Capítulo 4

Bg 4.1

श्रीभगवानुवाच ।
इमं विवस्वते योगं प्रोक्तवानहमव्ययम् ।
विवस्वान्मनवे प्राह मनुरिक्ष्वाकवेऽब्रवीत् ॥१॥

śrī bhagavān uvāca
imaṁ vivasvate yogaṁ
proktavān aham avyayam
vivasvān manave prāha
manur ikṣvākave’bravīt

śrī bhagavān uvāca—la Suprema Personalidad de Dios dijo; imam—este; vivasvate—al dios del sol; yogam—la ciencia de la relación con el Supremo; proktavān—instruí; aham—Yo; avyayam—imperecedera; vivasvān—Vivasvān (el nombre del dios del sol); manave—al padre de la humanidad (de nombre Vaivasvata); prāha—dijo; manuḥ—el padre de la humanidad; ikṣvākave—al rey Ikṣvāku; abravīt—dijo.

El Señor Bienaventurado dijo: Yo instruí esta ciencia imperecedera del yoga al dios del sol, Vivasvān y Vivasvān se la instruyó a Manu, el padre de la humanidad y Manu a su vez se la instruyó a Ikṣvāku.

Aquí encontramos la historia del Bhagavad-gītā que proviene de una época remota en que le fue entregado a la orden real, los reyes de todos los planetas. Esta ciencia está

especialmente dirigida a la protección de los habitantes y por lo tanto, la orden real debe entenderla para poder regir a los ciudadanos y protegerlos del cautiverio material de la lujuria. La vida humana está hecha para el cultivo del conocimiento espiritual en una relación eterna con la Suprema Personalidad de Dios y los presidentes de todos los estados y de todos los planetas están obligados a impartirles a los ciudadanos ese conocimiento, por medio de la educación, la cultura y la devoción. En otras palabras, todos los jefes de estado tienen la función de propagar la ciencia de la conciencia de Kṛṣṇa, de modo que la gente pueda sacar provecho de esta gran ciencia y pueda seguir un sendero exitoso, haciendo uso de la oportunidad que ofrece la forma de vida humana. En este milenio, el dios del sol es conocido como Vivasvān, el rey del sol, el cual es el origen de todos los planetas del sistema solar. En el Brahma-saṁhitā se declara:

yac-cakṣur eṣa savitā sakala-grahāṇāṁ rājā samasta-sura-mūrtir aśeṣa-tejāḥ yasyājñayā bhramati sambhṛta-kālacakro govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

El Señor Brahmā dijo: «Permítaseme adorar a la Suprema Personalidad de Dios, Govinda (Kṛṣṇa), quien es la Persona Original y bajo cuya orden el sol, que es el rey de todos los planetas, adquiere inmenso poder y calor. El sol representa el ojo del Señor y recorre su órbita obedeciendo Su orden». El sol es el rey de los planetas y el dios del sol (actualmente de nombre Vivasvān) rige el planeta sol, el cual controla a todos los demás planetas mediante el suministro de calor y luz. El sol gira bajo la orden de Kṛṣṇa y en un principio el Señor Kṛṣṇa hizo a Vivasvān Su primer discípulo en entender la ciencia del Bhagavad-gītā. Por consiguiente, el Gītā no es un tratado especulativo para el insignificante erudito mundano, sino un libro modelo de conocimiento que desciende desde tiempo inmemorial. En el Mahābhārata (Śānti-parva 348.51–52) podemos trazar la historia del Gītā de la siguiente manera:

tretā-yugādau ca tato vivasvān manave dadau manuś ca loka-bhṛty-arthaṁ sutāyekṣvākave dadau ikṣvākuṇā ca kathito vyāpya lokān avasthitāḥ

«Al principio de Tretā-yuga (milenio), Vivasvān le entregó a Manu esta ciencia de la relación con el Supremo. Manu, siendo el padre de la humanidad, se la dio a su hijo, Mahārāja Ikṣvāku, el rey de este planeta Tierra y antepasado de la dinastía Raghu, en la que apareció el Señor Rāmacandra». Por lo tanto, el Bhagavad-gītā existía en la sociedad humana desde la época de Mahārāja Ikṣvāku. Hasta el momento ya hemos pasado cinco mil años de Kali-yuga, la cual dura 432.000 años. Antes de esto fue Dvāpara-yuga (800.000 años) y la anterior a esta última fue Tetrā-yuga (1.200.000 años). De este modo, hace unos 2.005.000 años, Manu le habló el Bhagavad-gītā a su discípulo e hijo Mahārāja Ikṣvāku, el rey de este planeta Tierra. La era del Manu actual se calcula que dura unos 305.300.000 años, de los cuales han pasado 120.400.000. Aceptando que antes del nacimiento de Manu el Señor le habló el Gītā a Su discípulo Vivasvān, el dios del sol, un cálculo aproximado indica que el Gītā fue hablado por lo menos hace 120.400.000 años; y en la sociedad humana ha existido por dos millones de años. El Señor lo habló de nuevo hace unos cinco mil años, a Arjuna. Este es un cálculo aproximado de los períodos que comprende la historia del Gītā, según el propio Gītā y según la versión del orador,

el Señor Śrī Kṛṣṇa. Éste le fue hablado al dios del sol, Vivasvān porque él también es un kṣatriya y porque es el padre de todos los kṣatriyas que son descendientes del dios del sol, o los kṣatriyas sūrya-vaṁśa. Ya que el Bhagavad-gītā está al mismo nivel que los Vedas porque fue hablado por la Suprema Personalidad de Dios, este conocimiento es apauruṣeya, sobrehumano. Ya que las instrucciones Védicas se aceptan tal como son, sin interpretación humana, el Gītā debe ser aceptado, por lo tanto, sin interpretación mundana. Puede que los camorristas mundanos especulen sobre el Gītā a su manera, pero eso no es el Bhagavad-gītā tal como es. Por consiguiente, se debe aceptar el Bhagavad-gītā tal como es, de la sucesión discipular y aquí se describe que el Señor lo habló al dios del sol, el dios del sol lo habló a su hijo Manu y Manu lo habló a su hijo Ikṣvāku.

Bg 4.10

वीतरागभयक्रोधा मन्मया मामुपाश्रिताः ।
बहवो ज्ञानतपसा पूता मद्भावमागताः ॥१०॥

vīta-rāga-bhaya-krodhā
man-mayā mām upāśritāḥ
bahavo jñāna-tapasā
pūtā mad-bhāvam āgatāḥ

vīta—liberado de; rāga—apego; bhaya—temor; krodhāḥ—ira; mat-mayā—comple-tamente en Mí; mām—en Mí; upāśritāḥ—estando completamente situado; bahavaḥ—muchos; jñāna—conocimiento; tapasā—mediante la penitencia; pūtāḥ—estando purificados; mat-bhāvam—amor trascendental por Mí; āgatāḥ—alcanzan.

Estando liberadas del apego, del temor y de la ira, estando completamente absortas en Mí y refugiándose en Mí, muchísimas personas en el pasado se purificaron por medio del conocimiento sobre Mí –y así, todas ellas alcanzaron amor trascendental por Mí.

Como ya se describió, es muy difícil para una persona que está demasiado afectada materialmente, entender la naturaleza personal de la Suprema Verdad Absoluta. Generalmente, las personas que están apegadas al concepto corporal de la vida están tan absortas en el materialismo, que es casi imposible que entiendan que existe un cuerpo trascendental que es imperecedero, lleno de conocimiento y eternamente bienaventurado. En el concepto materialista, el cuerpo es perecedero, lleno de ignorancia y completamente miserable. Por lo tanto, la gente en general tiene en mente esa misma idea corporal cuando se les da a conocer la forma personal del Señor. Para dichos hombres materialistas, la forma de la gigantesca manifestación material es suprema. Por consiguiente, ellos consideran que el Supremo es impersonal. Y porque están demasiado absortos materialmente, les asusta el concepto de retener la personalidad después de la liberación de la materia. Cuando se les informa que la vida espiritual también es individual y personal, tienen miedo de volverse otra vez personas y así, prefieren naturalmente una especie de fusión en el vacío impersonal. Generalmente ellos comparan a las entidades vivientes con las burbujas del océano, las cuales se fusionan en este. Ésa es la perfección más elevada de la existencia espiritual que se puede alcanzar sin personalidad individual. Éste es un estado de vida temeroso, desprovisto del conocimiento perfecto de la existencia espiritual. Además de esto, hay muchas personas que no pueden entender en absoluto la existencia espiritual. Al estar confundidas con tantas teorías y contradicciones de varios tipos de especulación filosófica, ellas se hastían o se enfurecen y concluyen

neciamente que no hay causa suprema y que al final todo es vacío. Dichas personas están en una condición de vida enfermiza. Algunas personas están demasiado apegadas materialmente y por lo tanto, no prestan atención a la vida espiritual, algunos de ellos quieren fusionarse en la causa espiritual suprema y algunos de ellos no creen en nada, estando disgustados con toda clase de especulaciones espirituales debido a su desesperación. Esta última clase de hombres se refugian en algún tipo de intoxicación y sus alucinaciones emotivas son aceptadas a veces como visión espiritual. Uno se tiene que librar de las tres etapas de apego al mundo material: la negligencia por la vida espiritual, el temor de una identidad personal espiritual y el concepto del vacío que subyace de la frustración de la vida. Para liberarse de esas tres etapas del concepto material de la vida, uno tiene que refugiarse completamente en el Señor guiado por el maestro espiritual fidedigno y seguir las disciplinas y los principios regulativos de la vida devocional. La última etapa de la vida devocional se llama bhāva, o amor trascendental a Dios. De acuerdo al Bhakti-rasāmṛta-sindhu, la ciencia del servicio devocional:

ādau śraddhā tataḥ sādhu-saṅgo ‘tha bhajana-kriyā tato ‘nartha-nivṛttiḥ syāt tato niṣṭhā rucis tataḥ athāsaktis tato bhāvas tataḥ premābhyudañcati sādhakānām ayaṁ premṇaḥ prādurbhāve bhavet kramaḥ.

«Al principio uno debe tener un deseo preliminar por la autorrealización. Esto le llevará a la etapa de buscar la compañía de personas que son elevadas espiritualmente. En la siguiente etapa uno es iniciado por un maestro espiritual elevado y bajo su instrucción el devoto neófito empieza el proceso del servicio devocional. Mediante la ejecución del servicio devocional bajo la guía del maestro espiritual, uno se libera de todos los apegos materiales, alcanza estabilidad en la autorrealización y adquiere un gusto por oír sobre Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad Absoluta de Dios. Este gusto le conduce más adelante hacia el apego por la conciencia de Kṛṣṇa, el cual madura en bhāva, la etapa preliminar de amor trascendental por Dios. El verdadero amor a Dios se llama premā, la etapa más elevada y perfecta de la vida». En la etapa de premā uno se ocupa constantemente en el servicio trascendental amoroso al Señor. Así, mediante el lento proceso del servicio devocional, bajo la guía del maestro espiritual fidedigno, uno puede alcanzar la etapa más elevada, liberándose de todo el apego material, del temor a la propia personalidad espiritual individual y de la frustración resultante de la filosofía del vacío. Entonces uno puede finalmente alcanzar la morada del Señor Supremo.

Bg 4.11

ये यथा मां प्रपद्यन्ते तांस्तथैव भजाम्यहम् ।
मम वर्त्मानुवर्तन्ते मनुष्याः पार्थ सर्वशः ॥११॥

ye yathā māṁ prapadyante
tāṁs tathaiva bhajāmy aham
mama vartmānuvartante
manuṣyāḥ pārtha sarvaśaḥ

ye—todos ellos; yathā—como; mām—a Mí; prapadyante—entregarse; tān—a ellos; tathā—así; eva—ciertamente; bhajāmi—Yo recompenso; aham—Yo; mama—Mi; vartma—sendero; anuvartante—siguen; manuṣyāḥ—todos los hombres; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; sarvaśaḥ—en todos los aspectos.

En la medida en que se entregan a Mí, Yo les recompenso. Todo el mundo sigue Mi sendero en todos los aspectos, ¡oh, hijo de Pṛthā!

Todo el mundo está buscando a Kṛṣṇa en los diferentes aspectos de Sus manifestaciones. A Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, se le comprende parcialmente en Su refulgencia impersonal brahmajyoti y como la Superalma omnipresente, que reside dentro de todas las cosas, incluso en las partículas atómicas. Pero a Kṛṣṇa solo le comprenden completamente Sus devotos puros. Por consiguiente, Kṛṣṇa es el objeto de comprensión de todos y así, todo el mundo está satisfecho de acuerdo a su propio deseo de tenerle. En el mundo trascendental, Kṛṣṇa también reciproca con sus devotos puros en la actitud trascendental, exactamente como el devoto le quiera. Un devoto puede querer a Kṛṣṇa como el amo supremo, otro como su amigo personal, otro como su hijo y aun otro como su amante. Kṛṣṇa recompensa igualmente a todos los devotos, de acuerdo a su diferente intensidad de amor por Él. En el mundo material existe la misma reciprocidad de sentimientos y el Señor los intercambia igualmente con los diferentes tipos de adoradores. Los devotos puros, tanto aquí como en la morada trascendental, se relacionan con Él en persona y son capaces de prestar servicio personal al Señor, obteniendo así bienaventuranza trascendental en Su servicio amoroso. En lo que respecta a aquellos que son impersonalistas y que quieren suicidarse espiritualmente, aniquilando la existencia individual de la entidad viviente, Kṛṣṇa también les ayuda absorbiéndoles dentro de Su refulgencia. Dichos impersonalistas no están de acuerdo en aceptar a la eterna y bienaventurada Personalidad de Dios; por consiguiente, no pueden saborear la bienaventuranza del servicio trascendental personal al Señor, al haber extinguido su individualidad. Algunos de ellos que ni siquiera están situados en la existencia impersonal, regresan a este campo material para exhibir sus deseos latentes por las actividades. A ellos no se les admite en los planetas espirituales, pero se les da de nuevo una oportunidad de actuar en los planetas materiales. A aquellos que son trabajadores fruitivos, el Señor como el yajñesvara, les otorga el resultado deseado de sus deberes prescritos; y aquellos yogīs que buscan los poderes místicos, se les conceden dichos poderes. En otras palabras, todo el mundo depende únicamente de Su misericordia para el éxito y todos los tipos de procesos espirituales no son sino diferentes grados de éxito en el mismo sendero. Por lo tanto, a menos que se llegue a la más elevada perfección de la conciencia de Kṛṣṇa, todos los intentos seguirán siendo imperfectos, tal como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam:

akāmaḥ sarva-kāmo vā mokṣa-kāma udāradhīḥ tīvreṇa bhakti-yogena yajeta puruṣaṁ param

«Ya sea que uno no tenga deseos (la condición de los devotos), o que esté deseoso de todos los resultados fruitivos, o que busque la liberación, uno debe tratar de adorar a la Suprema Personalidad de Dios con todos sus esfuerzos, para obtener la perfección completa que culmina en la conciencia de Kṛṣṇa» (Bhāg. 2.3.10).

Bg 4.12

काङ्क्षन्तः कर्मणां सिद्धिं यजन्त इह देवताः ।
क्षिप्रं हि मानुषे लोके सिद्धिर्भवति कर्मजा ॥१२॥

kāṅkṣantaḥ karmaṇāṁ siddhiṁ
yajanta iha devatāḥ
kṣipraṁ hi mānuṣe loke
siddhir bhavati karmajā

kāṅkṣantaḥ—deseando; karmaṇām—de las actividades fruitivas; siddhim—perfección; yajante—adoran mediante los sacrificios; iha—en el mundo material; devatāḥ—los semidioses; kṣipram—muy rápidamente; hi—ciertamente; mānuṣe—en la sociedad humana; loke—dentro de este mundo; siddhiḥ bhavati—alcanza el éxito; karmajā—del trabajador fruitivo.

Los hombres de este mundo desean el éxito en las actividades fruitivas y por lo tanto, adoran a los semidioses. Por supuesto, los hombres obtienen prontamente los resultados del trabajo fruitivo en este mundo.

