Capítulo 8 · 22 / 28
8.22
पुरुषः स परः पार्थ भक्त्या लभ्यस्त्वनन्यया ।
यस्यान्तःस्थानि भूतानि येन सर्वमिदं ततम् ॥२२॥
puruṣaḥ sa paraḥ pārtha
bhaktyā labhyas tv ananyayā
yasyāntaḥsthāni bhūtāni
yena sarvam idaṁ tatam
puruṣaḥ—la Personalidad Suprema; saḥ—Él; paraḥ—el Supremo, el cual no tiene superior; pārtha—¡oh, hijo de Pṛthā!; bhaktyā—por el servicio devocional; labhyaḥ—puede conseguirse; tu—pero; ananyayā—devoción pura y sin desviación; yasya—su; antaḥsthāni—dentro; bhūtāni—toda esta manifestación material; yena—por quien; sarvam—todo; idam—todo lo que podamos ver; tatam—está distribuido.
La Suprema Personalidad de Dios, quien es más grande que todo, es asequible mediante la devoción impoluta. Aunque Él está presente en Su morada, es omnipresente y todo está situado dentro de Él.
Aquí se afirma claramente que el destino supremo del cual no hay regreso, es la morada de Kṛṣṇa, la Persona Suprema. El Brahma-saṁhitā describe esta morada suprema como ānanda-cinmaya-rasa, un lugar donde todo está lleno de bienaventuranza espiritual. Toda la variedad que se manifiesta allí tiene la cualidad de la bienaventuranza espiritual –no hay nada material. Según se explicó en el Séptimo Capítulo, toda diversidad se expande como la expansión espiritual de la Divinidad Suprema Misma, pues la manifestación allí consiste totalmente en energía espiritual. En lo que concierne a este mundo material, aunque el Señor siempre está en Su morada suprema, Él, no obstante, es omnipresente mediante Su energía material. Así, por medio de Sus energías espiritual y material, Él está presente en todas partes –tanto en los universos materiales como en los espirituales. Yasyāntaḥsthāni significa que Él lo sustenta todo, ya sea la energía material o la espiritual. Aquí se afirma claramente que únicamente mediante el bhakti, o el servicio devocional, puede uno entrar al sistema planetario de Vaikuṇṭha (espiritual). En todos los Vaikuṇṭhas solamente hay una Divinidad Suprema, Kṛṣṇa, quien Se ha expandido en millones y millones de expansiones plenarias. Estas expansiones plenarias tienen cuatro brazos y presiden sobre los innumerables planetas espirituales. Se les conoce por diferentes nombres –Puruṣottama, Trivikrama, Keśava, Mādhava, Aniruddha, Hṛṣīkeśa, Saṅkarṣaṇa, Pradyumna, Śrīdhara, Vāsudeva, Dāmodara, Janārdana, Nārāyaṇa, Vāmana, Padmanābha, etc. Éstas expansiones plenarias se comparan a las hojas de un árbol y al árbol principal se le compara con Kṛṣṇa. Viviendo en Goloka Vṛndāvana, Su morada suprema, Kṛṣṇa conduce en forma sistemática todos los asuntos de ambos universos (material y espiritual) sin ningún error, por medio del poder de Su omnipresencia.