ES

Capítulo 3 · 40 / 43

3.40

इन्द्रियाणि मनो बुद्धिरस्याधिष्ठानमुच्यते ।
एतैर्विमोहयत्येष ज्ञानमावृत्य देहिनम् ॥४०॥

indriyāṇi mano buddhir
asyādhiṣṭhānam ucyate
etair vimohayaty eṣa
jñānam āvṛtya dehinam

indriyāṇi—los sentidos; manaḥ—la mente; buddhiḥ—la inteligencia; asya—de la lujuria; adhiṣṭhānam—lugar de asiento; ucyate—llamado; etaiḥ—por todos estos; vimohayati—confunde; eṣaḥ—de esta; jñānam—conocimiento; āvṛtya—cubriendo; dehinam—el ser corporificado.

Los sentidos, la mente y la inteligencia, son los lugares donde se posa esta lujuria, la cual cubre el verdadero conocimiento de la entidad viviente y la confunde.

El enemigo ha capturado diferentes posiciones estratégicas en el cuerpo del alma condicionada y por lo tanto, el Señor Kṛṣṇa nos da indicios de cuales son esos lugares para que aquel que quiera conquistar al enemigo, sepa donde se le puede encontrar. La mente es el centro de todas las actividades de los sentidos y por lo tanto, la mente es el recipiente de todas las ideas de gratificación de los sentidos; y como resultado, la mente y los sentidos se convierten en los recipientes de la lujuria. Le sigue el departamento de la inteligencia, que se vuelve la capital de esas propensiones lujuriosas. La inteligencia es el vecino inmediato del alma espiritual. La inteligencia lujuriosa influencia al alma espiritual a que adquiera el ego falso, que se identifique con la materia y de esta forma, con la mente y los sentidos. El alma espiritual se vuelve adicta al disfrute de los sentidos materiales y lo confunde con la verdadera felicidad. Ésta falsa identificación del alma espiritual se explica muy bien en el Śrīmad-Bhāgavatam:

yasyātma-buddhiḥ kuṇāpe tri-dhātuke sva-dhīḥ kalatrādiṣu bhauma idyadhīḥ yat-tīrtha-buddhiḥ salite na karhicij janeṣv abhijñeṣu sa eva gokharaḥ.

«Un ser humano que se identifica a sí mismo con este cuerpo compuesto de tres elementos, que considera que los subproductos de su cuerpo son sus familiares, que considera que la tierra en que nació es digna de adoración y que va al lugar de peregrinaje únicamente a bañarse en lugar de buscar la compañía de hombres con conocimiento trascendental, debe ser considerado como un asno o una vaca».