Capítulo 13 · 6 / 29
13.8-12
अमानित्वमदम्भित्वमहिंसा क्षान्तिरार्जवम् ।
आचार्योपासनं शौचं स्थैर्यमात्मविनिग्रहः ॥८॥
इन्द्रियार्थेषु वैराग्यमनहंकार एव च ।
जन्ममृत्युजराव्याधिदुःखदोषानुदर्शनम् ॥९॥
असक्तिरनभिष्वङ्गः पुत्रदारगृहादिषु ।
नित्यं च समचित्तत्वमिष्टानिष्टोपपत्तिषु ॥१०॥
मयि चानन्ययोगेन भक्तिरव्यभिचारिणी ।
विविक्तदेशसेवित्वमरतिर्जनसंसदि ॥११॥
अध्यात्मज्ञाननित्यत्वं तत्त्वज्ञानार्थदर्शनम् ।
एतज्ज्ञानमिति प्रोक्तमज्ञानं यदतोऽन्यथा ॥१२॥
amānitvam adambhitvam
ahiṁsā kṣāntir ārjavam
ācāryopāsanaṁ śaucaṁ
sthairyam ātma-vinigrahaḥ
indriyārtheṣu vairāgyam
anahaṅkāra eva ca
janma-mṛtyu-jarā-vyādhi-
duḥkha-doṣānudarśanam
asaktir anabhiṣvaṅgaḥ
putra-dāra-gṛhādiṣu
nityaṁ ca sama-cittatvam
iṣṭāniṣṭopapattiṣu
mayi cānanya yogena
bhaktir avyabhicāriṇī
vivikta-deśa-sevitvam
aratir jana-saṁsadi
adhyātma-jñāna-nityatvaṁ
tattva-jñānārtha-darśanam
etaj jñānam iti proktam
ajñānaṁ yad ato’nyathā
amānitvam—humildad; adambhitvam—ausencia de orgullo; ahiṁsā—no violencia; kṣāntiḥ—tolerancia; ārjavam—sencillez; ācārya-upāsanam—acercarse a un maestro espiritual fidedigno; śaucam—limpieza; sthairyam—constancia; ātma-vinigrahaḥ—control; indriya-artheṣu—en lo que respecta a los sentidos; vairāgyam—renunciación; anahaṅkāraḥ—estar sin egoísmo falso; eva—ciertamente; ca—también; janma—nacimiento; mṛtyu—muerte; jarā—vejez; vyādhi—enfermedad; duḥkha—aflicción; doṣa—falta; anudarśanam—observando; asaktiḥ—sin apego; anabhiṣvaṅgaḥ—sin compañía; putra—hijo; dāra—esposa; gṛha-ādiṣu—hogar, etc; nityam—eterno; ca—también; samacittatvam—equilibrio; iṣṭa—deseable; aniṣṭa—indeseable; upapattiṣu—habiendo obtenido; mayi—a Mí; ca—también; ananya-yogena—mediante el servicio devocional; bhaktiḥ—devoción; avyabhicāriṇī—constante, pura; vivikta—solitarios; deśa—lugar; sevitvam—aspirando; aratiḥ—sin apego; jana—la gente en general; sa sadi—masa; adhyātma—con respecto al yo; jñāna—conocimiento; nityatvam—eternidad; tattva-jñāna—conocimiento de la verdad; artha—el objeto; darśanam—filosofía; etat—todo esto; jñānam—conocimiento; iti—así pues; proktam—declarado; ajñānam—ignorancia; yat—aquello que; ataḥ—de esto; anyathā—otros.
Humildad, carencia de orgullo, no violencia, tolerancia, sencillez, acercarse a un maestro espiritual fidedigno, limpieza, constancia y autocontrol; renunciación a los objetos de la gratificación de los sentidos, ausencia de ego falso, percepción de lo malos que son el nacimiento, la enfermedad, la vejez y la muerte; desapego de los hijos, de la esposa, del hogar y todo lo demás, estabilidad mental ante los eventos placenteros o desagradables; devoción constante y pura por Mí, recurrir a los lugares solitarios, desapego de la masa general de personas; aceptar la importancia de la autorrealización, y la búsqueda filosófica de la verdad absoluta –así Yo declaro que todo esto es conocimiento y lo que es contrario a esto es ignorancia.
