Capítulo 4 · 25 / 42
4.25
दैवमेवापरे यज्ञं योगिनः पर्युपासते ।
ब्रह्माग्नावपरे यज्ञं यज्ञेनैवोपजुह्वति ॥२५॥
daivam evāpare yajñaṁ
yoginaḥ paryupāsate
brahmāgnāv apare yajñaṁ
yajñenaivopajuhvati
daivam—en la adoración a los semidioses; eva—así; apare—algunos; yajñam—sacrificios; yoginaḥ—los místicos; paryupāsate—adoran perfectamente; brahma—la Verdad Absoluta; agnau—en el fuego de; apare—otros; yajñam—sacrificio; yajñena—mediante el sacrificio; eva—así; upajuhvati—adoran.
Algunos yogīs adoran perfectamente a los semidioses ofreciéndoles diferentes sacrificios y otros ofrecen sacrificios en el fuego del Brahman Supremo.
Como ya se describió, a una persona ocupada en desempeñar deberes en la conciencia de Kṛṣṇa también se la llama yogī perfecto, o místico de primera clase. Pero también hay otros que realizan sacrificios similares en la adoración de los semidioses, e incluso otros que ofrecen sacrificios al Brahman Supremo, o el aspecto impersonal del Señor Supremo. Así, existen diferentes tipos de sacrificios de acuerdo a las diferentes categorías. Dichas diferentes categorías de sacrificio por parte de los diferentes tipos de ejecutores, únicamente demarcan superficialmente las variedades de sacrificios. Verdadero sacrificio significa satisfacer al Señor Supremo Viṣṇu, a quien también se le conoce como Yajña. Todas las diferentes variedades de sacrificio se pueden incluir en dos divisiones principales: a saber, el sacrificio de las posesiones mundanas y el sacrificio en búsqueda del conocimiento trascendental. Aquellos que están en conciencia de Kṛṣṇa sacrifican todas las posesiones materiales para la satisfacción del Señor Supremo, mientras que otros que quieren alguna felicidad material temporal sacrifican sus posesiones materiales para satisfacer a semidioses tales como Indra, el dios del sol, etc. Y otros, quienes son impersonalistas, sacrifican su identidad fusionándose en la existencia del Brahman impersonal. Los semidioses son entidades vivientes poderosas designadas por el Señor Supremo para el mantenimiento y la supervisión de todas las funciones materiales tales como proveer calor, la irrigación y la iluminación del universo. Aquellos que están interesados en beneficios materiales adoran a los semidioses mediante diferentes sacrificios conforme a los rituales Védicos. Ellos son llamados bahv-īśvara-vādī o creyentes en muchos dioses. Pero otros, quienes adoran el aspecto impersonal de la Verdad Absoluta y consideran que las formas de los semidioses son temporales, sacrifican el yo individual en el fuego supremo y acaban así con sus existencias individuales al fusionarse en la existencia del Supremo. Dichos impersonalistas pasan su tiempo en especulaciones filosóficas para entender la naturaleza trascendental del Supremo. En otras palabras, los trabajadores fruitivos sacrifican sus posesiones materiales por el disfrute material, mientras que el impersonalista sacrifica sus designaciones materiales con el fin de fusionarse en la existencia del Supremo. Para el impersonalista el altar del fuego del sacrificio es el Brahman Supremo y la ofrenda es el yo, que se consume en el fuego del Brahman. Sin embargo, la persona consciente de Kṛṣṇa, tal como Arjuna, sacrifica todo para la satisfacción de Kṛṣṇa y así todas sus posesiones materiales, tanto como su propio yo, –todo– se sacrifica a Kṛṣṇa. De este modo, él es un yogī de primera clase pero no pierde su existencia individual.