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Capítulo 7 · 24 / 30

7.24

अव्यक्तं व्यक्तिमापन्नं मन्यन्ते मामबुद्धयः ।
परं भावमजानन्तो ममाव्ययमनुत्तमम् ॥२४॥

avyaktaṁ vyaktim āpannaṁ
manyante mām abuddhayaḥ
paraṁ bhāvam ajānanto
mamāvyayam anuttamam

avyaktam—no manifestado; vyaktim—personalidad; āpannam—lograda; manyante—piensan; mām—a Mí; abuddhayaḥ—personas poco inteligentes; param—supremo; bhāvam—existencia; ajānantaḥ—sin saber; mama—Mí; avyayam—imperecedero; anuttamam—lo más fino.

Los hombres sin inteligencia que no Me conocen, piensan que he asumido esta forma y personalidad. Debido a su escaso conocimiento, no conocen Mi naturaleza superior, la cual es inmutable y suprema.

Aquellos que son adoradores de los semidioses han sido descritos como personas poco inteligentes y aquí a los impersonalistas se les describe de forma similar. Aquí, el Señor Kṛṣṇa está hablando ante Arjuna en Su forma personal y aun así, a causa de la ignorancia, los impersonalistas alegan que en última instancia el Señor Supremo carece de forma. Yāmunācārya, un gran devoto del Señor en la sucesión discipular de Rāmānujācārya ha escrito dos versos muy adecuados al respecto. Él dice, «Mi querido Señor, los devotos como Vyāsadeva y Nārada Te conocen como la Personalidad de Dios. Al entender las diversas literaturas Védicas uno puede conocer Tus características, Tu forma y Tus actividades y uno puede así entender que Tú eres la Suprema Personalidad de Dios. Pero aquellos que están en las modalidades de la pasión y la ignorancia, los demonios, los no devotos, no pueden entenderte. Son incapaces de entenderte. No importa cuan expertos sean dichos no devotos en examinar el Vedānta, los Upaniṣads y otras literaturas Védicas, a ellos no les es posible entender a la Personalidad de Dios». En el Brahma-saṁhitā se afirma que no se puede entender a la Personalidad de Dios simplemente estudiando la literatura Vedānta. Solo por la gracia del Señor Supremo puede conocerse la Personalidad del Supremo. Por lo tanto, en este verso se afirma claramente que no solo los adoradores de los semidioses son poco inteligentes, sino que también son poco inteligentes aquellos no devotos que se dedican al Vedānta y a la especulación sobre la literatura Védica, sin ningún vestigio de la verdadera conciencia de Kṛṣṇa y para ellos es imposible entender la naturaleza personal de Dios. Las personas que están bajo la impresión de que la Verdad

Absoluta es impersonal son descritas como asuras, que significa «aquel que desconoce el aspecto último de la Verdad Absoluta». En el Śrīmad-Bhāgavatam se afirma que la comprensión suprema comienza desde el Brahman impersonal y luego se eleva hasta la Superalma localizada –pero la última palabra en la Verdad Absoluta es la Personalidad de Dios. Los impersonalistas modernos son aun menos inteligentes, pues ni siquiera siguen a su gran predecesor Śaṅkarācārya, quien ha declarado específicamente que Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios. Por eso, sin conocer la Verdad Suprema ellos creen que Kṛṣṇa es tan solo el hijo de Devakī y Vasudeva, o un príncipe, o una entidad viviente poderosa. El Bhagavad-gītā también condena esto: «Solo los necios Me consideran una persona ordinaria». El hecho es que nadie puede entender a Kṛṣṇa sin prestar servicio devocional y sin desarrollar conciencia de Kṛṣṇa. El Gītā confirma esto. Uno no puede entender a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, ni Su forma, ni Sus cualidades ni Su nombre, solo por medio de la especulación mental o examinando la literatura Védica. Uno debe entenderle mediante el servicio devocional. Cuando uno está completamente ocupado en la conciencia de Kṛṣṇa, empezando por cantar el mahāmantra –Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare– solamente entonces puede uno entender a la Suprema Personalidad de Dios. Los impersonalistas no devotos creen que Kṛṣṇa tiene un cuerpo hecho de esta naturaleza material y que todas Sus actividades, Su forma y todo lo demás, son māyā. Estos impersonalistas son conocidos como Māyāvādīs. Ellos no conocen la verdad última. El verso vigésimo afirma claramente: «Aquellos que están cegados por deseos desmedidos se entregan a los diversos semidioses». Se acepta que aparte de la Suprema Personalidad de Dios, hay semidioses que tienen sus diferentes planetas (Bg. 7.23) y el Señor también tiene un planeta. También se afirma que los adoradores de los semidioses van a los diferentes planetas de los semidioses y aquellos que son devotos del Señor Kṛṣṇa van al planeta Kṛṣṇaloka. A pesar de la claridad de esta afirmación, los impersonalistas necios aún mantienen que el Señor es amorfo y que estas formas son imposiciones. ¿Acaso por el estudio del Gītā se entiende que los semidioses y sus moradas son impersonales? Está claro que, ni los semidioses ni Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios son impersonales, todos son personas; el Señor Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios y tiene Su propio planeta y los semidioses tienen los suyos. Por lo tanto, el argumento monista de que la verdad última es amorfa y de que la forma es impuesta, no es una verdad sostenible. Aquí se afirma claramente que no es impuesta. Del Gītā podemos entender claramente que las formas de los semidioses y la forma del Señor Supremo existen simultáneamente y que el Señor Kṛṣṇa es sac-cid-ānanda, conocimiento eterno y bienaventurado. Los Vedas también confirman que la Suprema Verdad Absoluta es ānandamaya, o llena de placer bienaventurado y que Él es abhyāsāt, es decir que por naturaleza es la fuente de ilimitadas cualidades auspiciosas. Y en el Gītā, el Señor dice que aunque Él es aja (no nace), aún así Él aparece. Estos son los hechos que debemos entender del Gītā. No podemos comprender cómo la Suprema Personalidad de Dios puede ser impersonal; la teoría de la imposición de los monistas impersonalistas es falsa en lo que a las declaraciones del Gītā concierne. Aquí está claro que la Suprema Verdad Absoluta, el Señor Kṛṣṇa, tiene tanto forma como personalidad.