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Capítulo 9 · 11 / 34

9.11

अवजानन्ति मां मूढा मानुषीं तनुमाश्रितम् ।
परं भावमजानन्तो मम भूतमहेश्वरम् ॥११॥

avajānanti māṁ mūḍhā
mānuṣīṁ tanum āśritam
paraṁ bhāvam ajānanto
mama bhūta-maheśvaram

avajānanti—desprecian; mām—Mí; mūḍhāḥ—hombres necios; mānuṣīm—en una forma humana; tanum—cuerpo; āśritam—asumiendo; param—trascendental; bhāvam—naturaleza; ajānantaḥ—sin conocer; mama—Mía; bhūta—de todo lo que existe; maheśvaram—el propietario supremo.

Los necios Me menosprecian cuando desciendo en forma humana. Ellos no conocen Mi naturaleza trascendental y Mi dominio supremo sobre todo lo que existe.

Por las otras explicaciones de los versos anteriores de este capítulo, queda claro que la Suprema Personalidad de Dios, aunque aparezca como un ser humano, no es un hombre común. La Personalidad de Dios quien dirige la creación, mantenimiento y aniquilación de la manifestación cósmica completa, no puede ser un ser humano. Sin embargo, hay muchos hombres necios que consideran que Kṛṣṇa es tan solo un hombre poderoso y nada más. En realidad, Él es la Suprema Personalidad original, como se confirma en el Brahma-saṁhitā (īśvaraḥ parama kṛṣṇaḥ); Él es el Señor Supremo. Hay muchos īśvaras, controladores y parece que uno es superior a otro. En la administración ordinaria de los asuntos en el mundo material, encontramos algún funcionario o director y por encima de él hay un secretario y por encima de este hay un ministro y por encima de él, está el presidente. Cada uno de ellos es un controlador, pero uno es controlado por otro. En el Brahma-saṁhitā se dice que Kṛṣṇa es el controlador supremo; indudablemente hay muchos controladores tanto en el mundo material como en el espiritual, pero Kṛṣṇa es el controlador supremo (īśvaraḥ parama kṛṣṇaḥ) y Su cuerpo es sac-cid-ānanda, no material. Los cuerpos materiales no pueden realizar los actos maravillosos descritos en los versos anteriores. Su cuerpo es eterno, bienaventurado y lleno de conocimiento. Aunque Él no es un hombre común, los necios le menosprecian y le consideran un hombre común. Aquí, Su cuerpo es llamado mānuṣīm porque Él actúa tal como un hombre, un amigo de Arjuna, un político implicado en la Batalla de Kurukṣetra. Él actúa en muchas formas tal como un hombre común, pero de hecho Su cuerpo es sac-cid-ānanda-vigraha –bienaventuranza eterna y conocimiento absoluto. Esto también se confirma en el lenguaje Védico (sac-cid-ānanda-rūpaya kṛṣṇāya): «Yo ofrezco mis reverencias a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, quien es la forma eterna y bienaventurada de conocimiento». También hay otras descripciones en lenguaje Védico. Tam ekaṁ govindam: «Tú eres Govinda, el placer de los sentidos y de las vacas». Sac-cid-ānanda-vigraham: «Y Tu forma es trascendental, llena de conocimiento, bienaventuranza y eternidad». A pesar de las cualidades trascendentales del cuerpo del Señor Kṛṣṇa, Su plena bienaventuranza y conocimiento, existen muchos supuestos académicos y comentaristas del Bhagavad-gītā que ridiculizan a Kṛṣṇa como si fuera un hombre ordinario. El hombre erudito puede que haya nacido como un hombre extraordinario debido a sus buenas obras anteriores, pero esta concepción de Śrī Kṛṣṇa se debe a su escasa reserva de conocimiento. Y, por eso, es llamado mūḍha, ya que solo las personas necias consideran a Kṛṣṇa como un ser humano ordinario porque no conocen las actividades confidenciales del Señor Supremo y Sus diferentes energías. Ellos no saben que el cuerpo de Kṛṣṇa es un símbolo de conocimiento y bienaventuranza plenos, que Él es el propietario de todo lo que existe y que Él puede otorgar la liberación a cualquiera. Debido a que ellos no saben que Kṛṣṇa posee tantas cualidades trascendentales, le menosprecian. Tampoco saben que la aparición de la Suprema Personalidad de Dios en este mundo material es una manifestación de Su energía interna. Él es el amo de la energía material. Como ya se ha explicado en muchas partes, (mama māyā duratyayā) Él afirma que la energía material, aunque es muy poderosa está bajo Su control y quienquiera que se entregue a Él puede escapar del control de esta energía material. Si un alma entregada a Kṛṣṇa puede escapar de la influencia de la energía material, entonces, ¿cómo es posible que el Señor Supremo, quien dirige la creación, mantenimiento y aniquilación de la naturaleza cósmica completa, tenga un cuerpo