Algunos hombres poco inteligentes a veces confunden este proceso de conocimiento con la interacción del campo de actividad. Pero en realidad, este es el verdadero proceso de conocimiento. Si uno acepta este proceso, entonces existe la posibilidad de llegar a la Verdad Absoluta. Esto no es la interacción de los diez elementos, como se describió anteriormente. Este es, en realidad, el medio para salir de ella. De todas las descripciones del proceso de conocimiento, el punto más importante está escrito en la primera línea del décimo verso: el proceso del conocimiento culmina en el servicio devocional puro al Señor. Por lo tanto, si uno no se acerca, o si uno no es capaz de acercarse al servicio trascendental del Señor entonces los otros diecinueve factores no tienen ningún valor en particular. Pero si uno adopta el servicio devocional con plena conciencia de Kṛṣṇa, los otros diecinueve factores del conocimiento automáticamente se desarrollan en su interior. El principio de aceptar a un maestro espiritual, tal como se menciona en el séptimo verso, es esencial. Incluso para aquel que adopta el servicio devocional este principio es de la mayor importancia. La vida trascendental empieza cuando uno acepta a un maestro espiritual fidedigno. La Suprema Personalidad de Dios Śrī Kṛṣṇa, claramente afirma aquí que este proceso de conocimiento es el verdadero camino. Cualquier cosa que se especule más allá de esto es una necedad. En lo que se refiere al conocimiento aquí explicado, los factores pueden ser analizados de la siguiente manera: humildad significa que uno no debe estar ansioso por tener la satisfacción de recibir honores de los demás. El concepto material de la vida nos hace estar muy ansiosos por recibir honores de los demás, pero desde el punto de vista del hombre que está situado en el conocimiento perfecto –que sabe que no es este cuerpo– cualquier cosa, honor o deshonor en relación con el cuerpo, es inútil. Uno no debe estar ansiando este engaño material. La gente está muy ansiosa de ser famosa por su religión y por consiguiente, a veces se observa que sin entender los principios de religión uno ingresa en algún grupo, el cual en realidad no sigue los principios de la religión y luego quiere proclamarse mentor religioso. En lo que respecta al verdadero avance en la ciencia espiritual, uno debe hacerse un examen para ver cuanto progresa. Él puede juzgar por estos factores. Generalmente se interpreta por no violencia el no matar ni destruir el cuerpo, pero en realidad no violencia significa no causar sufrimiento a los demás. La gente en general está atrapada por la ignorancia en el concepto material de la vida y sufre perpetuamente las aflicciones materiales. Entonces, a menos que uno eleve a la gente al conocimiento espiritual, él está practicando la violencia. Uno debe hacer lo más que pueda para distribuir verdadero conocimiento a la gente, para que puedan iluminarse y dejar este enredo material. Eso es no violencia. Tolerancia significa que uno debe practicar el soportar el deshonor y el insulto de los demás. Si uno se ocupa en el avance del conocimiento espiritual, habrá muchos insultos y mucha deshonra por parte de los demás. Esto es de esperar porque la naturaleza material está constituida así. Incluso un niño como Prahlāda, quien con solo cinco años de edad se ocupaba en el cultivo del conocimiento espiritual, se vio en peligro cuando su padre se volvió antagonista de su devoción. El padre trató de matarle de muchas formas, pero Prahlāda lo toleró. Entonces, para avanzar en el conocimiento espiritual puede que haya muchos impedimentos, pero debemos ser tolerantes y continuar nuestro progreso con determinación. Sencillez quiere decir que, sin diplomacia, uno debe ser tan directo que pueda exponer la verdad tal como es, incluso a un enemigo. En lo que se refiere a la aceptación de un maestro espiritual, eso es esencial porque sin la instrucción de un maestro espiritual fidedigno, uno no puede progresar en la ciencia espiritual. Uno debe acercarse a un maestro espiritual con toda humildad y ofrecerle toda clase de servicios para que él se complazca en otorgar sus bendiciones al discípulo. Debido a que el maestro espiritual fidedigno es un representante de Kṛṣṇa, si él otorga cualquier bendición a su discípulo, eso hará que el discípulo avance inmediatamente sin que el discípulo siga los principios regulativos. O bien, los principios regulativos serán más fáciles para aquel que ha servido al maestro espiritual sin reservas. La limpieza es esencial para hacer avance en la vida espiritual. Hay dos clases de limpieza: externa e interna. La limpieza externa significa tomar un baño, pero para la limpieza interna uno tiene que pensar siempre en Kṛṣṇa y