suprema –conciencia de Kṛṣṇa. La conciencia de Kṛṣṇa es la etapa perfecta en la que se está libre de todas las contaminaciones. Esto se confirma en el Bhagavad-gītā:

yeṣāṁ tvanta-gataṁ pāpaṁ janānāṁ puṇya-karmaṇām te dvandva-moha-nirmuktā bhajante māṁ dṛḍha-vratāḥ

«Después de muchísimos nacimientos realizando actividades piadosas, cuando uno se libera completamente de todas las contaminaciones y de todas las dualidades ilusorias, entonces se ocupa en el servicio amoroso trascendental del Señor».

Bg 6.46

तपस्विभ्योऽधिको योगी ज्ञानिभ्योऽपि मतोऽधिकः ।
कर्मिभ्यश्चाधिको योगी तस्माद्योगी भवार्जुन ॥४६॥

tapasvibhyo’dhiko yogī
jñānibhyo’pi mato’dhikaḥ
karmibhyaś cādhiko yogī
tasmād yogī bhavārjuna

tapasvibhyaḥ—que el asceta; adhikaḥ—superior; yogī—el yogī; jñānibhyaḥ—que el sabio; api—también; mataḥ—considerado; adhikaḥ—superior que; karmibhyaḥ—que los trabajadores fruitivos; ca—también; adhikaḥ—más grande que; yogī—el yogī; tasmāt—por lo tanto; yogī—el trascendentalista; bhava—solo vuélvete; arjuna—¡oh, Arjuna!

Un yogī es superior al asceta, superior al empírico y superior al trabajador fruitivo. Por lo tanto, ¡oh, Arjuna!, sé un yogī en todas las circunstancias.

Cuando hablamos de yoga, nos referimos a vincular nuestra conciencia con la Suprema Verdad Absoluta. Dicho proceso es llamado de forma diferente por los diversos practicantes, en función del método particular adoptado. Cuando el proceso de vincularse es predominantemente mediante actividades fruitivas, es llamado karma-yoga, cuando es predominantemente empírico, es llamado jñāna-yoga y cuando es predominantemente en una relación devocional con el Señor Supremo, es llamado bhakti-yoga. Bhakti-yoga o conciencia de Kṛṣṇa, es la perfección última de todos los yogas, tal como se explicará en el siguiente verso. El Señor ha confirmado aquí la superioridad del yoga, pero Él no ha mencionado que sea mejor que el bhakti-

yoga. El bhakti-yoga es el conocimiento espiritual completo y como tal, nada lo puede superar. El ascetismo sin conocimiento de la identidad propia es imperfecto. El conocimiento empírico sin la entrega al Señor Supremo es también imperfecto. Y el trabajo fruitivo sin conciencia de Kṛṣṇa es una pérdida de tiempo. Por lo tanto, la forma más ensalzada de yoga que aquí se menciona es el bhakti-yoga y esto se explica todavía más claramente en el verso siguiente.

Bg 6.47

योगिनामपि सर्वेषां मद्गतेनान्तरात्मना ।
श्रद्धावान्भजते यो मां स मे युक्ततमो मतः ॥४७॥

yoginām api sarveṣām
mad-gatenāntarātmanā
śraddhāvān bhajate yo māṁ
sa me yuktatamo mataḥ

yoginām—de todos los yogīs; api—también; sarveṣām—todos los tipos de; matgatena—morando en Mí; antaḥ ātmanā—siempre pensando en Mí, dentro de sí; śraddhāvān—con plena fe; bhajate—rinde un amoroso servicio trascendental; yaḥ—aquel que; mām—a Mí (el Señor Supremo); saḥ—él; me—Mío; yuktatamaḥ—el yogī más grande; mataḥ—se considera.

Y de todos los yogīs, aquel que siempre mora en Mí con gran fe, adorándome en el amoroso servicio trascendental, es el que está más íntimamente unido conmigo en yoga y es el más elevado de todos.

La palabra bhajate es significativa aquí. Bhajate tiene su raíz en el verbo bhaj el cual se usa cuando hay necesidad de servicio. La palabra castellana «adoración» no puede usarse en el mismo sentido que bhaja. Adoración significa adorar, o mostrar respeto y honor a la persona digna. Pero el servicio con amor y fe es especialmente para la Suprema Personalidad de Dios. Uno puede evitar adorar a un hombre respetable o a un semidiós y se le puede llamar descortés, pero no se puede evitar servir al Señor Supremo sin ser completamente condenado. Toda entidad viviente es parte y porción de la Suprema Personalidad de Dios y de esta forma tiene la función por constitución propia de servir al Señor Supremo. Si no se hace esto, uno cae. El Bhāgavatam confirma esto en la forma siguiente:

ya eṣāṁ puruṣaṁ sākṣād ātma-prabhavam īśvaram na bhajanty avajānanti sthānād bhraṣṭā patanty adhaḥ.

