Capítulo 5

Bg 5.1

अर्जुन उवाच ।
संन्यासं कर्मणां कृष्ण पुनर्योगं च शंससि ।
यच्छ्रेय एतयोरेकं तन्मे ब्रूहि सुनिश्चितम् ॥१॥

arjuna uvāca
sannyāsaṁ karmaṇāṁ kṛṣṇa
punar yogaṁ ca śaṁsasi
yac chreya etayor ekaṁ
tan me brūhi suniścitam

arjunaḥ uvāca—Arjuna dijo; sannyāsam—renunciación; karmaṇām—de todas las actividades; kṛṣṇa—¡oh, Kṛṣṇa!; punaḥ—de nuevo; yogam—servicio devocional; ca—también; śaṁsasi—estás alabando; yat—cuál; śreyaḥ—es más beneficioso; etayoḥ—de estos dos; ekam—uno; tat—eso; me—a mí; brūhi—por favor explica; suniścitam—definitivamente.

Arjuna dijo: ¡Oh Kṛṣṇa!, primero tú me pides que renuncie al trabajo y después me recomiendas de nuevo el trabajo con devoción. ¿Tendrías ahora la bondad de decirme en forma definitiva, cuál de los dos es más beneficioso?

En este Quinto Capítulo del Bhagavad-gītā, el Señor dice que el trabajo en el servicio devocional es mejor que la árida especulación mental. El servicio devocional es más fácil que lo anterior porque, siendo de naturaleza trascendental, nos libera de la reacción. En el Segundo Capítulo se explicaron el conocimiento preliminar del alma y su enredo en el cuerpo material. También se explicó allí como salir de este encarcelamiento material mediante el buddhi-yoga, o servicio devocional. En el Tercer Capítulo, se explicó que una persona que está situada en la plataforma de conocimiento, ya no tiene deberes que cumplir. Y en el Cuarto Capítulo, el Señor explicó a Arjuna que todas las clases de trabajo de sacrificio culminan en el conocimiento. Sin embargo, al final del Cuarto Capítulo, el Señor aconsejó a Arjuna que despertara y luchara, situándose en el conocimiento perfecto. Por lo tanto, enfatizando simultáneamente la importancia tanto del trabajo en devoción como de la inactividad con conocimiento, Kṛṣṇa ha desconcertado a Arjuna y ha confundido su determinación. Arjuna entiende que la renunciación con conocimiento implica la cesación de todo tipo de trabajo realizado como actividades de los sentidos. Pero si uno realiza un trabajo en el servicio devocional, entonces ¿cómo es que cesa el trabajo? En otras palabras, él piensa que sannyāsa, o renunciación con conocimiento, debe estar enteramente libre de toda clase de actividad porque le parece que el trabajo y la renunciación son incompatibles. Parece no haber entendido que el trabajo con pleno conocimiento no es reactivo y por lo tanto, es igual a la inacción. Por consiguiente, él pregunta si debe dejar de trabajar por completo, o si debe trabajar con pleno conocimiento.

Bg 5.10

ब्रह्मण्याधाय कर्माणि सङ्गं त्यक्त्वा करोति यः ।
लिप्यते न स पापेन पद्मपत्रमिवाम्भसा ॥१०॥

brahmaṇy ādhāya karmāṇi
saṅgaṁ tyaktvā karoti yaḥ
lipyate na sa pāpena
padma-patram ivāmbhasā

brahmaṇi—la Suprema Personalidad de Dios; ādhāya—entregando a; karmāṇi—todos los trabajos; saṅgam—apego; tyaktvā—abandonando; karoti—realiza; yaḥ—quien; lipyate—es afectado; na—nunca; saḥ—él; pāpena—por el pecado; padma-patram—una hoja del loto; iva—como; ambhasā—en el agua.

Aquel que realiza su deber sin apego, entregando los resultados al Dios Supremo, no es afectado por la acción pecaminosa, tal como la hoja de loto no es tocada por el agua.

Aquí, brahmaṇi significa en conciencia de Kṛṣṇa. El mundo material es la suma total de la manifestación de las tres modalidades de la naturaleza material, técnica-

mente llamada el pradhāna. Los himnos Védicos, sarvam etad brahma, tasmād etad brahma nāma-rūpam annaṁ ca jāyate y en el Bhagavad-gītā, mama yonir mahad brahma, indican que todo en el mundo material es la manifestación del Brahman; y aunque los efectos se manifiestan de diferente manera, no son diferentes de la causa. En el Īśopaniṣad se dice que todo está relacionado con el Brahman Supremo o Kṛṣṇa y así, todo pertenece únicamente a Él. Aquel que sabe perfectamente bien que todo pertenece a Kṛṣṇa, que Él es el propietario de todo y que por lo tanto, todo está ocupado en el servicio del Señor, naturalmente no tiene nada que ver con los resultados de sus actividades, ya sean virtuosas o pecaminosas. Incluso su propio cuerpo material, siendo un don del Señor para llevar a cabo un tipo particular de acción, puede ocuparse en la conciencia de Kṛṣṇa. Esta acción está más allá de la contaminación de las reacciones pecaminosas, exactamente como la hoja del loto que aunque permanezca en el agua no se moja. El Señor dice también en el Gītā: mayi sarvāṇi karmāṇi sannyasya: «Entrega todas tus obras a Mí (Kṛṣṇa)». La conclusión es que una persona sin conciencia de Kṛṣṇa actúa de acuerdo con el concepto del cuerpo y los sentidos materiales, pero una persona en conciencia de Kṛṣṇa actúa de acuerdo al conocimiento de que el cuerpo es la propiedad de Kṛṣṇa y de que por lo tanto, se debe ocupar en el servicio de Kṛṣṇa.

Bg 5.11

कायेन मनसा बुद्ध्या केवलैरिन्द्रियैरपि ।
योगिनः कर्म कुर्वन्ति सङ्गं त्यक्त्वात्मशुद्धये ॥११॥

kāyena manasā buddhyā
kevalair indriyair api
yoginaḥ karma kurvanti
saṅgaṁ tyaktvātma-śuddhaye

kāyena—con el cuerpo; manasā—con la mente; buddhyā—con la inteligencia; kevalaiḥ—purificados; indriyaiḥ—con los sentidos; api—incluso con; yoginaḥ—las personas conscientes de Kṛṣṇa; karma—acciones; kurvanti—realizan; saṅgam—apego; tyaktvā—abandonando; ātma—ser; śuddhaye—con el propósito de purificarse.

Los yogīs abandonando el apego, actúan con el cuerpo, la mente, la inteligencia e incluso con los sentidos, únicamente con el propósito de purificarse.

Actuando en conciencia de Kṛṣṇa para la satisfacción de los sentidos de Kṛṣṇa, cualquier acción ya sea del cuerpo, de la mente, de la inteligencia o incluso de los sentidos, se purifica de la contaminación material. No hay reacciones materiales resultantes de las actividades de una persona consciente de Kṛṣṇa. Por lo tanto, las actividades purificadas, que generalmente son llamadas sadācāra, pueden hacerse fácilmente actuando en la conciencia de Kṛṣṇa. Śrī Rūpa Gosvāmī en su Bhakti-rasāmṛta-sindhu describe esto de la siguiente manera:

īhā yasya harer dāsye karmaṇā manasā girā nikhilāsv apy avasthāsu jīvanmuktaḥ sa ucyate

Una persona actuando en conciencia de Kṛṣṇa (o en otras palabras, en el servicio de Kṛṣṇa) con su cuerpo, mente, inteligencia y palabras, es una persona liberada incluso dentro del mundo material, aunque esté ocupada en muchas actividades aparentemente materiales. Ella no tiene ningún ego falso, ni cree que es este cuerpo material, ni que posee el cuerpo. Ella sabe que no es este cuerpo y que este cuerpo no le pertenece. Ella misma pertenece a Kṛṣṇa y el cuerpo también le pertenece a Kṛṣṇa. Cuando utiliza todo lo que produce el cuerpo, la mente, la inteligencia, las palabras, la vida, la riqueza, etc., –cualquier cosa que tenga en su posesión– al servicio de Kṛṣṇa, se acopla al instante con Kṛṣṇa. Esta persona es una con Kṛṣṇa y está desprovista del ego falso que le lleva a creer que es el cuerpo, etc. Esta es la etapa perfecta de la conciencia de Kṛṣṇa.

Bg 5.12

युक्तः कर्मफलं त्यक्त्वा शान्तिमाप्नोति नैष्ठिकीम् ।
अयुक्तः कामकारेण फले सक्तो निबध्यते ॥१२॥

yuktaḥ karma-phalaṁ tyaktvā
śāntim āpnoti naiṣṭhikīm
ayuktaḥ kāma-kāreṇa
phale sakto nibadhyate

yuktaḥ—aquel que está ocupado en el servicio devocional; karma-phalam—los resultados de todas las actividades; tyaktvā—abandonando; śāntim—paz perfecta; āpnoti—logra; naiṣṭhikim—resuelto; ayuktaḥ—aquel que no tiene conciencia de Kṛṣṇa; kāma-kāreṇa—para disfrutar del resultado del trabajo; phale—en el resultado; saktaḥ—apegado; nibadhyate—se enreda.

El alma firmemente consagrada logra la paz impoluta porque Me ofrece el resultado de todas las actividades; mientras que una persona que no está en unión con lo Divino y que codicia los frutos de su labor, se enreda.

