Capítulo 10 · 4 / 40
10.4-5
बुद्धिर्ज्ञानमसम्मोहः क्षमा सत्यं दमः शमः ।
सुखं दुःखं भवोऽभावो भयं चाभयमेव च ॥४॥
अहिंसा समता तुष्टिस्तपो दानं यशोऽयशः ।
भवन्ति भावा भूतानां मत्त एव पृथग्विधाः ॥५॥
buddhir jñānam asaṁmohaḥ
kṣamā satyaṁ damaḥ śamaḥ
sukhaṁ duḥkhaṁ bhavo’bhāvo
bhayaṁ cābhayam eva ca
ahiṁsā samatā tuṣṭis
tapo dānaṁ yaśo’yaśaḥ
bhavanti bhāvā bhūtānāṁ
matta eva pṛthag-vidhāḥ
buddhiḥ—inteligencia; jñānam—conocimiento; asammohaḥ—ausencia de duda; kṣamā—perdón; satyam—veracidad; damaḥ—control de los sentidos; śamaḥ—control de la mente; sukham—felicidad; duḥkham—aflicción; bhavaḥ—nacimiento; abhāvaḥ—muerte; bhayam—temor; ca—también; abhayam-ausencia de temor; eva—también; ca—y; ahiṁsā—no violencia; samatā—equilibrio; tuṣṭiḥ—satisfacción; tapaḥ—penitencia; dānam—caridad; yaśaḥ—fama; ayaśaḥ—infamia; bhavanti—se vuelven; bhāvāḥ—naturalezas; bhūtānām—de las entidades vivientes; mattaḥ—de Mí; eva—ciertamente; pṛthak-vidhāḥ—dispuestas de diversas maneras.
La inteligencia, el conocimiento, la libertad de la duda y el delirio, el perdón, la veracidad, el autocontrol y la tranquilidad, el placer y el dolor, el nacimiento, la muerte, el temor, la ausencia de temor, la no violencia, la ecuanimidad, la satisfacción, la austeridad, la caridad, la fama y la infamia son creados tan solo por Mí.
Las diferentes cualidades de las entidades vivientes, ya sean buenas o malas, son todas creadas por Kṛṣṇa y se describen aquí. Inteligencia se refiere al poder de analizar las cosas con una perspectiva adecuada y conocimiento se refiere a la comprensión de qué es el espíritu y qué es la materia. El conocimiento ordinario que se obtiene a través de la educación universitaria pertenece únicamente a la materia y no se acepta aquí como conocimiento. Conocimiento significa saber distinguir entre el espíritu y la materia. En la educación moderna no hay conocimiento del espíritu; únicamente se atiende a los elementos materiales y a las necesidades corporales. Por lo tanto, el conocimiento académico es incompleto. Asaṁmohaḥ, libertad de la duda y del delirio, puede lograrse cuando uno no es indeciso y cuando entiende la filosofía trascendental. Poco a poco pero con seguridad, se libera de la confusión. No se debe aceptar nada ciegamente; todo debe aceptarse con cuidado y cautela. Se debe practicar kṣamā, el perdón y se deben excusar las ofensas menores de otros. Satyam, o veracidad, significa que se deben presentar los hechos, tal como son, para el beneficio de los demás. No se deben tergiversar los hechos. Según las convenciones sociales, se dice que se debe hablar la verdad solamente cuando esta sea agradable para los demás. Pero eso no es veracidad. Se debe decir la verdad de manera directa y franca, para que otros puedan entender cuales son los hechos. Si un hombre es un ladrón y se advierte a la gente que lo es, eso es verdad. Aunque la verdad sea a veces desagradable, uno debe hablarla sin restringirse. La veracidad exige que se presenten los hechos tal como son para el beneficio de todos. Esa es la definición de verdad. Autocontrol significa que los sentidos no deben utilizarse para el goce personal innecesario. No se prohibe satisfacer las verdaderas necesidades de los sentidos, pero el goce innecesario de estos perjudica el avance espiritual. Por lo tanto, se debe restringir el uso innecesario de los sentidos. De forma similar, no se debe ocupar la mente en pensamientos innecesarios; a esto se le llama śamaḥ, o tranquilidad. Tampoco debe perderse tiempo deliberando sobre como ganar dinero. Eso es un mal uso de la facultad de pensar. Se debe utilizar la mente para entender la necesidad principal de los seres humanos y esta se debe presentar autoritativamente. El poder de pensamiento debe desarrollarse en compañía de personas que son autoridades en las escrituras, personas