Existe un concepto muy erróneo sobre los dioses o semidioses de este mundo material y los hombres menos inteligentes, aunque pasan como grandes eruditos, consideran que estos semidioses son diferentes formas del Señor Supremo. De hecho, los semidioses no son diferentes formas de Dios, sino que son diferentes partes y porciones de Dios. Dios es uno y las partes y porciones son muchas. Los Vedas dicen, nityo nityānām: Dios es uno. Iśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ. El Dios Supremo es uno – Kṛṣṇa– y a los semidioses se les delega poderes para administrar este mundo material. Todos estos semidioses son entidades vivientes (nityānām) con diferentes niveles de poder material. Ellos no pueden ser iguales al Dios Supremo –Nārāyaṇa, Viṣṇu o Kṛṣṇa. Todo aquel que piense que Dios y los semidioses están en el mismo nivel es llamado ateo o pāṣaṇdī. Incluso los más grandes semidioses como Brahmā y Śiva no pueden compararse al Señor Supremo. De hecho, el Señor es adorado por los semidioses tales como Brahmā y Śiva (śiva-viriñci-nutam). Y aún así, es un hecho muy curioso que haya muchos líderes de los seres humanos a quienes los necios adoran debido a la comprensión equivocada del antropomorfismo o zoomorfismo. Iha devatāḥ denota a un hombre poderoso o semidiós de este mundo material. Pero Nārāyaṇa, Viṣṇu o Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, no pertenece a este mundo. Él está por encima, o es trascendental a la creación material. Incluso Śrīpāda Śaṅkarācārya, el líder de los impersonalistas, mantiene que Nārāyaṇa o Kṛṣṇa, está más allá de esta creación material.

Sin embargo, los necios (hṛt-añjana) adoran a los semidioses porque ellos quieren resultados inmediatos. Ellos obtienen los resultados, pero no saben que los resultados obtenidos así son temporales y están destinados a las personas menos inteligentes. La persona inteligente está en la conciencia de Kṛṣṇa y no necesita adorar a insignificantes semidioses para obtener algún beneficio temporal e inmediato. Los semidioses de este mundo material, así como sus adoradores, desaparecerán con la aniquilación del mundo material. Los dones de los semidioses son materiales y temporales. Tanto los mundos materiales como sus habitantes, incluyendo a los semidioses y a sus adoradores, son burbujas en el océano cósmico. Sin embargo, en este mundo la sociedad humana se vuelve loca por las cosas temporales, tales como la opulencia material de poseer tierra, familia y enseres para la diversión. Para alcanzar semejantes cosas temporales, ellos adoran a los semidioses u hombres poderosos en la sociedad humana. Si un hombre consigue algún puesto de ministro en el gobierno por adorar a un líder político, él considera que ha obtenido un gran don. Por eso, todos ellos se postran ante los supuestos líderes o «peces gordos», con el objeto de alcanzar dones temporales y en efecto consiguen tales cosas. Estos necios no se interesan en la conciencia de Kṛṣṇa para lograr la solución permanente de las dificultades de la existencia material. Todos ellos buscan el disfrute de los sentidos y por obtener un poco de facilidad para el goce de los sentidos, son atraídos por la adoración de entidades vivientes apoderadas conocidas como semidioses. Este verso indica que la gente raramente se interesa por la conciencia de Kṛṣṇa. Más que nada se interesa por el disfrute material y por lo tanto, adora a alguna entidad viviente poderosa.

Bg 4.13

चातुर्वर्ण्यं मया सृष्टं गुणकर्मविभागशः ।
तस्य कर्तारमपि मां विद्ध्यकर्तारमव्ययम् ॥१३॥

cātur-varṇyaṁ mayā sṛṣṭaṁ
guṇa-karma-vibhāgaśaḥ
tasya kartāram api māṁ
viddhy akartāram avyayam

cātur-varṇyam—las cuatro divisiones de la sociedad humana; mayā—por Mí; sṛṣṭam—creadas; guṇa—cualidad; karma—trabajo; vibhāgaśaḥ—en terminos de la división; tasya—de eso; kartāram—el padre; api—aunque; mām—Mí; viddhi—has de saber; akartāram—como el que no hace; avyayam—siendo inmutable.

Las cuatro divisiones de la sociedad humana fueron creadas por Mí conforme a las tres modalidades de la naturaleza material y al trabajo atribuído a ellas. Y aunque Soy el creador de este sistema, has de saber que siendo inmutable Yo no actúo.

El Señor es el creador de todo. Todo nace de Él, Él lo sustenta todo y después de la aniquilación, todo reposa en Él. Por lo tanto, Él es el creador de las cuatro divisiones del orden social, las cuales comienzan con la clase de hombres inteligentes llamados técnicamente brāhmaṇas debido a que están situados en la modalidad de la bondad. Después está la clase administrativa, llamada técnicamente los kṣatriyas, debido a que están situados en la modalidad de la pasión. Los comerciantes llamados vaiśyas, están situados en la mezcla de las modalidades de la pasión e ignorancia y los sūdras o la clase obrera, están situados en la modalidad de la ignorancia de la naturaleza material. A pesar de haber creado las cuatro divisiones de la sociedad humana, el Señor Kṛṣṇa no pertenece a ninguna de estas divisiones porque Él no es una de las almas condicionadas, una sección de las cuales forma la sociedad humana. La sociedad humana es semejante a cualquier otra sociedad animal, pero para elevar a los hombres del estado animal, el Señor crea las divisiones antes mencionadas para que haya un desarrollo sistemático de la conciencia de Kṛṣṇa. La tendencia de un hombre particular hacia el trabajo es determinada por las modalidades de la naturaleza material que este haya adquirido. Dichos síntomas de la vida, de acuerdo a las diferentes modalidades de la naturaleza material, se describen en el Décimo Octavo Capítulo de este libro. Sin embargo, una persona en la conciencia de Kṛṣṇa está incluso por encima de los brāhmaṇas porque se supone que un brāhmaṇa debido a su cualidad, sabe sobre el Brahman, la Suprema Verdad Absoluta. La mayoría de ellos se aproximan a la manifestación del Brahman impersonal del Señor Kṛṣṇa, pero únicamente un hombre que trasciende el conocimiento limitado de un brāhmaṇa y llega al conocimiento de la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Śrī Kṛṣṇa, se vuelve una persona en conciencia de Kṛṣṇa –o en otras palabras, un Vaiṣṇava. La conciencia de Kṛṣṇa incluye el conocimiento de todas las diferentes expansiones plenarias de Kṛṣṇa que son, Rāma, Nṛsiṁha, Varāha, etc. Sin embargo, así como Kṛṣṇa es trascendental a este sistema de las cuatro divisiones de la sociedad humana, una persona en conciencia de Kṛṣṇa también es trascendental a todas las divisiones de la sociedad humana, ya sea que consideremos las divisiones de la comunidad, de la nación o de las especies.

Bg 4.14

न मां कर्माणि लिम्पन्ति न मे कर्मफले स्पृहा ।
इति मां योऽभिजानाति कर्मभिर्न स बध्यते ॥१४॥

na māṁ karmāṇi limpanti
na me karma-phale spṛhā
iti māṁ yo’bhijānāti
karmabhir na sa badhyate

na—nunca; mām—a Mí; karmāṇi—toda clase de trabajos; limpanti—afectan; na—ni; me—Mí; karma-phale—en la acción fruitiva; spṛhā—aspiración; iti—así; mām—a Mí; yaḥ—aquel que; abhijānāti—sabe; karmabhiḥ—mediante la reacción de dicho trabajo; na—nunca hace; saḥ—él; badhyate—se enreda.

No hay trabajo que Me afecte, ni aspiro a los frutos de la acción. Aquel que comprende esta verdad sobre Mí, tampoco se enreda en las reacciones fruitivas del trabajo.

Así como en el mundo material existen leyes constitucionales que declaran que el rey nunca se puede equivocar, o que el rey no está sujeto a las leyes del estado, de forma similar, aunque el Señor es el creador de este mundo material, no es afectado por las actividades del mundo material. Él crea y permanece apartado de la creación, mientras que las entidades vivientes están enredadas en los resultados fruitivos de las actividades materiales debido a su propensión a enseñorearse sobre los recursos materiales. El propietario de un establecimiento no es responsable de las actividades buenas y malas de los trabajadores, sino que los mismos trabajadores son responsables. Las entidades vivientes se ocupan en sus respectivas actividades de gratificación de los sentidos y estas actividades no las ordena el Señor. Las entidades vivientes se ocupan en el trabajo de este mundo para el desarrollo de la gratificación de los sentidos y aspiran a la felicidad celestial después de la muerte. El Señor, siendo completo en Sí mismo, no tiene atracción por la supuesta felicidad celestial. Los semidioses celestiales son solamente Sus dedicados sirvientes. El propietario nunca desea la felicidad de grado inferior que puedan desear los trabajadores. Él es ajeno a las acciones y reacciones materiales. Por ejemplo, las lluvias no son responsables de los diferentes tipos de vegetación que aparecen en la tierra, aunque sin dichas lluvias no hay posibilidad de que crezca la vegetación. El smṛti Védico confirma este hecho de la siguiente manera:

nimitta-mātram evāsau sṛjyānāṁ sarga-karmaṇi pradhāna-kāraṇī-bhūtā yato vai sṛjya-śaktayaḥ.

En las creaciones materiales, el Señor es únicamente la causa suprema. La causa inmediata es la naturaleza material, mediante la cual es visible la manifestación cósmica. Los seres creados son de muchas variedades, tales como los semidioses, los seres humanos y los animales inferiores y todos ellos están sujetos a las reacciones de sus actividades pasadas, buenas o malas. El Señor únicamente les da las facilidades adecuadas para dichas actividades y las regulaciones de las modalidades de la naturaleza, pero Él nunca es responsable por sus actividades pasadas o presentes. En los Vedānta-sūtras se confirma que el Señor nunca es parcial con ninguna entidad viviente. La entidad viviente es responsable de sus propios actos. El Señor únicamente le da facilidades a través de la naturaleza material, la energía externa. Cualquiera que esté plenamente versado en todas las complejidades de esta ley del karma, o actividades fruitivas, no es afectado por los resultados de sus actividades. En otras palabras, la persona que entiende esta naturaleza trascendental del Señor, es un hombre con experiencia en la conciencia de Kṛṣṇa y así, nunca está sujeto a las leyes del karma. Aquel que no conoce la naturaleza trascendental del Señor y quien piensa que las actividades del Señor están dirigidas a obtener resultados fruitivos, como lo son las actividades de las entidades vivientes ordinarias, ciertamente se enreda en la reacción fruitiva. Pero aquel que conoce la Verdad Suprema es un alma liberada, que está fija en la conciencia de Kṛṣṇa.

Bg 4.15

एवं ज्ञात्वा कृतं कर्म पूर्वैरपि मुमुक्षुभिः ।
कुरु कर्मैव तस्मात्त्वं पूर्वैः पूर्वतरं कृतम् ॥१५॥

evaṁ jñātvā kṛtaṁ karma
pūrvair api mumukṣubhiḥ
kuru karmaiva tasmāt tvaṁ
pūrvaiḥ pūrvataraṁ kṛtam

evam—así; jñātvā—sabiendo bien; kṛtam—comprendido; karma—trabajo; pūrvaiḥ—por las autoridades pasadas; api—aunque; mumukṣubhiḥ—que alcanzaron la liberación; kuru—tan solo ve; karma—deber prescrito; eva—ciertamente; tasmāt—por consiguiente; tvam—tú; pūrvaiḥ—por los predecesores; pūrvataram—predecesores antiguos; kṛtam—tal como lo hicieron.

Todas las almas liberadas en la antigüedad actuaron con esta comprensión y así alcanzaron la liberación. Por lo tanto, al igual que los antiguos, tú debes cumplir con tu deber con esta conciencia divina.

Existen dos clases de hombres. Algunos de ellos están llenos de cosas materiales contaminadas dentro de su corazón y otros son materialmente libres. La conciencia de Kṛṣṇa es igualmente beneficiosa para ambas personas. Aquellos que están llenos de cosas sucias pueden adoptar la línea de la conciencia de Kṛṣṇa para un proceso gradual de limpieza, siguiendo los principios regulativos del servicio devocional. Aquellos que ya están limpios de las impurezas, pueden continuar actuando con la misma conciencia de Kṛṣṇa para que los demás puedan seguir sus actividades ejemplares y con ello beneficiarse. Las personas necias o los neófitos en la conciencia de Kṛṣṇa, a menudo quieren retirarse de las actividades sin tener conocimiento de la conciencia de Kṛṣṇa. El Señor no aprobó el deseo de Arjuna de retirarse de las actividades en el campo de batalla. Uno solamente necesita saber cómo actuar. Retirarse de las actividades de la conciencia de Kṛṣṇa y sentarse en un lugar apartado, haciendo un alarde de conciencia de Kṛṣṇa, es menos importante que participar realmente en el campo de actividades para la causa de Kṛṣṇa. Aquí se le aconseja a Arjuna que actúe en conciencia de Kṛṣṇa, siguiendo los pasos de los discípulos previos del Señor, tales como el dios del sol Vivasvān, como se mencionó aquí anteriormente. El Señor Supremo conoce todas Sus actividades pasadas, lo mismo que las de las personas que actuaron en conciencia de Kṛṣṇa en el pasado. Y es por ello que Él recomienda las acciones del dios del sol, quien unos millones de años atrás aprendió este arte del Señor. A todos estos estudiantes del Señor Kṛṣṇa se les menciona aquí como personas liberadas del pasado, ocupados en el cumplimiento de los deberes asignados por Kṛṣṇa.

Bg 4.16

किं कर्म किमकर्मेति कवयोऽप्यत्र मोहिताः ।
तत्ते कर्म प्रवक्ष्यामि यज्ज्ञात्वा मोक्ष्यसेऽशुभात् ॥१६॥

kiṁ karma kim akarmeti
kavayo’py atra mohitāḥ
tat te karma pravakṣyāmi
yaj jñātvā mokṣyase’śubhāt

kim—que es; karma—acción; kim—que es; akarma—inacción; iti—así; kavayaḥ—los inteligentes; api—también; atra—en este asunto; mohitāḥ—confundidos; tat—eso; te—a ti; karma—trabajo; pravakṣyāmi—te explicaré; yat—aquello; jñātvā—conociendo; mokṣyase—te liberarás; aśubhāt—de la mala fortuna.

Incluso los inteligentes se confunden al determinar lo que es la acción y lo que es la inacción. Ahora te explicaré lo que es la acción y al conocerla, te liberarás de todos los pecados.

La acción en conciencia de Kṛṣṇa se tiene que hacer de acuerdo con los ejemplos de los devotos fidedignos previos. Esto se recomienda en el verso decimoquinto. La razón por la cual dicha acción no debe ser independiente se explicará en el siguiente texto. Para actuar en conciencia de Kṛṣṇa uno tiene que seguir la guía de personas autorizadas que están en una línea de sucesión discipular, tal como se explicó al principio de este capítulo. El sistema de la conciencia de Kṛṣṇa fue narrada primero al dios del sol, este se lo explicó a su hijo Manu, Manu se lo explicó a su hijo Ikṣvāku y el sistema está vigente en la tierra desde ese tiempo tan remoto. Por lo tanto, uno tiene que seguir los pasos de las autoridades previas en la línea de sucesión discipular. Si no, incluso los hombres más inteligentes se confundirán con respecto a las acciones estándar de la conciencia de Kṛṣṇa. Por esta razón, el Señor decidió instruir a Arjuna directamente en la conciencia de Kṛṣṇa. Debido a la instrucción directa del Señor a Arjuna, cualquiera que siga los pasos de Arjuna, ciertamente no se confunde. Se dice que no se pueden determinar los senderos de la religión simplemente a través del conocimiento experimental imperfecto. De hecho, los principios de la religión solo pueden ser establecidos por el Señor mismo. Dharmaṁ hi sākṣāt-bhagavat-praṇītam. Nadie puede fabricar un principio religioso mediante la especulación imperfecta. Uno debe seguir los pasos de las grandes autoridades como Brahmā, Śiva, Nārada, Manu, Kumāra, Kapila, Prahlāda, Bhīṣma, Śukadeva Gos-vāmī, Yamarāja, Janaka, etc. Por medio de la especulación mental uno no puede determinar lo que es religión o autorrealización. Por lo tanto, debido a Su misericordia sin causa con Sus devotos, el Señor explica directamente a Arjuna lo que es la acción y lo que es la inacción. Únicamente la acción realizada en conciencia de Kṛṣṇa puede salvar a una persona del enredo de la existencia material.