La diferencia entre una persona en conciencia de Kṛṣṇa y una persona en conciencia corporal es que la primera está apegada a Kṛṣṇa, mientras que la segunda está apegada a los resultados de sus actividades. La persona que está apegada a Kṛṣṇa y solamente trabaja para Él, ciertamente es una persona liberada y no ansía las recompensas fruitivas. En el Bhāgavatam, se explica que la causa de la ansiedad por el resultado de una actividad se debe a que funcionamos en el concepto de dualidad, es decir sin conocimiento de la Verdad Absoluta. Kṛṣṇa es la Suprema Verdad Absoluta, la Personalidad de Dios. En la conciencia de Kṛṣṇa no hay dualidad. Todo lo que existe es un producto de la energía de Kṛṣṇa y Kṛṣṇa es completamente bueno. Por lo tanto, las actividades en la conciencia de Kṛṣṇa están en el plano absoluto; son

trascendentales y no tienen ningún efecto material. Por eso, en conciencia de Kṛṣṇa uno se llena de paz. Sin embargo, aquel que está enredado en los cálculos de ganancia para la gratificación de los sentidos no puede tener esa paz. Este es el secreto de la conciencia de Kṛṣṇa –darse cuenta de que no hay existencia más allá de Kṛṣṇa constituye la plataforma de paz y ausencia de temor.

Bg 5.13

सर्वकर्माणि मनसा संन्यस्यास्ते सुखं वशी ।
नवद्वारे पुरे देही नैव कुर्वन्न कारयन् ॥१३॥

sarva-karmāṇi manasā
sannyasyāste sukhaṁ vaśī
nava-dvāre pure dehī
naiva kurvan na kārayan

sarva—todas; karmāṇi—las actividades; manasā—con la mente; sannyasya—renunciando; āste—permanece; sukham—en la felicidad; vaśī—aquel que es controlado; nava-dvāre—en el lugar donde hay nueve puertas; pure—en la ciudad; dehī—el alma corporificada; na—nunca; eva—ciertamente; kurvan—haciendo algo; na—no; kārayan—causar que se haga.

Cuando el ser viviente corporificado controla su naturaleza y mentalmente renuncia a todas las acciones, reside felizmente en la ciudad de las nueve puertas (el cuerpo material), sin trabajar ni causar que se realice trabajo.

El alma corporificada vive en la ciudad de las nueve puertas. Las actividades del cuerpo, o en forma figurativa, la ciudad del cuerpo, son dirigidas automáticamente por las modalidades particulares de la naturaleza. Aunque el alma se someta a las condiciones del cuerpo, puede estar más allá de el, si así lo desea. Únicamente debido al olvido de su naturaleza superior, se identifica con el cuerpo material y por lo tanto, sufre. Mediante la conciencia de Kṛṣṇa, ella puede revivir su verdadera posición y así salir de su condición corpórea. Por lo tanto, cuando uno adopta la conciencia de Kṛṣṇa, inmediatamente se aparta por completo de las actividades corporales. En dicha vida controlada en la cual se cambian sus consideraciones, él vive felizmente dentro de la ciudad de las nueve puertas. Las nueve puertas se describen de la siguiente forma:

nava-dvāre pure dehī haṁso lelāyate bahiḥ vaśī sarvasya lokasya sthāvarasya carasya ca.

«La Suprema Personalidad de Dios, quien vive dentro del cuerpo de una entidad viviente, es el controlador de todas las entidades vivientes en todo el universo. El cuerpo consta de nueve puertas: dos ojos, dos fosas nasales, dos oídos, una boca, el ano y el genital. La entidad viviente en su etapa condicionada se identifica con el cuerpo, pero cuando se identifica con el Señor Supremo dentro de sí, se vuelve tan libre como el Señor, incluso mientras está en el cuerpo» (Śvet. 3.18). Por lo tanto, una persona consciente de Kṛṣṇa está libre de las actividades del cuerpo material tanto externas como internas.

Bg 5.14

न कर्तृत्वं न कर्माणि लोकस्य सृजति प्रभुः ।
न कर्मफलसंयोगं स्वभावस्तु प्रवर्तते ॥१४॥

na kartṛtvaṁ na karmāṇi
lokasya sṛjati prabhuḥ
na karma-phala-saṁyogaṁ
svabhāvas tu pravartate

na—nunca; kartṛtvam—propiedad; na—ni; karmāṇi—actividades; lokasya—de la gente; sṛjati—crea; prabhuḥ—el amo de la ciudad del cuerpo; na—ni; karma-phala—los resultados de las actividades; saṁyogam—conexión; svabhāvaḥ—las modalidades de la naturaleza material; tu—pero; pravartate—actúa.

El espíritu corporificado, amo de la ciudad de su cuerpo, no crea actividades, no induce a las personas a actuar, ni crea los frutos de la acción. Todo esto lo ocasionan las modalidades de la naturaleza material.

La entidad viviente, como se explicará en el Séptimo Capítulo, es una en naturaleza con el Señor Supremo y es distinta de la materia, la cual es otra naturaleza del Señor –llamada inferior. De una u otra manera la naturaleza superior, o la entidad viviente, ha estado en contacto con la naturaleza material desde tiempo inmemorial. El cuerpo temporal o el lugar material de residencia que ella obtiene, es la causa de las variedades de actividades y de sus reacciones resultantes. Viviendo en dicha atmósfera condicionada, uno sufre los resultados de las actividades del cuerpo al identificarse (en la ignorancia) con el cuerpo. Es la ignorancia adquirida desde tiempo inmemorial la que causa el sufrimiento y las aflicciones corporales. Tan pronto como la entidad viviente se vuelve ajena a las actividades del cuerpo se libera también de las reacciones. Mientras está en la ciudad del cuerpo parece ser el amo de ella, pero en realidad no es ni su propietario ni el controlador de sus acciones y reacciones. Simplemente está en medio del océano material luchando por la existencia. Las olas del océano la zarandean y no tiene control sobre ellas. La mejor solución es que salga del agua por medio de la conciencia trascendental de Kṛṣṇa. Únicamente eso la salvará de todo trastorno.

Bg 5.15

नादत्ते कस्यचित्पापं न चैव सुकृतं विभुः ।
अज्ञानेनावृतं ज्ञानं तेन मुह्यन्ति जन्तवः ॥१५॥

nādatte kasyacit pāpaṁ
na caiva sukṛtaṁ vibhuḥ
ajñānenāvṛtaṁ jñānaṁ
tena muhyanti jantavaḥ

na—nunca; ādatte—acepta; kasyacit—nadie; pāpam—pecado; na—ni; ca—también; eva—ciertamente; sukṛtam—actividades piadosas; vibhuḥ—el Señor Supremo; ajñānena—por ignorancia; āvṛtam—cubierto; jñānam—conocimiento; tena—con eso; muhyanti—confundidas; jantavaḥ—las entidades vivientes.

Ni tampoco el Espíritu Supremo asume las actividades pecaminosas o piadosas de nadie. No obstante, los seres corporificados están confundidos por la ignorancia que cubre su verdadero conocimiento.

La palabra sánscrita vibhuḥ significa el Señor Supremo quien es pleno en conocimiento, riquezas, fuerza, fama, belleza y renunciación ilimitados. Él está siempre satisfecho en Sí mismo, sin ser perturbado por las actividades piadosas o pecaminosas. Él no crea una situación particular para ninguna entidad viviente, pero la entidad viviente, confundida por la ignorancia, desea ser puesta en ciertas condiciones de vida y con ello empieza su cadena de acción y reacción. Por su naturaleza superior, la entidad viviente está llena de conocimiento. Sin embargo, es propensa a ser influenciada por la ignorancia debido a su limitado poder. El Señor es omnipotente, pero la entidad viviente no lo es. El Señor es vibhuḥ u omnisciente, pero la entidad viviente es aṇu o atómica. Debido a que ella es un alma viviente, tiene la capacidad de desear mediante su libre albedrío. Dicho deseo solo lo satisface el Señor omnipotente. Y así, cuando la entidad viviente se confunde en sus deseos, el Señor le permite satisfacerlos, pero el Señor nunca es responsable por las acciones y reacciones de la situación particular que ella pueda desear. Por lo tanto, estando en una condición confusa, el alma corporificada se identifica con el cuerpo material circunstancial y queda sujeta al sufrimiento y a la felicidad temporales de la vida. El Señor es el compañero constante de la entidad viviente como el Paramātmā, o la Superalma; y por lo tanto, Él puede entender los deseos del alma individual, así como se puede oler la fragancia de una flor al estar cerca de ella. El deseo es una forma sutil del condicionamiento de la entidad viviente. El Señor satisface su deseo según lo merece: el hombre propone y Dios dispone. Por lo tanto, el alma individual no es omnipotente para satisfacer sus deseos. El Señor, sin embargo, puede satisfacer todos los deseos y el Señor siendo imparcial con todos, no interfiere con los deseos de las minúsculas entidades vivientes independientes. Sin embargo, cuando uno desea a Kṛṣṇa, el Señor le cuida especialmente y le anima a desear de tal manera que pueda alcanzarle y ser feliz eternamente. Por lo tanto, el himno Védico declara:

eṣa u hy eva sādhu karma kārayati taṁ yamebhyo lokebhya unninīṣate eṣa u evāsādhu karma kārayati yamadho ninīṣate.

ajño jantur anīso ‘yam ātmanaḥ sukha-duḥkhayoḥ īśvara-prerito gacchet svargaṁ vāśvabhram eva ca.