santas, maestros espirituales y aquellos cuyo pensamiento está sumamente desarrollado. Sukham, el placer o la felicidad, siempre debe hallarse en aquello que es favorable para el cultivo del conocimiento espiritual en la conciencia de Kṛṣṇa. De igual manera, aquello que es doloroso, o que causa aflicción, es aquello que es desfavorable para el cultivo de la conciencia de Kṛṣṇa. Cualquier cosa que sea favorable para el desarrollo de la conciencia de Kṛṣṇa debe aceptarse y cualquier cosa que sea desfavorable debe rechazarse. Se debe entender que bhava, o nacimiento, se refiere al cuerpo. En lo que se refiere al alma, no hay ni nacimiento ni muerte; eso ya lo hemos expuesto al principio del Bhagavad-gītā. El nacimiento y la muerte se refieren a la corporificación de uno en el mundo material. El temor se debe a la preocupación por el futuro. Una persona en conciencia de Kṛṣṇa no teme porque en virtud de sus actividades, está seguro de volver al cielo espiritual, de regresar al hogar, de regresar a Dios. Por eso, su futuro es muy brillante. Otros, sin embargo, desconocen qué les depara el futuro; no tienen conocimiento de lo que les espera en la vida siguiente. Y por ello, sufren de constante ansiedad.
Si queremos librarnos de la ansiedad, entonces el mejor método es entender a Kṛṣṇa y situarnos siempre en conciencia de Kṛṣṇa. De esa manera, estaremos libres de todo temor. En el Śrīmad-Bhāgavatam se afirma que el temor es causado por nuestra absorción en la energía ilusoria, pero aquellos que están libres de la energía ilusoria, aquellos que están seguros de que no son el cuerpo material, sino partes espirituales de la Suprema Personalidad de Dios y que, por lo tanto, están ocupados en el servicio trascendental a la Divinidad Suprema, no tienen nada que temer. Su porvenir es muy brillante. Este temor es una condición de las personas que no están en conciencia de Kṛṣṇa. Abhayam, o la ausencia de temor, es posible únicamente para aquel que está en conciencia de Kṛṣṇa. Ahiṁsā, o la no violencia, significa que uno no debe hacer nada que cause sufrimiento o confusión a otros. Las actividades materiales que tantos políticos, sociólogos, filántropos, etc. prometen, no producen resultados muy buenos, ya que los políticos y filántropos no tienen visión trascendental; ellos no saben lo que es realmente beneficioso para la sociedad humana. Ahiṁsā significa que la gente debe formarse de tal modo que pueda lograr la utilización plena del cuerpo humano. El cuerpo humano está hecho para la comprensión espiritual, así que cualquier movimiento o comisión que no conduzca a esa finalidad, comete violencia contra el cuerpo humano. Aquello que aumenta la felicidad espiritual futura de las personas en general es llamado no violencia. Samatā, ecuanimidad, se refiere a la libertad del apego y la aversión. El estar muy apegado o muy desapegado no es lo mejor. Se debe aceptar este mundo material sin apego ni aversión. De forma similar, se debe aceptar aquello que es favorable para proseguir la conciencia de Kṛṣṇa; aquello que es desfavorable debe rechazarse. Eso es llamado samatā o ecuanimidad. Una persona en conciencia de Kṛṣṇa no tiene nada que rechazar ni nada que aceptar a menos que sea útil para la prosecución de la conciencia de Kṛṣṇa. Tuṣṭiḥ, satisfacción, significa que uno no debe estar ansioso por acumular más y más bienes materiales por medio de la actividad innecesaria. Uno debe estar satisfecho con cualquier cosa que se obtenga por la gracia del Señor Supremo; eso es llamado satisfacción. Tapas significa austeridad o penitencia. Hay muchas reglas y regulaciones en los Vedas que se aplican aquí, tales como levantarse temprano por la mañana y bañarse. Algunas veces es muy molesto levantarse temprano por la mañana, pero a cualquier molestia voluntaria