Bg 4.17

कर्मणो ह्यपि बोद्धव्यं बोद्धव्यं च विकर्मणः ।
अकर्मणश्च बोद्धव्यं गहना कर्मणो गतिः ॥१७॥

karmaṇo hy api boddhavyaṁ
boddhavyaṁ ca vikarmaṇaḥ
akarmaṇaś ca boddhavyaṁ
gahanā karmaṇo gatiḥ

karmaṇaḥ—sistema de trabajo; hi—ciertamente; api—también; boddhavyam—debe entenderse; boddhavyam—para entenderse; ca—también; vikarmaṇaḥ—trabajo prohibido; akarmaṇaḥ—inacción; ca—también; boddhavyam—debe entenderse; gahanā—muy difícil; karmaṇaḥ—del trabajo; gatiḥ—entrar en.

Las complejidades de la acción son muy difíciles de entender. Por lo tanto, se debe saber correctamente lo que es la acción, lo que es la acción prohibida y lo que es la inacción.

Si uno es serio en relación a la liberación del cautiverio material, uno tiene que entender la diferencia que existe entre la acción, la inacción y las acciones desautorizadas. Uno tiene que dedicarse a dicho análisis de la acción, la reacción y las acciones desvirtuadas porque este es un tema muy difícil. Para entender la conciencia de Kṛṣṇa y la acción de acuerdo a las modalidades, uno tiene que aprender a conocer su relación con el Supremo; es decir, que aquel que ha aprendido perfectamente, sabe que toda entidad viviente es el sirviente eterno del Señor y que por consiguiente, uno tiene que actuar en conciencia de Kṛṣṇa. Todo el Bhagavad-gītā se dirige hacia esta conclusión. Cualquier otra conclusión que vaya en contra de esta conciencia y sus reacciones concomitantes, son vikarmas, o acciones prohibidas. Para entender todo esto, uno tiene que ponerse en contacto con las autoridades en la conciencia de Kṛṣṇa y aprender el secreto de ellas; esto es tan beneficioso como aprender del Señor directamente. De lo contrario, incluso la persona más inteligente se confundirá.

Bg 4.18

कर्मण्यकर्म यः पश्येदकर्मणि च कर्म यः ।
स बुद्धिमान्मनुष्येषु स युक्तः कृत्स्नकर्मकृत् ॥१८॥

karmaṇy akarma yaḥ paśyed
akarmaṇi ca karma yaḥ
sa buddhimān manuṣyeṣu
sa yuktaḥ kṛtsna-karma-kṛt

karmaṇi—en acción; akarma—inacción; yaḥ—aquel que; paśyet—observa; akarmaṇi—en la inacción; ca—también; karma—acción fruitiva; yaḥ—aquel que; saḥ—él; buddhimān—es inteligente; manuṣyeṣu—en la sociedad humana; saḥ—él; yuktaḥ—se halla en la posición trascendental; kṛtsna-karma-kṛt—aunque esté ocupado en toda clase de actividades.

Aquel que ve la inacción en la acción y la acción en la inacción, es inteligente entre los hombres y está en la posición trascendental aunque se ocupe en todo tipo de actividades.

Una persona que actúa en conciencia de Kṛṣṇa está naturalmente libre de las ataduras del karma. Realiza sus actividades para Kṛṣṇa y por ello no disfruta o sufre ninguno de los efectos del trabajo. Por consiguiente, él es inteligente dentro la sociedad humana, a pesar de estar ocupado en toda clase de actividades para Kṛṣṇa. Akarma significa sin reacción al trabajo. El impersonalista cesa las actividades fruitivas debido al temor, de forma que la acción resultante no sea un obstáculo en el sendero de la autorrealización, pero el personalista conoce correctamente su posición como el sirviente eterno de la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, él se ocupa en las actividades de la conciencia de Kṛṣṇa. Por que todo se hace para Kṛṣṇa, él únicamente disfruta de felicidad trascendental en el desempeño de este servicio. Aquellos que están ocupados en este proceso se les conoce porque no tienen deseo por la gratificación personal de los sentidos. El sentido de la servidumbre eterna a Kṛṣṇa les vuelve inmunes a toda clase de elementos reactivos del trabajo.

Bg 4.19

यस्य सर्वे समारम्भाः कामसङ्कल्पवर्जिताः ।
ज्ञानाग्निदग्धकर्माणं तमाहुः पण्डितं बुधाः ॥१९॥

yasya sarve samārambhāḥ
kāma-saṅkalpa-varjitāḥ
jñānāgni-dagdha-karmāṇaṁ
tam āhuḥ paṇḍitaṁ budhāḥ

yasya—aquel cuyo; sarve—toda clase de; samārambhāḥ—en todos los intentos; kāma—el deseo de complacencia de los sentidos; saṅkalpa—determinación; varijitāḥ—están desprovistos de; jñāna—de conocimiento perfecto; agni—fuego; dagdha—siendo quemado por; karmāṇam—el trabajador; tam—él; āhuḥ—declaran; paṇḍitam—eruditos; budhāḥ—aquellos que saben.

Se entiende que alguien tiene pleno conocimiento cuando cada uno de sus actos está desprovisto del deseo por la gratificación de los sentidos. Los sabios dicen que él es un trabajador cuya acción fruitiva es consumida por el fuego del conocimiento perfecto.

Solamente una persona situada en pleno conocimiento puede entender las actividades de la persona en conciencia de Kṛṣṇa. Porque la persona en conciencia de Kṛṣṇa está desprovista de toda clase de propensiones de gratificación sensorial, se entiende que ha quemado las reacciones de su trabajo por medio del conocimiento perfecto de su posición constitucional como el servidor eterno de la Suprema Personalidad de Dios. Aquel que ha alcanzado dicha perfección del conocimiento es un verdadero erudito. El desarrollo de este conocimiento de la servidumbre eterna al Señor se compara con el fuego. Dicho fuego, una vez encendido, puede quemar toda clase de reacciones del trabajo.

Bg 4.2

एवं परम्पराप्राप्तमिमं राजर्षयो विदुः ।
स कालेनेह महता योगो नष्टः परन्तप ॥२॥

evaṁ paramparā-prāptam
imaṁ rājarṣayo viduḥ
sa kāleneha mahatā
yogo naṣṭaḥ parantapa

evam—así pues; paramparā—sucesión discipular; prāptam—recibida; imam—esta ciencia; rājarṣayaḥ—los reyes santos; viduḥ—entendieron; saḥ—ese conocimiento; kālena—en el transcurso del tiempo; iha—en este mundo; mahatā—por grandes; yogaḥ—la ciencia de la relación de uno con el Supremo; naṣṭaḥ—disperso; parantapa—¡oh, Arjuna, subyugador de los enemigos!

Esta ciencia suprema fue así recibida a través de la cadena de sucesión discipular y de esa manera la entendieron los reyes santos. Pero en el transcurso del tiempo la sucesión se rompió y por eso la ciencia tal como es, parece estar perdida.

Se afirma claramente que el Gītā estaba especialmente destinado a los reyes santos porque ellos tenían que llevar a cabo el propósito de gobernar a los ciudadanos. Ciertamente, el Bhagavad-gītā nunca fue hecho para las personas demoniacas, quienes disiparían su valor sin que nadie se beneficiara, e inventarían toda clase de interpretaciones de acuerdo a sus caprichos personales. Tan pronto como el propósito original se dispersó debido a los motivos de los comentaristas sin escrúpulos, surgió la necesidad de restablecer la sucesión discipular. Hace cinco mil años, el Señor Mismo detectó que la sucesión discipular estaba rota y por lo tanto, Él declaró que el propósito del Gītā estaba aparentemente perdido. Del mismo modo, actualmente también hay muchas ediciones del Gītā (especialmente en inglés) pero casi ninguna de ellas sigue la línea de la sucesión discipular autorizada. Existen innumerables interpretaciones expuestas por diferentes académicos mundanos, pero casi ninguno

de ellos acepta a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, aunque hacen un buen negocio con las palabras de Śrī Kṛṣṇa. Este espíritu es demoniaco porque los demonios no creen en Dios, sino que simplemente disfrutan de la propiedad del Supremo. Debido a que hay una gran necesidad de una edición del Gītā en inglés tal como se recibe del sistema paramparā (sucesión discipular), aquí se hace un intento para satisfacer esta gran necesidad. El Bhagavad-gītā –aceptado tal como es– es un gran don para la humanidad, pero si se acepta como un tratado de especulaciones filosóficas, es solamente una pérdida de tiempo.

Bg 4.20

त्यक्त्वा कर्मफलासङ्गं नित्यतृप्तो निराश्रयः ।
कर्मण्यभिप्रवृत्तोऽपि नैव किञ्चित्करोति सः ॥२०॥

tyaktvā karma-phalāsaṅgaṁ
nitya-tṛpto nirāśrayaḥ
karmaṇy abhipravṛtto’pi
naiva kiñcit karoti saḥ

tyaktvā—habiendo abandonado; karma-phala-āsaṅgam—apego por resultados fruitivos; nitya—siempre; tṛptaḥ—estando satisfecho; nirāśrayaḥ—sin ningún centro; karmaṇi—en actividad; abhipravṛttaḥ—estando completamente ocupado; api—a pesar de; na—no; eva—ciertamente; kiñcit—cualquier cosa; karoti—hacer; saḥ—él.

Abandonando todo apego por los resultados de sus actividades, siempre satisfecho e independiente, él no realiza ninguna acción fruitiva aunque se ocupe en todo tipo de actividades.

Esta libertad del cautiverio de las acciones es posible solamente en conciencia de Kṛṣṇa, cuando uno hace todo para Kṛṣṇa. Una persona consciente de Kṛṣṇa actúa por amor puro a la Suprema Personalidad de Dios y por lo tanto, no tiene atracción por los resultados de la acción. Ni siquiera está apegado a su manutención personal porque todo se lo deja a Kṛṣṇa. Ni tampoco está ansioso de conseguir cosas, ni de proteger aquellas que ya están en su poder. Él cumple con su deber lo mejor posible y le deja todo a Kṛṣṇa. Dicha persona desapegada siempre está libre de las reacciones resultantes del bien y del mal; es como si no estuviera haciendo nada. Esta es la señal del akarma, o acciones sin reacciones fruitivas. Por lo tanto, cualquier otra acción desprovista de conciencia de Kṛṣṇa, ata al trabajador y ese es el verdadero aspecto del vikarma, tal como se explicó aquí anteriormente.

Bg 4.21

निराशीर्यतचित्तात्मा त्यक्तसर्वपरिग्रहः ।
शारीरं केवलं कर्म कुर्वन्नाप्नोति किल्बिषम् ॥२१॥

nirāśīr yata-cittātmā
tyakta-sarva-parigrahaḥ
śārīram kevalaṁ karma
kurvan nāpnoti kilbiṣam

nirāśīḥ—sin deseo por los resultados; yata—controladas; citta-ātmā—la mente y la inteligencia; tyakta—abandonando; sarva—todo; parigrahaḥ—sentido de posesión de las pertenencias; śārīram—en mantener el cuerpo y el alma juntos; kevalam—únicamente; karma—trabajo; kurvan—haciéndolo así; na—nunca; āpnoti—no adquiere; kilbiṣam—reacciones pecaminosas.

Dicho hombre con tal comprensión actúa con la mente y la inteligencia perfectamente controladas, abandona todo sentido de propiedad sobre sus posesiones y actúa únicamente para las necesidades básicas de la vida. Obrando así, no es afectado por las reacciones pecaminosas.

Una persona consciente de Kṛṣṇa no espera resultados buenos o malos en sus actividades. Su mente e inteligencia están completamente controladas. Él sabe que es parte y porción del Supremo y por eso el papel que realiza como parte y porción del todo, no es su elección sino que le es asignado por el Supremo y es llevado a cabo solo por mediación Suya. Cuando la mano se mueve, no lo hace por su propia voluntad sino mediante el esfuerzo del cuerpo entero. Una persona consciente de Kṛṣṇa siempre se adapta al deseo Supremo porque no tiene deseo por la gratificación personal de los sentidos. Ella se mueve exactamente como la pieza de una máquina. Así como la pieza de una máquina requiere lubricación y limpieza para su mantenimiento, de forma similar, un hombre consciente de Kṛṣṇa se mantiene por medio de su trabajo tan solo con el fin de permanecer apto para la acción en el servicio trascendental amoroso al Señor. Por lo tanto, él es inmune a todas las reacciones de sus esfuerzos. Igual que un animal, no tiene sentido de la propiedad, ni siquiera de su propio cuerpo. El dueño cruel de un animal a veces mata a un animal de su propiedad y aún así el animal no protesta. Tampoco tiene ninguna verdadera independencia. Una persona consciente de Kṛṣṇa que se ocupa completamente en la autorrealización, tiene muy poco tiempo para poseer falsamente cualquier objeto material. Para mantener el cuerpo y el alma, no se vale de métodos indebidos para acumular dinero. Por lo tanto, no se contamina por dichos pecados materiales. Él está libre de todas las reacciones de sus acciones.

Bg 4.22

यदृच्छालाभसन्तुष्टो द्वन्द्वातीतो विमत्सरः ।
समः सिद्धावसिद्धौ च कृत्वापि न निबध्यते ॥२२॥

yadṛcchā-lābha-santuṣṭo
dvandvātīto vimatsaraḥ
samaḥ siddhāv asiddhau ca
kṛtvāpi na nibadhyate

yadṛcchā—por sí sola; lābha—ganancia; santuṣṭaḥ—satisfecho; dvandva—dualidad; atītaḥ—superado; vimatsaraḥ—libre de envidia; samaḥ—estable; siddhau—en el éxito; asiddhau—fracaso; ca—también; kṛtvā—haciendo; api—aunque; na—nunca; nibadhyate—es afectado.

Aquel que está satisfecho con la ganancia que viene por sí misma, que está libre de la dualidad y no envidia, que es estable tanto en el éxito como en el fracaso, aunque realice acciones, nunca se enreda.

Una persona consciente de Kṛṣṇa no hace mucho esfuerzo, ni siquiera para mantener su cuerpo. Ella está satisfecha con las ganancias que se obtienen por sí mismas. No mendiga ni pide prestado, sino que trabaja honestamente dentro de su capacidad y está satisfecha con cualquier cosa que obtiene por medio de su labor honesta. Por lo tanto, es independiente en su subsistencia. Ella no permite que el servicio de otro impida su propio servicio en la conciencia de Kṛṣṇa. Sin embargo, para el servicio al Señor, ella puede participar en cualquier tipo de acción sin ser afectada por la dualidad del mundo material. La dualidad del mundo material se siente en la forma de calor y frío, o miseria y felicidad. Una persona consciente de Kṛṣṇa está por encima de la dualidad porque no duda en actuar de cualquier manera para la satisfacción de Kṛṣṇa. Por lo tanto, ella es estable tanto en el éxito como en el fracaso. Estas señales son visibles cuando uno está completamente situado en el conocimiento trascendental.

Bg 4.23

गतसङ्गस्य मुक्तस्य ज्ञानावस्थितचेतसः ।
यज्ञायाचरतः कर्म समग्रं प्रविलीयते ॥२३॥

gata-saṅgasya muktasya
jñānāvasthita-cetasaḥ
yajñāyācarataḥ karma
samagraṁ pravilīyate

gata-saṅgasya—desapegado de las modalidades de la naturaleza material; muktasya—del liberado; jñānā-avasthita—situado en la trascendencia; cetasaḥ—de dicha sabiduría; yajñāya—por la causa de Yajña (Kṛṣṇa); ācarataḥ—actuando así; karma—trabajo; samagram—en la totalidad; pravilīyate—se fusiona completamente.

El trabajo de un hombre que no está apegado a las modalidades de la naturaleza material y que está completamente situado en el conocimiento trascendental, se fusiona completamente en la trascendencia.