«El Señor ocupa a la entidad viviente en actividades piadosas para que pueda elevarse. El Señor la ocupa en actividades impías para que pueda ir al infierno. La entidad viviente es completamente dependiente en su aflicción y en su felicidad. Por la voluntad del Supremo ella puede ir al cielo o al infierno, así como una nube es empujada por el viento». Por lo tanto, el alma corporificada debido a su deseo inmemorial de evitar la conciencia de Kṛṣṇa, causa su propia confusión. Por consiguiente, aunque ella es constitucionalmente eterna, bienaventurada y llena de conocimiento, debido a la pequeñez de su existencia se olvida de su posición constitucional de servicio al Señor y así es atrapada por la nesciencia. Y bajo el hechizo de la ignorancia, la entidad viviente declara que el Señor es responsable de su existencia condicionada. Los Vedānta-sūtras también confirman esto:

vaiṣamya-nairghṛṇye na sāpekṣatvāt tathā hi darśayati

«El Señor ni odia ni simpatiza con nadie, aunque parezca que así lo haga».

Bg 5.16

ज्ञानेन तु तदज्ञानं येषां नाशितमात्मनः ।
तेषामादित्यवज्ज्ञानं प्रकाशयति तत्परम् ॥१६॥

jñānena tu tad ajñānaṁ
yeṣāṁ nāśitam ātmanaḥ
teṣām ādityavaj jñānaṁ
prakāśayati tat param

jñānena—mediante el conocimiento; tu—pero; tat—eso; ajñānam—nesciencia; yeṣām—de aquellos; nāśitam—es destruida; ātmanaḥ—de la entidad viviente; teṣām—de ellos; ādityavat—como el sol naciente; jñānam—conocimiento; prakāśayati—revela; tat param—en conciencia de Kṛṣṇa.

No obstante, cuando alguien está iluminado con el conocimiento que destruye la ignorancia, entonces su conocimiento lo revela todo, así como el sol lo ilumina todo durante el día.

Aquellos que han olvidado a Kṛṣṇa ciertamente deben estar confundidos, pero aquellos que están en conciencia de Kṛṣṇa no se encuentran confundidos en absoluto. En el Bhagavad-gītā se afirma «sarvaṁ jñāna-plavena», «jñānāgniḥ sarva-karmāṇi» y «na hi jñānena sadṛśam». El conocimiento siempre se tiene en alta estima. Y, ¿qué es ese conocimiento? El conocimiento perfecto se logra cuando uno se entrega a Kṛṣṇa, tal como se dice en el Séptimo Capítulo, verso 19: bahūnāṁ janmanām ante jñānavān māṁ prapadyate. Después de pasar por muchísimos nacimientos, cuando alguien que es perfecto en el conocimiento se entrega a Kṛṣṇa o cuando alguien alcanza la conciencia de Kṛṣṇa, entonces todo le es revelado así como el sol lo revela

todo durante el día. La entidad viviente se confunde de muchas maneras. Por ejemplo, cuando ella se cree Dios, de hecho cae de manera poco ceremoniosa en la última trampa de la nesciencia. Si una entidad viviente fuera Dios, entonces, ¿cómo es posible que la nesciencia la confunda? ¿Acaso Dios Se confunde por la nesciencia? Si esto es así, entonces la nesciencia, o Satanás, es superior a Dios. El verdadero conocimiento se puede obtener de una persona que está situada en perfecta conciencia de Kṛṣṇa. Por lo tanto, uno debe buscar a dicho maestro espiritual fidedigno y bajo su guía aprender qué es conciencia de Kṛṣṇa. El maestro espiritual puede disipar toda la nesciencia, así como el sol disipa la oscuridad. Aunque una persona tenga pleno conocimiento de que no es este cuerpo, sino que es trascendental al cuerpo, puede que aún no sea capaz de discernir entre el alma y la Superalma. Sin embargo, puede conocer bien todo si se interesa en refugiarse en el maestro espiritual perfecto y fidedigno, consciente de Kṛṣṇa. Uno solo puede conocer a Dios y su relación con Él cuando de hecho encuentra a un representante de Dios. Un representante de Dios nunca declara ser Dios, aunque a él se le ofrezca todo el respeto que por lo general se ofrece a Dios porque él tiene conocimiento de Dios. Uno tiene que aprender la diferencia que existe entre Dios y la entidad viviente. Por eso, el Señor Śrī Kṛṣṇa afirmó en el Segundo Capítulo (2.12) que todo ser viviente es individual y que el Señor también es individual. Todos ellos eran individuos en el pasado, son individuos en el presente y continuarán siendo individuos en el futuro, incluso después de la liberación. De noche, en la oscuridad vemos que todo es uno, pero de día, cuando sale el sol, vemos todo en su identidad real. La identidad con individualidad en la vida espiritual es verdadero conocimiento.

Bg 5.17

तद्बुद्धयस्तदात्मानस्तन्निष्ठास्तत्परायणाः ।
गच्छन्त्यपुनरावृत्तिं ज्ञाननिर्धूतकल्मषाः ॥१७॥

tad-buddhayas tad-ātmānas
tan-niṣṭhās tat-parāyaṇāḥ
gacchanty apunar-āvṛttiṁ
jñāna-nirdhūta-kalmaṣāḥ

tad-buddhayaḥ—aquel cuya inteligencia siempre está fija en el Supremo; tat-ātmānaḥ—aquel cuya mente siempre está fija en el Supremo; tat-niṣṭhāḥ—aquel cuya mente es solo para el Supremo; tat-parāyaṇāḥ—quien se ha refugiado en Él por completo; gacchanti—va; apunaḥ-avṛttim—liberación; jñāna—conocimiento; nirdhūta—limpia; kalmaṣāḥ—dudas.

Cuando la inteligencia, la mente, la fe y el refugio están todos fijos en el Supremo, entonces uno se limpia totalmente de las dudas a través del conocimiento completo y de este modo procede sin desviarse por el sendero de la liberación.

La Suprema Verdad Trascendental es el Señor Kṛṣṇa. Todo el Bhagavad-gītā se centra alrededor de la declaración de Kṛṣṇa como la Suprema Personalidad de Dios. Ésa es la versión de toda la literatura Védica. Paratattva significa la Realidad Suprema, a quien los conocedores del Supremo entienden como Brahman, Paramātmā y Bhagavān. Bhagavān, o la Suprema Personalidad de Dios, es la última palabra en lo que se refiere al Absoluto. No hay nada más que eso. El Señor dice, mattaḥ parataraṁ nānyat kiñcit asti dhanañjaya. Kṛṣṇa es también la base del Brahman impersonal: brahmaṇo pratiṣṭhāham. Por lo tanto, de cualquier manera Kṛṣṇa es la Realidad Suprema. Aquel cuya mente, inteligencia, fe y refugio están siempre en Kṛṣṇa, o en otras palabras, alguien que es completamente consciente de Kṛṣṇa, indudablemente se limpia de todas las dudas y tiene conocimiento perfecto de todo lo relacionado con la trascendencia. Una persona consciente de Kṛṣṇa puede entender perfectamente que en Kṛṣṇa existe dualidad (identidad e individualidad simultáneas) y equipada con dicho conocimiento trascendental, puede hacer un progreso firme en el sendero de la liberación.

Bg 5.18

विद्याविनयसम्पन्ने ब्राह्मणे गवि हस्तिनि ।
शुनि चैव श्वपाके च पण्डिताः समदर्शिनः ॥१८॥

vidyā-vinaya-sampanne
brāhmaṇe gavi hastini
śuni caiva śvapāke ca
paṇḍitāḥ sama-darśinaḥ

vidyā—educación; vinaya—gentileza; sampanne—plenamente equipado; brāhmaṇe—en el brāhmaṇa; gavi—en la vaca; hastini—en el elefante; śuni—en el perro; ca—y; eva—ciertamente; śvapāke—en el comeperros (paria); ca—respectivamente; paṇḍitāḥ—aquellos que son sabios; sama-darśinaḥ—que ven con la misma visión.

El sabio humilde, en virtud del conocimiento verdadero, ve por igual a un brāhmaṇa erudito y gentil, a una vaca, a un elefante, a un perro y a un comeperros (paria).

Una persona consciente de Kṛṣṇa no hace ninguna distinción entre especies o castas. El brāhmaṇa y el paria, puede que sean diferentes desde el punto de vista social, o un perro, una vaca y un elefante quizás sean diferentes desde el punto de vista de las especies, pero estas diferencias de cuerpo no tienen sentido desde el punto de vista de un sabio trascendentalista. Esto es debido a su relación con el Supremo, ya que el Señor Supremo mediante Su porción plenaria como Paramātmā, está presente en el corazón de todos. Dicha comprensión del Supremo es verdadero conocimiento. En lo que se refiere a los cuerpos de las diferentes castas o especies de vida, el Señor es igualmente bondadoso con todos porque Él trata a cada ser viviente como un amigo y aun así, se mantiene como el Paramātmā sin tener en cuenta las circunstancias de las entidades vivientes. Como Paramātmā, el Señor está presente tanto en el paria como en el brāhmaṇa, aunque el cuerpo de un brāhmaṇa y el de un paria no sean iguales. Los cuerpos son productos materiales de las diferentes modalidades de la naturaleza material, pero el alma y la Superalma dentro del cuerpo son de la misma calidad espiritual. Sin embargo, la semejanza de calidad entre el alma y la Superalma no las hace iguales en cantidad, pues el alma individual está presente únicamente en ese cuerpo particular, mientras que el Paramātmā está presente en todos y cada uno de los cuerpos. Una persona consciente de Kṛṣṇa tiene pleno conocimiento de esto y por lo tanto, es realmente sabia y tiene visión ecuánime. Las características similares que existen entre el alma y la Superalma son, que ambas son conscientes, eternas y bienaventuradas. Pero la diferencia consiste en que el alma individual es consciente dentro de la limitada jurisdicción del cuerpo, mientras que la Superalma es consciente de todos los cuerpos. La Superalma está presente en todos los cuerpos sin distinción.