material como nosotros? Por lo tanto, dicha concepción de Kṛṣṇa es una completa necedad. Sin embargo, las personas necias no pueden concebir que la Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, quien aparece exactamente como un hombre ordinario, pueda ser el controlador de todos los átomos y de la gigantesca manifestación de la forma universal. Lo más grande y lo más diminuto están más allá de su concepción, de este modo, ellos no pueden ni imaginar que una forma igual que la de un ser humano pueda controlar simultáneamente lo infinito y lo diminuto. En realidad, aunque Él controla lo infinito y lo finito, Él está separado de toda esta manifestación. Con respecto a su yogam aiśvaram, Su inconcebible energía trascendental, se afirma claramente que Él puede controlar simultáneamente lo infinito y lo finito y que Él puede permanecer aparte de ellos. Aunque los necios no puedan ni imaginar cómo es que Kṛṣṇa, quien aparece igual que un ser humano, puede controlar lo infinito y lo finito, aquellos que son devotos puros aceptan esto, ya que saben que Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, se entregan completamente a Él y se ocupan en la conciencia de Kṛṣṇa, el servicio devocional del Señor. Existe mucha polémica entre los impersonalistas y los personalistas con respecto a la aparición del Señor como un ser humano. Pero si consultamos el Bhagavad-gītā y el Śrīmad-Bhāgavatam, los textos autoritativos para entender la ciencia de Kṛṣṇa, entonces podemos entender que Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios. Él no es un hombre común, aunque Él apareció en esta tierra como un ser humano ordinario. En el Śrīmad-Bhāgavatam, Primer Canto, Primer Capítulo, cuando los sabios inquieren sobre las actividades de Kṛṣṇa, se dice que Su aparición como un hombre, confunde al necio. Ningún ser humano pudo realizar los hechos maravillosos que Kṛṣṇa realizó mientras estaba presente en esta tierra. Cuando Kṛṣṇa apareció ante Su padre y Su madre, Vasudeva y Devakī, apareció con cuatro brazos, pero después de las oraciones de Sus padres, Él se transformó en un niño ordinario. Su aparición como un ser humano, es uno de los aspectos de Su cuerpo trascendental. En el Undécimo Capítulo del Gītā, también se afirma lo siguiente: tenaiva rūpena etc., Arjuna oró por ver de nuevo esa forma de cuatro brazos y cuando Arjuna así se lo pidió, Kṛṣṇa asumió de nuevo Su forma original. Todos estos diferentes aspectos del Señor Supremo, ciertamente no son los de un ser humano ordinario. Algunos de los que menosprecian a Kṛṣṇa, quienes están infectados por la filosofía Māyāvādī, citan el siguiente verso del Śrīmad-Bhāgavatam para demostrar que Kṛṣṇa es solo un hombre común: ahaṁ sarveṣu bhūteṣu bhūtātmāvasthitaḥ sadā: «El Supremo está presente en cada entidad viviente». (Bhāg. 3.29.21). Mejor tomar nota de este verso en particular de los Vaiṣṇava ācāryas como Jīva Gosvāmī, en vez de seguir la interpretación de personas desautorizadas que menosprecian a Kṛṣṇa. Jīva Gosvāmī, al comentar ese verso dice que Kṛṣṇa, en su expansión plenaria como Paramātmā, está situado en las entidades móviles e inmóviles como la Superalma, por lo tanto, cualquier devoto neófito que solamente ponga su atención en el arcā-mūrti, la forma del Señor Supremo en el templo y no respeta a las demás entidades vivientes, está adorando inútilmente la forma del Señor en el templo. Existen tres clases de devotos del Señor y el neófito está en el nivel más bajo. El devoto neófito presta mayor atención a la Deidad en el templo que a los demás devotos, por lo tanto, Jīva Gosvāmī advierte que este tipo de mentalidad debe ser corregida. Un devoto debe ver que Kṛṣṇa está presente en el corazón de todos como el Paramātmā; por lo tanto, el cuerpo de cada ser es la corporeidad o templo del Señor Supremo y como tal, de la misma forma en que se ofrecen respetos al templo del Señor, se debe respetar adecuadamente cada uno de los cuerpos en los que mora el Paramātmā. Por lo tanto, se debe ofrecer a todos el debido respeto y no se les debe negligir. Existen también muchos impersonalistas que ridiculizan la adoración en el templo.

Ellos dicen que ya que Dios está en todas partes, ¿por qué uno debe limitarse a la adoración en el templo? Pero si Dios está en todas partes, ¿no está Él en el templo o en la Deidad? Aunque el personalista y el impersonalista lucharán el uno con el otro perpetuamente, un devoto perfecto en conciencia de Kṛṣṇa, sabe que si bien Kṛṣṇa es la Personalidad suprema, Él es omnipresente, tal como se confirma en el Brahma-saṁhitā. Aunque Su morada personal es Goloka Vṛndāvana y Él permanece siempre allí, no obstante, Él también está presente por doquier, en todas partes de la creación material y espiritual, mediante Sus diferentes manifestaciones de energía y por medio de Su expansión plenaria.