Al volverse completamente consciente de Kṛṣṇa uno se libera de todas las dualidades y así se libera de las contaminaciones de las modalidades materiales. Él puede liberarse porque conoce su posición constitucional en relación con Kṛṣṇa y así su mente no se puede distraer de la conciencia de Kṛṣṇa. Por consiguiente cualquier cosa que uno hace, la hace para Kṛṣṇa quien es el Viṣṇu primordial. Por lo tanto, todos sus trabajos son técnicamente sacrificios porque el sacrificio implica satisfacer a la Persona Suprema, Kṛṣṇa. Las reacciones resultantes de dicho trabajo ciertamente se fusionan en la trascendencia y uno no sufre los efectos materiales.

Bg 4.24

ब्रह्मार्पणं ब्रह्म हविर्ब्रह्माग्नौ ब्रह्मणा हुतम् ।
ब्रह्मैव तेन गन्तव्यं ब्रह्मकर्मसमाधिना ॥२४॥

brahmārpaṇaṁ brahma havir
brahmāgnau brahmaṇā hutam
brahmaiva tena gantavyaṁ
brahma-karma-samādhinā

brahma—naturaleza espiritual; arpaṇam—contribución; brahma—el Supremo; haviḥ—mantequilla; brahma—espiritual; agnau—en el fuego de la consumación; brahmaṇā—por el alma espiritual; hutam—ofrecido; brahma—reino espiritual; eva—ciertamente; tena—por él; gantavyam—ser alcanzado; brahma—espiritual; karma—actividades; samādhinā—mediante la absorción total.

Una persona que está completamente absorta en la conciencia de Kṛṣṇa con seguridad alcanzará el reino espiritual debido a su total contribución a las actividades espirituales, en las cuales la consumación es absoluta y aquello que se ofrece es de la misma naturaleza espiritual.

Aquí se describe la manera en que las actividades en conciencia de Kṛṣṇa pueden conducir finalmente a la meta espiritual. En la conciencia de Kṛṣṇa existen diferentes actividades y todas ellas se describirán en los siguientes versos. Pero por el momento, solamente se describe el principio de la conciencia de Kṛṣṇa. Un alma condicionada enredada en la contaminación material con seguridad actúa en la atmósfera material y aun así, tiene que salir de dicho ambiente. El proceso por el cual el alma condicionada puede salir de la atmósfera material es la conciencia de Kṛṣṇa.

Por ejemplo, un paciente que padece de trastornos intestinales debido al exceso de productos lácteos, se cura mediante otro producto lácteo, el yogur. El alma condicionada absorta en la materia puede curarse mediante la conciencia de Kṛṣṇa, tal como se establece aquí en el Gītā. A este proceso generalmente se le conoce como yajña, o actividades (sacrificios) destinadas únicamente para la satisfacción de Viṣṇu o Kṛṣṇa. Cuantas más actividades del mundo material se realicen con conciencia de Kṛṣṇa, o únicamente para Viṣṇu, más se espiritualizará la atmósfera debido a la absorción completa. Brahman significa espiritual. El Señor es espiritual y los rayos de Su cuerpo trascendental se llaman brahmajyoti, Su refulgencia espiritual. Todo lo que existe está situado en ese brahmajyoti, pero cuando el jyoti está cubierto por la ilusión (māyā), o la gratificación de los sentidos, es llamada material. Este velo material se puede apartar al instante mediante la conciencia de Kṛṣṇa; así, en la ofrenda hecha con conciencia de Kṛṣṇa, el agente consumidor de dicha ofrenda o contribución, el proceso de consunción, el contribuidor y el resultado son –todos ellos combinados– Brahman, o la Verdad Absoluta. La Verdad Absoluta cubierta por māyā es llamada materia. La materia que se utiliza en la causa de la Verdad Absoluta recupera su cualidad espiritual. La conciencia de Kṛṣṇa es el proceso para convertir la conciencia ilusoria en Brahman, o el Supremo. Cuando la mente está completamente absorta en la conciencia de Kṛṣṇa, se dice que está en samādhi, o trance. Cualquier cosa que se hace en dicha conciencia trascendental es llamada yajña, o sacrificio para el Absoluto. En esa condición de conciencia espiritual, el contribuyente, la contribución, la consunción, el ejecutor o director de la ejecución y el resultado o ganancia última, –todo– se vuelve uno en el Absoluto, el Brahman Supremo. Ése es el método de la conciencia de Kṛṣṇa.

Bg 4.25

दैवमेवापरे यज्ञं योगिनः पर्युपासते ।
ब्रह्माग्नावपरे यज्ञं यज्ञेनैवोपजुह्वति ॥२५॥

daivam evāpare yajñaṁ
yoginaḥ paryupāsate
brahmāgnāv apare yajñaṁ
yajñenaivopajuhvati

daivam—en la adoración a los semidioses; eva—así; apare—algunos; yajñam—sacrificios; yoginaḥ—los místicos; paryupāsate—adoran perfectamente; brahma—la Verdad Absoluta; agnau—en el fuego de; apare—otros; yajñam—sacrificio; yajñena—mediante el sacrificio; eva—así; upajuhvati—adoran.

Algunos yogīs adoran perfectamente a los semidioses ofreciéndoles diferentes sacrificios y otros ofrecen sacrificios en el fuego del Brahman Supremo.

Como ya se describió, a una persona ocupada en desempeñar deberes en la conciencia de Kṛṣṇa también se la llama yogī perfecto, o místico de primera clase. Pero también hay otros que realizan sacrificios similares en la adoración de los semidioses, e incluso otros que ofrecen sacrificios al Brahman Supremo, o el aspecto impersonal del Señor Supremo. Así, existen diferentes tipos de sacrificios de acuerdo a las diferentes categorías. Dichas diferentes categorías de sacrificio por parte de los diferentes tipos de ejecutores, únicamente demarcan superficialmente las variedades de sacrificios. Verdadero sacrificio significa satisfacer al Señor Supremo Viṣṇu, a quien también se le conoce como Yajña. Todas las diferentes variedades de sacrificio se pueden incluir en dos divisiones principales: a saber, el sacrificio de las posesiones mundanas y el sacrificio en búsqueda del conocimiento trascendental. Aquellos que están en conciencia de Kṛṣṇa sacrifican todas las posesiones materiales para la satisfacción del Señor Supremo, mientras que otros que quieren alguna felicidad material temporal sacrifican sus posesiones materiales para satisfacer a semidioses tales como Indra, el dios del sol, etc. Y otros, quienes son impersonalistas, sacrifican su identidad fusionándose en la existencia del Brahman impersonal. Los semidioses son entidades vivientes poderosas designadas por el Señor Supremo para el mantenimiento y la supervisión de todas las funciones materiales tales como proveer calor, la irrigación y la iluminación del universo. Aquellos que están interesados en beneficios materiales adoran a los semidioses mediante diferentes sacrificios conforme a los rituales Védicos. Ellos son llamados bahv-īśvara-vādī o creyentes en muchos dioses. Pero otros, quienes adoran el aspecto impersonal de la Verdad Absoluta y consideran que las formas de los semidioses son temporales, sacrifican el yo individual en el fuego supremo y acaban así con sus existencias individuales al fusionarse en la existencia del Supremo. Dichos impersonalistas pasan su tiempo en especulaciones filosóficas para entender la naturaleza trascendental del Supremo. En otras palabras, los trabajadores fruitivos sacrifican sus posesiones materiales por el disfrute material, mientras que el impersonalista sacrifica sus designaciones materiales con el fin de fusionarse en la existencia del Supremo. Para el impersonalista el altar del fuego del sacrificio es el Brahman Supremo y la ofrenda es el yo, que se consume en el fuego del Brahman. Sin embargo, la persona consciente de Kṛṣṇa, tal como Arjuna, sacrifica todo para la satisfacción de Kṛṣṇa y así todas sus posesiones materiales, tanto como su propio yo, –todo– se sacrifica a Kṛṣṇa. De este modo, él es un yogī de primera clase pero no pierde su existencia individual.

Bg 4.26

श्रोत्रादीनीन्द्रियाण्यन्ये संयमाग्निषु जुह्वति ।
शब्दादीन्विषयानन्य इन्द्रियाग्निषु जुह्वति ॥२६॥

śrotrādīnīndriyāṇy anye
saṁyamāgniṣu juhvati
śabdadīn viṣayān anya
indriyāgniṣu juhvati

śrotra-ādīni—el proceso de oír; indriyāṇi—sentidos; anye—otros; saṁyama—de restricción; agniṣu—en el fuego; juhvati—ofrece; śabda-ādīn—vibración sonora, etc; viṣayān—objetos de la gratificación de los sentidos; anye—otros; indriya—de los órganos sensoriales; agniṣu—en el fuego; juhvati—sacrifican.

Algunos de ellos sacrifican el proceso de oír y los sentidos en el fuego de la mente controlada y otros sacrifican los objetos de los sentidos tales como el sonido, en el fuego del sacrificio.

Las cuatro divisiones de la vida humana, llamadas brahmacārī, gṛhastha, vānaprastha y sannyāsī, están destinadas a ayudar a los hombres a volverse yogīs o trascendentalistas perfectos. Ya que la vida humana no está hecha para que disfrutemos de la gratificación de los sentidos como los animales, las cuatro órdenes de la vida humana están organizadas de tal modo que uno pueda perfeccionarse en la vida espiritual. Los brahmacārīs, o estudiantes que están bajo el cuidado de un maestro espiritual fidedigno, controlan la mente mediante la abstención de la gratificación de los sentidos. En este verso se les describe como aquellos que sacrifican el proceso de oír y los sentidos en el fuego de la mente controlada. Un brahmacārī solamente oye palabras relacionadas con la conciencia de Kṛṣṇa; oír es el principio básico para comprender y por lo tanto, el brahmacārī puro se ocupa completamente en harer nāmānukīrtanam –cantar y escuchar las glorias del Señor. Él se restringe de las vibraciones de los sonidos materiales y su poder auditivo lo ocupa en la vibración sonora trascendental de Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa. Del mismo modo, los matrimonios, quienes tienen cierta licencia para la gratificación de los sentidos, realizan dichos actos con gran restricción. La vida sexual, la intoxicación y el comer carne son las tendencias generales de la sociedad humana, pero un hombre casado regulado no incurre en la vida sexual sin restricción y otras gratificaciones de los sentidos. Es por ello que el matrimonio basado en los principios de la vida religiosa es común en todas las sociedades humanas civilizadas porque esa es la manera de tener una vida sexual restringida. Esta vida sexual restringida y desapegada es también un tipo de yajña porque los matrimonios estrictos sacrifican su tendencia general a la gratificación de los sentidos por una vida trascendental más elevada.

Bg 4.27

सर्वाणीन्द्रियकर्माणि प्राणकर्माणि चापरे ।
आत्मसंयमयोगाग्नौ जुह्वति ज्ञानदीपिते ॥२७॥

sarvāṇīndriya-karmāṇi
prāṇa-karmāṇi cāpare
ātma-saṁyama-yogāgnau
juhvati jñāna-dīpite

sarvāṇi—todos; indriya—los sentidos; karmāṇi—funciones; prāṇa-karmāṇi—funciones del aire vital; ca—también; apare—otros; ātma-saṁyama—controlando la mente; yoga—el proceso de vinculación; agnau—en el fuego de; juhvati—ofrece; jñāna-dīpite—debido al impulso por la autorrealización.

Aquellos que están interesados en la autorrealización en términos del control de la mente y de los sentidos, ofrecen las funciones de todos los sentidos, incluyendo la fuerza vital (el aliento), como oblaciones en el fuego de la mente controlada.

Aquí se hace referencia al sistema de yoga concebido por Patañjali. En el Yoga-sūtra de Patañjali, al alma se le llama pratyag-ātmā y parag-ātmā. Mientras el alma se mantiene apegada al goce de los sentidos se le llama parag-ātmā: El alma está sujeta a las funciones de diez tipos de aires que funcionan dentro del cuerpo y esto se percibe a través del sistema respiratorio. El sistema de yoga Patañjala, instruye sobre cómo controlar las funciones del aire del cuerpo de una manera técnica para que en última instancia, todas las funciones de los aires internos se vuelvan favorables para purificar el alma del apego material. Según este sistema de yoga, el pratyag-ātmā es la meta final. Este pratyag-ātmā es retirarse de las actividades en la materia. Los sentidos interaccionan con los objetos de los sentidos, como el oído para oír, los ojos para ver, la nariz para oler, la lengua para saborear, la mano para tocar y, todos ellos están así ocupados en actividades ajenas al yo. Estas son llamadas funciones del prāṇa-vāyu. El apāna-vāyu se mueve hacia abajo, el vyāna-vāyu actúa para contraer y expandir, el samāna-vāyu ajusta el equilibrio, el udāna-vāyu se mueve hacia arriba –y cuando uno está iluminado, ocupa todos estos en la búsqueda de la autorrealización.

Bg 4.28

द्रव्ययज्ञास्तपोयज्ञा योगयज्ञास्तथापरे ।
स्वाध्यायज्ञानयज्ञाश्च यतयः संशितव्रताः ॥२८॥

dravya-yajñās tapo-yajñā
yoga-yajñās tathāpare
svādhyāya-jñāna-yajñāś ca
yatayaḥ saṁśita-vratāḥ

dravya-yajñāḥ—sacrificando las posesiones propias; tapo-yajñāḥ—sacrificio mediante austeridades; yoga-yajñāḥ—sacrificio mediante el misticismo óctuple; tathā—así; apare—otros; svādhyāya—sacrificio mediante el estudio de los Vedas; jñāna-yajñāḥ—sacrificio en el avance en el conocimiento trascendental; ca—también; yatayaḥ—iluminado; saṁśita—habiendo adoptado estrictos; vratāḥ—votos.

Hay otros que, iluminados al sacrificar sus posesiones materiales en severas austeridades, hacen votos estrictos y practican el yoga óctuple del misticismo y otros estudian los Vedas para progresar en el conocimiento trascendental.

Estos sacrificios se pueden incluir en varias divisiones. Hay personas que sacrifican sus posesiones en la forma de diversos tipos de obras de caridad. En la India, la comunidad mercantil rica o las órdenes principescas abren diversas clases de instituciones caritativas como dharmaśālā, anna-kṣetra, atithi-śālā, anathalaya, vidyāpīṭha, etc. También en otros países hay muchos hospitales, asilos para ancianos e instituciones caritativas similares, con la finalidad de distribuir gratuitamente comida, educación y tratamiento médico para los pobres. Todas esas actividades caritativas se llaman dravyamāyā-yajña. Hay otros que para una mayor elevación en la vida o para ascender a los planetas superiores del universo, aceptan voluntariamente muchos tipos de austeridades tales como candrāyana y cāturmāsya. Estos procesos implican severos votos para llevar una vida bajo ciertas reglas rígidas. Por ejemplo, bajo el voto de cāturmāsya, el candidato no se afeita durante cuatro meses del año (de julio a octubre), no come ciertos alimentos, no come dos veces al día y no sale de casa. Dicho sacrificio de las comodidades de la vida se llama tapomāyā-yajña. Aún hay otros que se dedican a diferentes clases de yogas místicos, como el sistema de Patañjali (para fundirse en la existencia del Absoluto), o el haṭha-yoga o el aṣṭāṅga-yoga (para obtener determinadas perfecciones). Y algunos viajan a todos los lugares de peregrinaje santificados. Todas esas prácticas se llaman yoga-yajña, sacrificios para obtener un cierto tipo de perfección en el mundo material. Hay otros que se ocupan en el estudio de las diferentes literaturas Védicas, específicamente de los Upaniṣads y los Vedānta-sūtras, o la filosofía sāṅkhya. Todos estos se llaman svādhyāya-yajña, u ocupación en el sacrificio de los estudios. Todos estos yogīs están ocupados fielmente en diferentes tipos de sacrificio y buscan una condición de vida más elevada. Sin embargo, la conciencia de Kṛṣṇa es diferente de estos porque es el servicio directo al Señor Supremo. La conciencia de Kṛṣṇa no se puede alcanzar mediante ninguno de los tipos de sacrificios ya mencionados, sino únicamente por la misericordia del Señor y de Su devoto fidedigno. Por lo tanto, la conciencia de Kṛṣṇa es trascendental.