Bg 5.19

इहैव तैर्जितः सर्गो येषां साम्ये स्थितं मनः ।
निर्दोषं हि समं ब्रह्म तस्माद् ब्रह्मणि ते स्थिताः ॥१९॥

ihaiva tair jitaḥ sargo
yeṣāṁ sāmye sthitaṁ manaḥ
nirdoṣaṁ hi samaṁ brahma
tasmād brahmaṇi te sthitāḥ

iha—en esta vida; eva—ciertamente; taiḥ—por ellos; jitaḥ—conquistado; sargaḥ—nacimiento y muerte; yeṣām—de aquellos; sāmye—con ecuanimidad; sthitam—situado así; manaḥ—mente; nirdoṣam—intachable; hi—ciertamente; samam—con ecuanimidad; brahma—el Supremo; tasmāt—por lo tanto; brahmaṇi—en el Supremo; te—ellos; sthitāḥ—están situados.

Aquellos cuyas mentes están establecidas en la igualdad y la ecuanimidad, ya han conquistado las condiciones del nacimiento y de la muerte. Ellos son impecables como el Brahman y así, ya están situados en el Brahman.

La ecuanimidad de la mente, como ya se mencionó, es la señal de la autorrealización. Se debe considerar que aquellos que de hecho han alcanzado esta etapa han conquistado las condiciones materiales, específicamente el nacimiento y la muerte. Mientras uno se identifica con este cuerpo, se le considera un alma condicionada, pero tan pronto como se eleva a la etapa de ecuanimidad mediante la comprensión del yo, se libera de la vida condicionada. En otras palabras, ya no está sujeto a nacer en el mundo material, sino que puede entrar en el cielo espiritual después de su muerte. El Señor no tiene defectos porque carece de atracción u odio.

De forma similar, cuando una entidad viviente carece de atracción u odio, ella también se vuelve intachable y elegible para entrar en el cielo espiritual. Se debe considerar que dichas personas ya están liberadas y sus síntomas se describen a continuación.

Bg 5.2

श्रीभगवानुवाच ।
संन्यासः कर्मयोगश्च निःश्रेयसकरावुभौ ।
तयोस्तु कर्मसंन्यासात्कर्मयोगो विशिष्यते ॥२॥

śrī bhagavān uvāca
sannyāsaḥ karma-yogaś ca
niḥśreyasa-karāv ubhau
tayos tu karma-sannyāsāt
karma-yogo viśiṣyate

śrī bhagavān uvāca—la Personalidad de Dios dijo; sannyāsaḥ—la renuncia al trabajo; karma-yogaḥ—el trabajo en devoción; ca—también; niḥśreyasa-karau—todos conducen al sendero de la liberación; ubhau—ambos; tayoḥ—de los dos; tu—pero; karma-sannyāsāt—en comparación con la renuncia al trabajo fruitivo; karma-yogaḥ—trabajo con devoción; viśiṣyate—es mejor.

El Señor Bienaventurado dijo: tanto la renunciación al trabajo, como el trabajo en devoción son buenos para la liberación. Pero de los dos, el trabajo en el servicio devocional es mejor que la renunciación al trabajo.

Las actividades fruitivas (en busca de la gratificación de los sentidos) son la causa del cautiverio material. Mientras uno se ocupe en actividades encaminadas al mejoramiento del nivel de comodidad corporal, con seguridad transmigrará a diferentes tipos de cuerpos, continuando con ello el cautiverio material perpetuamente. El Śrīmad-Bhāgavatam confirma esto de la siguiente manera:

nūnaṁ pramattaḥ kurute vikarma yad indriya-prītaya āpṛṇoti na sādhu manye yata ātmano ‘yam asann api kleśada āsa dehaḥ

parābhavas tāvad abodha-jāto yāvanna jijñāsata ātma-tattvam yāvat kriyās tāvad idaṁ mano vai karmātmakaṁ yena śarīra-bandhaḥ

evaṁ manaḥ karma-vaśaṁ prayuṅkte avidyayātmany upadhīyamāne prītir na yāvan mayi vāsudeve na mucyate deha-yogena tāvat

«La gente anda loca tras la gratificación de los sentidos y no sabe que este cuerpo actual, el cual está lleno de miserias, es el resultado de las actividades fruitivas de uno en el pasado. Aunque este cuerpo es temporal, siempre causa problemas de muchas maneras. Por lo tanto, actuar para gratificar los sentidos no es bueno. Mientras uno no inquiera sobre la naturaleza del trabajo por los resultados fruitivos, se le ha de considerar un fracasado en la vida, por que mientras esté absorto en la conciencia de gratificación de los sentidos, tiene que transmigrar de un cuerpo a otro. Aunque la mente esté absorta en actividades fruitivas e influenciada por la ignorancia, uno debe desarrollar amor por el servicio devocional a Vāsudeva. Solo entonces puede tener uno la oportunidad de salir del cautiverio de la existencia material» (Bhāg. 5.5.4-6). Por lo tanto, jñāna (o el conocimiento de que uno no es este cuerpo material sino un alma espiritual) no es suficiente para la liberación. Uno tiene que actuar en la posición de alma espiritual, de lo contrario, no hay escapatoria del cautiverio material. Sin embargo, la acción en la conciencia de Kṛṣṇa no es acción en la plataforma fruitiva. Las actividades realizadas con pleno conocimiento fortalecen el avance de uno en el verdadero conocimiento. Sin conciencia de Kṛṣṇa, la mera renunciación a las actividades fruitivas no purifica realmente el corazón del alma condicionada. Mientras el corazón no se purifique, uno tendrá que trabajar en la plataforma fruitiva. Pero la acción en conciencia de Kṛṣṇa, automáticamente ayuda a escapar del resultado de la acción fruitiva, de manera que no se necesita descender a la plataforma material. Por lo tanto, la acción en la conciencia de Kṛṣṇa es siempre superior a la renunciación, la cual siempre implica el riesgo de caer. La renunciación sin conciencia de Kṛṣṇa es incompleta, tal como lo confirma Śrīla Rūpa Gosvāmī en su Bhakti-rasāmṛta-sindhu.

prāpañcikatayā buddhyā hari-sambandhi-vastunaḥ mumukṣubhiḥ parityāgo vairāgyaṁ phalgu kathyate.

«La renunciación de las personas ansiosas por alcanzar liberación de las cosas que están relacionadas con la Suprema Personalidad de Dios, aunque sean materiales, es llamada renunciación incompleta». La renuncia es completa cuando es con conocimiento de que todo cuanto existe pertenece al Señor y que nadie debe exigir propiedad sobre ninguna cosa. Uno debe entender que de hecho nada pertenece a nadie. Entonces, ¿dónde está la posibilidad de renunciar? Aquel que sabe que todo es

propiedad de Kṛṣṇa, siempre está situado en la renunciación. Ya que todo pertenece a Kṛṣṇa, todo debe emplearse en el servicio de Kṛṣṇa. Esta forma perfecta de acción en conciencia de Kṛṣṇa es mucho mejor que cualquier cantidad de renunciación artificial por parte de un sannyāsī de la escuela Māyāvādī.

Bg 5.20

न प्रहृष्येत्प्रियं प्राप्य नोद्विजेत्प्राप्य चाप्रियम् ।
स्थिरबुद्धिरसम्मूढो ब्रह्मविद् ब्रह्मणि स्थितः ॥२०॥

na prahṛṣyet priyaṁ prāpya
nodvijet prāpya cāpriyam
sthira-buddhir asammūḍho
brahma-vid brahmaṇi sthitaḥ

na—nunca; prahṛṣyet—regocijo; priyam—agradable; prāpya—al conseguir; na—no; udvijet—se agita; prāpya—al obtener; ca—también; apriyam—desagradable; sthira-buddhiḥ—cuya inteligencia está situada en el yo; asammūdhaḥ—que no se confunde; brahma-vit—aquel que conoce al Supremo perfectamente; brahmaṇi—en la trascendencia; sthitaḥ—situado.

Una persona que no se regocija al obtener algo placentero ni se lamenta al obtener algo desagradable, quien es inteligente por sí misma, que no se confunde y conoce la ciencia de Dios, se debe entender que ya está situada en la Trascendencia.

Aquí se dan los síntomas de la persona autorrealizada. El primer síntoma es que ella no está en ilusión debido a la falsa identificación del cuerpo con su verdadero yo. Ella sabe perfectamente bien que no es este cuerpo, sino una porción fragmentaria de la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, no se alegra al adquirir algo, ni se lamenta al perder nada que esté relacionado con su cuerpo. Esta estabilidad mental se llama sthira-buddhi, o inteligencia del yo. De este modo nunca se desconcierta confundiendo el cuerpo burdo con el alma, ni tampoco acepta el cuerpo como algo permanente, ignorando la existencia del alma. Este conocimiento la eleva a la plataforma de conocer la ciencia completa de la Verdad Absoluta, es decir, Brahman, Paramātmā y Bhagavān. Así, ella conoce perfectamente bien su posición constitucional, sin tratar falsamente de volverse una con el Supremo en todos los aspectos. A esto se le denomina comprensión del Brahman o autorrealización. Dicha conciencia estable es llamada conciencia de Kṛṣṇa.

Bg 5.21

बाह्यस्पर्शेष्वसक्तात्मा विन्दत्यात्मनि यत्सुखम् ।
स ब्रह्मयोगयुक्तात्मा सुखमक्षयमश्नुते ॥२१॥

bāhya-sparśeṣv asaktātmā
vindaty ātmani yat sukham
sa brahma-yoga-yuktātmā
sukham akṣayam aśnute

bāhya-sparśeṣu—en el placer externo de los sentidos; asakta-ātmā—aquel que no está así apegado; vindati—disfruta; ātmani—en el yo; yat—aquello que; sukham—felicidad; saḥ—aquel; brahma-yoga—concentrado en el Brahman; yukta-ātmā—conectado con el yo; sukham—felicidad; akṣayam—ilimitado; aśnute—disfruta.