cantar Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare. Este proceso limpia la mente del polvo acumulado del karma pasado. Constancia significa que uno debe ser muy determinado para progresar en la vida espiritual. Sin dicha determinación, uno no puede hacer un progreso tangible. Y autocontrol quiere decir que uno no debe aceptar nada que sea perjudicial para el sendero del progreso espiritual. Uno debe acostumbrarse a hacer esto y rechazar cualquier cosa que esté en contra del sendero del progreso espiritual. Esto es verdadera renunciación. Los sentidos son tan fuertes que siempre están ansiosos por la gratificación sensorial. Uno no debe complacer estas exigencias las cuales no son necesarias. Los sentidos solo se deben gratificar para mantener el cuerpo apto de manera que uno pueda desempeñar su deber de avanzar en la vida espiritual. El sentido más importante e incontrolable es la lengua. Si uno puede controlar la lengua, entonces hay grandes posibilidades que controle los demás sentidos. La función de la lengua es saborear y vibrar. Por lo tanto, mediante una regulación sistemática, la lengua siempre debe ocuparse en saborear los remanentes de los alimentos ofrecidos a Kṛṣṇa y en cantar Hare Kṛṣṇa. En lo que respecta a los ojos, no se les debe permitir ver nada más que la hermosa forma de Kṛṣṇa. Eso controlará los ojos. De forma similar, los oídos deben ocuparse en escuchar sobre Kṛṣṇa y la nariz en oler las flores ofrecidas a Kṛṣṇa. Este es el proceso del servicio devocional y aquí se entiende que el Bhagavad-gītā simplemente expone la ciencia del servicio devocional. El servicio devocional es el objetivo principal y exclusivo. Los comentaristas del Bhagavad-gītā que carecen de inteligencia tratan de desviar la mente del lector hacia otros temas, pero no existe ningún otro tema en el Bhagavad-gītā aparte del servicio devocional. Ego falso significa aceptar este cuerpo como uno mismo. Cuando uno entiende que no es este cuerpo y que es alma espiritual, ese es el ego verdadero. El ego existe. El ego falso se condena, pero no así el ego verdadero. En la literatura Védica se dice: ahaṁ brahmāsmi. Yo soy Brahman, yo soy espíritu. Este «yo soy», el sentido del yo, también existe en la etapa liberada de la autorrealización. Este sentido de «yo soy» es el ego, pero cuando el sentido de «yo soy» se aplica a este cuerpo falso, es el ego falso. Cuando el sentido del yo se aplica a la realidad, eso es verdadero ego. Hay algunos filósofos que dicen que debemos abandonar nuestro ego, pero no podemos abandonar nuestro ego porque ego significa identidad. Debemos, por supuesto, abandonar la falsa identificación con el cuerpo. Se debe tratar de entender el sufrimiento que supone aceptar el nacimiento, la enfermedad, la vejez y la muerte. En las diversas literaturas Védicas existen descripciones del nacimiento. En el Śrīmad-Bhāgavatam, el mundo del embrión, la permanencia del niño en el vientre de la madre, su sufrimiento, etc., todo se describe muy gráficamente. Se debe entender completamente que el nacimiento es doloroso. Debido a que olvidamos cuanto dolor hemos sufrido dentro del vientre de la madre, no creamos ninguna solución a la repetición del nacimiento y la muerte. De forma similar, a la hora de la muerte, existen toda clase de sufrimientos y estos también se mencionan en las escrituras autoritativas. Estos temas deben ser discutidos. Y en lo que a la enfermedad y a la vejez concierne, todo el mundo tiene experiencia práctica. Nadie quiere enfermar y nadie quiere envejecer, pero esto es inevitable. A menos que tengamos una visión pesimista de esta vida material, considerando el sufrimiento que hay en el nacimiento, en la muerte, en la vejez y en la enfermedad, no habrá estímulo para que avancemos en la vida espiritual. En lo que respecta al desapego de los hijos, de la esposa y del hogar, esto no quiere decir que uno no tenga que tener ningún sentimiento por ellos. Ellos son objetos naturales de afecto, pero cuando no son favorables para el progreso espiritual, entonces uno no debe apegarse a ellos. El mejor proceso para hacer el hogar agradable es la conciencia de Kṛṣṇa. Si uno está situado en plena conciencia de Kṛṣṇa, puede hacer que su hogar sea muy feliz porque este proceso de la conciencia de Kṛṣṇa es muy fácil. Uno solamente necesita cantar Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare, aceptar los remanentes de los alimentos ofrecidos a Kṛṣṇa, conversar sobre libros como el Bhagavad-gītā y el Śrīmad-Bhāgavatam y ocuparse en la adoración de la Deidad. Estas cuatro cosas nos harán felices. Uno debe educar a su familia de esta forma. Los miembros de la familia pueden sentarse por la mañana y por la noche y cantar juntos Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare. Si uno puede