Bg 4.29

अपाने जुह्वति प्राणं प्राणेऽपानं तथापरे ।
प्राणापानगती रुद्ध्वा प्राणायामपरायणाः ।
अपरे नियताहाराः प्राणान्प्राणेषु जुह्वति ॥२९॥

apāne juhvati prāṇaṁ
prāṇe’pānaṁ tathāpare
prāṇāpāna-gatī ruddhvā
prāṇāyāma-parāyaṇāḥ
apare niyatāhārāḥ
prāṇān prāṇeṣu juhvati

apāne—en el aire que actúa hacia abajo; juhvati—ofrecen; prāṇam—el aire que actúa hacia afuera; prāṇe—en el aire que sale; apānam—el aire que desciende; tathā—así como también; apare—otros; prāṇa—aire que sale; apāna—el aire que desciende; gatī—el movimiento; ruddhvā—impidiendo; prāṇāyāma—trance inducido al interrumpir la respiración por completo; parāyaṇāḥ—inclinado así; apare—otros; niyata—controlado; āhārāḥ—comiendo; prāṇān—el aire exhalado; prāṇeṣu—en el aire exhalado; juhvati—sacrifica.

Y aun hay otros que se inclinan al proceso de restringir la respiración para permanecer en trance y practican la detención del movimiento del aliento que sale en el que entra y del aliento que entra en el que sale y así al final permanecen en trance, suspendiendo toda la respiración. Algunos de ellos, restringiendo el proceso de comer, ofrecen el aliento que sale en sí mismo, como un sacrificio.

Este sistema de yoga para controlar el proceso respiratorio se llama prāṇāyāma y al principio se practica en el sistema haṭha-yoga a través de diferentes posturas. Todos estos procesos son recomendados para controlar los sentidos y para el avance en el entendimiento espiritual. Esta práctica implica controlar el aire dentro del cuerpo para permitir su paso simultáneo en direcciones opuestas. El aire apana desciende y el aire prāṇa asciende. El prāṇāyāma yogī practica la respiración en el sentido opuesto hasta que las corrientes se neutralizan en el pūraka, el equilibrio. De forma similar, cuando el aliento exhalado se ofrece al aliento inhalado, se le llama recaka. Cuando ambas corrientes de aire se detienen completamente, se llama kumbhaka-yoga. Mediante la práctica del kumbhaka-yoga, los yogīs prolongan la duración de su vida en muchísimos años. Sin embargo, una persona consciente de Kṛṣṇa, estando siempre situada en el servicio trascendental amoroso al Señor, automáticamente se vuelve el controlador de los sentidos. Sus sentidos, estando siempre ocupados en el servicio de Kṛṣṇa, no tienen oportunidad de estar ocupados en otra cosa. Así, al final de la vida, ella es naturalmente transferida al plano trascendental del Señor Kṛṣṇa; por consiguiente, no hace ningún intento de aumentar su longevidad. Ella es elevada de inmediato a la plataforma de la liberación. Una persona consciente de Kṛṣṇa empieza desde la etapa trascendental y se encuentra constantemente en esa conciencia. Por lo tanto, no hay caída y por último, entra en la morada del Señor sin demora. La práctica de reducir el comer se efectúa automáticamente cuando uno come solamente Kṛṣṇa prasādam, la comida que se ofrece primero al Señor. El reducir el proceso de comer ayuda mucho para el control de los sentidos. Y sin el control de los sentidos, no hay posibilidad de salir del enredo material.

Bg 4.3

स एवायं मया तेऽद्य योगः प्रोक्तः पुरातनः ।
भक्तोऽसि मे सखा चेति रहस्यं ह्येतदुत्तमम् ॥३॥

sa evāyaṁ mayā te’dya
yogaḥ proktaḥ purātanaḥ
bhakto’si me sakhā ceti
rahasyaṁ hy etad uttamam

saḥ—la misma antigua; eva—ciertamente; ayam—esta; mayā—por Mí; te—a ti; adya—hoy; yogaḥ—la ciencia del yoga; proktaḥ—hablada; purātanaḥ—muy antigua; bhaktaḥ—devoto; asi—eres; me—Mí; sakhā—amigo; ca—también; iti—por lo tanto; rahasyam—misterio; hi—ciertamente; etat—este; uttamam—trascendental.

Esa antiquísima ciencia de la relación con el Supremo te la narro Yo a ti porque tú eres tanto Mi devoto como Mi amigo; por lo tanto, tú puedes entender el misterio trascendental de esta ciencia.

Existen dos clases de hombres, llamados el devoto y el demonio. El Señor seleccionó a Arjuna como el receptor de esta gran ciencia, debido a que este se había vuelto un devoto del Señor, pero no es posible que el demonio entienda esta gran y misteriosa ciencia. Hay varias ediciones de este gran libro de conocimiento y algunas de ellas tienen comentarios hechos por los devotos y otras tienen comentarios hechos por los demonios. El comentario de los devotos es auténtico, mientras que el de los demonios es inútil. Arjuna acepta a Kṛṣṇa como la Suprema Personalidad de Dios y cualquier comentario del Gītā que siga los pasos de Arjuna es un servicio devocional verdadero para la causa de esta gran ciencia. Sin embargo, el ser demoniaco especula algo sobre Kṛṣṇa y desvía al público y a los lectores en general del sendero de las instrucciones de Kṛṣṇa. Uno debe tratar de seguir la sucesión discipular de Arjuna y de esta manera beneficiarse.

Bg 4.30

सर्वेऽप्येते यज्ञविदो यज्ञक्षपितकल्मषाः ।
यज्ञशिष्टामृत भुजो यान्ति ब्रह्मा सनातनम् ॥३०॥

sarve’py ete yajña-vido
yajña-kṣapita-kalmaṣāḥ
yajña-śiṣṭāmṛta-bhujo
yānti brahma sanātanam

sarve—todos; api—aunque aparentemente diferentes; ete—todos estos; yajña-vidaḥ—versados en el propósito de la ejecución; yajña—sacrificios; kṣapita—estando limpios del resultado de dichas ejecuciones; kalmaṣāḥ—reacciones pecaminosas; yajña-śiṣṭa—como resultado de dichas ejecuciones de yajña; amṛta-bhujaḥ—aquellos que han probado ese néctar; yānti—se acercan; brahma—la suprema; sanātanam—atmósfera eterna.

Todos esos ejecutores que conocen el significado del sacrificio se limpian de la reacción pecaminosa, y, habiendo probado el néctar de los remanentes de tal sacrificio, van a la suprema atmósfera eterna.

De la explicación anterior sobre los diferentes tipos de sacrificio (es decir, el sacrificio de las posesiones propias, el estudio de los Vedas o doctrinas filosóficas y la práctica del sistema de yoga), se entiende que la meta común de todos es controlar los sentidos. La gratificación de los sentidos es el origen o raíz de la existencia material; por lo tanto, a menos y hasta que uno se sitúe en una plataforma separada de la gratificación de los sentidos, no hay oportunidad alguna de elevarse a la plataforma eterna del conocimiento pleno, la bienaventuranza plena y la vida plena. Esta plataforma se halla en la atmósfera eterna, o la atmósfera Brahman. Todos los sacrificios ya mencionados ayudan a limpiarse de las reacciones pecaminosas de la existencia material. Mediante este avance en la vida, uno no solamente se vuelve feliz y opulento en esta vida, sino que al final también entra en el reino eterno de Dios, ya sea fusionándose en el Brahman impersonal o bien en compañía de Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios.

Bg 4.31

नायं लोकोऽस्त्ययज्ञस्य कुतोऽन्यः कुरुसत्तम ॥३१॥

nāyaṁ loko’sty ayajñasya
kuto’nyaḥ kuru-sattama

na—nunca; ayam—este; lokaḥ—planeta; asti—hay; ayajñasya—del necio; kutaḥ—donde hay; anyaḥ—el otro; kuru-sattama—¡oh, mejor entre los Kurus!

¡Oh el mejor de la dinastía Kuru!, sin el sacrificio jamás se puede vivir felizmente en este planeta o en esta vida, ¿qué decir entonces de la siguiente?

Cualquiera que sea la forma de existencia material en la que uno se encuentre, es invariablemente ignorante de su verdadera situación. En otras palabras, la existencia en el mundo material se debe a las múltiples reacciones de nuestras vidas pecaminosas. La ignorancia es la causa de la vida pecaminosa y la vida pecaminosa es la causa

de que uno siga alargando su existencia material. La forma humana de vida es la única escapatoria por medio de la cual uno puede salir de este enredo. Por lo tanto, los Vedas nos dan una oportunidad de escapar, al señalar los senderos de la religión, la comodidad económica, la gratificación regulada de los sentidos y finalmente, los medios para salirse completamente de la condición miserable. El sendero de la religión, o de las diferentes clases de sacrificios aquí recomendados, solucionan automáticamente nuestros problemas económicos. Por la ejecución de yajña, podemos tener suficiente comida, suficiente leche, etc. –aunque haya un supuesto aumento de población. Cuando el cuerpo está completamente abastecido, naturalmente la etapa siguiente es satisfacer los sentidos. Por lo tanto, los Vedas prescriben el matrimonio sagrado para la gratificación regulada de los sentidos. De esta forma, uno se eleva gradualmente a la plataforma de liberación del cautiverio material y a la perfección más elevada de la vida liberada que es relacionarse con el Señor Supremo. La perfección se alcanza mediante la ejecución de yajña (sacrificio), como ya se describió. Ahora bien, si una persona no está inclinada a hacer yajña de acuerdo a los Vedas, ¿cómo puede esperar una vida feliz? Hay diferentes niveles de comodidades materiales en diferentes planetas celestiales y en todos los casos hay inmensa felicidad para las personas ocupadas en diferentes clases de yajñas. Pero la clase de felicidad más elevada que un hombre puede alcanzar es la de ser promovido a los planetas espirituales mediante la práctica de la conciencia de Kṛṣṇa. Por consiguiente, una vida en conciencia de Kṛṣṇa es la solución a todos los problemas de la existencia material.

Bg 4.32

एवं बहुविधा यज्ञा वितता ब्रह्मणो मुखे ।
कर्मजान्विद्धि तान्सर्वानेवं ज्ञात्वा विमोक्ष्यसे ॥३२॥

evaṁ bahu-vidhā yajñā
vitatā brahmaṇo mukhe
karma-jān viddhi tān sarvān
evaṁ jñātvā vimokṣyase

evam—así pues; bahu-vidhāḥ—diversas clases de; yajñāḥ—sacrificios; vitatāḥ—difundidos; brahmaṇaḥ—de los Vedas; mukhe—de frente a; karma-jān—nacido del trabajo; viddhi—debes saber; tān—ellos; sarvān—todos; evam—así; jñātvā—sabiendo; vimokṣyase—ser liberado.

En los Vedas se aprueban todos estos diferentes tipos de sacrificios y todos ellos nacen de diferentes tipos de trabajo. Conociéndolos como tales, tú te liberarás.

Como ya se expuso anteriormente, en los Vedas se mencionan los diferentes tipos de sacrificios que se adaptan a los diferentes tipos de trabajadores. Debido a que los hombres están tan profundamente absortos en el concepto corporal, estos sacrificios

están dispuestos de tal manera que uno pueda trabajar ya sea con el cuerpo, con la mente, o con la inteligencia. Pero, todos ellos se recomiendan para alcanzar en última instancia la liberación del cuerpo. Esto lo confirma aquí el Señor con Sus propios labios.

Bg 4.33

श्रेयान्द्रव्यमयाद्यज्ञाज्ज्ञानयज्ञः परन्तप ।
सर्वं कर्माखिलं पार्थ ज्ञाने परिसमाप्यते ॥३३॥

śreyān dravyamayād yajñāj
jñāna-yajñaḥ parantapa
sarvaṁ karmākhilaṁ pārtha
jñāne parisamāpyate

śreyān—más grande; dravyamayāt—de las posesiones materiales; yajñat—conocimiento; jñāna-yajñaḥ—sacrificio con conocimiento; parantapa—¡oh, subyugador del enemigo!; sarvam—todos; karma—actividades; akhilam—en su totalidad; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; jñāne—con conocimiento; parisamāpyate—termina en.

¡Oh castigador del enemigo! el sacrificio del conocimiento es superior al sacrificio de las posesiones materiales. ¡Oh hijo de Pṛthā! en definitiva, el sacrificio del trabajo culmina en el conocimiento trascendental.

El propósito de todos los sacrificios es llegar al estado del conocimiento completo, luego obtener la liberación de las miserias materiales y por último, ocuparse en el servicio trascendental amoroso al Señor Supremo (conciencia de Kṛṣṇa). Sin embargo, hay un misterio sobre todas estas diferentes actividades de sacrificio y uno debe conocer este misterio. Los sacrificios a veces toman formas diferentes, de acuerdo a la fe particular del que los realiza. Cuando la fe de uno alcanza la etapa del conocimiento trascendental, se debe considerar al ejecutor de los sacrificios más avanzado que aquellos que simplemente sacrifican las posesiones materiales sin dicho conocimiento porque sin la obtención del conocimiento, los sacrificios permanecen en la plataforma material y no otorgan ningún beneficio espiritual. El conocimiento verdadero culmina en la conciencia de Kṛṣṇa, la etapa más elevada de conocimiento trascendental. Sin la elevación del conocimiento, los sacrificios son simplemente actividades materiales. Sin embargo, cuando se elevan al nivel del conocimiento trascendental, todas estas actividades entran en la plataforma espiritual. Dependiendo de las diferencias de conciencia, las actividades de sacrificio se llaman a veces karma-kāṇḍa, o actividades fruitivas y otras veces jñāna-kāṇḍa o conocimiento en la búsqueda de la Verdad. Es mejor cuando la meta es el conocimiento.

Bg 4.34

तद्विद्धि प्रणिपातेन परिप्रश्नेन सेवया ।
उपदेक्ष्यन्ति ते ज्ञानं ज्ञानिनस्तत्त्वदर्शिनः ॥३४॥

tad viddhi praṇipātena
paripraśnena sevayā
upadekṣyanti te jñānaṁ
jñāninas tattva-darśinaḥ

tat—ese conocimiento de los diferentes sacrificios; viddhi—trata de entender; praṇipātena—acercándose a un maestro espiritual; paripraśnena—mediante preguntas sumisas; sevayā—al prestar servicio; upadekṣyanti—iniciar; te—a ti; jñānam—conocimiento; jñāninaḥ—los autorrealizados; tattva—de la verdad; darśinaḥ—los videntes.

Tan solo trata de aprender la verdad acercándote a un maestro espiritual, inquiere de él sumisamente y préstale servicio. El alma autorrealizada puede impartirte conocimiento porque ha visto la verdad.

El sendero de la comprensión espiritual es indudablemente difícil. Por lo tanto, el Señor nos aconseja acercarnos a un maestro espiritual fidedigno en la línea de sucesión discipular del Señor Mismo. Nadie puede ser un maestro espiritual fidedigno sin seguir este principio de la sucesión discipular. El Señor es el maestro espiritual original y una persona en la sucesión discipular puede comunicar el mensaje del Señor tal como es a su discípulo. Nadie puede entender la espiritualidad fabricando su propio proceso, como es la moda de los farsantes necios. El Bhāgavatam dice: dharmaṁ hi sākṣād-bhagavat-praṇītam –el Señor traza directamente el sendero de la religión. Por lo tanto, la especulación mental o los argumentos áridos no pueden ayudarnos a progresar en la vida espiritual. Uno tiene que acercarse a un maestro espiritual fidedigno para recibir el conocimiento. Dicho maestro espiritual debe ser aceptado con una entrega completa y así, como un sirviente insignificante, uno debe servir al maestro espiritual, sin prestigio falso. La satisfacción del maestro espiritual autorrealizado es el secreto del avance en la vida espiritual. Las preguntas y la sumisión constituyen la combinación adecuada para la comprensión espiritual. A menos que haya sumisión y servicio, las preguntas al maestro espiritual erudito no serán efectivas. Uno debe ser capaz de pasar la prueba del maestro espiritual y cuando él ve el deseo genuino del discípulo, le bendice automáticamente con la comprensión espiritual genuina. En este verso se condenan tanto la sumisión ciega como las preguntas absurdas. Uno no solamente debe oír sumisamente del maestro espiritual, sino que también debe obtener una clara comprensión de él, con sumisión, servicio y preguntas. Un maestro espiritual fidedigno es por naturaleza muy bondadoso con el discípulo. Por lo tanto, cuando el estudiante es sumiso y está siempre dispuesto a prestar servicio, la reciprocidad del conocimiento y las preguntas se vuelve perfecta.

