Capítulo 9 · 30 / 34
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अपि चेत्सुदुराचारो भजते मामनन्यभाक् ।
साधुरेव स मन्तव्यः सम्यग्व्यवसितो हि सः ॥३०॥
api cet sudurācāro
bhajate mām ananya-bhāk
sādhur eva sa mantavyaḥ
samyag vyavasito hi saḥ
api—a pesar de; cet—aunque; sudurācāraḥ—aquel que comete las acciones más abominables; bhajate—ocupado en el servicio devocional; mām—a Mí; ananya-bhāk—sin desviación; sādhuḥ—santo; eva—ciertamente; saḥ—él; mantavyaḥ—ser considerado; samyak—completamente; vyavasitaḥ—situado; hi—ciertamente; saḥ—él.
Incluso si alguien comete las acciones más abominables, si está ocupado en el servicio devocional, se le debe considerar de carácter santo pues está debidamente situado.
La palabra sudurācāro que se usa en este verso es muy importante y debemos entenderla correctamente. Cuando una entidad viviente está condicionada, tiene dos clases de actividades: una es condicional y la otra es constitucional. En lo que concierne a proteger el cuerpo o respetar las reglas de la sociedad y el estado, ciertamente existen diferentes actividades, incluso para los devotos, en relación con la vida condicionada y dichas actividades son llamadas condicionales. Además de estas, la entidad viviente que es plenamente consciente de su naturaleza espiritual y se ocupa en la conciencia de Kṛṣṇa, o servicio devocional al Señor, tiene actividades que son llamadas trascendentales. Dichas actividades se desempeñan en su posición constitucional y ellas son técnicamente llamadas servicio devocional. Ahora, en el estado condicionado, a veces el servicio devocional y el servicio condicional en relación con el cuerpo serán paralelos el uno al otro. Pero también, a veces estas actividades se oponen las unas a las otras. Tanto como sea posible, un devoto es muy cauteloso de no hacer nada que pueda afectar su integridad. Él sabe que la perfección en sus actividades depende de su entendimiento progresivo de la conciencia de Kṛṣṇa. No obstante, a veces puede verse que una persona en la conciencia de Kṛṣṇa comete algún acto que puede verse como de lo más abominable social o políticamente. Pero esa caída temporal no le descalifica. En el Śrīmad-Bhāgavatam se afirma que si una persona cae, pero está ocupada de todo corazón en el servicio trascendental del Señor Supremo, el Señor, estando situado dentro de su corazón, le embellece y le perdona esa abominación. La contaminación material es tan fuerte que incluso un yogī plenamente ocupado en el servicio del Señor, a veces queda atrapado; pero la conciencia de Kṛṣṇa es tan fuerte que dicha caída ocasional se rectifica inmediatamente. Por lo tanto, el proceso de servicio devocional siempre es un éxito, nadie debe ridiculizar a un devoto por alguna caída accidental del sendero ideal, pues como se explica en el próximo verso, dichas caídas ocasionales se detendrán a su debido tiempo, tan pronto como el devoto esté completamente situado en la conciencia de Kṛṣṇa. Por consiguiente, a una persona que está situada en la conciencia de Kṛṣṇa y que se ocupa con determinación en el proceso de cantar Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare, se debe considerar que está situado en la posición trascendental, incluso si por casualidad o por accidente haya caído. Las palabras sādhur eva, «él es de carácter santo» son muy
enfáticas. Son una advertencia para los no devotos de que no se debe menospreciar a un devoto por una caída accidental; aún así se le debe considerar de carácter santo, aunque haya caído accidentalmente. Y la palabra mantavyaḥ es todavía más enfática. Si uno no sigue esta regla y ridiculiza a un devoto por su caída accidental, entonces está desobedeciendo la orden del Señor Supremo. El único requisito de un devoto es que esté ocupado resuelta y exclusivamente en el servicio devocional. Una mancha que se pueda ver en la luna no se vuelve un impedimento para la luz de la luna. De forma similar, aunque por accidente el devoto caiga del sendero del carácter santo, no le hace abominable. Por otro lado, uno no debe malinterpretar que un devoto en el servicio devocional trascendental puede cometer toda clase de acciones abominables; este verso se refiere únicamente a un accidente debido al fuerte poder de las conexiones materiales. El servicio devocional es más o menos una declaración de guerra a la energía ilusoria. Mientras uno no sea lo suficientemente fuerte para luchar con la energía ilusoria, puede haber caídas accidentales. Pero cuando uno es lo suficientemente fuerte, ya no estará sujeto a dichas caídas, tal como se explicó previamente. Nadie debe aprovecharse de este verso para cometer necedades y pensar que todavía es un devoto. Si no mejora su carácter mediante el servicio devocional, entonces se debe entender que no es un devoto elevado.