Tal persona liberada no es atraída por el placer sensual material ni por los objetos externos, sino que siempre está en trance disfrutando el placer interno. De esta manera, la persona autorrealizada disfruta de felicidad ilimitada pues se concentra en el Supremo.

Śrī Yāmunācārya, un gran devoto en la conciencia de Kṛṣṇa, dijo:

yadāvadhi mama cetaḥ kṛṣṇa-padāravinde nava-nava-rasa-dhāmanudyata rantum āsīt tadāvadhi bata nārī-saṅgame smaryamāne bhavati mukha-vikāraḥ suṣṭu niṣṭhīvanaṁ ca

«Desde que me ocupo en el servicio amoroso trascendental de Kṛṣṇa, saboreando un placer cada vez más nuevo, cuando pienso en el placer sexual, escupo ante ese pensamiento y mis labios se fruncen con disgusto». Una persona situada en brahmayoga, o conciencia de Kṛṣṇa, está tan absorta en el servicio amoroso del Señor que pierde el gusto por todo el placer material de los sentidos. El placer máximo en cuanto a la materia es el placer sexual. El mundo entero se mueve bajo su hechizo y un materialista no puede trabajar en absoluto sin esta motivación. Pero una persona ocupada en la conciencia de Kṛṣṇa puede trabajar con mayor vigor sin el placer sexual, el cual evita. Esa es la prueba de la comprensión espiritual. La comprensión espiritual y el placer sexual se llevan mal. Una persona consciente de Kṛṣṇa no está atraída a ninguna clase de placer de los sentidos debido a que es un alma liberada.

Bg 5.22

ये हि संस्पर्शजा भोगा दुःखयोनय एव ते ।
आद्यन्तवन्तः कौन्तेय न तेषु रमते बुधः ॥२२॥

ye hi saṁsparśajā bhogā
duḥkha-yonaya eva te
ādy-antavantaḥ kaunteya
na teṣu ramate budhaḥ

ye—aquellos; hi—ciertamente; saṁsparśajāḥ—mediante el contacto con los sentidos materiales; bhogāḥ—disfrute; duḥkha—sufrimiento; yonayaḥ—fuentes de; eva—ciertamente; te—son; ādi—al principio; antavantaḥ—sujeto a; kaunteya—¡oh, hijo de Kuntī!; na—nunca; teṣu—en esos; ramate—se deleita; budhaḥ—la persona inteligente.

Una persona inteligente no participa en las fuentes de miseria, que se deben al contacto con los sentidos materiales. ¡Oh hijo de Kuntī!, tales placeres tienen un principio y un fin, así que el hombre sabio no se deleita en ellos.

Los placeres materiales de los sentidos se deben al contacto de los sentidos materiales, los cuales son todos temporales porque el cuerpo mismo es temporal. Un alma liberada no se interesa en nada que sea temporal. Conociendo bien los gozos de los placeres trascendentales, ¿cómo puede un alma liberada acceder a disfrutar el placer falso? En el Padma Purāṇa se dice:

ramante yogino ‘nante satyānanda-cid-ātmani iti rāma-padenāsau paraṁ brahmābhidhīyate

«Los místicos obtienen placeres trascendentales ilimitados de la Verdad Absoluta y por lo tanto, a la Suprema Verdad Absoluta, a la Personalidad de Dios se le conoce también como Rāma». También se dice en el Śrīmad-Bhāgavatam:

nāyaṁ deho deha-bhājāṁ nṛ-loke kaṣṭān kāmānarhate viḍ-bhujāṁ ye tapo divyaṁ putrakā yena sattvaṁ śuddhyed yasmād brahma-saukhyaṁ tv anantam

«Mis queridos hijos, no hay ninguna razón para trabajar arduamente por el placer de los sentidos mientras estamos en esta forma humana de vida; dichos placeres están disponibles para los comedores de excremento (los cerdos). Más bien, vosotros debéis someteros a penitencias en esta vida, con lo que vuestra existencia se purificará y como resultado podréis disfrutar de la bienaventuranza trascendental ilimitada» (Bhāg. 5.5.1). Por lo tanto, aquellos que son verdaderos yogīs, o trascendentalistas eruditos, no son atraídos por los placeres sensoriales los cuales son la causa de la existencia material continua. Cuanto más adicto es uno a los placeres materiales, más le atrapan las miserias materiales.

Bg 5.23

शक्नोतीहैव यः सोढुं प्राक्शरीरविमोक्षणात् ।
कामक्रोधोद्भवं वेगं स युक्तः स सुखी नरः ॥२३॥

śaknotīhaiva yaḥ soḍhuṁ
prāk śarīra-vimokṣaṇāt
kāma-krodhodbhavaṁ vegaṁ
sa yuktaḥ sa sukhī naraḥ

śaknoti—capaz de hacer; iha eva—en el cuerpo actual; yaḥ—aquel que; soḍhum—tolerar; prāk—antes; śarīra—el cuerpo; vimokṣaṇāt—abandonando; kāma—deseo; krodha—ira; udbhavam—generado de; vegam—impulso; saḥ—él; yuktaḥ—en trance; saḥ—él; sukhī—feliz; naraḥ—ser humano.

Si antes de abandonar este cuerpo actual, uno es capaz de tolerar los impulsos de los sentidos materiales y refrenar la fuerza del deseo y de la ira, uno es un yogī y es feliz en este mundo.

Si uno quiere progresar de manera estable en el sendero de la autorrealización, debe tratar de controlar las fuerzas de los sentidos materiales. Existen las fuerzas del habla, las fuerzas de la ira, las fuerzas de la mente, las fuerzas del estómago, las fuerzas de los genitales y las fuerzas de la lengua. Aquel que es capaz de controlar las fuerzas de todos estos diferentes sentidos y de la mente, es llamado gosvāmī o svāmī. Tales gosvāmīs llevan una vida estrictamente controlada y renuncian totalmente a las fuerzas de los sentidos. Cuando no se sacian, los deseos materiales generan ira y así la mente, los ojos y el pecho se agitan. Por eso, uno debe practicar el controlarlos antes de abandonar este cuerpo material. Se entiende, que aquel que puede hacer esto, es autorrealizado y así, es feliz en el estado de autorrealización. Es el deber del trascendentalista tratar enérgicamente de controlar el deseo y la ira.

Bg 5.24

योऽन्तःसुखोऽन्तरारामस्तथान्तर्ज्योतिरेव यः ।
स योगी ब्रह्मनिर्वाणं ब्रह्मभूतोऽधिगच्छति ॥२४॥

yo’ntaḥ-sukho’ntarārāmas
tathāntar-jyotir eva yaḥ
sa yogī brahma-nirvāṇaṁ
brahma-bhūto’dhigacchati

yaḥ—aquel que; antaḥ-sukhaḥ—feliz internamente; antaḥ-ārāmaḥ—activo internamente; tathā—así como también; antaḥ-jyotiḥ—dirigiéndose hacia el interior; eva—ciertamente; yaḥ—cualquiera; saḥ—él; yogī—un místico; brahma-nirvāṇam—liberado en el Supremo; brahma-bhūtaḥ—autorrealizado; adhigacchati—alcanza.

Aquel cuya felicidad es interna, quien es internamente activo, quien se regocija internamente y está iluminado interiormente, es en realidad el místico perfecto. Él está liberado en el Supremo y al final alcanza al Supremo.

A menos que uno sea capaz de saborear dentro de sí mismo la felicidad ¿cómo puede retirarse de las ocupaciones externas cuyo propósito es obtener felicidad superficial? Una persona liberada disfruta de la felicidad mediante la experiencia verdadera. Es por eso que puede sentarse silenciosamente en cualquier lugar y disfrutar de las actividades de la vida internamente. Dicha persona liberada ya no desea la felicidad material externa. Este estado se llama brahma-bhūta y al alcanzarlo, uno tiene asegurado ir de vuelta a Dios, de vuelta al hogar.

Bg 5.25

लभन्ते ब्रह्मनिर्वाणमृषयः क्षीणकल्मषाः ।
छिन्नद्वैधा यतात्मानः सर्वभूतहिते रताः ॥२५॥

labhante brahma-nirvāṇam
ṛṣayaḥ kṣīṇa-kalmaṣāḥ
chinna-dvaidhā yatātmānaḥ
sarva-bhūta-hite ratāḥ

labhante—alcanzan; brahma-nirvāṇam—liberación en el Supremo; ṛṣayaḥ—aquellos que están activos internamente; kṣīṇa-kalmaṣāḥ—quienes están libres de todos los pecados; chinna—desgarrado; dvaidhāḥ—dualidad; yata-ātmānaḥ—ocupado en la autorrealización; sarva-bhūta—en todas las entidades vivientes; hite—en obras de beneficencia; ratāḥ—ocupados.

Aquel que está más allá de la dualidad y de la duda, cuya mente está ocupada internamente, quien se afana en procurar el bienestar de todos los seres conscientes y que está libre de todo pecado, alcanza la liberación en el Supremo.