Bg 4.35

यज्ज्ञात्वा न पुनर्मोहमेवं यास्यसि पाण्डव ।
येन भूतान्यशेषेण द्रक्ष्यस्यात्मन्यथो मयि ॥३५॥

yaj jñātvā na punar moham
evaṁ yāsyasi pāṇḍava
yena bhūtāny aśeṣāṇi
drakṣyasy ātmany atho mayi

yat—lo cual; jñātvā—sabiendo; na—nunca; punaḥ—de nuevo; moham—la ilusión; evam—así; yāsyasi—irás; pāṇḍava—¡oh, hijo de Pāṇḍu!; yena—mediante el cual; bhūtāni—todas las entidades vivientes; aśeṣāṇi—totalmente; drakṣyasi—verás; ātmani—en el Alma Suprema; atho—o en otras palabras; mayi—en Mí.

Y cuando hayas aprendido la verdad de esa manera, sabrás que todos los seres vivientes no son sino parte de Mí –que están en Mí y que son Míos.

El resultado de recibir el conocimiento de un alma autorrealizada, o de aquel que conoce las cosas tal como son, es aprender que todos los seres vivientes son partes y porciones de la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Śrī Kṛṣṇa. La percepción de una existencia separada de Kṛṣṇa se llama māyā (mā–no, yā–esto). Algunos piensan que no tenemos nada que ver con Kṛṣṇa, que Kṛṣṇa es solamente una gran personalidad histórica y que el absoluto es el Brahman impersonal. De hecho, como se afirma en el Bhagavad-gītā, este Brahman impersonal es la refulgencia personal de Kṛṣṇa. Kṛṣṇa, como la Suprema Personalidad de Dios, es la causa de todo. En el Brahma-saṁhitā se afirma claramente que Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios, la causa de todas las causas. Incluso los millones de encarnaciones son únicamente Sus diferentes expansiones. De forma similar, las entidades vivientes son también expansiones de Kṛṣṇa. Los filósofos Māyāvādīs erróneamente piensan que Kṛṣṇa pierde Su propia existencia separada en Sus muchas expansiones. Este pensamiento es material por naturaleza. En el mundo material tenemos experiencia de que una cosa, cuando se distribuye en fragmentos, pierde su propia identidad original. Pero los filósofos Māyāvādīs fracasan en entender que Absoluto significa que uno más uno es igual a uno y que uno menos uno es también igual a uno. Este es el caso en el mundo absoluto. Debido a la falta de suficiente conocimiento de la ciencia absoluta, ahora estamos cubiertos por la ilusión y por eso pensamos que estamos separados de Kṛṣṇa. Aunque somos partes separadas de Kṛṣṇa, sin embargo, no somos, diferentes de Él. La diferencia corporal de las entidades vivientes es māyā, o algo que no es real. Todos estamos hechos para satisfacer a Kṛṣṇa. Es únicamente debido a māyā que Arjuna pensó que la relación corporal temporal con sus parientes era más importante que su relación espiritual eterna con Kṛṣṇa. Toda la enseñanza del Gītā está dirigida a ese fin: que un ser viviente como Su sirviente eterno, no puede separarse de Kṛṣṇa y su percepción de ser una identidad aparte de Kṛṣṇa se llama māyā. Las entidades vivientes como partes y porciones separadas del Supremo, tienen un propósito que cumplir.

Habiendo olvidado ese propósito desde tiempo inmemorial, están situadas en diferentes cuerpos como hombres, animales, semidioses, etc. Dichas diferencias corporales surgen del olvido del servicio trascendental al Señor. Pero cuando uno se ocupa en el servicio trascendental mediante la conciencia de Kṛṣṇa, se libera inmediatamente de esta ilusión. Uno puede adquirir dicho conocimiento puro solamente del maestro espiritual fidedigno y así evitar el delirio de que la entidad viviente es igual a Kṛṣṇa. El conocimiento perfecto es que el Alma Suprema, Kṛṣṇa, es el refugio supremo de todas las entidades vivientes y habiendo abandonado dicho refugio, las entidades vivientes están engañadas por la energía material imaginando que tienen una identidad separada. Así, bajo diferentes niveles de identidad material, se olvidan de Kṛṣṇa. Sin embargo, cuando estas entidades vivientes engañadas se sitúan en la conciencia de Kṛṣṇa, ha de entenderse que están en el sendero de la liberación, tal como el Bhāgavatam lo confirma: muktir hitvānyathā rūpaṁ svarūpeṇa vyavasthitiḥ. Liberación significa situarse en la posición constitucional propia como el eterno sirviente de Kṛṣṇa (la conciencia de Kṛṣṇa).

Bg 4.36

अपि चेदसि पापेभ्यः सर्वेभ्यः पापकृत्तमः ।
सर्वं ज्ञानप्लवेनैव वृजिनं सन्तरिष्यसि ॥३६॥

api ced asi pāpebhyaḥ
sarvebhyaḥ pāpa-kṛttamaḥ
sarvaṁ jñāna-plavenaiva
vṛjinaṁ santariṣyasi

api—incluso; cet—si; asi—tú eres; pāpebhyaḥ—de los pecadores; sarvebhyaḥ—de todos; pāpa-kṛttamaḥ—el mayor pecador; sarvam—todas esas reacciones pecaminosas; jñāna-plavena—por medio del bote del conocimiento trascendental; eva—ciertamente; vṛjinam—el océano de las miserias; santariṣyasi—cruzarás por completo.

Aunque se te considere el más pecador de todos los pecadores, cuando te sitúes en la nave del conocimiento trascendental, serás capaz de cruzar el océano de miserias.

La comprensión correcta de la posición constitucional en relación con Kṛṣṇa, es tan agradable que de inmediato nos puede sacar de la lucha por la existencia, la cual se lleva a cabo en el océano de la nesciencia. A veces a este mundo material se le considera un océano de nesciencia y otras un bosque en llamas. En el océano, por muy experto nadador que uno sea, la lucha por la existencia es muy severa. Si alguien se presenta y saca al desesperado nadador del océano, es el salvador más grande. El conocimiento perfecto, recibido de la Suprema Personalidad de Dios, es el sendero de la liberación. La nave de la conciencia de Kṛṣṇa es muy sencilla, pero al mismo tiempo la más sublime.

Bg 4.37

यथैधांसि समिद्धोऽग्निर्भस्मसात्कुरुतेऽर्जुन ।
ज्ञानाग्निः सर्वकर्माणि भस्मसात्कुरुते तथा ॥३७॥

yathaidhāṁsi samiddho’gnir
bhasmasāt kurute’rjuna
jñānāgniḥ sarva-karmāṇi
bhasmasāt kurute tathā

yathā—así como; edhāṁsi—leña; samiddhaḥ—ardiente; agniḥ—fuego; bhasmasāt—reduce a cenizas; kurute—así hace; arjuna—¡oh, Arjuna!; jñāna-agniḥ—el fuego del conocimiento; sarva-karmāṇi—todas las reacciones a las actividades materiales; bhasmasāt—a cenizas; kurute—así lo hace; tathā—de forma similar.

Así como el fuego abrasador convierte la leña en cenizas, ¡oh Arjuna!, de la misma manera el fuego del conocimiento reduce a cenizas todas las reacciones de las actividades materiales.

El conocimiento perfecto del yo y del Yo Supremo y de su relación, se compara aquí al fuego. Este fuego no solo quema todas las reacciones de las actividades impías, sino también todas las reacciones de las actividades piadosas, reduciéndolas a cenizas. Hay muchas etapas de reacción: reacción en formación, reacción que está fructificando, reacción ya obtenida y reacción a priori. Pero el conocimiento de la posición constitucional de la entidad viviente lo reduce todo a cenizas. Cuando uno tiene conocimiento completo, todas las reacciones, tanto a priori como a posteriori son consumidas. En los Vedas se afirma: ubhe uhaivaiṣa ete taraty amṛtaḥ sādhv-asādhūnī: «Uno supera las interacciones del trabajo, tanto piadosas como impías».

Bg 4.38

न हि ज्ञानेन सदृशं पवित्रमिह विद्यते ।
तत्स्वयं योगसंसिद्धः कालेनात्मनि विन्दति ॥३८॥

na hi jñānena sadṛśaṁ
pavitram iha vidyate
tat svayaṁ yoga-saṁsiddhaḥ
kālenātmani vindati

na—nunca; hi—ciertamente; jñānena—con conocimiento; sadṛśam—en comparación; pavitram—santificado; iha—en este mundo; vidyate—existe; tat—eso; svayam—en si mismo; yoga—devoción; saṁsiddhaḥ—maduro; kālena—en el transcurso del tiempo; ātmani—en sí mismo; vindati—disfruta.

En este mundo, no hay nada tan sublime y puro como el conocimiento trascendental. Tal conocimiento es el fruto maduro de todo el misticismo. Y aquel que lo ha alcanzado, disfruta del yo interior a su debido tiempo.

Cuando hablamos del conocimiento trascendental, lo hacemos en función de la comprensión espiritual. De este modo, no hay nada tan sublime y puro como el conocimiento trascendental. La ignorancia es la causa de nuestro cautiverio y el conocimiento es la causa de nuestra liberación. Este conocimiento es el fruto maduro del servicio devocional y cuando uno se sitúa en el conocimiento trascendental, no necesita buscar la paz en otra parte ya que él disfruta de paz dentro de sí mismo. En otras palabras, este conocimiento y esta paz culminan en la conciencia de Kṛṣṇa. Esa es la última palabra del Bhagavad-gītā.

Bg 4.39

श्रद्धावाँल्लभते ज्ञानं तत्परः संयतेन्द्रियः ।
ज्ञानं लब्ध्वा परां शान्तिमचिरेणाधिगच्छति ॥३९॥

śraddhāvāl labhate jñānaṁ
tat-paraḥ saṁyatendriyaḥ
jñānaṁ labdhvā parāṁ śāntim
acireṇādhigacchati

śraddhāvān—un hombre fiel; labhate—alcanza; jñānaṁ—conocimiento; tat-paraḥ—muy apegado a él; saṁyata—controlado; indriyaḥ—sentidos; jñānam—conocimiento; labdhvā—habiendo alcanzado; parām—trascendental; śāntim—paz; acireṇa—muy pronto; adhigacchati—alcanza.

Un hombre de fe que está absorto en el conocimiento trascendental y que subyuga sus sentidos, pronto alcanza la paz espiritual suprema.

Tal conocimiento en conciencia de Kṛṣṇa lo puede alcanzar una persona de fe que cree firmemente en Kṛṣṇa. Se le llama hombre de fe a aquel que cree que simplemente por actuar en conciencia de Kṛṣṇa, puede alcanzar la perfección más elevada. Esta fe se obtiene mediante el desempeño del servicio devocional y por cantar «Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare», que limpia el corazón de toda la suciedad material. Además y por encima de esto, uno debe controlar los sentidos. Una persona que es fiel a Kṛṣṇa y que controla los sentidos, puede fácilmente obtener sin demora la perfección en el conocimiento de la conciencia de Kṛṣṇa.

Bg 4.4

अर्जुन उवाच ।
अपरं भवतो जन्म परं जन्म विवस्वतः ।
कथमेतद्विजानीयां त्वमादौ प्रोक्तवानिति ॥४॥

arjuna uvāca
aparaṁ bhavato janma
paraṁ janma vivasvataḥ
katham etad vijānīyāṁ
tvam ādau proktavān iti

arjunaḥ uvāca—Arjuna dijo; aparam—menor; bhavataḥ—Tú; janma—nacimiento; param—superior; janma—nacimiento; vivasvataḥ—del dios del sol; katham—cómo; etat—esto; vijānīyām—he de entender; tvam—Tú; adau—al principio; proktavān—instruída; iti—así.

Arjuna dijo: Vivasvān el dios del sol, es mayor que Tú por nacimiento. ¿Cómo puedo comprender que al principio Tú le hayas instruido esta ciencia?

Se acepta que Arjuna es un devoto del Señor, entonces ¿cómo es posible que no creyera en las palabras de Kṛṣṇa? El hecho es que Arjuna no pregunta para sí mismo, sino para aquellos que no creen en la Suprema Personalidad de Dios, o para los demonios a quienes no les gusta la idea de que se debe aceptar a Kṛṣṇa como la Suprema Personalidad de Dios; es únicamente por ellos que Arjuna inquiere sobre este punto, como si él mismo no fuera consciente de la Personalidad de Dios o Kṛṣṇa. Como resultará evidente en el Décimo Capítulo, Arjuna sabía perfectamente bien que Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios, la fuente de todo y la última palabra en la Trascendencia. Kṛṣṇa por supuesto, también apareció en esta tierra como el hijo de Devakī. Es muy difícil que un ser humano común entienda como Kṛṣṇa permaneció siendo la misma Suprema Personalidad de Dios, la persona eterna y original. Por lo tanto, para aclarar este punto, Arjuna hizo esta pregunta a Kṛṣṇa para que Él Mismo pudiera hablar con autoridad. El mundo entero acepta que Kṛṣṇa es la suprema autoridad, no solo en la actualidad sino desde tiempo inmemorial y solo los demonios le rechazan. De todos modos, ya que Kṛṣṇa es la autoridad que todos aceptan, Arjuna le hizo esta pregunta para que Kṛṣṇa Se describiera a Sí Mismo y así no le describieran los demonios quienes siempre tratan de deformarle de manera comprensible para ellos y sus seguidores. Es necesario que todo el mundo conozca la ciencia de Kṛṣṇa por su propio interés. Por lo tanto, cuando Kṛṣṇa habla sobre Sí Mismo, esto es auspicioso para todos los mundos. Dichas explicaciones dadas por Kṛṣṇa Mismo, puede que parezcan extrañas a los demonios porque ellos siempre estudian a Kṛṣṇa desde su propio punto de vista, pero aquellos que son devotos aceptan de corazón las afirmaciones de Kṛṣṇa cuando son habladas por Kṛṣṇa Mismo. Los devotos siempre adorarán dichas afirmaciones autoritativas de Kṛṣṇa porque ellos siempre están ansiosos de saber más y más sobre Él.

Los ateos que consideran a Kṛṣṇa un hombre ordinario, pueden de esta manera llegar a saber que Kṛṣṇa es sobrehumano, que Él es sac-cid-ānanda-vigraha –la forma eterna de bienaventuranza y conocimiento– que Él es trascendental y que está por encima del dominio de las modalidades de la naturaleza material y más allá de la influencia del tiempo y el espacio. Un devoto de Kṛṣṇa como Arjuna, está indudablemente por encima de cualquier concepto erróneo con respecto a la posición trascendental de Kṛṣṇa. El que Arjuna plantee esta cuestión ante el Señor es simplemente un intento del devoto para desafiar la actitud atea de las personas que consideran que Kṛṣṇa es un ser humano ordinario, sujeto a las modalidades de la naturaleza material.

Bg 4.40

अज्ञश्चाश्रद्दधानश्च संशयात्मा विनश्यति ।
नायं लोकोऽस्ति न परो न सुखं संशयात्मनः ॥४०॥

ajñaś cāśraddadhānaś ca
saṁśayātmā vinaśyati
nāyaṁ loko’sti na paro
na sukhaṁ saṁśayātmanaḥ

ajñaḥ—necios que no tienen ningún conocimiento de las escrituras normativas; ca—y; aśraddadhānaḥ—sin fe en las escrituras reveladas; ca—también; saṁśaya—dudas; ātmā—persona; vinaśyati—vuelve a caer; na—nunca; ayam—este; lokaḥ—mundo; asti—hay; na—ni; paraḥ—siguiente vida; na—no; sukham—felicidad; saṁśaya—dudosa; ātmanaḥ—de la persona.

