Capítulo 3 · 38 / 43
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धूमेनाव्रियते वह्निर्यथादर्शो मलेन च ।
यथोल्बेनावृतो गर्भस्तथा तेनेदमावृतम् ॥३८॥
dhūmenāvriyate vahnir
yathādarśo malena ca
yatholbenāvṛto garbhas
tathā tenedam āvṛtam
dhūmena—por el humo; āvriyate—cubierto; vahniḥ—fuego; yathā—tal como; ādarśaḥ—espejo; malena—por el polvo; ca—también; yathā—tal como; ulbena—por el vientre; āvṛtaḥ—es cubierto; garbhaḥ—embrión; tathā—así; tena—por esa lujuria; idam—esta; āvṛtam—es cubierta.
Así como al fuego lo cubre el humo, como a un espejo lo cubre el polvo, o como al embrión le cubre el vientre, de forma similar, a la entidad viviente la cubren diferentes grados de esta lujuria.
Hay tres grados de cubiertas que oscurecen la conciencia pura de la entidad viviente. Estas cubiertas no son más que diferentes manifestaciones de la lujuria, como el humo en el fuego, el polvo en el espejo y el vientre alrededor del embrión. Cuando la lujuria se compara con el humo, se debe entender que el fuego de la chispa viviente se puede percibir un poco. En otras palabras, cuando la entidad viviente exhibe ligeramente su conciencia de Kṛṣṇa, se la puede comparar al fuego cubierto por humo. Aunque donde hay humo tiene que haber fuego, no hay ninguna manifestación evidente del fuego en la etapa preliminar. Este estado es comparado al principio de la conciencia de Kṛṣṇa. El polvo del espejo se refiere al proceso de limpieza del espejo de la mente mediante muchos métodos espirituales. El mejor proceso es cantar los santos nombres del Señor. El embrión cubierto por el vientre es una analogía que ilustra una situación de desamparo, ya que el niño en el vientre está tan indefenso que ni siquiera puede moverse. La condición de vida en esa etapa puede compararse a la de los árboles. Los árboles también son entidades vivientes, pero han sido puestos en esa condición de vida debido a una exhibición de lujuria tan grande, que están casi totalmente carentes de conciencia. El espejo cubierto se compara a las aves y a las bestias y el fuego cubierto por el humo se compara al ser humano. En la forma de ser humano, la entidad viviente puede revivir un poco su conciencia de Kṛṣṇa y si evoluciona más, puede encender el fuego de la vida espiritual en la forma humana de vida. Mediante un trato cuidadoso del humo en el fuego, este se puede encender. Así pues, la forma de vida humana es una oportunidad para que la entidad viviente escape del enredo de la existencia material. En la forma de vida humana, uno puede conquistar al enemigo, la lujuria, por medio del cultivo de la conciencia de Kṛṣṇa bajo una guía capaz.