«Todo aquel que no preste servicio y descuide su deber con el Señor Primordial, quien es la fuente de todas las entidades vivientes, ciertamente caerá de su posición constitucional».

En este verso también se usa la palabra bhajanti. En consecuencia, bhajanti solo es aplicable al Señor Supremo, mientras que la palabra «adoración» se puede aplicar a los semidioses o a cualquier entidad viviente común. La palabra avajānanti, usada en este verso del Śrīmad-Bhāgavatam, también se encuentra en el Bhagavad-gītā: avajānanti māṁ mūḍhāḥ: «Solamente los necios y granujas desprecian a la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Kṛṣṇa». Dichos necios se autorizan a sí mismos a escribir comentarios sobre el Bhagavad-gītā, sin ninguna actitud de servicio al Señor. Por consiguiente, ellos no pueden distinguir adecuadamente entre la palabra bhajanti y la palabra «adoración». La culminación de todos los tipos de práctica de yoga se halla en el bhakti-yoga. Todos los demás yogas no son más que medios para llegar al punto del bhakti en bhakti-yoga. En realidad yoga significa bhakti-yoga; todos los demás yogas son progresiones hacia el destino del bhakti-yoga. Desde el principio del karma-yoga hasta el final del bhakti-yoga, hay un largo camino hasta la autorrealización. El karma-yoga sin resultados fruitivos es el principio de este sendero. Cuando el karmayoga aumenta en conocimiento y renunciación, la etapa se llama jñāna-yoga. Cuando el jñāna-yoga aumenta la meditación en la Superalma mediante diferentes procesos físicos y la mente esta fija en Él, se le llama aṣṭāṅga-yoga. Y cuando alguien sobrepasa el aṣṭāṅga-yoga y llega al punto de la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, se llama bhakti-yoga, la culminación. En realidad, el bhakti-yoga es la última meta, pero para analizar el bhakti-yoga minuciosamente uno tiene que entender estos otros yogas. Es por eso que el yogī progresivo está en el sendero verdadero de la buena fortuna eterna. Aquel que se apega a un punto particular y no hace más progreso es llamado por ese nombre particular: karma-yogī, jñāna-yogī, o dhyāna-yogī, rāja-yogī, haṭha-yogī, etc. Si uno es lo suficientemente afortunado para llegar al punto del bhakti-yoga, se entiende que ha superado todos los demás yogas. Por ello, el volverse consciente de Kṛṣṇa es la etapa más elevada del yoga, así como cuando hablamos de los Himalayas, nos referimos a las montañas más altas del mundo, de las cuales el pico más elevado, el Monte Everest, es considerado la cúspide. Es debido a una gran fortuna que uno llega a la conciencia de Kṛṣṇa en el sendero del bhakti-yoga para situarse correctamente de acuerdo a la dirección Védica. El yogī ideal concentra su atención en Kṛṣṇa, quien es llamado Śyāmasundara, quien es de un color tan bello como el de una nube, cuyo rostro como la flor de loto es tan refulgente como el sol, cuyas prendas brillan con joyas y cuyo cuerpo está adornado con guirnaldas de flores. Iluminando por todos lados está Su lustre espléndido llamado brahmajyoti. Él Se encarna en diferentes formas tales como Rāma, Nṛsiṁha, Varāha y Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios. Y Él desciende como un ser humano, como el hijo de madre Yaśodā y es conocido como Kṛṣṇa, Govinda y Vāsudeva. Él es el perfecto hijo, esposo, amigo y amo y es pleno en todas las opulencias y cualidades trascendentales. Cuando uno permanece plenamente consciente de estos aspectos del Señor, se le llama el yogī más elevado. Esta etapa de la más elevada perfección en el yoga, se puede alcanzar solamente mediante el bhakti-yoga, como se confirma en toda la literatura Védica:

yasya deve parā bhaktir yathā deve tathā gurau. tasyaite kathitā hy arthāḥ prakāśante mahātmanaḥ.

«Únicamente a aquellas grandes almas que tienen fe implícita tanto en el Señor como en el maestro espiritual, les son revelados automáticamente todos los significados del conocimiento Védico».

