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Capítulo 11 · 30 / 52

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श्रीभगवानुवाच ।
कालोऽस्मि लोकक्षयकृत्प्रवृद्धो
लोकान्समाहर्तुमिह प्रवृत्तः ।
ऋतेऽपि त्वां न भविष्यन्ति सर्वे
येऽवस्थिताः प्रत्यनीकेषु योधाः ॥३२॥

śrī bhagavān uvāca
kālo’smi loka-kṣaya-kṛt pravṛddho
lokān samāhartum iha pravṛttaḥ
ṛte’pi tvāṁ na bhaviṣyanti sarve
ye’vasthitāḥ pratyanīkeṣu yodhāḥ

śrī bhagavān uvāca—la Personalidad de Dios dijo; kālaḥ—el tiempo; asmi—Yo soy; loka—los mundos; kṣaya-kṛt—el destructor; pravṛddhaḥ—ocupar; lokān—a toda la gente; samāhartum—para destruir; iha—en este mundo; pravṛttaḥ—ocupar; ṛte api—sin siquiera; tvām—vosotros; na—nunca; bhaviṣyanti—serán; sarve—todos; ye—quienes; avasthitāḥ—situados; pratyanīkeṣu—en el bando opuesto; yodhāḥ—los soldados.

El Señor Bienaventurado dijo: Yo soy el tiempo, destructor de los mundos y he venido a devorar a toda la gente. Con excepción de vosotros (los Pāṇḍavas), todos los soldados de ambos bandos que están aquí serán matados.

Aunque Arjuna sabía que Kṛṣṇa era su amigo y la Suprema Personalidad de Dios, sin embargo, estaba confundido por las diversas formas exhibidas por Kṛṣṇa. Por eso, continuó preguntando sobre la verdadera misión de esta fuerza devastadora. Está escrito en los Vedas que la Verdad Suprema lo destruye todo, incluso a Brahmā. Yasya brahme ca kṣatram ca ubhe bhavata odanaḥ/mṛtyur yasyopasecanaṁ ka itthā veda yatra saḥ. A su debido tiempo todos los brāhmaṇas, kṣatriyas y todos los demás son devorados por el Supremo.

Esta forma del Señor Supremo es la de un gigante que lo devora todo y aquí Kṛṣṇa Se presenta en esa forma del tiempo que todo lo devora. Con excepción de algunos Pāṇḍavas, todos aquellos que estaban presentes en aquel campo de batalla serían devorados por Él. Arjuna no estaba a favor de la lucha y pensaba que era mejor no luchar; entonces no habría frustración. En respuesta, el Señor dijo que aunque él no luchara, todos ellos serían destruidos porque ese era Su plan. Si él dejara de luchar, ellos morirían de otra manera. La muerte no se podía impedir, aunque él no luchara. De hecho, ellos ya estaban muertos. El tiempo es destrucción y todas las manifestaciones han de ser aniquiladas por el deseo del Señor Supremo. Esa es la ley de la naturaleza.