Solo se puede considerar ocupada en trabajo benéfico para todas las entidades vivientes a una persona que está completamente en conciencia de Kṛṣṇa. Cuando una persona tiene realmente conocimiento de que Kṛṣṇa es la fuente de todo, cuando actúa con ese espíritu, entonces actúa para el beneficio de todos. Los sufrimientos de la humanidad se deben al olvido de que Kṛṣṇa es el disfrutador supremo, el propietario supremo y el amigo supremo. Por consiguiente, el actuar para revivir esta conciencia en toda la sociedad humana, es el trabajo benéfico más elevado. Uno no puede ocuparse en trabajo benéfico de primer orden sin estar liberado en el Supremo. Una persona consciente de Kṛṣṇa no duda de la supremacía de Kṛṣṇa. Ella no tiene ninguna duda porque está completamente libre de todo pecado. Este es el estado del amor divino. Una persona ocupada únicamente en cuidar del bienestar físico de la sociedad humana en realidad no puede ayudar a nadie. El alivio temporal del cuerpo externo y de la mente no es satisfactorio. La verdadera causa de las dificultades en la dura lucha por la vida, puede encontrarse en el olvido de la relación con el Señor Supremo. Cuando un hombre es plenamente consciente de su relación con Kṛṣṇa, es realmente un alma liberada, aunque esté en el tabernáculo material.

Bg 5.26

कामक्रोधवियुक्तानां यतीनां यतचेतसाम् ।
अभितो ब्रह्मनिर्वाणं वर्तते विदितात्मनाम् ॥२६॥

kāma-krodha-vimuktānāṁ
yatīnāṁ yata-cetasām
abhito brahma-nirvāṇaṁ
vartate viditātmanām

kāma—deseos; krodha—ira; vimuktānām—de aquellos que están así liberados; yatīnām—de las personas santas; yata-cetasām—de personas que tienen pleno control de la mente; abhitaḥ—asegurado en el futuro cercano; brahma-nirvāṇam—liberación en el Supremo; vartate—está ahí; vidita-ātmanām—de aquellos que están autorrealizados.

Aquellos que están libres de la ira y de todos los deseos materiales, que son autorrealizados, autodisciplinados y que constantemente se esfuerzan por la perfección, tienen asegurada la liberación en el Supremo en un futuro muy cercano.

De las personas santas que están constantemente ocupadas en esforzarse por la salvación, aquella que está situada en conciencia de Kṛṣṇa es la mejor de todas. El Bhāgavatam confirma este hecho de la manera siguiente:

yat-pāda-paṅkaja-palāśa-vilāsa-bhaktyā karmāśayaṁ grathitam udgrathayanti santaḥ tadvan na rikta-matayo yatayo ‘pi ruddha- srotogaṇās tam araṇaṁ bhaja vāsudevam.

«Tan solo trata de adorar en servicio devocional a Vāsudeva, la Suprema Personalidad de Dios. Incluso los grandes sabios son incapaces de controlar las fuerzas de los sentidos tan eficazmente como aquellos que se ocupan en la bienaventuranza trascendental sirviendo los pies de loto del Señor, erradicando el deseo tan profundamente arraigado por las actividades fruitivas» (Bhāg. 4.22.39). El deseo de disfrutar de los resultados fruitivos del trabajo está tan profundamente arraigado en el alma condicionada que es muy difícil controlar tales deseos incluso para los grandes sabios y a pesar de grandes esfuerzos. Un devoto del Señor, constantemente ocupado en el servicio devocional en conciencia de Kṛṣṇa, perfecto en la autorrealización, alcanza muy pronto la liberación en el Supremo. Debido a su conocimiento completo en la autorrealización, siempre permanece en trance. Aquí se cita un ejemplo análogo de esto:

darśana-dhyāna-saṁsparśair matsya-kūrma-vihaṅgamāḥ svānya patyāni puṣṇanti tathāham api padmaja.

«Los peces, las tortugas y los pájaros mantienen a sus crías únicamente mediante la vista, la meditación y el tacto. De forma similar, así también lo hago Yo, ¡oh, Padmaja!». El pez, cría a su progenie simplemente con mirarla. La tortuga cría a su progenie simplemente con meditar. La tortuga pone sus huevos en la tierra y mientras está en el agua, la tortuga medita en los huevos. De forma similar, un devoto situado en conciencia de Kṛṣṇa aunque esté muy lejos de la morada del Señor, puede elevarse a esa morada simplemente al pensar constantemente en Él –mediante la ocupación en la conciencia de Kṛṣṇa. Él no siente los sufrimientos de las miserias materiales; este estado de vida es llamado brahma-nirvāṇa o ausencia de las miserias materiales debido a que está constantemente inmerso en el Supremo.

Bg 5.27-28

स्पर्शान्कृत्वा बहिर्बाह्यांश्चक्षुश्चैवान्तरे भ्रुवोः ।
प्राणापानौ समौ कृत्वा नासाभ्यन्तरचारिणौ ॥२७॥
यतेन्द्रियमनोबुद्धिर्मुनिर्मोक्षपरायणः ।
विगतेच्छाभयक्रोधो यः सदा मुक्त एव सः ॥२८॥

sparśān kṛtvā bahir bāhyāṁś
cakṣuś caivāntare bhruvoḥ
prāṇāpānau samau kṛtvā
nāsābhyantara-cāriṇau
yatendriya-mano-buddhir
munir mokṣa-parāyaṇaḥ
vigatecchā-bhaya-krodho
yaḥ sadā mukta eva saḥ

sparśān—objetos externos de los sentidos, tales como el sonido etc; kṛtvā—haciéndolo así; bahiḥ—externos; bāhyān—innecesarios; cakṣuḥ—ojos; ca—también; eva—ciertamente; antare—dentro; bhruvoḥ—de las cejas; prāṇa-apānau—el aire que asciende y desciende; samau—en suspensión; kṛtvā—haciéndolo así; nāsā-abhyantara—dentro de las fosas nasales; cāriṇau—soplando; yata—controlados; indriya—sentidos; manaḥ—mente; buddhiḥ—inteligencia; muniḥ—el trascendentalista; mokṣa—liberación; parāyaṇaḥ—con ese destino; vigata—descartado; icchā—deseos; bhaya—temor; krodhaḥ—ira; yaḥ—aquel que; sadā—siempre; muktaḥ—liberado; eva—ciertamente; saḥ—él está.

Excluyendo todos los objetos externos de los sentidos, manteniendo los ojos y la vista concentrados en el entrecejo, suspendiendo los alientos que entran y salen de las fosas nasales –controlando de este modo la mente, los sentidos y la inteligencia, el trascendentalista se libera del deseo, del temor y de la ira. Aquel que siempre se encuentra en este estado, ciertamente está liberado.

Ocupándose en la conciencia de Kṛṣṇa uno puede entender inmediatamente su identidad espiritual y entonces puede entender al Señor Supremo por medio del servicio devocional. Cuando uno está bien situado en el servicio devocional llega a la posición trascendental, y se cualifica para sentir la presencia del Señor en la esfera de sus actividades. Esta posición particular es llamada liberación en el Supremo. Después de explicar los principios de liberación en el Supremo que se mencionaron con anterioridad, el Señor le instruye a Arjuna en como uno puede llegar a esta posición mediante la práctica del misticismo, o yoga, conocido como aṣṭāṅga-yoga, el cual se divide en un procedimiento óctuple llamado yama, niyama, āsana, prāṇāyāma, pratyāhāra, dhāraṇā, dhyāna y samādhi. En el Sexto Capítulo se explica detalladamente el tema del yoga, mientras que al final del Quinto solo se explica de manera preliminar. Uno tiene que apartar los objetos de los sentidos tales como el sonido, el tacto, la forma, el gusto y el olor mediante el proceso de pratyāhāra (respiración) en el yoga y luego mantener la vista en el entrecejo, concentrándose en la punta de la nariz con los párpados entreabiertos. No hay beneficio en cerrar los ojos completamente porque entonces es muy posible que uno se duerma. Tampoco hay beneficio en abrir los ojos completamente porque entonces existe el peligro de ser atraído por los objetos de los sentidos. El movimiento de la respiración se restringe dentro de las fosas nasales neutralizando los aires que ascienden y descienden dentro del cuerpo. Mediante la práctica de este tipo de yoga uno es capaz de obtener el control sobre los sentidos, refrenarse de los objetos sensoriales externos y así prepararse para la liberación en el Supremo. Este proceso de yoga ayuda a liberarse de todo tipo de temor e ira y sentir así la presencia de la Superalma en la situación trascendental. En otras palabras, la conciencia de Kṛṣṇa es el proceso más fácil para realizar los principios del yoga. Esto se explicará detalladamente en el próximo capítulo. Sin embargo, una persona consciente de Kṛṣṇa, estando siempre ocupada en el servicio devocional, no corre el riesgo de desviar sus sentidos hacia ninguna otra ocupación. Esta forma de controlar los sentidos es mejor que el aṣṭāṅga-yoga.

Bg 5.29

भोक्तारं यज्ञतपसां सर्वलोकमहेश्वरम् ।
सुहृदं सर्वभूतानां ज्ञात्वा मां शान्तिमृच्छति ॥२९॥

bhoktāraṁ yajña-tapasāṁ
sarva-loka-maheśvaram
suhṛdaṁ sarva-bhūtānāṁ
jñātvā māṁ śāntim ṛcchati

bhoktāram—beneficiario; yajña—sacrificios; tapasām—de penitencias y austeridades; sarva-loka—todos los planetas con sus respectivos semidioses; maheśvaram—el Señor Supremo; suhṛdam—benefactor; sarva—todas; bhūtānām—de las entidades vivientes; jñātvā—conociendo así; mam—a Mí (el Señor Kṛṣṇa); śāntim—alivio de los tormentos materiales; ṛcchati—logra.

Los sabios, conociéndome como el objetivo último de todos los sacrificios y austeridades, el Señor Supremo de todos los planetas y semidioses y el benefactor y bienqueriente de todas las entidades vivientes, logran el alivio de las angustias de las miserias materiales.