Bhaktir asya bhajanaṁ tadihāmutropādhi nairāsyenāmuṣmin manaḥ-kalpanam; etad eva naiṣkarmyam. «Bhakti quiere decir aquel servicio devocional al Señor que está libre del deseo por la ganancia material, ya sea en esta vida o en la próxima. Desprovisto de tales inclinaciones, uno debe absorber la mente completamente en el Supremo. Este es el propósito de naiṣkarmya». Estos son algunos de los medios para la ejecución del bhakti, o conciencia de Kṛṣṇa, la etapa más elevada y perfecta del sistema de yoga.

Así terminan los Significados Bhaktivedanta correspondientes al Sexto Capítulo del Śrīmad Bhagavad-gītā, en relación con el tema Sāṅkhya-yoga Brahma-vidyā. Ilustración 13. Los semidioses, estando satisfechos por la realización de sacrificios, suministran todas las necesidades del hombre. (p. 172) Ilustración 14. La entidad viviente es cubierta por diferentes grados de lujuria. (p. 198) Ilustración 15. El Bendito Señor le instruyó primero esta ciencia imperecedera del yoga a Vivasvān. (p. 205) Ilustración 16. El Señor desciende cuandoquiera que declinan los principios religiosos. (p. 213) Ilustración 17. «Para liberar a los piadosos y aniquilar a los malvados…». (p. 215) Ilustración 18. «En la medida en que se entregan a Mí, Yo les recompenso». (p. 220) Ilustración 19. Aquel que se aplica bien a uno de estos senderos logra el resultado de ambos. (p. 257) Ilustración 20. El sabio humilde posee una visión ecuánime. (p. 267) Ilustración 21. «Se debe meditar en Mí en el corazón y hacer de Mí el objetivo último de la vida». (p. 290) Ilustración 22. Uno debe ocuparse en la práctica del yoga con una firme determinación y fe. (p. 299) Ilustración 23. «Porque la mente es inquieta, turbulenta, obstinada y muy fuerte, ¡oh, Kṛṣṇa!». (p. 308) Ilustración 24. «Y de todos los yogīs, aquel que mora en Mí con gran fe es el más elevado de todos». (p. 320) Ilustración 25. Las energías materiales y espirituales de Kṛṣṇa. (p. 345) Ilustración 26. Cuatro clases de hombres piadosos se entregan a Kṛṣṇa, y cuatro clases no lo hacen. (p. 359) Ilustración 27. «Cuando uno va allí, nunca regresa. Esa es Mi morada suprema». (p. 399) Ilustración 28. «Los necios me menosprecian cuando desciendo en forma humana». (p. 417)

Bg 6.5

उद्धरेदात्मनात्मानं नात्मानमवसादयेत् ।
आत्मैव ह्यात्मनो बन्धुरात्मैव रिपुरात्मनः ॥५॥

uddhared ātmanātmānaṁ
nātmānam avasādayet
ātmaiva hy ātmano bandhur
ātmaiva ripur ātmanaḥ

uddharet—uno debe liberar; ātmanā—por medio de la mente; ātmānam—el alma condicionada; na—nunca; ātmānam—el alma condicionada; avasādayet—puesto en la degradación; ātmā—mente; eva—ciertamente; hi—de hecho; ātmanaḥ—del alma condicionada; bandhuḥ—amigo; ātmā—mente; eva—ciertamente; ripuḥ—enemigo; ātmanaḥ—del alma condicionada.

Un hombre debe elevarse mediante su propia mente, no degradarse. La mente es el amigo del alma condicionada y también su enemigo.

La palabra ātmā se refiere al cuerpo, la mente y el alma –dependiendo de las diferentes circunstancias. En el sistema de yoga, la mente y el alma condicionada son especialmente importantes. Ātmā aquí se refiere a la mente, ya que la mente es el punto central de la práctica del yoga. El propósito del sistema de yoga es controlar la mente y retraerla del apego a los objetos de los sentidos. Aquí se enfatiza que la mente debe estar tan adiestrada, que pueda liberar al alma condicionada del espejismo de la nesciencia. En la existencia material uno está sujeto a la influencia de la mente y de los sentidos. De hecho, el alma pura está enredada en el mundo material debido al ego de la mente que desea enseñorearse sobre la naturaleza material. Por lo tanto, se debe entrenar la mente de tal modo que no sea atraída por el fulgor de la naturaleza material y de esta forma el alma condicionada pueda salvarse. Uno no debe degradarse mediante la atracción a los objetos de los sentidos. Cuanto más es uno atraído a los objetos de los sentidos, más se enreda en la existencia

material. La mejor forma de desenredarse es ocupar siempre la mente en la conciencia de Kṛṣṇa. La palabra hi se usa para enfatizar este punto, es decir, que uno tiene que hacer esto. También se dice:

mana eva manuṣyāṇāṁ kāraṇaṁ bandha-mokṣayoḥ bandhāya viṣayāsaṅgo muktyai nirviṣayaṁ manaḥ.