amoldar su vida familiar de esta forma para desarrollar conciencia de Kṛṣṇa, siguiendo estos cuatro principios, entonces no hay necesidad de cambiar de la vida de familia a la vida de renuncia. Pero si ésta no congenia, si no es favorable para el avance espiritual, entonces se debe abandonar la vida familiar. Uno debe sacrificarlo todo para comprender o servir a Kṛṣṇa, así como Arjuna lo hizo. Arjuna no quería matar a los miembros de su familia pero cuando entendió que su familia era un impedimento para su comprensión de Kṛṣṇa, aceptó la instrucción de Kṛṣṇa, luchó y los mató. En todos los casos, uno debe desapegarse de la felicidad y la aflicción de la vida familiar porque en este mundo nunca se puede ser completamente feliz ni completamente miserable. La felicidad y la aflicción son factores concomitantes de la vida material. Uno debe aprender a tolerar, tal como se aconseja en el Bhagavad-gītā. Uno nunca puede restringir el ir y venir de la felicidad y la aflicción, por lo tanto, uno debe estar desapegado del modo de vida materialista y automáticamente mantenerse equilibrado en ambos casos. Generalmente, cuando conseguimos algo deseable estamos muy felices y cuando obtenemos algo indeseable, nos afligimos. Pero si verdaderamente estamos situados en la posición espiritual, estas cosas no nos agitarán. Para llegar a esa plataforma tenemos que practicar servicio devocional inquebrantable; el servicio devocional a Kṛṣṇa sin desviación significa ocuparse en los nueve procesos del servicio devocional, cantar, escuchar, adorar, ofrecer respetos, etc., como se describió en el último verso del Noveno Capítulo. Se debe seguir ese proceso. Cuando uno se adapta al modo de vida espiritual, naturalmente no querrá mezclarse con hombres materialistas. Esto iría en contra de sus principios. Uno puede examinarse a sí mismo, viendo cuan inclinado está a vivir en un lugar solitario sin compañía indeseable. Naturalmente un devoto no tiene atracción por hacer deporte innecesariamente, o por ir al cine, o por disfrutar de algún acontecimiento social porque entiende que esto es simplemente una pérdida de tiempo. Hay muchos filósofos y eruditos investigadores que estudian la vida sexual o algún otro tema, pero de acuerdo al Bhagavad-gītā, dicho trabajo de investigación y especulación filosófica no tienen ningún valor. Eso es más o menos algo absurdo. De acuerdo al Bhagavad-gītā, uno debe hacer un estudio mediante la discreción filosófica sobre la naturaleza del alma. Uno debe estudiar para entender lo que concierne al propio yo. Eso es lo que aquí se recomienda.
En lo que concierne a la autorrealización, se afirma claramente aquí que el bhaktiyoga es especialmente práctico. Tan pronto como se habla de devoción, uno debe considerar la relación entre la Superalma y el alma individual. El alma individual y la Superalma no pueden ser uno, al menos no en la concepción del bhakti, el concepto devocional de la vida. Como claramente se afirma, este servicio del alma individual al Alma Suprema es eterno, nityam. Así que el bhakti, o servicio devocional, es eterno. Uno debe establecerse en esa convicción filosófica, sino será solamente una pérdida de tiempo, ignorancia. Esto se explica en el Śrīmad-Bhāgavatam: vadanti tat tattva-vidas tattvaṁ yaj jñānam advayam. «Aquellos que realmente conocen la Verdad Absoluta saben que al Ser Supremo se le comprende en tres diferentes fases como Brahman, Paramātmā y Bhagavān» (Bhāg. 1.2.11). Bhagavān es la última palabra en la comprensión de la Verdad Absoluta; por lo tanto, uno debe ascender hasta ese nivel de comprensión de la Suprema Personalidad de Dios y así ocuparse en el servicio devocional al Señor. Esa es la perfección del conocimiento. Empezando por practicar la humildad, hasta el punto de la comprensión de la Suprema Verdad, la Personalidad de Dios Absoluta, este proceso es algo así como una escalera que comienza en la planta baja y asciende hasta el piso más alto. Ahora bien, en esta escalera hay mucha gente que ha llegado al primer piso, al segundo, al tercer piso etc., pero a menos que llegue al piso más alto, el cual es la comprensión de Kṛṣṇa, él está en una etapa inferior de conocimiento. Si alguien quiere competir con Dios y al mismo tiempo avanzar en el conocimiento espiritual, se frustrará. Se afirma claramente que sin humildad, la comprensión es nociva. Creerse Dios es el mayor engreimiento. Aunque la entidad viviente siempre es pateada por las estrictas leyes de la naturaleza material, aun así, debido a su ignorancia piensa, «Yo soy Dios». Uno debe ser humilde y saber que está subordinado al Señor Supremo. Debido a la rebelión contra el Señor Supremo, uno queda subordinado a la naturaleza material. Se debe conocer esta verdad y estar convencido de ella.