Las almas condicionadas que se encuentran dentro de las garras de la energía ilusoria, están ansiosas de obtener paz en el mundo material, pero no conocen la fórmula para la paz, la cual se explica en esta parte del Bhagavad-gītā. La mejor fórmula para la paz es sencillamente ésta: el Señor Kṛṣṇa es el beneficiario de todas las actividades humanas. El hombre debe ofrecerlo todo al servicio trascendental del Señor porque Él es el propietario de todos los planetas y sus respectivos semidioses. Nadie es más grande que Él. Él es más grande que los más grandes de los semidioses, el Señor Śiva y el Señor Brahmā. En los Vedas se describe al Señor Supremo como tam īśvarāṇāṁ paramam maheśvaram. Bajo el hechizo de la ilusión, las entidades vivientes tratan de ser señores de todo lo que contemplan, pero en realidad están dominados por la energía material del Señor. El Señor es el amo de la naturaleza material y las almas condicionadas están bajo las severas leyes de la naturaleza material. A menos que uno entienda esta cruda realidad, no será posible alcanzar la paz en el mundo ya sea individual o colectivamente. Este es el sentido de la conciencia de Kṛṣṇa: el Señor Kṛṣṇa es el predominador supremo y todas las entidades vivientes, incluyendo a los grandes semidioses, son Sus subordinados. Uno puede alcanzar la paz perfecta únicamente en completa conciencia de Kṛṣṇa. Este Quinto Capítulo es una explicación práctica de la conciencia de Kṛṣṇa, conocida generalmente como karma-yoga. Aquí se contesta a la pregunta de la especulación mental con respecto a cómo el karma-yoga puede dar la liberación. Trabajar en conciencia de Kṛṣṇa es trabajar con pleno conocimiento del Señor como el predominador. Dicho trabajo no es diferente del conocimiento trascendental. La conciencia de Kṛṣṇa directa es bhakti-yoga; el jñāna-yoga es un sendero que conduce al bhakti-yoga. Conciencia de Kṛṣṇa significa trabajar con pleno conocimiento de la relación de uno con el Absoluto Supremo y la perfección de esta conciencia es el conocimiento completo de Kṛṣṇa, o la Suprema Personalidad de Dios. Un alma pura es el sirviente eterno de Dios como Su parte o porción fragmentaria y se pone en contacto con māyā (ilusión) debido al deseo de enseñorearse sobre māyā y esa es la causa de sus muchos sufrimientos. Mientras uno está en contacto con la materia, tiene que hacer su trabajo en términos de las necesidades materiales. La conciencia de Kṛṣṇa sin embargo, conduce a la vida espiritual incluso mientras nos encontramos dentro de la jurisdicción de la materia, pues es un despertar de la existencia espiritual mediante la práctica en el mundo material. Cuanto más avanzamos, más nos liberamos de las garras de la materia. El Señor no es parcial con nadie. Todo depende de que se lleven a cabo los deberes prácticos, intentando controlar los sentidos y conquistando la influencia del deseo y de la ira. Y al alcanzar la conciencia de Kṛṣṇa, mediante el control de las pasiones mencionadas anteriormente, uno permanece realmente en la etapa trascendental o brahman-nirvāṇa. El misticismo óctuple del yoga se practica automáticamente en la conciencia de Kṛṣṇa porque se cumple su propósito último. En la práctica de yama, niyama, āsana, pratyāhāra, dhyāna, dhāraṇā, prāṇāyāma y samādhi, hay un proceso gradual de elevación. Pero estos solo son un prefacio a la perfección que se alcanza a través

del servicio devocional, el cual es lo único que puede otorgar la paz al ser humano. Es la perfección más elevada de la vida.

Así terminan los Significados Bhaktivedanta correspondientes al Quinto Capítulo del Śrīmad-Bhagavad-gītā, en relación con el Karma-yoga, o la Acción en Conciencia de Kṛṣṇa.

Bg 5.3

ज्ञेयः स नित्यसंन्यासी यो न द्वेष्टि न काङ्क्षति ।
निर्द्वन्द्वो हि महाबाहो सुखं बन्धात्प्रमुच्यते ॥३॥

jñeyaḥ sa nitya-sannyāsī
yo na dveṣṭi na kāṅkṣati
nirdvandvo hi mahā-bāho
sukhaṁ bandhāt pramucyate

jñeyaḥ—ha de saberse; saḥ—él; nitya—siempre; sannyāsī—renunciante; yaḥ—quien; na—nunca; dveṣṭi—aborrece; na—ni; kāṅkṣati—desea; nirdvandvaḥ—libre de todas las dualidades; hi—ciertamente; mahā-bāho—¡oh, el de los poderosos brazos!; sukham—con alegría; bandhāt—del cautiverio; pramucyate—se libera por completo.

A quién ni odia ni desea los frutos de sus actividades se le conoce como alguien que siempre es renunciante. Tal persona, liberada de todas las dualidades, supera fácilmente el cautiverio material y está completamente liberada, ¡oh Arjuna, el de los poderosos brazos!

Quién está completamente situado en conciencia de Kṛṣṇa es siempre un renunciante porque no siente ni odio ni deseo por los resultados de sus acciones. Dicho renunciante, dedicado al servicio amoroso trascendental del Señor, está completamente cualificado con conocimiento porque conoce su posición constitucional en su relación con Kṛṣṇa. Él sabe perfectamente bien que Kṛṣṇa es el todo y que él es parte y porción de Kṛṣṇa. Dicho conocimiento es perfecto porque es correcto tanto cualitativa como cuantitativamente. El concepto de unidad con Kṛṣṇa es incorrecto porque la parte no puede ser igual al todo. El conocimiento de que eres uno en calidad, pero diferente en cantidad, es conocimiento trascendental correcto que conduce a ser completo en sí mismo, sin tener nada a que aspirar, ni nada que lamentar. En su mente no existe dualidad, pues cualquier cosa que haga la hace para Kṛṣṇa. Estando así libre de la plataforma de las dualidades, él está liberado –incluso en este mundo material.

Bg 5.4

साङ्ख्ययोगौ पृथग्बालाः प्रवदन्ति न पण्डिताः ।
एकमप्यास्थितः सम्यगुभयोर्विन्दते फलम् ॥४॥

sāṅkhya-yogau pṛthag bālāḥ
pravadanti na paṇḍitāḥ
ekam apy āsthitaḥ samyag
ubhayor vindate phalam

sāṅkhya—estudio analítico del mundo material; yogau—trabajo que se hace como servicio devocional; pṛthak—diferente; bālāḥ—los poco inteligentes; pravadanti—dicen; na—nunca; paṇḍitāḥ—los eruditos; ekam—en uno; api—aunque; āsthitaḥ—estando situado; samyak—completo; ubhayoḥ—de ambos; vindate—disfruta; phalam—el resultado.

Solo los ignorantes hablan del karma-yoga y del servicio devocional como algo diferente del estudio analítico del mundo material (sāṅkhya). Aquellos que en realidad son eruditos dicen que quién se consagra bien a uno de estos senderos, logra los resultados de ambos.

La finalidad del estudio analítico del mundo material es encontrar al alma de la existencia. El alma del mundo material es Viṣṇu, la Superalma. El servicio devocional al Señor implica servicio a la Superalma. Un proceso es encontrar la raíz del árbol y el siguiente es regar la raíz. El verdadero estudiante de la filosofía sāṅkhya encuentra la raíz del mundo material, Viṣṇu y entonces con conocimiento perfecto, se ocupa en el servicio del Señor. Por lo tanto, en esencia, no hay diferencia entre los dos porque la meta de ambos es Viṣṇu. Aquellos que no conocen la finalidad última dicen que los propósitos del sāṅkhya y del karma-yoga no son iguales, pero aquel que es sabio conoce la finalidad unificadora en estos diferentes procesos.

Bg 5.5

यत्साङ्ख्यैः प्राप्यते स्थानं तद्योगैरपि गम्यते ।
एकं साङ्ख्यं च योगं च यः पश्यति स पश्यति ॥५॥

yat sāṅkhyaiḥ prāpyate sthānaṁ
tad yogair api gamyate
ekaṁ sāṅkhyaṁ ca yogaṁ ca
yaḥ paśyati sa paśyati

yat—que; sāṅkhyaiḥ—por medio de la filosofía sāṅkhya; prāpyate—se alcanza; sthānam—lugar; tat—eso; yogaiḥ—mediante el servicio devocional; api—también; gamyate—uno puede alcanzar; ekam—uno; sāṅkhyam—estudio analítico; ca—y; yogam—acción con devoción; ca—y; yaḥ—aquel que; paśyati—ve; saḥ—él; paśyati—realmente ve.

Aquel que sabe que la posición que se alcanza por medio de la renunciación también se puede lograr mediante el trabajo en servicio devocional y que por lo tanto, ve que el sendero de la devoción y el sendero de la renunciación son uno, ve las cosas tal como son.

El verdadero propósito de las investigaciones filosóficas es encontrar la meta última de la vida. Ya que la meta última de la vida es la autorrealización, no existe diferencia alguna entre las conclusiones a las que se llega a través de ambos procesos. Por medio de la investigación filosófica sāṅkhya, uno llega a la conclusión de que la entidad viviente no es parte y porción del mundo material, sino del espíritu supremo total. Por consiguiente, el alma espiritual no tiene nada que ver con el mundo material; sus acciones deben tener alguna relación con el Supremo. Cuando ella actúa en conciencia de Kṛṣṇa, está situada realmente en su posición constitucional. En el primer proceso del sāṅkhya, uno tiene que desapegarse de la materia y en el proceso del yoga devocional uno tiene que apegarse al trabajo de Kṛṣṇa. En realidad ambos procesos son lo mismo, aunque superficialmente un proceso parezca implicar desapego y el otro parezca implicar apego. Sin embargo, el desapego de la materia y el apego a Kṛṣṇa son una y la misma cosa. Aquel que puede ver esto, ve las cosas tal como son.