«Para el hombre, la mente es la causa del cautiverio y la mente es la causa de la liberación. La mente absorta en los objetos de los sentidos es la causa del cautiverio y la mente desapegada de los objetos de los sentidos es la causa de la liberación». Por lo tanto, la mente que está siempre ocupada en la conciencia de Kṛṣṇa es la causa de la liberación suprema.

Bg 6.6

बन्धुरात्मात्मनस्तस्य येनात्मैवात्मना जितः ।
अनात्मनस्तु शत्रुत्वे वर्तेतात्मैव शत्रुवत् ॥६॥

bandhur ātmātmanas tasya
yenātmaivātmanā jitaḥ
anātmanas tu śatrutve
vartetātmaiva śatruvat

bandhuḥ—amigo; ātmā—la mente; ātmanaḥ—de la entidad viviente; tasya—de él; yena—por quien; ātmā—la mente; eva—ciertamente; ātmanā—por la entidad viviente; jitaḥ—conquistado; anātmanaḥ—de aquel que no ha logrado controlar la mente; tu—pero; śatrutve—debido a la enemistad; varteta—permanece; ātmā eva—la propia mente; śatruvat—como un enemigo.

Para aquel que ha conquistado la mente, ésta es el mejor de los amigos; pero para aquel que ha fracasado en hacerlo, su propia mente será su peor enemigo.

El propósito de practicar el yoga óctuple es controlar la mente para hacerla una amiga en el cumplimiento de la misión humana. A menos que se controle la mente, la práctica del yoga (por exhibición), es simplemente una pérdida de tiempo. Aquel que no puede controlar su mente vive siempre con el peor enemigo y de este modo su vida y la misión de esta se arruinan. La posición constitucional de la entidad viviente es llevar a cabo la orden del superior. Mientras la mente permanezca como un enemigo invencible, uno tiene que servir a los dictados de la lujuria, la ira, la avaricia, la ilusión, etc. Pero cuando se conquista la mente, uno accede voluntariamente a cumplir el dictado de la Personalidad de Dios, quien está situado en el corazón de todos como el Paramātmā. La verdadera práctica del yoga implica encontrarse con el Paramātmā dentro del corazón y luego seguir Su dictado. Para aquel que adopta directamente la conciencia de Kṛṣṇa , el entregarse perfectamente al dictado del Señor viene automáticamente.

Bg 6.7

जितात्मनः प्रशान्तस्य परमात्मा समाहितः ।
शीतोष्णसुखदुःखेषु तथा मानापमानयोः ॥७॥

jitātmanaḥ praśāntasya
paramātmā samāhitaḥ
śītoṣṇa-sukha-duḥkheṣu
tathā mānāpamānayoḥ

jita-ātmanaḥ—de aquel que ha conquistado la mente; praśāntasya—de aquel que ha conseguido la tranquilidad mediante dicho control de la mente; paramātmā—la Superalma; samāhitaḥ—completamente alcanzado; śīta—frío; uṣṇa—calor; sukha—en la felicidad; duḥkheṣu—en la aflicción; tathā—además; māna—honra; apamānayoḥ—en la deshonra.

Para aquel que ha conquistado la mente, la Superalma ya está alcanzada pues ha logrado la tranquilidad. Para ese hombre, la felicidad y la aflicción, el calor y el frío, la honra y la deshonra, son todos lo mismo.

En realidad toda entidad viviente tiene como finalidad cumplir el dictado de la Suprema Personalidad de Dios, quien está situado en el corazón de todos como Paramātmā. Cuando la mente es desviada por la energía ilusoria externa, uno se enreda en las actividades materiales. Por lo tanto, tan pronto como la mente es controlada a través de alguno de los sistemas de yoga, se considera que uno ya ha llegado al destino. Uno tiene que atenerse al dictado superior. Cuando uno fija la mente en la naturaleza superior, no tiene otra alternativa que seguir el dictado del Supremo. La mente debe admitir algún dictado superior y seguirlo. El efecto de controlar la mente es que uno sigue automáticamente el dictado del Paramātmā, la Superalma. Ya que esta posición trascendental la alcanza inmediatamente aquel que está situado en conciencia de Kṛṣṇa, el devoto del Señor, no es afectado por las dualidades de la existencia material tales como la aflicción y la felicidad, el frío y el calor, etc. Este estado es el samādhi práctico, o la absorción en el Supremo.

