Capítulo 10 · 27 / 40
10.29
अनन्तश्चास्मि नागानां वरुणो यादसामहम् ।
पितॄणामर्यमा चास्मि यमः संयमतामहम् ॥२९॥
anantaś cāsmi nāgānāṁ
varuṇo yādasām aham
pitṝṇām aryamā cāsmi
yamaḥ saṁyamatām aham
anantaḥ—Ananta; ca—también; asmi—Yo soy; nāgānām—de todas las serpientes; varuṇaḥ—el semidiós que controla el agua; yādasām—de todos los seres acuáticos; aham—Yo soy; pitṝṇām—de los antepasados; aryamā—Aryamā; ca—además; asmi—Yo soy; yamaḥ—el controlador de la muerte; saṁyamatām—de todos los reguladores; aham—Yo soy.
De las serpientes celestiales Nāga, soy Ananta; de las deidades acuáticas Yo soy Varuṇa. De los difuntos ancestros soy Aryamā y entre los que hacen cumplir la ley, Yo soy Yama, el señor de la muerte.
Entre las muchas serpientes celestiales Nāga, Ananta es la más importante, así como lo es Varuṇa entre los seres acuáticos. Ambos representan a Kṛṣṇa. También existe un planeta de antepasados donde preside Aryamā, quien representa a Kṛṣṇa. Hay muchas entidades vivientes que castigan a los malhechores y entre ellas Yama es la principal. Yama está situado en un planeta cerca de este planeta terrestre y después de la muerte aquellos que son muy pecaminosos son llevados allí y Yama dispone diferentes tipos de castigo para ellos.