Pero las personas ignorantes y sin fe que dudan de las escrituras reveladas, no alcanzan la conciencia de Dios. Para el alma que duda no hay felicidad ni en este mundo ni en el siguiente.

De entre las muchas escrituras reveladas normativas y autoritativas, el Bhagavad-gītā es la mejor. Las personas que son casi como animales no tienen fe en el conocimiento de las escrituras reveladas clásicas y algunas, aunque tengan conocimiento o puedan citar pasajes de las escrituras reveladas, en realidad no tienen fe en estas palabras. Y otros, aunque tengan fe en escrituras como el Bhagavad-gītā, no creen en Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, ni le adoran. Dichas personas no pueden tener ninguna posición en la conciencia de Kṛṣṇa. Ellas caen. De todas las personas ya mencionadas, aquellas que no tienen fe y que siempre dudan, no hacen progreso alguno. Los hombres que no tienen fe en Dios ni en Su palabra revelada, no encuentran bien en este mundo ni en el siguiente. Para ellos no hay felicidad en absoluto. Por consiguiente, uno debe seguir los principios de las escrituras reveladas con fe, para así ser elevado a la plataforma del conocimiento. Únicamente este conocimiento ayudará a ser promovido a la plataforma trascendental de la comprensión espiritual. En otras palabras, las personas que dudan no tienen ninguna posición en la emancipación espiritual. Por lo tanto, uno debe seguir los pasos de los grandes ācāryas, que están en la sucesión discipular y así alcanzar el éxito.

Bg 4.41

योगसंन्यस्तकर्माणं ज्ञानसञ्छिन्नसंशयम् ।
आत्मवन्तं न कर्माणि निबध्नन्ति धनञ्जय ॥४१॥

yoga-sannyasta-karmāṇaṁ
jñāna-sañchinna-saṁśayam
ātma-vantaṁ na karmāṇi
nibadhnanti dhanañjaya

yoga—el servicio devocional en karma-yoga; sannyasta—renunciado; karmāṇam—de los ejecutores; jñāna—conocimiento; sañchinna—cortado por el avance en conocimiento; saṁśayam—dudas; ātma-vantam—situado en el yo; na—nunca; karmāṇi—trabajo; nibadhnanti—atan; dhanañjaya—¡oh, conquistador de riquezas!

Por lo tanto, a aquel que ha renunciado a los frutos de su acción, cuyas dudas son destruidas por el conocimiento trascendental y que está situado firmemente en el yo, no le atan las obras, ¡oh, conquistador de riquezas!

Aquel que sigue la instrucción del Gītā, tal como la imparte el Señor, la Personalidad de Dios Mismo, se libera de todas las dudas por la gracia del conocimiento trascendental. Él, como parte y porción del Señor en completa conciencia de Kṛṣṇa, ya está establecido en el conocimiento del yo. Como tal, está indudablemente por encima del cautiverio de la acción.

Bg 4.42

तस्मादज्ञानसम्भूतं हृत्स्थं ज्ञानासिनात्मनः ।
छित्त्वैनं संशयं योगमातिष्ठोत्तिष्ठ भारत ॥४२॥

tasmād ajñāna-sambhūtaṁ
hṛt-sthaṁ jñānāsinātmanaḥ
chittvainaṁ saṁśayaṁ yogam
ātiṣṭhottiṣṭha bhārata

tasmāt—por lo tanto; ajñāna-sambhūtam—resultado de ignorancia; hṛt-stham—situado en el corazón; jñāna—conocimiento; asinā—con el arma de; ātmanaḥ—del yo; chittvā—cortando; enam—esta; saṁśayam—duda; yogam—en el yoga; ātiṣṭha—sitúate; uttiṣṭha—levántate a luchar; bhārata—¡oh, descendiente de Bharata!

Por lo tanto, las dudas que han surgido en tu corazón debido a la ignorancia, deben ser destruidas con el arma del conocimiento. Armado con el yoga, ¡oh Bhārata, levántate y lucha!

El sistema de yoga que se instruye en este capítulo se llama sanātana-yoga, las actividades eternas realizadas por la entidad viviente. Este yoga tiene dos divisiones de actos de sacrificio: una se llama sacrificio de las posesiones materiales y la otra se llama conocimiento del yo, el cual es actividad espiritual pura. Si el sacrificio de las propias posesiones materiales no se canaliza hacia la comprensión espiritual, entonces, dicho sacrificio se vuelve material. Pero aquel que realiza dichos sacrificios con un objetivo espiritual, o en servicio devocional, hace un sacrificio perfecto.

Cuando llegamos a las actividades espirituales, encontramos que estas también se dividen en dos que son: la comprensión del propio yo (o de la posición constitucional propia) y la verdad con respecto a la Suprema Personalidad de Dios. Aquel que sigue el sendero del Gītā tal como es, puede entender muy fácilmente estas dos importantes divisiones del conocimiento espiritual. Para él no hay dificultad en obtener el conocimiento perfecto del yo como parte y porción del Señor. Y dicha comprensión es beneficiosa para aquella persona que fácilmente entiende las actividades trascendentales del Señor. Al principio de este capítulo, el Señor Mismo habló de sus actividades trascendentales. Aquel que no entiende las instrucciones del Gītā está desprovisto de fe y se debe considerar que está mal utilizando la porción de independencia que el Señor le concede. Aquel que a pesar de dichas instrucciones no entiende la verdadera naturaleza del Señor como la eterna, bienaventurada y omnisciente Personalidad de Dios, es ciertamente el necio número uno. La ignorancia se puede erradicar mediante la aceptación gradual de los principios de la conciencia de Kṛṣṇa. La conciencia de Kṛṣṇa se despierta mediante diferentes tipos de sacrificios a los semidioses, sacrificio al Brahman, sacrificio en el celibato, en la vida de casado, controlando los sentidos, en la práctica del yoga místico, en la penitencia, en la renuncia a las posesiones materiales, en el estudio de los Vedas y en tomar parte en la institución social llamada varṇāśrama-dharma. Todos estos se conocen como sacrificios y todos se basan en la acción regulada. Pero dentro de todas estas actividades, el factor importante es la autorrealización. Aquel que busca ese objetivo es el verdadero estudiante del Bhagavad-gītā, pero aquel que duda de la autoridad de Kṛṣṇa, se queda atrás. Por lo tanto, se aconseja que uno estudie el Bhagavad-gītā, o cualquier otra escritura, bajo la guía de un maestro espiritual fidedigno, con servicio y entrega. Un maestro espiritual fidedigno está en la sucesión discipular desde el tiempo eterno y no se desvía en absoluto de las instrucciones del Señor Supremo, tal como fueron impartidas hace millones de años al dios del sol, de quien las instrucciones del Bhagavad-gītā han descendido al reino terrenal. Por lo tanto, uno debe seguir el sendero del Bhagavad-gītā tal como se expresa en el Gītā mismo y tener cuidado con las personas egoístas que buscan el engrandecimiento personal, quienes desvían a otros del verdadero sendero. El Señor es definitivamente la Persona Suprema y Sus actividades son trascendentales. Aquel que entiende esto es una persona liberada desde el mismo principio de su estudio del Gītā.

Así terminan los Significados Bhaktivedanta correspondientes al Cuarto Capítulo del Śrīmad Bhagavad-gītā, sobre el tema del Conocimiento Trascendental.

Bg 4.5

श्रीभगवानुवाच ।
बहूनि मे व्यतीतानि जन्मानि तव चार्जुन ।
तान्यहं वेद सर्वाणि न त्वं वेत्थ परन्तप ॥५॥

śrī bhagavān uvāca
bahūni me vyatītāni
janmāni tava cārjuna
tāny ahaṁ veda sarvāṇi
na tvaṁ vettha parantapa

śrī bhagavān uvāca—la Personalidad de Dios dijo; bahūni—muchos; me—Míos; vyatītāni—han pasado; janmāni—nacimientos; tava—tuyos; ca—y también; arjuna—¡oh, Arjuna!; tāni—todos esos; aham—Yo; veda—sé; sarvāṇi—todo; na—no; tvam—tú; vettha—sabes; parantapa—¡oh, subyugador del enemigo!

El Señor Bienaventurado dijo: Tanto tú como Yo hemos pasado por muchísimos nacimientos. Yo los puedo recordar todos, mas tú no puedes, ¡oh, subyugador del enemigo!

En el Brahma-saṁhitā tenemos información de las muchísimas encarnaciones del Señor. Allí se afirma:

advaitam acyutam anādim ananta-rūpam ādyaṁ purāṇa-puruṣaṁ nava-yauvanaṁ ca vedeṣu durllabham adurllabham ātma-bhaktau govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi. (Bs. 5.33)

. 5.33)

«Yo adoro a la Suprema Personalidad de Dios, Govinda (Kṛṣṇa), quien es la persona original –absoluta, infalible, sin principio, aunque se expande en formas ilimitadas, la misma persona original sigue siendo la más antigua y la persona cuya apariencia siempre

es la de un joven lozano. Dichas formas del Señor, eternas, bienaventuradas y omniscientes, son entendidas generalmente por los mejores eruditos Védicos, pero a los devotos puros e impolutos siempre les son manifestadas». También se afirma en el Brahma-saṁhitā:

rāmādi mūrttiṣu kalā-niyamena tiṣṭhan nānāvatāram akarod bhuvaneṣu kintu kṛṣṇaḥ svayaṁ samabhavat paramaḥ pumān yo govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi (Bs. 5.39)

. 5.39)

«Yo adoro a la Suprema Personalidad de Dios, Govinda (Kṛṣṇa), quien siempre está situado en diversas encarnaciones tales como Rāma, Nṛsiṁha y así como en muchas encarnaciones secundarias, pero quien es la Personalidad original de Dios conocido como Kṛṣṇa y quien también Se encarna personalmente». En los Vedas también se dice que el Señor, aunque uno sin igual, Se manifiesta, sin embargo, en innumerables formas. Él es como la piedra vaidurya, que cambia de color y aún así sigue siendo la misma. Todas estas formas múltiples las entienden los devotos puros, pero no mediante un simple estudio de los Vedas: vedeṣu durllabham adurllabham ātma-bhaktau. Los devotos como Arjuna son compañeros constantes del Señor y cuando quiera que el Señor Se encarna, los devotos relacionados con Él también se encarnan para servirle en diferentes capacidades. Arjuna es uno de estos devotos y se entiende en este verso que cuando el Señor Kṛṣṇa habló el Bhagavad-gītā al dios del sol hace algunos millones de años, Arjuna también estaba presente en una función diferente. Pero la diferencia entre el Señor y Arjuna es que el Señor recordaba el incidente, mientras que Arjuna no podía. Ésa es la diferencia entre la entidad viviente como parte y porción y el Señor Supremo. Aunque aquí se menciona a Arjuna como el poderoso héroe que podía subyugar a sus enemigos, él es incapaz de recordar lo que había sucedido en sus diferentes nacimientos anteriores. Por lo tanto, una entidad viviente, no importa cuan grande sea según el cálculo material, nunca puede igualarse al Señor Supremo. Cualquiera que sea un compañero constante del Señor, es ciertamente una persona liberada, pero no puede ser igual al Señor. En el Brahma-saṁhitā se describe al Señor como infalible (acyuta), lo que significa que Él nunca se olvida de Sí Mismo, aunque esté en contacto con lo material. Por lo tanto, el Señor y la entidad viviente nunca pueden ser iguales en todos los aspectos, aunque la entidad viviente sea tan liberada como Arjuna. A pesar de que Arjuna es un devoto del Señor, él a veces olvida la naturaleza del Señor, pero por la gracia divina, un devoto puede entender de inmediato la condición infalible del Señor, mientras que un no devoto o un demonio no puede entender esa naturaleza trascendental. Por consiguiente, los cerebros demoniacos no pueden entender estas descripciones del Gītā. Kṛṣṇa recordaba cosas que había hecho hacía millones de años, pero Arjuna no podía, a pesar de que tanto Kṛṣṇa como Arjuna son de naturaleza eterna. También podemos observar aquí que una entidad viviente olvida todo debido a que cambia de cuerpo, pero el Señor lo recuerda porque Él no cambia Su cuerpo sac-cid-ānanda. Él es advaita, lo que significa que no hay diferencia entre Su cuerpo y Él Mismo. Todo lo que está en relación con Él es espíritu –mientras que el alma condicionada es diferente de su cuerpo material. Y porque el cuerpo y el Yo del Señor son idénticos, Su posición es siempre diferente a la de la entidad viviente común, incluso cuando desciende a la plataforma material. Los demonios no se pueden acomodar a esta naturaleza trascendental del Señor, tal como el Señor lo explicará en el verso siguiente.

Bg 4.6

अजोऽपि सन्नव्ययात्मा भूतानामीश्वरोऽपि सन् ।
प्रकृतिं स्वामधिष्ठाय सम्भवाम्यात्ममायया ॥६॥

ajo’pi sann avyayātmā
bhūtānām īśvaro’pi san
prakṛtiṁ svām adhiṣṭhāya
sambhavāmy ātma-māyayā

ajaḥ—que no nace; api—aunque; san—siendo así; avyaya—sin deterioro; ātmā—cuerpo; bhūtānām—todos aquellos que nacen; īśvaraḥ—el Señor Supremo; api—aunque; san—siendo así; prakṛtim—forma trascendental; svām—de Mi Mismo; adhiṣṭhāya—estando situado así; sambhavāmi—Me encarno; ātma-māyayā—mediante Mi energía interna.

Aunque Yo no nazco y Mi cuerpo trascendental nunca se deteriora y aunque soy el Señor de todos los seres conscientes, aún así, aparezco en cada milenio en Mi forma original trascendental.

El Señor ha hablado de la peculiaridad de Su nacimiento: aunque aparezca como una persona ordinaria, Él recuerda todo sobre Sus muchísimos «nacimientos» pasados, mientras que un hombre común ni siquiera puede recordar lo que ha hecho apenas unas pocas horas antes. Si a alguien se le pregunta lo que hizo exactamente a la misma hora del día anterior, a un hombre común le será muy difícil contestar inmediatamente. Seguramente tendría que indagar en su memoria para recordar lo que estaba haciendo exactamente a la misma hora un día antes. Y sin embargo, los hombres a menudo se atreven a proclamar que son Dios, o Kṛṣṇa. Uno no debe confundirse por tales pretensiones sin sentido. Entonces, una vez más, el Señor explica Su prakṛti, o Su forma. Prakṛti significa naturaleza, así como también svarūpa, o la forma propia de uno. El Señor dice que Él aparece en Su propio cuerpo. Él no cambia Su cuerpo, como lo hace la entidad viviente común, quien cambia de un cuerpo a otro. El alma condicionada puede que tenga un tipo de cuerpo en este nacimiento, pero en su próximo nacimiento tendrá un cuerpo diferente. En el mundo material, la entidad viviente no tiene cuerpo fijo sino que transmigra de un cuerpo a otro. Sin embargo, el Señor no lo hace así. Siempre que Él aparece, lo hace en el mismo cuerpo original mediante Su potencia interna. En otras palabras, Kṛṣṇa aparece en este mundo material en Su forma original eterna, con dos manos sosteniendo una flauta. Él aparece exactamente en Su cuerpo eterno, incontaminado por este mundo material. Aunque Él aparece con el mismo cuerpo trascendental y es el Señor del universo, sin embargo, parece que nace como una entidad viviente ordinaria. A pesar del hecho de que el Señor Kṛṣṇa crece de la infancia a la niñez y de esta a la juventud, asombrosamente, Él nunca envejece más allá de la juventud. En el momento de la batalla de Kurukṣetra, Él tenía muchos nietos en casa; o en otras palabras, de acuerdo a los cálculos materiales, Él ya había envejecido lo suficiente. Sin embargo, Él parecia un joven de veinte o veinticinco años.