que se sufra de esta forma, se la llama penitencia. De igual manera, hay prescripciones para ayunar ciertos días del mes. Tal vez uno no esté inclinado a practicar dichos ayunos, pero debido a su determinación de avanzar en la ciencia de la conciencia de Kṛṣṇa, él debe aceptar esas molestias corporales que se recomiendan. Pero uno no debe ayunar innecesariamente o en contra de los mandatos Védicos. Uno no debe ayunar con algún propósito político; eso se describe en el Bhagavad-gītā como ayuno en ignorancia y cualquier cosa que se hace en ignorancia o pasión, no conduce al avance espiritual. Sin embargo, todo lo que se hace en la modalidad de la bondad nos hace avanzar y el ayunar en conformidad con los mandatos Védicos enriquece el conocimiento espiritual. En lo que concierne a la caridad, uno debe dar el cincuenta por ciento de sus ingresos para alguna buena causa. Y, ¿cuál es esa buena causa? Es lo que se lleva a cabo en términos de conciencia de Kṛṣṇa. Ésa no es solamente una buena causa, sino que es la mejor causa. Porque Kṛṣṇa es bueno, Su causa también es buena. De modo que se debe dar caridad a la persona que trabaja en la conciencia de Kṛṣṇa. Según la literatura Védica, se ordena que se debe dar caridad a los brāhmaṇas. Esta práctica todavía se sigue, aunque no adecuadamente de acuerdo con el mandato Védico. Pero aún así, el mandato es que se debe dar caridad a los brāhmaṇas. ¿Por qué? Porque
están ocupados en el cultivo superior del conocimiento espiritual. Se supone que el brāhmaṇa consagra toda su vida a entender el Brahman. Un brahmajana es aquel que conoce el Brahman; a él se le llama brāhmaṇa. Así, se ofrece caridad a los brāhmaṇas porque están siempre ocupados en servicio espiritual superior y no tienen tiempo para ganar su subsistencia. En la literatura Védica se dice que la caridad se debe otorgar también al de la vida renunciante, o el sannyāsī. Los sannyāsīs mendigan de puerta en puerta no por dinero, sino con fines misioneros. El sistema consiste en que van de puerta en puerta para despertar a los que están en la vida familiar del sueño de la ignorancia. Debido a que estos están ocupados en asuntos familiares y han olvidado el verdadero propósito de su vida –despertar su conciencia de Kṛṣṇa– es la tarea de los sannyāsīs, presentarse como mendigos ante los que están en la vida familiar y animarles a que sean conscientes de Kṛṣṇa. Como se dice en los Vedas, uno debe despertar y alcanzar lo que le corresponde en esta forma humana de vida. Este conocimiento y método es distribuido por los sannyāsīs; por consiguiente, la caridad habrá de darse al de la vida de renuncia, a los brāhmaṇas y a buenas causas similares, no a cualquier causa caprichosa. Yaśaḥ, fama, debe estar de acuerdo con el Señor Caitanya, quien dijo que un hombre es famoso cuando es conocido como un gran devoto. Esa es verdadera fama. Si alguien se ha vuelto un gran hombre en la conciencia de Kṛṣṇa y esto es sabido, entonces él es verdaderamente famoso. Aquel que no tiene dicha fama es infame. Todas estas cualidades se manifiestan por todo el universo, en la sociedad humana y en la sociedad de los semidioses. Hay muchas formas de humanidad en otros planetas y estas cualidades también se encuentran allí. Ahora bien, para aquel que quiere avanzar en la conciencia de Kṛṣṇa, Kṛṣṇa crea todas estas cualidades, pero la persona las desarrolla desde su interior. Aquel que se ocupa en el servicio devocional del Señor Supremo desarrolla todas las buenas cualidades, así como lo dispone el Señor Supremo. De todo lo que encontremos, ya sea bueno o malo, el origen es Kṛṣṇa. Nada se puede manifestar en este mundo material que no esté en Kṛṣṇa. Eso es conocimiento; aunque sabemos que las cosas están situadas de manera diferente, debemos darnos cuenta de que todo emana de Kṛṣṇa.