Bg 5.6

संन्यासस्तु महाबाहो दुःखमाप्तुमयोगतः ।
योगयुक्तो मुनिर्ब्रह्म नचिरेणाधिगच्छति ॥६॥

sannyāsas tu mahā-bāho
duḥkham āptum ayogataḥ
yoga-yukto munir brahma
na cireṇādhigacchati

sannyāsaḥ—la orden de vida de renuncia; tu—pero; mahā-bāho—¡oh el de los poderosos brazos!; duḥkham—sufrimiento; āptum—estando afligido por; ayogataḥ—sin servicio devocional; yoga-yuktaḥ—aquel que está ocupado en el servicio devocional; muniḥ—pensador; brahma—el Supremo; na—sin; cireṇa—demora; adhigacchati—llega.

A menos que uno se dedique al servicio devocional del Señor, la mera renuncia a las actividades no puede hacerle feliz. Los sabios, purificados por las obras devocionales, alcanzan sin demora al Supremo.

Hay dos clases de sannyāsīs, o personas situadas en la orden de vida de renuncia. Los sannyāsīs Māyāvādī se ocupan en el estudio de la filosofía sāṅkhya, mientras

que los sannyāsīs Vaiṣṇava se dedican al estudio de la filosofía del Bhāgavatam, la cual proporciona el comentario correcto sobre los Vedānta-sūtras. Los sannyāsīs Māyāvādī también estudian los Vedānta-sūtras, pero usan su propio comentario llamado Śārīraka-bhāṣya, escrito por Śaṅkarācārya. Los estudiantes de la escuela Bhāgavata se dedican al servicio devocional del Señor de acuerdo con las regulaciones pāñcarātrikī y por eso, los sannyāsīs Vaiṣṇava tienen múltiples ocupaciones en el servicio trascendental del Señor. Los sannyāsīs Vaiṣṇava no tienen nada que ver con las actividades materiales y sin embargo, ellos realizan diversas actividades en su servicio devocional al Señor. Pero los sannyāsīs Māyāvādī, ocupados en los estudios de sāṅkhya, Vedānta y la especulación, no pueden saborear el servicio trascendental del Señor. Debido a que sus estudios resultan muy tediosos, a veces se cansan de la especulación sobre el Brahman y de este modo se refugian en el Bhāgavatam sin la comprensión adecuada. En consecuencia, su estudio del Śrīmad-Bhāgavatam se vuelve problemático. Todas las especulaciones áridas y las interpretaciones impersonales por medios artificiales, son inútiles para los sannyāsīs Māyāvādī. Los sannyāsīs Vaiṣṇava, quienes se ocupan en el servicio devocional, son felices en el desempeño de sus deberes trascendentales y tienen garantizado que por último entrarán en el reino de Dios. A veces, los sannyāsīs Māyāvādī caen del sendero de la autorrealización y entran de nuevo en actividades materiales de naturaleza filantrópica y altruista, las cuales no son más que ocupaciones materiales. Por lo tanto, la conclusión es que aquellos que están ocupados en la conciencia de Kṛṣṇa, están mejor situados que los sannyāsīs ocupados en la simple especulación sobre el Brahman, aunque ellos también vienen a la conciencia de Kṛṣṇa después de muchos nacimientos.

Bg 5.7

योगयुक्तो विशुद्धात्मा विजितात्मा जितेन्द्रियः ।
सर्वभूतात्मभूतात्मा कुर्वन्नपि न लिप्यते ॥७॥

yoga-yukto viśuddhātmā
vijitātmā jitendriyaḥ
sarvabhūtātmabhūtātmā
kurvann api na lipyate

yoga-yuktaḥ—ocupado en el servicio devocional; viśuddha-ātmā—un alma purificada; vijita-ātmā—autocontrolado; jita-indriyaḥ—habiendo conquistado los sentidos; sarvabhūta-ātmabhūta-ātmā—compasivo con todas las entidades vivientes; kurvan api—aunque ocupado en trabajo; na—nunca; lipyate—se enreda.

Aquel que trabaja con devoción, que es un alma pura y que controla su mente y sus sentidos, es querido por todos y todos le son queridos. Aunque siempre trabaja, dicho hombre jamás se enreda.

Aquel que está en el sendero de la liberación mediante la conciencia de Kṛṣṇa, es muy querido por todo ser viviente y todo ser viviente es querido por él. Esto se debe a su conciencia de Kṛṣṇa. Dicha persona no puede pensar que ningún ser viviente

está separado de Kṛṣṇa, así como las hojas y las ramas de un árbol no están separadas del árbol. Ella sabe muy bien que al regar la raíz del árbol, el agua se distribuirá a todas las hojas y ramas, o que al proveer de alimento al estómago, la energía se distribuye automáticamente por todo el cuerpo. Porque uno que trabaja en conciencia de Kṛṣṇa es el sirviente de todos, él es muy querido por todo el mundo. Y porque todo el mundo está satisfecho con su trabajo, su conciencia es pura. Debido a que su conciencia es pura, su mente está completamente controlada. Y porque su mente está controlada, sus sentidos también están controlados. Ya que su mente está siempre fija en Kṛṣṇa, no hay posibilidad de que se desvíe de Kṛṣṇa. Tampoco existe la posibilidad de que ocupe sus sentidos en asuntos ajenos al servicio del Señor. No le gusta oír nada que no sean temas relacionados con Kṛṣṇa; no le gusta comer nada que no esté ofrecido a Kṛṣṇa; y no desea ir a ningún sitio si no está relacionado con Kṛṣṇa. Por consiguiente, sus sentidos están controlados. Un hombre de sentidos controlados no puede ser ofensivo con nadie. Uno se podría preguntar, «¿por qué entonces Arjuna fue ofensivo con otros (en la batalla)? ¿Acaso él no estaba situado en conciencia de Kṛṣṇa?». Arjuna solo fue ofensivo superficialmente porque (como ya se explicó en el Segundo Capítulo), todas las personas reunidas en el campo de batalla continuarían viviendo individualmente, ya que al alma no se la puede matar. Entonces, espiritualmente no se mató a nadie en el campo de batalla de Kurukṣetra. Solo cambiaron sus vestimentas bajo la orden de Kṛṣṇa, quien estaba presente personalmente. Por lo tanto Arjuna, mientras luchaba en el campo de batalla de Kurukṣetra, en realidad no luchaba en absoluto; él simplemente estaba llevando a cabo las órdenes de Kṛṣṇa en completa conciencia de Kṛṣṇa. Dicha persona nunca se enreda en las reacciones del trabajo.

Bg 5.8-9

नैव किञ्चित्करोमीति युक्तो मन्येत तत्त्ववित् ।
पश्यञ्शृण्वन्स्पृशञ्जिघ्रन्नश्नन्गच्छन्स्वपञ्श्वसन् ॥८॥
प्रलपन्विसृजन्गृह्णन्नुन्मिषन्निमिषन्नपि ।
इन्द्रियाणीन्द्रियार्थेषु वर्तन्त इति धारयन् ॥९॥

naiva kiñcit karomīti
yukto manyeta tattva-vit
paśyañ śṛṇvan spṛśañ jighrann
aśnan gacchan svapan śvasan
pralapan visṛjan gṛhṇann
unmiṣan nimiṣann api
indriyāṇīndriyārtheṣu
vartanta iti dhārayan

na—nunca; eva—ciertamente; kiñcit—cualquier cosa; karomi—hago; iti—así pues; yuktaḥ—ocupado en conciencia divina; manyeta—piensa; tattvavit—quien conoce la verdad; paśyan—viendo; śṛṇvan—oyendo; spṛśan—tocando; jighran—oliendo; aśnan—comiendo; gacchan—yendo; svapan—soñando; śvasan—respirando; pralapan—hablando; visṛjan—abandonando; gṛhṇan—aceptando; unmiṣan—abriendo; nimiṣan—cerrando; api—a pesar de; indriyāṇi—los sentidos; indriya-artheṣu—en la gratificación de los sentidos; vartante—dejad que se ocupen así; iti—así pues; dhārayan—considerando.

Una persona en conciencia divina, aunque se ocupe en ver, oír, tocar, oler, comer, desplazarse, dormir y respirar, siempre sabe dentro de sí que en realidad no hace nada en absoluto. Pues mientras habla, evacúa, recibe, abre o cierra sus ojos, siempre sabe que únicamente son los sentidos materiales los que se ocupan en sus objetos y que ella está aparte de ellos.

Una persona en conciencia de Kṛṣṇa es pura en su existencia, por consiguiente, no tiene nada que ver con ningún trabajo que depende de las cinco causas inmediatas y remotas: el ejecutor, el trabajo, la situación, el esfuerzo y la providencia. Esto es debido a que ella se ocupa en el servicio trascendental amoroso de Kṛṣṇa. Aunque ella aparentemente actúe con su cuerpo y sus sentidos, siempre es consciente de su posición verdadera, la cual es la actividad espiritual. En la conciencia material los sentidos se ocupan en la gratificación sensorial, pero en la conciencia de Kṛṣṇa los sentidos se ocupan en la satisfacción de los sentidos de Kṛṣṇa. Por lo tanto, la persona consciente de Kṛṣṇa siempre es libre, aunque parezca estar ocupada en los objetos de los sentidos. Actividades tales como ver, oír, hablar, evacuar, etc., son acciones de los sentidos funcionales. A una persona consciente de Kṛṣṇa nunca le afectan las acciones de los sentidos. Ella no puede hacer ningún acto excepto en el servicio del Señor porque sabe que es el sirviente eterno del Señor.