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Capítulo 7 · 16 / 30

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चतुर्विधा भजन्ते मां जनाः सुकृतिनोऽर्जुन ।
आर्तो जिज्ञासुरर्थार्थी ज्ञानी च भरतर्षभ ॥१६॥

catur-vidhā bhajante māṁ
janāḥ sukṛtino’rjuna
ārto jijñāsur arthārthī
jñānī ca bharatarṣabha

catuḥ-vidhāḥ—cuatro clases de; bhajante—prestan servicios; mām—a Mí; janāḥ—personas; sukṛtinaḥ—aquellos que son piadosos; arjuna—¡oh, Arjuna!; ārtaḥ—el afligido; jijñasuḥ—el inquisitivo; artha-arthī—aquel que desea ganancias materiales; jñānī—aquel que conoce las cosas tal como son; ca—también; bharatarṣabha—¡oh, grande entre los descendientes de Bharata!

¡Oh mejor entre los Bhāratas! (Arjuna), cuatro clases de hombres piadosos Me prestan servicio devocional: el afligido, el que desea riqueza, el inquisitivo y aquel que busca conocimiento del Absoluto.

En contraste con los malvados, estos se adhieren a los principios regulativos de las escrituras y se llaman sukṛtina, los que obedecen las reglas y regulaciones de las escrituras, de la moral y de las leyes sociales y que están más o menos consagrados al Señor Supremo. De entre estos hay cuatro clases de hombres –aquellos que a veces están afligidos, aquellos que necesitan dinero, aquellos que a veces son inquisitivos y aquellos que a veces buscan conocimiento de la Verdad Absoluta. Dichas personas se acercan bajo diferentes condiciones al Señor Supremo para prestar servicio devocional. Ellos no son devotos puros porque tienen alguna aspiración que satisfacer a cambio del servicio devocional. El servicio devocional puro carece de toda aspiración y deseo de ganancia material. El Bhakti-rasāmṛta-sindhu define la devoción pura así:

anyābhilāṣitāśūnyaṁ jñāna-karmādy-anāvṛtam ānukūlyena kṛṣṇānuśīlanaṁ bhaktir uttamā.

«Uno debe prestar servicio trascendental amoroso al Señor Supremo Kṛṣṇa, de una manera favorable y sin deseo de ganancia o beneficio material por medio de actividades fruitivas o de especulación filosófica. Eso es llamado servicio devocional puro». Cuando estas cuatro clases de personas se acercan al Señor Supremo para prestar servicio devocional y se purifican por completo debido a la compañía de un devoto puro, ellos también se vuelven devotos puros. En cuanto a los bribones se refiere, para ellos el servicio devocional es muy difícil porque sus vidas son irregulares, egoístas y sin metas espirituales. Pero incluso algunos de ellos, cuando fortuitamente entran en contacto con un devoto puro, también se vuelven devotos puros. Aquellos que están siempre ocupados en actividades fruitivas, se acercan al Señor con aflicción material, se relacionan con devotos puros y en su aflicción se vuelven devotos del Señor. Aquellos que simplemente están frustrados, a veces también llegan a contactar con los devotos puros y se vuelven inquisitivos por saber sobre Dios. Similarmente, cuando los filósofos áridos se frustran en todos los terrenos del conocimiento, a veces desean aprender sobre Dios y se dirigen al Señor Supremo para prestarle servicio devocional y así trascienden el conocimiento del Brahman

impersonal y del Paramātmā localizado y llegan al concepto personal de Dios por la gracia del Señor Supremo o por la de Su devoto puro. En general, cuando los afligidos, los inquisitivos, los que buscan conocimiento y aquellos que necesitan dinero, se liberan de todos los deseos materiales y cuando entienden plenamente que la remuneración material no tiene nada que ver con el mejoramiento espiritual, se vuelven devotos puros. Mientras no se alcance dicha etapa purificada, los devotos en el servicio trascendental del Señor están contaminados con las actividades fruitivas y buscan conocimiento mundano, etc. Así pues, es preciso trascender todo esto antes de que se pueda llegar a la etapa del servicio devocional puro.