Nunca vemos una pintura de Kṛṣṇa en Su vejez porque Él nunca envejece como nosotros, aunque Él es la persona más vieja de toda la creación –en el pasado, en el presente y en el futuro. Su cuerpo y Su inteligencia nunca se deterioran o cambian. Por lo tanto, está claro que a pesar de estar en el mundo material, Él es la innaciente forma eterna de dicha, conocimiento y bienaventuranza, inalterable en Su cuerpo y Su inteligencia trascendentales. De hecho, Su aparición y desaparición son como la salida del sol, que se mueve ante nosotros y luego desaparece de nuestra vista. Cuando el sol está fuera de nuestra vista, pensamos que se ha ocultado y cuando está ante nuestros ojos creemos que está en el horizonte. En realidad, el sol siempre está en su posición fija, pero debido a nuestros sentidos defectuosos e insuficientes calculamos su aparición y desaparición en el cielo. Y porque la aparición y desaparición de Kṛṣṇa son completamente diferentes de las de cualquier entidad viviente común y ordinaria, es evidente que Él es eterno, lleno de bienaventuranza y conocimiento –mediante su potencia interna– y a Él nunca le contamina la naturaleza material. Los Vedas también confirman que la Suprema Personalidad de Dios no nace, y aún así, parece como si naciera en múltiples manifestaciones. Las literaturas Védicas complementarias también confirman que aunque parezca que el Señor nace, Él sigue siendo como es sin cambiar su cuerpo. En el Bhāgavatam, Él aparece ante Su madre como Nārāyaṇa, con cuatro brazos y los adornos de las seis clases de opulencias plenas. De acuerdo al diccionario Viśvakośa, Su aparición en Su forma original eterna es Su misericordia sin causa. El Señor es consciente de todas Sus apariciones y desapariciones previas, pero una entidad viviente común olvida todo lo referente a su cuerpo pasado tan pronto como obtiene otro cuerpo. Él es el Señor de todas las entidades vivientes porque realiza actividades maravillosas y sobrehumanas mientras está en la tierra. Por lo tanto, el Señor es siempre la misma Verdad Absoluta y no existe diferencia entre Su forma y Su Yo, o entre Su cualidad y cuerpo. Ahora puede surgir la pregunta de porqué el Señor aparece y desaparece en este mundo. Esto se explica en el verso siguiente.

Bg 4.7

यदा यदा हि धर्मस्य ग्लानिर्भवति भारत ।
अभ्युत्थानमधर्मस्य तदात्मानं सृजाम्यहम् ॥७॥

yadā yadā hi dharmasya
glānir bhavati bhārata
abhyutthānam adharmasya
tadātmānaṁ sṛjāmyaham

yadā—cuandoquiera; yadā—dondequiera; hi—ciertamente; dharmasya—de la religión; glāniḥ—discrepancias; bhavati—se manifiesta, se vuelve; bhārata—¡oh, descendiente de Bharata!; abhyutthānam—predominio; adharmasya—de la irreligión; tadā—en ese momento; ātmānam—ser; sṛjāmi—manifiesto; aham—Yo.

Cuandoquiera y dondequiera que haya un deterioro en la práctica religiosa, ¡oh descendiente de Bharata!, y un aumento predominante de la irreligión –en ese entonces Yo Mismo desciendo.

La palabra sṛjāmi es significativa en este contexto. Sṛjāmi no se puede usar en el sentido de creación porque de acuerdo al verso anterior, no hay creación para la forma o cuerpo del Señor, ya que todas las formas existen eternamente. Por lo tanto, sṛjāmi significa que el Señor Se manifiesta tal como Él es. Aunque el Señor aparece en un momento programado, esto es, al final de Dvāpara-yuga en el vigésimo octavo milenio del octavo Manu, en un día de Brahmā, sin embargo, Él, no tiene la obligación de someterse a dichas reglas y regulaciones porque Él es completamente libre de actuar en muchas formas, según Su voluntad. Por lo tanto, Él aparece por Su propia voluntad siempre que hay un predominio de irreligiosidad y una desaparición de la religión verdadera. Los principios de la religión se establecen en los Vedas y cualquier discrepancia en la ejecución adecuada de las normas de los Vedas, nos hace irreligiosos. En el Bhāgavatam se afirma que dichos principios son las leyes del Señor. El Señor es el único que puede fabricar un sistema de religión. También se acepta que el Señor Mismo habló originalmente los Vedas a Brahmā, desde el interior de su corazón. Por lo tanto, los principios de dharma, o religión, son las órdenes directas de la Suprema Personalidad de Dios (dharmaṁ tu sākṣāt-bhagavat-praṇītam). Estos principios se indican claramente a lo largo del Bhagavad-gītā. La finalidad de los Vedas es la de establecer dichos principios bajo la orden del Señor Supremo y al final del Gītā, el Señor ordena directamente que el principio más elevado de la religión es entregarse únicamente a Él y nada más. Los principios Védicos impulsan a entregarse completamente a Él; y cuando quiera que los demonios alteran dichos principios, el Señor aparece. Del Bhāgavatam entendemos que el Señor Buddha es la encarnación de Kṛṣṇa que apareció cuando el materialismo estaba desenfrenado y los materialistas usaban como pretexto la autoridad de los Vedas. Aunque en los Vedas hay ciertas regulaciones restrictivas respecto al sacrificio animal para determinados propósitos, aún así, la gente de tendencia demoniaca adoptó el sacrificio de animales sin hacer referencia a los principios Védicos. El Señor Buddha apareció para detener esta necedad y establecer los principios Védicos de la no violencia. Por lo tanto, todos y cada uno de los avatāra o encarnaciones del Señor, tienen una misión particular y todas son descritas en las escrituras reveladas. No se debe aceptar a nadie como un avatāra a menos que se haga referencia de este en las escrituras. No es verdad que el Señor solo aparece en tierra hindú. Él puede advenir en cualquier y todo lugar, siempre que Él desee aparecer. En todas y cada una de las encarnaciones, Él habla sobre la religión tanto como lo puedan entender las personas particulares, bajo sus circunstancias particulares. Pero la misión es la misma –conducir a la gente hacia la conciencia de Dios y la obediencia a los principios de la religión. A veces Él desciende personalmente y otras veces Él envía a Su representante fidedigno en la forma de Su hijo, o Su sirviente, o Él mismo desciende en alguna forma disfrazada. Los principios del Bhagavad-gītā se hablaron a Arjuna y en consecuencia a otras personas muy elevadas, ya que él era muy avanzado en comparación con las personas ordinarias en otras partes del mundo. Dos más dos es igual a cuatro; este es un principio matemático que es cierto tanto en la clase de aritmética para principiantes, como también en la clase avanzada. Sin embargo, hay matemáticas superiores y matemáticas elementales. Por lo tanto, en todas las encarnaciones del Señor se enseñan los mismos principios, pero parecen ser superiores e inferiores en diferentes circunstancias. Los principios superiores de la religión empiezan con la aceptación de las cuatro órdenes y los cuatro estados de la vida social, como se explicará después.

Todo el propósito de la misión de las encarnaciones, es despertar la conciencia de Kṛṣṇa en todas partes. Dicha conciencia se manifiesta y no se manifiesta solo bajo circunstancias diferentes.

Bg 4.8

परित्राणाय साधूनां विनाशाय च दुष्कृताम् ।
धर्मसंस्थापनार्थाय सम्भवामि युगे युगे ॥८॥

paritrāṇāya sādhūnāṁ
vināśāya ca duṣkṛtām
dharma-saṁsthāpanārthāya
sambhavāmi yuge yuge

paritrāṇāya—para la liberación; sādhūnām—de los devotos; vināśāya—para la aniquilación; ca—también; duṣkṛtām—de los malvados; dharma—principios de la religión; saṁsthāpana-arthāya—para restablecer; sambhavāmi—aparezco; yuge—milenio; yuge—tras milenio.

Con el fin de liberar a los piadosos y aniquilar a los impíos, así como para restablecer los principios de la religión, Yo Mismo desciendo milenio tras milenio.

De acuerdo al Bhagavad-gītā, un sādhu (un hombre santo) es un hombre en conciencia de Kṛṣṇa. Una persona puede parecer irreligiosa, pero si posee por completo y en plenitud las cualidades de la conciencia de Kṛṣṇa, se sobreentiende que es un sādhu. Y duṣkṛtam se aplica a aquel que no le interesa la conciencia de Kṛṣṇa. A dichos impíos, o duṣkṛtam, se les describe como necios y lo más bajo de la humanidad, aunque puedan estar adornados con educación mundana; mientras que a otra persona que está ocupada en la conciencia de Kṛṣṇa cien por cien, se le acepta como un sādhu, aunque dicha persona no sea ni erudita ni muy culta. En cuanto a los ateos se refiere, no es necesario que el Señor Supremo aparezca tal como es para destruirles, como lo hizo con los demonios Rāvaṇa y Kaṁsa. El Señor tiene muchos agentes que son bastante competentes para derrotar a los demonios. Pero el Señor desciende especialmente para apaciguar a Sus devotos puros, a quienes los demonios siempre acosan. El demonio acosa al devoto aunque este sea un familiar suyo. Aunque Prahlāda Mahārāja era el hijo de Hiraṇyakaśipu, no obstante, su padre le acosó; aunque Devakī la madre de Kṛṣṇa, era la hermana de Kaṁsa, ella y su marido Vasudeva fueron perseguidos solo porque Kṛṣṇa iba a nacer de ellos. Entonces, el Señor Kṛṣṇa apareció principalmente para salvar a Devakī más bien que para matar a Kaṁsa, pero ambos hechos se efectuaron simultáneamente. Por lo tanto, aquí se dice que el Señor aparece en diferentes encarnaciones para librar al devoto y derrotar a los demonios malvados. En el Caitanya-caritāmṛta de Kṛṣṇadāsa Kavirāja, los versos siguientes resumen estos principios de la encarnación:

sṛṣṭi-hetu yei mūrti prapañce avatare sei īśvara-mūrti ‘avatāra’ nāma dhare māyātita paravyome savāra avasthāna viśve ‘avatāri’ dhare ‘avatāra’ nāma.

«El avatāra, o encarnación de Dios, desciende del reino de Dios para manifestarse materialmente. Y la forma particular de la Personalidad de Dios que desciende así, es llamada una encarnación, o avatāra. Dichas encarnaciones están situadas en el mundo espiritual, en el reino de Dios y asumen el nombre de avatāras cuando descienden a la creación material». Hay diversas clases de avatāras, tales como los puruṣāvatāras, guṇāvatāras, līlāvatāras, śaktyāveśa-avatāras, manvantara-avatāras y yugāvatāras –y todas aparecen por todo el universo en momentos programados. Pero el Señor Kṛṣṇa es el Señor primordial, la fuente de todos los avatāras. El Señor Śrī Kṛṣṇa desciende con el propósito específico de mitigar las ansiedades de los devotos puros, quienes están muy ansiosos de verle en Sus pasatiempos originales de Vṛndāvana. Por lo tanto, el primer propósito del Kṛṣṇa avatāra es satisfacer a Sus devotos puros. El Señor dice que Él Mismo Se encarna en cada milenio. Esto indica que Él también Se encarna en la era de Kali. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam, la encarnación en la era de Kali es el Señor Caitanya Mahāprabhu, quien difundió la adoración a Kṛṣṇa mediante el movimiento de saṅkīrtana (canto en congregación de los santos nombres) y expandió la conciencia de Kṛṣṇa por toda la India. Él predijo que esta cultura del saṅkīrtana se difundiría por todo el mundo, de pueblo en pueblo y de aldea en aldea. Al Señor Caitanya se le describe secretamente, pero no directamente, como la encarnación de Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, en las secciones confidenciales de las escrituras reveladas tales como los Upaniṣads, el Mahābhārata, el Bhāgavatam, etc. Los devotos del Señor Kṛṣṇa están muy atraídos por el movimiento de saṅkīrtana del Señor Caitanya. Este avatāra del Señor no mata a los impíos, sino que los libera por medio de la misericordia sin causa del Señor.

Bg 4.9

जन्म कर्म च मे दिव्यमेवं यो वेत्ति तत्त्वतः ।
त्यक्त्वा देहं पुनर्जन्म नैति मामेति सोऽर्जुन ॥९॥

janma karma ca me divyam
evaṁ yo vetti tattvataḥ
tyaktvā dehaṁ punar janma
naiti mām eti so’rjuna

janma—nacimiento; karma—trabajo; ca—también; me—Míos; divyam—trascendentales; evam—de este modo; yaḥ—todo aquel que; vetti—conozca; tattvataḥ—en realidad; tyaktvā—dejando a un lado; deham—este cuerpo; punaḥ—de nuevo; janma—nacimiento; na—nunca; eti—alcanza; mām—a Mí; eti—alcanza; saḥ—él; arjuna—¡oh, Arjuna!

Aquel que conoce la naturaleza trascendental de Mi aparición y actividades, al abandonar este cuerpo, no vuelve a nacer en este mundo material sino que alcanza Mi morada eterna, ¡oh, Arjuna!

El descenso del Señor de Su morada trascendental ya se explicó en el sexto verso. Aquel que puede entender la verdad sobre la aparición de la Personalidad de Dios ya está liberado del cautiverio material y por lo tanto, regresa al reino de Dios inmediatamente después de abandonar este cuerpo material. Esta liberación de la entidad viviente del cautiverio material, no es fácil en absoluto. Los impersonalistas y los yogīs alcanzan la liberación solamente después de muchas dificultades y muchísimos nacimientos. Aún así, la liberación que ellos alcanzan –fusionándose en el brahmajyoti impersonal del Señor– es solamente parcial y existe el riesgo de regresar de nuevo a este mundo material. Pero el devoto, simplemente por entender la naturaleza trascendental del cuerpo y de las actividades del Señor, alcanza la morada del Señor al final de este cuerpo y no corre el riesgo de regresar otra vez a este mundo material. En el Brahma-saṁhitā se afirma que el Señor tiene muchísimas formas y encarnaciones: advaitam acyutam anādim ananta-rūpam. Aunque existen muchas formas trascendentales del Señor, sin embargo, son una y la misma Suprema Personalidad de Dios. Uno tiene que entender este hecho con convicción, aunque sea incomprensible para los eruditos mundanos y los filósofos empíricos. Como se afirma en los Vedas:

eko devo nitya-līlānurakto bhakta-vyāpī hṛdy antarātmā

«La única Suprema Personalidad de Dios está eternamente ocupada, en muchísimas formas trascendentales, en las relaciones con Sus devotos puros». En este verso del Gītā, el Señor confirma personalmente la versión Védica. Todo aquel que acepta esta verdad apoyado en la autoridad de los Vedas y por la Suprema Personalidad de Dios y que no pierde su tiempo en especulaciones filosóficas, alcanza la más elevada y perfecta etapa de la liberación. Uno puede alcanzar sin duda la liberación simplemente aceptando esta verdad con fe. De hecho la versión Védica «tattvamasi» se aplica en este caso. Cualquiera que entiende que el Señor Kṛṣṇa es el Supremo, o quien le dice al Señor: «Tú eres el mismo Brahman Supremo, la Personalidad de Dios» ciertamente se libera instantáneamente y por consiguiente, su entrada en la compañía trascendental del Señor está garantizada. En otras palabras, un devoto tan fiel del Señor alcanza la perfección y esto lo confirma la siguiente afirmación Védica:

tam eva viditvātimṛtyumeti nānyaḥ panthā vidyate ayanāya

Uno puede alcanzar la etapa perfecta de la liberación del nacimiento y la muerte, simplemente por conocer al Señor, la Suprema Personalidad de Dios. No hay alternativa porque cualquiera que no entienda al Señor Kṛṣṇa como la Suprema Personalidad de Dios, ciertamente está en la modalidad de la ignorancia. Por consiguiente, él no alcanzará la salvación simplemente, por así decirlo, lamiendo la superficie exterior del tarro de miel, o interpretando el Bhagavad-gītā de acuerdo a la erudición mundana. Dichos filósofos empíricos puede que asuman papeles muy importantes en el mundo material, pero no son necesariamente elegibles para la libe-

ración. Dichos eruditos mundanos engreídos tienen que esperar la misericordia sin causa del devoto del Señor. Por lo tanto, uno debe cultivar la conciencia de Kṛṣṇa con fe y conocimiento y de este modo alcanzar la perfección.