Capítulo 16 · 12 / 19
16.17
आत्मसम्भाविताः स्तब्धा धनमानमदान्विताः ।
यजन्ते नामयज्ञैस्ते दम्भेनाविधिपूर्वकम् ॥१७॥
ātma-sambhāvitāḥ stabdhā
dhana-māna-madānvitāḥ
yajante nāma-yajñais te
dambhenāvidhi-pūrvakam
ātma-sambhāvitāḥ—autocomplacientes; stabdhāḥ—impudentes; dhana-māna—riqueza y prestigio falso; mada-anvitāḥ—absortos en el orgullo; yajante—ejecutan sacrificios; nāma—únicamente en nombre; yajñaiḥ—con dichos sacrificios; te—ellos; dambhena—por el orgullo; avidhi-pūrvakam—sin seguir ninguna regla ni regulación.
Engreídos y siempre insolentes, engañados por la riqueza y el prestigio falso, a veces realizan sacrificios únicamente de nombre, sin seguir ninguna regla ni regulación.
Creyéndose los más grandes, sin hacer caso a ninguna autoridad o escritura, los seres demoniacos a veces ejecutan supuestos ritos religiosos o de sacrificio. Y ya que no creen en la autoridad, ellos son muy insolentes. Esto se debe a la ilusión causada por acumular algo de riqueza y prestigio falso. A veces dichos demonios asumen el papel de predicador, desvían a la gente y se les llega a conocer como reformadores religiosos o como encarnaciones de Dios. Ellos hacen ostentación de ejecución de sacrificios, o adoran a los semidioses, o confeccionan su propio Dios. La gente común los proclama Dios y les adoran y los necios les consideran avanzados en los principios de la religión o en los principios del conocimiento espiritual. Ellos adoptan los hábitos de la orden de renuncia y con esa ropa se ocupan en toda clase de necedades. En realidad hay muchas restricciones para aquel que ha renunciado a este mundo. Sin embargo, los demonios no hacen caso a dichas restricciones. Ellos piensan que cualquier sendero que uno pueda crear es su propio sendero; no existe tal cosa como un sendero establecido que uno debe seguir. Aquí se enfatiza especialmente la palabra avidhi-pūrvakam que significa ignorar las reglas y regulaciones. Estas cosas siempre son debidas a la ignorancia y a la ilusión.