Bg 6.8

ज्ञानविज्ञानतृप्तात्मा कूटस्थो विजितेन्द्रियः ।
युक्त इत्युच्यते योगी समलोष्ट्राश्मकाञ्चनः ॥८॥

jñāna-vijñāna-tṛptātmā
kūṭastho vijitendriyaḥ
yukta ity ucyate yogī
sama-loṣṭrāśma-kāñcanaḥ

jñāna—conocimiento adquirido; vijñāna—sabiduría; tṛpta—satisfecho; ātmā—entidad viviente; kūṭasthaḥ—situado espiritualmente; vijita-indriyaḥ—sensorialmente controlado; yuktaḥ—apto para la autorrealizacion; iti—así pues; ucyate—se dice; yogī—el místico; sama—ecuánime; loṣṭra—guijarros; aśma—piedra; kāñcanaḥ—oro.

Se dice que una persona está establecida en la autorrealización y se le llama yogī (o místico), cuando está plenamente satisfecha en virtud del conocimiento y de la comprensión adquiridos. Tal persona está situada en la trascendencia y es autocontrolada. Ella lo ve todo igual –ya sean guijarros, piedras u oro.

El conocimiento de los libros, sin la comprensión de la Verdad Suprema, es inútil. Esto se afirma de la siguiente manera:

ataḥ śrī-kṛṣṇa-nāmādi na bhaved grāhyam indriyaiḥ sevonmukhe hi jihvādau svayam eva sphuraty adaḥ.

«Nadie puede entender la naturaleza trascendental del nombre, la forma, la cualidad y los pasatiempos de Śrī Kṛṣṇa con sus sentidos contaminados materialmente. Solo cuando uno se satura espiritualmente mediante el servicio trascendental al Señor, le son revelados el nombre, la forma, las cualidades y los pasatiempos trascendentales del Señor» (Padma Purāṇa). Este Bhagavad-gītā es la ciencia de la conciencia de Kṛṣṇa. Nadie puede volverse consciente de Kṛṣṇa simplemente mediante la erudición mundana. Uno debe ser lo suficientemente afortunado como para tener contacto con una persona que esté en conciencia pura. Una persona consciente de Kṛṣṇa posee sabiduría por la gracia de Kṛṣṇa porque está satisfecha con el servicio devocional puro. Por medio de la sabiduría uno se vuelve perfecto. Mediante el conocimiento trascendental uno puede permanecer firme en sus convicciones, pero únicamente con conocimiento académico, uno puede ser engañado y confundirse fácilmente con las aparentes contradicciones. Es el alma que comprende la que puede ser realmente autocontrolada porque está entregada a Kṛṣṇa. Ella es trascendental porque no tiene nada que ver con la erudición mundana. Para ella la erudición mundana y la especulación mental, las cuales puede que sean tan valiosas como el oro para los demás, no son de mayor valor que los guijarros o las piedras.

Bg 6.9

सुहृन्मित्रार्युदासीनमध्यस्थद्वेष्यबन्धुषु ।
साधुष्वपि च पापेषु समबुद्धिर्विशिष्यते ॥९॥

suhṛn-mitrāry-udāsīna-
madhyastha-dveṣya-bandhuṣu
sādhuṣv api ca pāpeṣu
sama-buddhir viśiṣyate

suhṛt—bienqueriente por naturaleza; mitra—benefactor con afecto; ari—enemigo; udāsīna—neutrales entre los beligerantes; madhyastha—mediador entre los beligerantes; dveṣya—los envidiosos; bandhuṣu—entre los familiares o bienquerientes; sādhuṣu—a los piadosos; api—así como también; ca—y; pāpeṣu—a los pecadores; sama-buddhiḥ—teniendo una inteligencia ecuánime; viśiṣyate—es aun más avanzado.

Se dice que una persona es aún más avanzada cuando considera a todos –al bienqueriente honesto, a los amigos y a los enemigos, al envidioso, al piadoso, al pecador y a aquellos que son indiferentes e imparciales– con una mente ecuánime.