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Capítulo 6 · 42 / 42

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योगिनामपि सर्वेषां मद्गतेनान्तरात्मना ।
श्रद्धावान्भजते यो मां स मे युक्ततमो मतः ॥४७॥

yoginām api sarveṣām
mad-gatenāntarātmanā
śraddhāvān bhajate yo māṁ
sa me yuktatamo mataḥ

yoginām—de todos los yogīs; api—también; sarveṣām—todos los tipos de; matgatena—morando en Mí; antaḥ ātmanā—siempre pensando en Mí, dentro de sí; śraddhāvān—con plena fe; bhajate—rinde un amoroso servicio trascendental; yaḥ—aquel que; mām—a Mí (el Señor Supremo); saḥ—él; me—Mío; yuktatamaḥ—el yogī más grande; mataḥ—se considera.

Y de todos los yogīs, aquel que siempre mora en Mí con gran fe, adorándome en el amoroso servicio trascendental, es el que está más íntimamente unido conmigo en yoga y es el más elevado de todos.

La palabra bhajate es significativa aquí. Bhajate tiene su raíz en el verbo bhaj el cual se usa cuando hay necesidad de servicio. La palabra castellana «adoración» no puede usarse en el mismo sentido que bhaja. Adoración significa adorar, o mostrar respeto y honor a la persona digna. Pero el servicio con amor y fe es especialmente para la Suprema Personalidad de Dios. Uno puede evitar adorar a un hombre respetable o a un semidiós y se le puede llamar descortés, pero no se puede evitar servir al Señor Supremo sin ser completamente condenado. Toda entidad viviente es parte y porción de la Suprema Personalidad de Dios y de esta forma tiene la función por constitución propia de servir al Señor Supremo. Si no se hace esto, uno cae. El Bhāgavatam confirma esto en la forma siguiente:

ya eṣāṁ puruṣaṁ sākṣād ātma-prabhavam īśvaram na bhajanty avajānanti sthānād bhraṣṭā patanty adhaḥ.

«Todo aquel que no preste servicio y descuide su deber con el Señor Primordial, quien es la fuente de todas las entidades vivientes, ciertamente caerá de su posición constitucional».

En este verso también se usa la palabra bhajanti. En consecuencia, bhajanti solo es aplicable al Señor Supremo, mientras que la palabra «adoración» se puede aplicar a los semidioses o a cualquier entidad viviente común. La palabra avajānanti, usada en este verso del Śrīmad-Bhāgavatam, también se encuentra en el Bhagavad-gītā: avajānanti māṁ mūḍhāḥ: «Solamente los necios y granujas desprecian a la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Kṛṣṇa». Dichos necios se autorizan a sí mismos a escribir comentarios sobre el Bhagavad-gītā, sin ninguna actitud de servicio al Señor. Por consiguiente, ellos no pueden distinguir adecuadamente entre la palabra bhajanti y la palabra «adoración». La culminación de todos los tipos de práctica de yoga se halla en el bhakti-yoga. Todos los demás yogas no son más que medios para llegar al punto del bhakti en bhakti-yoga. En realidad yoga significa bhakti-yoga; todos los demás yogas son progresiones hacia el destino del bhakti-yoga. Desde el principio del karma-yoga hasta el final del bhakti-yoga, hay un largo camino hasta la autorrealización. El karma-yoga sin resultados fruitivos es el principio de este sendero. Cuando el karmayoga aumenta en conocimiento y renunciación, la etapa se llama jñāna-yoga. Cuando el jñāna-yoga aumenta la meditación en la Superalma mediante diferentes procesos físicos y la mente esta fija en Él, se le llama aṣṭāṅga-yoga. Y cuando alguien sobrepasa el aṣṭāṅga-yoga y llega al punto de la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, se llama bhakti-yoga, la culminación. En realidad, el bhakti-yoga es la última meta, pero para analizar el bhakti-yoga minuciosamente uno tiene que entender estos otros yogas. Es por eso que el yogī progresivo está en el sendero verdadero de la buena fortuna eterna. Aquel que se apega a un punto particular y no hace más progreso es llamado por ese nombre particular: karma-yogī, jñāna-yogī, o dhyāna-yogī, rāja-yogī, haṭha-yogī, etc. Si uno es lo suficientemente afortunado para llegar al punto del bhakti-yoga, se entiende que ha superado todos los demás yogas. Por ello, el volverse consciente de Kṛṣṇa es la etapa más elevada del yoga, así como cuando hablamos de los Himalayas, nos referimos a las montañas más altas del mundo, de las cuales el pico más elevado, el Monte Everest, es considerado la cúspide. Es debido a una gran fortuna que uno llega a la conciencia de Kṛṣṇa en el sendero del bhakti-yoga para situarse correctamente de acuerdo a la dirección Védica. El yogī ideal concentra su atención en Kṛṣṇa, quien es llamado Śyāmasundara, quien es de un color tan bello como el de una nube, cuyo rostro como la flor de loto es tan refulgente como el sol, cuyas prendas brillan con joyas y cuyo cuerpo está adornado con guirnaldas de flores. Iluminando por todos lados está Su lustre espléndido llamado brahmajyoti. Él Se encarna en diferentes formas tales como Rāma, Nṛsiṁha, Varāha y Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios. Y Él desciende como un ser humano, como el hijo de madre Yaśodā y es conocido como Kṛṣṇa, Govinda y Vāsudeva. Él es el perfecto hijo, esposo, amigo y amo y es pleno en todas las opulencias y cualidades trascendentales. Cuando uno permanece plenamente consciente de estos aspectos del Señor, se le llama el yogī más elevado. Esta etapa de la más elevada perfección en el yoga, se puede alcanzar solamente mediante el bhakti-yoga, como se confirma en toda la literatura Védica:

yasya deve parā bhaktir yathā deve tathā gurau. tasyaite kathitā hy arthāḥ prakāśante mahātmanaḥ.

«Únicamente a aquellas grandes almas que tienen fe implícita tanto en el Señor como en el maestro espiritual, les son revelados automáticamente todos los significados del conocimiento Védico».

Bhaktir asya bhajanaṁ tadihāmutropādhi nairāsyenāmuṣmin manaḥ-kalpanam; etad eva naiṣkarmyam. «Bhakti quiere decir aquel servicio devocional al Señor que está libre del deseo por la ganancia material, ya sea en esta vida o en la próxima. Desprovisto de tales inclinaciones, uno debe absorber la mente completamente en el Supremo. Este es el propósito de naiṣkarmya». Estos son algunos de los medios para la ejecución del bhakti, o conciencia de Kṛṣṇa, la etapa más elevada y perfecta del sistema de yoga.

Así terminan los Significados Bhaktivedanta correspondientes al Sexto Capítulo del Śrīmad Bhagavad-gītā, en relación con el tema Sāṅkhya-yoga Brahma-vidyā. Ilustración 13. Los semidioses, estando satisfechos por la realización de sacrificios, suministran todas las necesidades del hombre. (p. 172) Ilustración 14. La entidad viviente es cubierta por diferentes grados de lujuria. (p. 198) Ilustración 15. El Bendito Señor le instruyó primero esta ciencia imperecedera del yoga a Vivasvān. (p. 205) Ilustración 16. El Señor desciende cuandoquiera que declinan los principios religiosos. (p. 213) Ilustración 17. «Para liberar a los piadosos y aniquilar a los malvados…». (p. 215) Ilustración 18. «En la medida en que se entregan a Mí, Yo les recompenso». (p. 220) Ilustración 19. Aquel que se aplica bien a uno de estos senderos logra el resultado de ambos. (p. 257) Ilustración 20. El sabio humilde posee una visión ecuánime. (p. 267) Ilustración 21. «Se debe meditar en Mí en el corazón y hacer de Mí el objetivo último de la vida». (p. 290) Ilustración 22. Uno debe ocuparse en la práctica del yoga con una firme determinación y fe. (p. 299) Ilustración 23. «Porque la mente es inquieta, turbulenta, obstinada y muy fuerte, ¡oh, Kṛṣṇa!». (p. 308) Ilustración 24. «Y de todos los yogīs, aquel que mora en Mí con gran fe es el más elevado de todos». (p. 320) Ilustración 25. Las energías materiales y espirituales de Kṛṣṇa. (p. 345) Ilustración 26. Cuatro clases de hombres piadosos se entregan a Kṛṣṇa, y cuatro clases no lo hacen. (p. 359) Ilustración 27. «Cuando uno va allí, nunca regresa. Esa es Mi morada suprema». (p. 399) Ilustración 28. «Los necios me menosprecian cuando desciendo en forma humana». (p. 417)